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El autor es entrenador de Nivel III de la RFU, es Master en Rugby por Stamford School y entrena a Midlands sub 18. Este artículo está basado en la disertación que dio en la “Nacional Age Group Conference” en el 2007.


¿Qué es exactamente el “momentum”? Generalmente ha sido interpretado como la velocidad/ímpetu de un movimiento tanto de un objeto físico como del curso de un acontecimiento. A efectos prácticos se trata de impulso, energía, propulsión y empuje.


Atacar algo es emprender algo, trabajar en ello y/o hacerlo de forma convincente y violenta. Es un movimiento agresivo en una actuación o disputa.


Estas dos definiciones suscitan la pregunta de cómo podemos utilizar esos términos para ayudar a los jugadores a conseguir sus metas y objetivos. Sugiero que para esta ayuda es clave procesar la terminología. Una vez que se han explicado los conceptos y teniendo en cuenta la edad y la experiencia de los jugadores podemos preguntarnos ¿estamos los entrenadores empleando demasiado tiempo en mantener el “momentum” en lugar de iniciarlo?


El “momentum” se anula demasiado fácilmente en el placaje/contacto y necesitamos aclarar por qué sucede. Un jugador a nivel individual puede verse afectado, en diferente cuantía cuando está en posesión del balón, por uno de los siguientes apartados:


-Pobre toma de decisión (por ejemplo, ha ido al suelo demasiado pronto o ha atacado sin alguna ventaja numérica).
-Pobres habilidades en el contacto y los rivales ralentizan la posesión fácilmente o evitan las posibilidades de continuidad/offload.
-Pobre ejecución de las habilidades en o antes del contacto.
-Pobre entrenamiento, el jugador ha sido condicionado y está jugando de forma mecánica más que por haber desarrollado el instinto.


Cuando un jugador no tiene el balón, también puede ser responsable de la pérdida del “momentum”. Podría ser por la combinación de los factores siguientes:


- La situación ha sido interpretada de forma incorrecta.
- Mala posición corporal en el breakdown.
- Malas trayectorias de apoyo en la aproximación al balón.
- Mala comunicación.
- Mal entrenamiento.


Todo lo anterior conduce, generalmente, a una ruptura del “momentum”, lo que nos lleva a una ralentización del balón y les permite a los defensores el lujo de un tiempo extra para organizar la estructura defensiva. Los atacantes luchan entonces por saber que hacer con dicha presión y los defensores comienzan a dominar.
Antes de tratar con el problema de la ruptura del “momentum” necesitamos tener claro que intentamos conseguir en posesión del balón. El resultado más importante es ensayar, pero antes de que suceda tenemos que trabajar para ganar la ventaja.


- Territorial.
- Incrementado el ritmo, velocidad y el empuje de los movimientos.
- Desorganizando/manipulando a la defensa.


Estrategias posibles:

1º Subir y contactar

Este es un juego muy físico y trata de crear espacio haciendo retroceder a los rivales, ganando territorio y llevando el balón más allá de la línea de ventaja. Definitivamente no debe constituir una excusa para chocar con los rivales, simplemente se trata de mantener la posesión o “parar y fracasar”.


Puntos de entrenamiento:



- Practicar el juego(s) para que los jugadores reconozcan las oportunidades de un partido. - Comunicarse en todo momento.
- Recibir el balón en la posición correcta.
- Atacar en superioridad.
- Entrar en la situación mediante un movimiento dinámico, cambiar el ritmo del juego.
- Adoptar una posición corporal fuerte, lo que será más fácil si los jugadores disponen de una buena fuerza isométrica para mantener la posición. Empujar con las piernas.
- Conseguir que los apoyos lleguen rapidamente.
- Si el apoyo llega desde el exterior se une por detrás y trabaja por delante del balón, organizándose una punta de flecha entre ambos.
- Trabajar el contacto desde fuera hacia dentro para preservar el espacio.
- Ir al suelo sólo cuando sea la mejor opción atacante y luchar duro para que el offload sea una opción.
- Hacer ruck desde fuera hacia dentro, arrastrando a los jugadores defensores del lado abierto del mismo y de esa forma crear un espacio que pueda ser atacado.


En el entrenamiento algunos (o todos) de los siguientes aspectos pueden ser utilizados para desarrollar las habilidades de los jugadores.


- El portador del balón corre sin ir a tope, cambia de pie, posiciona el balón correctamente y “explota” a lo largo de la carrera.
- Añadir un jugador de apoyo.
- Colocarse en posición de “mantis religiosa” (el jugador que va sobre el balón y lo asegura) y actúa como limpiador (jugador que limpia de rivales).
- Desarrollar juegos en espacios reducidos y con pocos jugadores enfrentándose, sin medio de melé. Pon como objetivo “mantener el balón”. Haz que el juego sea competitivo mediante un sistema de puntuación que puede ser diseñado por el entrenador. Yo uso un punto extra por mantener el balón en el placaje, uno por offload y menos uno por la pérdida de la posesión, retroceder o ir sin apoyo al contacto.
- Trabajar con protecciones y/o trajes de placaje. Sitúa más atacantes que defensores y ve aumentando el número de participantes conforme vayan mejorando.
- Lanzar un segundo balón en cualquier momento de tal forma que los jugadores estén pendientes de lo que está ocurriendo fuera de la inmediata situación de contacto.
- Se puede añadir un medio de melé que puede levantar el balón para otros atacantes.




2º El Carro

Esto es realmente un mini maul, pero en esta situación un rival es tomado como objetivo y se constituye un maul a diferencia de tener como objetivo el espacio. El portador del balón (1) es agarrado por el primer jugador de apoyo (2) y estos dos jugadores frontales llevan el balón hacia atrás para un tercer jugador que ha llegado y situado en posición de empuje. Otros jugadores pueden llegar y unirse al nuevo portador del balón.


Puntos de entrenamiento:


- Practicar el juego(s) para que los jugadores reconozcan las oportunidades de un partido.
- Comunicarse todo el tiempo.
- Recibir el balón en la posición correcta.
- Atacar en superioridad.
- Entrar mediante un movimiento dinámico, cambiar el ritmo.
- Adoptar una posición corporal fuerte, lo que será más fácil si los jugadores disponen de una buena fuerza isométrica para mantener la posición. Empujar con las piernas.
- El primer jugador de apoyo se agarra por la parte alta del portador del balón, con el balón en medio.
- El tercer jugador tiene como objetivo el balón, que ahora está situado entre los dos primeros jugadores, que tienen sus cabezas a ambos lados del defensor.
- Los jugadores deben mantenerse de pie y mantener el control.
- El tercer jugador entra en contacto entre los dos primeros jugadores formando una efectiva cuña.
- Realizar el ejercicio con escudos de contacto y trajes de placaje y con número reducido de jugadores.


3º El Jugador Poste

- El apoyo debería llegar desde detrás del breakdown inicial, por el hombro interior del portador del balón.
- Esto permite a los corredores en apoyo recibir un balón mediante un pase colgado del jugador poste, que puede pasar bien al exterior o al interior y se producen diversas opciones ya que los jugadores señuelos atraen a posibles placadores.
- Cuando el balón traspasa la línea de ventaja, los jugadores de apoyo llegan en profundidad.
- Si el “momentum” se ralentiza, se puede formar un mini maul sobre el jugador poste para volver a comenzar y recuperarlo de nuevo.



El Jugador Poste tiene varios roles


- Mantiene a la defensa en el margen del breakdown, por lo tanto preservando el espacio exterior.
- Su presencia permite que se incremente el ritmo de ataque.
- El ataque tiene que realizarse directo hacia la línea de ventaja.


Puntos de entrenamiento

- El poste debe desarrollar la toma de decisión.
- Son necesarias buenas habilidades de manejo para todos los participantes.
- El “timing” (temporización) del pase es muy importante.
- Los jugadores que actúan como señuelos deben pedir activamente el balón y contribuir con su voz al engaño.
- Las trayectorias de carrera, el movimiento de pies en la línea de ventaja y el apoyo tienen que ser enfatizados.
- Las habilidades de contacto y la protección del balón no deben olvidarse ya que el balón puede que sea jugado a un espacio que no esté libre de defensores.
- Deben buscarse los offloads.


4º Dos oleadas planas

Al comienzo los jugadores en ataque adoptan una alineación plana, con el jugador exterior ligeramente adelantado de tal forma que pueda ver lo que sucede a su interior. El papel de esta línea es preservar los canales de ataque y la amplitud del mismo.
La segunda oleada apoya a la primera línea situándose detrás de ella y entre los jugadores de la primera línea. Ellos incorporan profundidad al ataque, así como con un potencial cambio de ritmo pueden coger la mejor trayectoria de carrera a partir de un pase o un offload.


Ventajas de esta formación

- El balón estará en o más allá de la línea de ventaja.
- Los jugadores atacan con velocidad ya que la primera línea fija a la defensa y la segunda asegura el apoyo.
- Esta conformación aísla a los defensores débiles.



Puntos de entrenamiento


- La segunda línea debe mantener la profundidad hasta que sea necesaria su participación. Las trayectorias de carrera de la primera línea deben fijar a los oponentes, lo que permitirá una incursión eficaz de la segunda oleada.
- Todos los jugadores deben intentar mover a sus rivales.
- Los movimientos de pie en la línea de ventaja deben ser una prioridad.
- La segunda oleada puede que no logre entrar por un espacio por lo que las habilidades de contacto juegan un papel importante.
- Debe practicarse la toma de decisión en los espacios si pretendemos utilizarlos con eficacia durante el partido.
- El pase plano proporcionará recompensas mientras que el pase profundo hará perder cualquier ventaja.


En el entrenamiento, es muy importante prestarle atención y tiempo a los siguientes factores:


- Prácticas de movimientos de pies.
- Pases planos para una segunda oleada que entra por el balón.
- Oleadas de corredores que sean eficaces contra una defensa activa compuesta por menos jugadores que atacantes. La amplitud de la zona de ataque puede alterarse e incluir a la tercera línea para imitar un breakdown.
- Añadir una defensa caótica/desorganizada para testear a los atacantes.


La recuperación del “momentum” no es algo que suceda espontáneamente, necesita practicarse. Cualquiera que sea la situación o la estrategia, el éxito vendrá determinado por:


- La actuación a nivel individual respecto a las habilidades fundamentales.
- Intensidad/motivación de los jugadores.
- Organización y comunicación.
- El reconocimiento del momento y la toma de la decisión eficaz.
- Las características psicológicas de los jugadores.


En pocas palabras, los puntos clave son:


- TÉCNICA CORRECTA.
- JUGAR TANTO COMO SEA POSIBLE EN LOS ENTRENAMIENTOS PARA PONER AL DESCUBIERTO LAS DEFICIENCIAS TÉCNICAS.
- LA MEJORA EN EL RECONOCIMIENTO DE LA SITUACIÓN PARA TOMAR LA DECISIÓN APROPIADA.



Fuente: Rugby Edge. Abril 2011 RFU.

El autor es Robert Palmer, entrenador de Nivel III, con más de 30 años de experiencia de entrenamiento.

Este artículo es una versión editada de un estudio que analiza la técnica biomecánica básica que puede ayudar tanto al entrenador como al jugador.

Los entrenadores de lateral se refieren, a menudo, a la buena técnica, pero rara vez van a explicar lo que en realidad es una buena técnica. Esto se traduce en una amplia gama de interpretaciones; desde las preferencias del jugador, a una comparación con una competición de levantamiento de pesas.

El problema con la preferencia del jugador es que puede ser que se ponga el énfasis en el resultado más que en una buena técnica, pero cuando la técnica se ignora, el resultado puede volverse inconsistente.

La asociación con el levantamiento de pesas puede ser discutible, ya que tales movimientos son, a menudo, diseñados para la competición y no se trata de una función normal del cuerpo. Por ejemplo en la natación, el estilo mariposa no es un método normal de nadar, pero proporciona una específica y competitiva disciplina deportiva. Para levantar de manera eficiente en un lateral, el cuerpo debe hacerlo en un movimiento natural sincronizado y no como elementos separados.

Contenidos:

1. Estabilidad y potencia.

2. Estabilidad del core.

3. Principios de elevación.

4. Pensamiento sistemático.

5. Estabilidad de la base.

6. Papeles en el levantamiento.


1. ESTABILIDAD Y POTENCIA:

El levantamiento de lateral requiere la propulsión de una carga pesada (el saltador) utilizando los músculos principales impulsores de las piernas, del torso y de los brazos del levantador. Para activar estos músculos y que trabajen eficazmente, necesitan una plataforma estable desde la que trabajar. La forma y el control de la plataforma o core se conocen como estabilidad del core.

Si el levantador no desarrolla y adopta un core estable, hay tres resultados adversos posibles:

1. El levantador fallará debido a que los brazos y músculos de las piernas no pueden generar la fuerza necesaria.

2. Los levantadores perderán el control y el equilibrio, por lo que la unidad se vuelve inestable, lo que podría tener como consecuencia la caída del saltador desde cierta altura.

3. La plataforma puede verse sobrecargada, lo que puede provocar una lesión en la parte baja de la espalda o en la pelvis.


La plataforma cuenta con tres elementos clave que proporcionan la estabilidad:

- La estabilidad estructural es proporcionada por el esqueleto (es decir, los huesos y los ligamentos de la columna vertebral y la pelvis). La columna debe mantenerse en una posición neutral.
- La estabilidad dinámica es proporcionada por los músculos. Estos tienen una compleja relación entre sí basada en la detección de la carga que se encuentra bajo la coordinación de los grupos musculares.
- El equilibrio se requiere para ejercer una fuerza efectiva, velocidad del movimiento y, por lo tanto, potencia (Fuerza x Velocidad = Potencia).


La energía proviene principalmente de los glúteos mayores y cuádriceps, grupos musculares que extienden caderas y rodillas. Si esta fuerza es lo suficientemente poderosa, se producirá una aceleración en el movimiento hacia arriba, permitiendo a los brazos extenderse sin una dependencia de estos pequeños músculos para terminar el levantamiento. Idealmente, los brazos se extienden completamente a la vez que caderas, rodillas y tobillos para alcanzar la plena extensión del cuerpo.


Con tres jugadores generando una sincronizada fuerza hacia arriba, el movimiento inicial se acelera. Sin embargo, en algún momento el saltador llega a un punto neutral, ni ascendente ni descendente, antes convertirse en un peso muerto, sucumbiendo a la gravedad y la fuerza hacia abajo se hace evidente.

Esto produce fuerzas excéntricas adicionales que se dirigen hacia atrás, hacia los jugadores que levantan por lo que la relación entre los poderosos extensores de cadera y rodilla y los más pequeños del codo tienen que estar bien coordinados.

2. LA ESTABILIDAD DEL CORE:

El cuerpo debe funcionar como un sistema completo. A pesar de que todos los músculos son independientes y tienen su propio origen y puntos de inserción, el cuerpo está diseñado para funcionar como un sistema completo y hay una serie de grupos musculares que estabilizan las áreas del cuerpo.
Estos grupos musculares (miofascial) son importantes para estabilizar las vulnerables espalda baja o región lumbar y para proporcionar una eficiente incorporación de los músculos con el fin de funcionar correctamente cuando se encuentre bajo la presión del levantamiento y del salto.


Grupos Musculares:


Las articulaciones sacro ilíacas (ASI) que conectan la parte fusionada de la columna lumbar (el sacro) a la caja pélvica, se mueven durante las actividades diarias normales, como caminar y correr. Las ASI no están diseñadas para flexionarse o extenderse con el grado de otras vértebras, pero si para actuar como amortiguadores entre las extremidades inferiores y la columna vertebral.
Las zonas lumbar y sacra de la espalda baja son vulnerables cuando se levantan pesas, por lo que mediante el uso de los músculos circundantes, los ligamentos y sistemas de tejidos conectivos que serpentean por todo el cuerpo, la estabilidad de la columna lumbar puede verse aumentada y controlada de manera eficaz en un movimiento sincronizado.
Esto es importante ya que la única estructura dura en esta región intermedia del torso es la vértebra lumbar por lo que el sistema muscular mejora la estabilidad de esta región.
Cuando estos músculos se contraen, la vulnerabilidad de las vértebras de la zona lumbar y ASI se estabilizan por compresión y ayudan al proporcionar una plataforma sólida desde la cual los miembros pueden funcionar con una potencia adicional.
Los jugadores más jóvenes y adultos que aún no han desarrollado o han perdido el acondicionamiento básico son más susceptibles a las lesiones y los entrenadores deben supervisar y desarrollar una buena técnica (cerrada, sin interferencias).
El lateral, en particular, requiere la transferencia de una carga pesada a través de las piernas, el torso y los brazos. Si el jugador no desarrolla y adquiere la estabilidad del core adecuada a través de los grupos musculares, los ligamentos de soporte de la zona de ASI y pélvica pueden sobrecargarse lo que conduce a lesiones en la espalda baja y en la pelvis.
Los jugadores deben seguir las guías de personal cualificado para aprender a cómo desarrollar apropiadamente el core. Esto, con frecuencia, se consigue con movimientos pequeños y controlados tales como el Pilates y actividades de pelotas suizas.


Columna Neutral:

  • El jugador de rugby también puede proteger al ASI disponiendo la columna vertebral en posición neutral como parte de una lista de verificación sistemática.
    La posición neutral de la columna vertebral no es una línea recta, sino que presenta la curvatura natural formada por las vértebras. (Véase la Figura 1).
    Al tirar del ombligo hacia el interior, como si fuera en dirección de la columna vertebral y hacia abajo, los músculos del core se activan para proporcionar una faja natural, usando la contracción para comprimir las vulnerables zona lumbar y la región ASI. Esta compresión ayudará a mantener la configuración neutral de la columna durante la etapa de carga en el lateral.

3. LOS PRINCIPIOS DEL LEVANTAMIENTO EN LATERAL:

El levantar peso de manera eficiente se basa todo en la postura. La postura básica afectará a la eficiencia del movimiento, incluso desde una posición agachada. El tipo de postura mejorará el equilibrio, que a su vez realzará la buena transferencia de potencia. El peso del saltador debe ser transferido en una dirección vertical. Así que, el perfil ideal durante el punto de levantamiento sería tener los tobillos, centro de masa corporal y hombros alineados verticalmente.

El Tobillo:

Al levantar un peso muerto, como una barra olímpica, la cadera, la rodilla y el tobillo debe extenderse juntos (triple extensión), con el peso del cuerpo pasando desde la parte media del pie a la almohadilla del pie para proporcionar un punto exacto desde el que generar potencia.
El tobillo se extiende mediante el trabajo, sobre todo, de los dos músculos gemelos: los gastrocnemio y el sóleo. El gastrocnemio es el músculo grande claramente visible en la parte posterior de la pierna y por debajo de la rodilla. El gastrocnemio tiene fibras de contracción más rápida que el sóleo, por lo que juega un papel en la velocidad.
El sóleo tiene fibras de contracción más lenta que el gastrocnemio y desempeña un papel importante en el control y la estabilización de la postura.
Esta información es relevante en tanto que el levantador comienza en cuclillas con el peso en la zona media del pie para cargar con el gastrocnemio más rápido y el grupo del glúteo con contracción excéntrica.
A medida que el levantador extiende el tobillo, el peso se desplaza sobre la almohadilla de los pies y proporciona un punto de contacto preciso con el suelo desde el cual impulsar.
El jugador no debe moverse hacia los dedos de los pies hasta el acto final de extensión. La razón de esto es que debido a las numerosas articulaciones en los dedos de los pies absorberán la potencia durante el levantamiento, así como un muro de neumáticos va a absorber la potencia de un coche de carreras si se estrella. El movimiento hacia los dedos de los pies debe ser el último acto, con el fin de ganar esos centímetros extra de altura.


La Rodilla:

Como juego de movimiento, el rugby ofrece variables que no muestran la sinergia de la barra olímpica. Es importante, por lo tanto, que las articulaciones estén acondicionadas en su “gama completa de movimientos”. Las articulaciones deben estar acondicionadas para hacer frente a las variables que se producen durante el juego y se debe llevar a cabo una formación adecuada.
El ángulo óptimo para ejercer potencia desde la rodilla es un ángulo de flexión de aproximadamente 120°. Como todos los jugadores son diferentes en forma (es decir, las piernas cortas o largas, cuerpo largo o corto), los ángulos de agache inicial pueden ser diferentes. Lo ideal sería que un levantador pasara por el ángulo óptimo justo antes de que el saltador complete su inercia en la parte superior de su salto (impulso inicial). Esto proporcionará la energía extra para continuar con el levantamiento.


Las Caderas:

El ángulo óptimo en la cadera, con el fin de generar potencia es de aproximadamente 90°. El principal motor para extender las caderas es el glúteo mayor y este grupo muscular debe activarse con los extensores de la rodilla y el tobillo.
Sin embargo, no es inusual que los atletas tengan un retraso involuntario en la contracción de los glúteos y esto puede ejercer presión sobre la estructura muscular de la parte baja de la espalda. Como las caderas son la bisagra principal del cuerpo, puede ser preferible para los jugadores que se centren en la contracción temprana del glúteo mayor con el fin de generar la máxima potencia para el levantamiento.


4. LOS PRINCIPIOS DEL LEVANTAMIENTO EN LATERAL:

Los levantadores deberían adoptar un método de visualización del objetivo. Cuanto más consistente sea el proceso de pensamiento, más consistente será la acción. Un sistema de verificación puede ayudar a la consistencia y a la eficiencia mecánica del levantamiento.
El jugador de rugby consigue potencia mediante la aplicación de una amplia y bien dirigida fuerza contra el suelo, por lo que un buen punto de partida para la lista de verificación nos llevaría desde los pies hasta la cabeza. Este pensamiento sistemático es una herramienta para la consistencia y puede ser un factor vital de contribución en la eficacia del trabajo en conjunto de la unidad de levantamiento.


Listado de comprobación/pensamiento sistemático para el levantador:

1 Pies: Amplia base con los pies ligeramente separados (un pie apuntando a las 11 y el otro a la 13 de un reloj). Aunque los pies paralelos proporcionarán una carga igual en los cuádriceps cuando se levanta en un gimnasio, los pies necesitan hacer frente a las presiones variables del juego del rugby. Por lo tanto, una ligera separación puede proporcionar una base más amplia y, como consecuencia, una mayor estabilidad.
2. Rodillas: El jugador puede flexionarse en el “crouch” más allá de 120° llegando incluso a los 90°, pero el ángulo óptimo para la generación de potencia es de aproximadamente 120°, por lo que la velocidad de extensión es importante.
3. Caderas: El jugador debe aprender a encontrar una posición neutral de la columna vertebral. Las vértebras lumbares y el sacro necesitan ser protegidas cuando se encuentran bajo presión debido a la compresión. Una técnica puede ser tirar del ombligo hacia la columna vertebral y empujar hacia la pelvis para activar la contracción alrededor de la cintura pélvica (hueco y empuje hacia abajo).
4. Core: Girar los codos hacia las costillas y proporcionar la tensión que se transfiere a lo largo del torso. El movimiento de brazos debe permanecer dentro de la anchura de la cintura escapular para beneficiarse de la estabilidad que proporciona la potencia central básica.
5. Escápulas: Apretando los omóplatos, así como, la sección superior del torso se mantendrá una conformación fuerte y ayudará a la tensión del cuerpo. El pecho se vuelve protuberante y la compresión se desarrolla en torno a la columna vertebral.
6. Cabeza: La cabeza debe permanecer en la posición natural que se tiene al andar y no debe dejarse caer hacia al suelo ni mirar hacia arriba.


El peso debe moverse en una línea vertical, por lo que en el caso del lateral, los tres jugadores deben estar, idealmente, lo más cerca como sea físicamente posible en todo momento.
Los jugadores deberían adoptar tensión corporal mediante la implicación de los grupos musculares del core para proporcionar estabilidad y ayudar a la transferencia de potencia. Un cuerpo que no adopte la tensión tendrá áreas sueltas/flojas que desviarán o absorberán potencia.
Los brazos y las piernas deben moverse dentro de la anchura de la cintura escapular para beneficiarse de un core fuerte y transferir la potencia a las extremidades. Así, los pies rodillas, manos y codos no deben estar más separados que la anchura de los hombros durante todo el movimiento.
Un proceso de pensamiento sistemático usando una lista de control puede proporcionarle al jugador la consistencia postural necesaria para cada lateral. Esta coherencia incrementará la seguridad y la eficiencia en la realización de la acción requerida en el lateral.


5. ESTABILIDAD DE LA BASE:
  • Los jugadores deben estar, idealmente, tan cerca como sea físicamente posible a lo largo de toda secuencia. El salto y la elevación deben realizarse de manera directa y en una trayectoria vertical para conseguir una potencia y aceleración óptima. La finalización de la extensión debe consistir en que los tres jugadores estén rectos, extendidos y con todo el cuerpo completamente en tensión. Los jugadores de apoyo deben estar aplicando presión vertical en lugar de adoptar una conformación en “A”. La conformación en “A” proporciona una base más amplia para la estabilidad, sin embargo, la altura y la potencia se ven comprometidas. La unidad (los levantadores) es vulnerable a la oposición ya que los espacios entre ellos pueden ofrecer oportunidades de verse alterada y, además, la capacidad para mantener al saltador durante un largo periodo de tiempo se reduce. Por lo tanto, cuanto mayor sea la base, mayor estabilidad, pero menos altura y potencia. Cuanto más estrecha sea base, más potencia y altura, pero menos estabilidad. La base está compuesta por los cuatro pies de los jugadores de apoyo y la separación entre los pies de ambos determinará la estabilidad de toda la unidad.


  • El saltador puede verse obligado a flexionar y extender la sección superior del cuerpo en diversos ángulos durante la competición aérea por el balón. Estas acciones de estiramientos y colisiones pueden reducirse si la base de apoyo es estrecha, ya que la unidad es capaz de moverse más, mientras que con la base más amplia menos movilidad.
    Sin embargo, con jugadores más jóvenes o jugadores que aún están por desarrollar una buena fuerza del core, la base más amplia puede ser mejor ya que la estabilidad es preferible a la movilidad.

Cuanto más estrecha sea la base, más potencia y altura, pero menos estabilidad. La base está compuesta por los cuatro pies de los jugadores de apoyo y la separación entre los pies de ambos determinará la estabilidad de toda la unidad.

  • El saltador debe mantener sus piernas juntas para permitir que el levantador frontal mantenga el agarre dentro de la anchura de la cintura escapular para proporcionar una buena estabilidad. El saltador debe mantener la tensión lo largo del torso, incluso cuando se estira lateralmente y los codos y las manos deben de nuevo, idealmente, permanecer dentro de la anchura de la cintura escapular durante toda la acción.
    Si el saltador permite que sus piernas se separen durante la competición por el balón, provocará una presión excesiva en el levantador delantero para mantener una base sólida y para devolver al saltador al suelo de manera controlada. Esto es, a menudo, un producto de practicar sin introducir un elemento competitivo. Una técnica no es una habilidad hasta que pueda realizarse al mismo nivel bajo la presión de las condiciones de partido.

Sin embargo, con jugadores más jóvenes o jugadores que aún están por desarrollar la fuerza del core, la base más amplia puede ser mejor, ya que la estabilidad es preferible a la movilidad.

Si el saltador está entrenado para disociar la sección superior del cuerpo de inferior, la capacidad para flexionarse y extenderse en cualquier dirección le proporcionará a la unidad de una mayor versatilidad, a la vez que se mantiene una plataforma sólida.
Para llevar al saltador de nuevo al suelo, la secuencia es inversa directamente a la elevación y debe imitar un rebobinado del procedimiento de levantamiento. Así, la acción de pasar de la flexión a la plena extensión es la inversa para pasar de la extensión completa a la flexión.
Como esta acción es de contracción excéntrica, el control del regreso al suelo debe ofrecer menos desafíos físicos que el levantamiento y el reto de los jugadores es más psicológico en términos de disciplina. Los levantadores deben mantener al saltador hasta que llegue al suelo. El saltador completa el aterrizaje flexionando las caderas, las rodillas y tobillos para absorber el impacto antes de continuar jugando.

6. PAPELES EN EL LEVANTAMIENTO:

Para superar la inercia del saltador, los levantadores necesitan aplicar una gran y bien dirigida fuerza contra el suelo. La potencia en rugby viene desde el suelo; ya sea corriendo, haciendo la melé, haciendo el ruck, placando etc. La suma de las fuerzas dicta la aceleración, por lo que es importante que los tres jugadores apliquen la fuerza vertical máxima para superar la presión hacia bajo de la gravedad.

El levantador trasero:

El levantador trasero se llevará la mayor parte del peso e, idealmente, acabará el levantamiento estando directamente debajo del saltador, con los dedos gordos juntos, los otros dedos desplegados y el cuerpo recto con una conformación parecida a un “bastón taburete”.
El levantador trasero suele ser el más alto de los dos jugadores de apoyo ya que el agarre es más arriba que el que lleva a cabo el levantador delantero. Para situarse bajo el saltador es importante dirigirse hacia el levantador delantero que llega en dirección opuesta. El papel principal del levantador trasero es proporcionar el soporte vertical para el jugador que salta.


Postura dividida:

El levantador trasero tiene que seguir el movimiento del saltador hacia el jugador de delante. En cualquier caso, el levantador trasero debe estar lo más cerca posible al saltador. Esto puede requerir una postura inicial dividida mediante la cual el levantador puede moverse hacia delante o hacia atrás según sea necesario. Sin embargo, el último movimiento debe ser hacia el levantador frontal que tiene un papel vital en contrarrestar además de ayudar en la elevación. Cualquiera que sea la dirección del movimiento, ya sea hacia adelante o hacia atrás, los levantadores deben, idealmente, situarse en una postura cuadrada en el punto de elevación.


El levantador delantero:

  • El levantador delantero también contribuye a la velocidad vertical, pero tiene dos funciones vitales adicionales. Al agarrarse más bajo que el levantador trasero, el agarre se lleva a cabo por debajo del muslo y por encima de la rodilla. El agarre escalonado contrarresta el movimiento involuntario de la sección inferior del cuerpo del saltador hacia adelante o hacia atrás. Bien por cerrar el espacio hacia el levantador trasero, o por mantener la posición mientras el levantador trasero se dirige al delantero, se controla mejor la inclinación hacia delante y hacia atrás de las piernas del levantador.
    Hay otra fuerza que controlar, la inclinación lateral de las piernas del saltador cuando se estiran lateralmente por el balón (véase foto). Si el saltador mantiene las piernas juntas, el levantador frontal está en mejores condiciones para mantener los codos y las manos dentro de la anchura de la cintura escapular y la tensión en el core, este jugador tiene más poder para controlar las presiones laterales que se ejercen sobre él debido al movimiento del saltador comentado anteriormente.
    Por lo tanto, la combinación del levantador trasero que soporta la mayor parte del peso, con el levantador frontal que actúa como un contrapeso, significa que la unidad debe proporcionar una plataforma segura para el saltador.


Línea de visión:

La línea de visión inicial de los levantadores debe ser la zona de agarre y la cabeza debe permanecer neutral (columna vertebral neutral) durante el levantamiento. Si la cabeza inadvertidamente cae hacia adelante, la acción subsiguiente es que el pecho se cierra.
Si la cabeza mira hacia arriba, la tendencia puede ser la híper extensión de la espalda y el poner tensión en las vértebras lumbares o inferiores de la espalda. Esto puede también suceder si las caderas son impulsadas demasiado hacia delante, más allá de la posición neutral. La potencia se pierde y la presión se aplica en las vértebras lumbares.
Tras la extensión y la disputa por el balón, es de suma importancia para los jugadores de apoyo que el saltador regrese al suelo en un manera controlada y segura. Los jugadores de apoyo tienen la responsabilidad de asegurar que el saltador ha regresado a salvo al suelo antes de deshacer la unidad. Esto se logra mediante una inversión directa de la acción de levantamiento.
En resumen, un proceso de pensamiento sistemático puede producir una postura corporal consistente en todos los laterales.


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La postura corporal constante ayudará a proporcionar una técnica sólida y a fomentar la confianza.
El levantador trasero tiene un papel en el cierre de la “A” y en el mantenimiento de la mayoría de peso vertical y la duración del mismo. El levantador delantero proporciona el contrapeso a la variable de esfuerzos ejercidos por el saltador que está compitiendo por la posesión por encima de sus cabezas. Si el levantador delantero no es capaz de mantener un agarre dentro su cintura escapular debido a las piernas abiertas del saltador, la plataforma puede verse comprometida debido a la pérdida de potencia y el rendimiento de los tres jugadores se verá disminuido.
Todos los jugadores tienen la responsabilidad de llevar al saltador de nuevo al suelo con seguridad. La técnica es un rebobinado directo del levantamiento. Los levantadores deben mantener al saltador hasta que el jugador llega al suelo. El saltador completa el aterrizaje mediante la flexión de las caderas, las rodillas y los tobillos para absorber el impacto antes de continuar el juego.


Autor: Kent Roberts. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Rugby Edge. Issue 9. RFU.

Se habla con frecuencia respecto a la falta de espacio en el juego moderno y si debe haber menos jugadores o campos más grandes, pero ¿realmente utilizamos el espacio disponible de manera eficiente?.


No hace demasiado tiempo, los tres cuartos se situaban próximos entre sí, con el ala exterior colocándose un poco más a lo ancho que los palos de gol. Los pases eran cortos para comprometer y confinar a la tercera línea rival cerca de la fuente de posesión, mientras que la línea de tres cuartos pasaba y redoblaba hacia el espacio exterior con el objetivo de desbordar a la defensa por esa zona.

En los últimos años, el estilo ha consistido en establecer amplios alineamientos y mover el balón a lo ancho del terreno de juego con el fin de estirar la defensa y crear huecos para penetrar. ¿Un alineamiento amplio significa necesariamente una distancia similar entre los jugadores que están desplegados a todo lo ancho del terreno de juego?.

Por otro lado, ¿podría concebirse cómo alineamiento amplio uno en el cual los números 10, 12, 13 se situarán muy próximos y el ala se posicionase en la “vía del tranvía”. ¿Cómo podría influir esto en la alineación de la línea defensiva? ¿La defensa confiará en su sistema (practicado) o se alineará como una "imagen especular" al ataque (no practicado)?




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Es incuestionable que el medio de melé debe ser capaz de pasar al apertura a 15 metros de distancia. Pero ¿qué se consigue realmente con esto? ¿Se trata de proporcionar espacio al apertura para alejarse de los delanteros sueltos -terceras líneas?, pero ¿esto no atrae a la defensa a través del campo hacia los jugadores exteriores? ¿No ha utilizado el ataque 15m de espacio con el único y pequeño objetivo de dar tiempo al apertura? Combinar esto con las diversas estrategias defensivas adoptadas en la actualidad, y los equipos que placan con frecuencia parecerán poco preocupados por este predecible alineamiento.

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El medio de melé debe tener la capacidad de pasar el balón con ambas manos, ¡la distancia es de hecho irrelevante! La clave es la velocidad con la que se mueve el balón, no la distancia que recorre. El único momento en el que se puede garantizar el destino de un balón de rugby es cuando está volando por el aire. Una vez en las manos de alguien, los defensores no pueden determinar lo que va a ocurrir a continuación. Por lo tanto, ¡sugiero que el pase largo quita presión a la defensa y aplica presión sobre el ataque! "¿Cómo?, ¿He oído bien?"

Cuando el balón se desplaza por el aire, los defensores pueden juzgar exactamente donde va a terminar. Tenemos que considerar que por el lado atacante, en primer lugar, el pase tiene que ser dirigido hacia el receptor para que este corra sin necesidad de cambiar su zancada. En segundo, tiene que juzgar el vuelo del balón para poder cogerlo mientras que corre con ritmo y con un defensor reduciéndole rápidamente el espacio. Por el contrario, todo lo que se le ha pedido a la defensa es machacar al receptor. Así, las variables para el equipo atacante son mucho mayores que para el equipo defensor.

Considere la posibilidad de un papel diferente para los tres cuartos utilizando una interpretación distinta de una alineación amplia. El espacio medio entre el medio de melé y el apertura es de poco más de 6-8 metros. No hay necesidad de que el medio de melé de un pase muy fuerte, ya que el balón puede llegar al apertura en una fracción de segundo. Esto le permite al apertura atacar la línea de ventaja antes, con el objetivo de comprometer a un flanker cerca de la fuente de posesión. El balón, entonces, se pasa al siguiente receptor (situado a un paso y en profundidad), que tiene la capacidad de dar el pase de 15 metros. El delantero suelto en defensa es, en esencia, eliminado como amenaza y los canales amplios están menos llenos de jugadores.

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Frente a la alineación anterior, ¿cómo se alineará la defensa? ¿Qué sistema de defensa van a llevar a cabo? ¿El sistema de defensa se habrá o no practicado en relación con esta alineación? Si se utiliza la “defensa en deriva", la llamada para la deriva se realiza generalmente cuando el apertura atacante pasa. Sin embargo, con esta variación el papel del apertura es atacar al flanker, no escapar de él. La llamada de la deriva será demasiado tarde y el centro interior en defensa derivará hacia un vacío de 15 metros.

Si se utiliza el "llamado blitz", el ala del lado cerrado o el zaguero en ataque dispondrán de 15 metros de espacio para utilizar a voluntad.

Si se utiliza un sistema de defensa "hombre fuera", el apertura en defensa tendrá el centro interior atacante corriendo duro a él con el espacio en el hombro exterior. El centro exterior atacante puede correr hacia el espacio dirigiéndose al interior de la defensa.

Este tipo de alineamiento puede conducir a un tipo diferente de jugador en las posiciones de 10 y 12. El apertura es más un centro interior y el centro interior es más un apertura. Así ¿por qué no cambiarlos durante un par de jugadas y vemos qué pasa? El trabajo del primer receptor es atacar deliberadamente al flanker, por lo que ¿el principal organizador del juego es el segundo receptor (12) o es el jugador en el canal del 13? ¿Por qué no ambos?

Dicha variación tiene el potencial de causar dificultades, a corto plazo, al rival. El reto es conseguir que los jugadores acepten algo que es diferente y darles una oportunidad real. Si no funciona la primera vez, la tendencia es a menudo, abandonar la idea, pero tal vez no sea la idea la que es errónea sino la ejecución de la misma.

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Explorar algo completamente diferente:

¿Por qué jugar con centros? ¿Por qué no siete delanteros, un medio de melé, un primer organizador, un segundo organizador y cinco zagueros atacantes? Una vez más, esto significaría un diferente tipo de jugador con la camiseta número 8. ¿Cuando realmente se utilizan a ocho delanteros que no sea en la melé? ¿Por qué no jugar con un tres cuartos extra que puede unirse a la melé en la tercera línea cuando sea necesario?


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Muchas ideas pueden no funcionar según lo previsto, pero esto no es una razón para dejar de intentar algo diferente. Si tememos hacer las cosas mal, no lo veremos nunca o no haremos nada original y seguiremos haciendo referencia a la falta de innovación en nuestro juego y al espacio en el terreno de juego. ¿El problema es el tamaño del campo de juego o es la forma en que lo utilizamos?.


Autor: Ken Roberts. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Rugby Edge. Issue 07. RFU.

Como entrenador joven e inexperto pasé la mayor parte de mi tiempo practicando movimientos de ruptura con mis líneas de tres cuartos. El medio de melé se situaba con varios balones y llevábamos a cabo nuestro repertorio. El medio de melé apenas corría en cambio los alas estaban constantemente corriendo.

Ahora siento que estaba entrenando en una zona de confort, escondiéndome detrás de la organización y no retando realmente a los jugadores o desarrollando una comprensión significativa del juego.

Las siguientes progresiones están diseñadas para centrarse en los factores claves básicos de los que tan frecuentemente se carecen. El objetivo para el entrenador es asegurarse que cada jugador entiende el significado de los factores clave, mediante la aplicación de presión a su técnica y no sólo la teoría. Los factores clave que figuran en este documento son ejemplos y no se trata de algo definitivo.

Para mí el punto de partida más importante es la fuente, que en este caso es el medio de melé. Con demasiada frecuencia, el balón es levantado y un salto lateral o un paso preceden al pase hacia el apertura/receptor. Este acción puede causar un retraso de al menos 1,5 segundos, lo que puede equivale a 8-10 metros de espacio cerrado por una defensa agresiva. Esta presión de la defensa puede animar a la línea a situarse con más profundidad con el fin de llevar a cabo el movimiento programado. Si los problemas se abordasen en el origen, podría utilizarse el espacio más cerca de la línea de ventaja y la defensa sería desafiada con mayor eficacia. Incluso entonces, el ataque no puede aplicar presión a la defensa, a menos que estén preparados para poner presión sobre sí mismos, pero esto debe ser practicado y la presión debe ser de aplicación propia.

El drill 1 se centra en la capacidad del medio de melé para pasar con la mano izquierda o derecha sin preferencia. El entrenador comienza, deliberadamente, la práctica con la mano más débil del medio de melé, sin prestar atención a este hecho. Un receptor recibe el pase y coloca el balón en el cono situado enfrente. Los dos jugadores entonces se realinean en el lado perpendicular de cuadrado y repiten la acción. El entrenador se encuentra dentro del cuadrado y observa la acción del medio de melé. Si el medio de melé tiene la tendencia de levantar el balón, el entrenador restringe al jugador para que utilice sólo la mano trasera con el fin de iniciar la eliminación de ese hábito. A discreción del entrenador, los jugadores cambian de dirección en cualquier momento, probando de ese modo la técnica del medio melé y centrándose en la consistencia con cualquier mano.

Drill 1

Al medio de melé se le indica que corra y se aproxime al balón de tal forma que le permita una entrega rápida, manteniendo la precisión del pase hacia un objetivo que puede carecer de consistencia en el posicionamiento. El entrenador puede decidir si el medio de melé está preparado para una nueva prueba y en dos de las esquinas se dispone un neumático y no un cono. Esto es para representar las extremidades u otras obstrucciones que se producen durante el juego. El medio de melé debe barrer el balón hacia arriba y hacia fuera del neumático sin levantarlo indebidamente ni levantar la espalda.

Ejemplos de factores clave:

- El cuerpo agachado sobre el balón.
- El pie de atrás cerca del balón, el pie de delante apunta hacia el objetivo.
- La mano trasera “acuna” el balón y la mano delantera se sitúa un poco más cerca del extremo delantero del balón.
- La mano trasera genera la potencia, la delantera la dirección.
- Transferir el peso del cuerpo durante el pase del pie trasero al delantero.
- Girarse por la cintura para permitir que los hombros se abran hacia el objetivo.
- Acompañar con el manos para acabar señalando hacia el objetivo, no deben hacer un movimiento de barrido.
- Seguir el pase a la vez que se produce la transferencia del peso del pie trasero al delantero.

El entrenador puede optar por indicarle al medio de melé que la mayoría del trabajo lo ha realizado con la mano más débil y que la preferencia ya no debería ser un factor de bloqueo para el jugador.

En el drill 2 se está trabajando en la alineación del receptor una vez que el balón ha sido colocado en un cono (o en un neumático) y corren alrededor de la esquina para recibir de nuevo. El jugador tiene que centrarse en conseguir situarse rápidamente en posición corriendo directamente hacia la misma, o incluso hacia el pase y no derivar alejándose, ya que eso es la inclinación natural cuando se corre en ángulo. Desde una salida parada, a los jugadores se les suele decir con frecuencia, que sitúen su pie exterior adelantado para enderezar su trayectoria. No estoy muy preocupado con esto ya el siguiente paso es con el pie en el interior, para mí es más importante describir una trayectoria de carrera que conduzca a un determinado objetivo y no que se trate sólo de una teoría.

Drill 2

De nuevo, los jugadores pueden pedir un cambio de dirección para desafiar las habilidades de pase del medio de melé y para ajustar la carrera del receptor.

Ejemplos de factores clave:

- Peso sobre el pie interior para adoptar la trayectoria.
- Comunicarse con la fuente de posesión.
- Girar el torso para disponer el pecho hacia el pasador y enderezar el ángulo.
- Manos a la altura del pecho listas para recibir el pase.
- Visión periférica para recibir el pase y ser conscientes de la posición del cono (target).
- Control de velocidad con el fin de recibir el pase y colocar el balón con precisión en el cono.

En el drill 3 se añade a un centro para desafiar la capacidad del apertura para “recibir y pasar”. El entrenador puede optar por ampliar el cuadrado, pero el centro debe colocar el balón en el cono de la esquina situada justo enfrente, por lo que la profundidad de pase y la alineación del jugador tienen que ser las apropiadas. Para ello será necesario que el centro, no sólo llegue a la posición alineado con el apertura, sino también tener la visión periférica para alinearse con el cono.

El apertura debe pasar antes del margen del cuadrado, lo cual desafiará a su control de velocidad y trayectoria, ya que vienen alrededor a la esquina. Si el apertura no puede girar el pecho hacia el pase, a continuación, el jugador puede derivar involuntariamente y puede limitar a los jugadores exteriores.

Drill 3

Ejemplos de factores clave:

Los factores clave del medio de melé similares a los anteriores. Para el apertura:

- Girar el pecho hacia la fuente.
- Recibir el pase en las manos y no el pecho.
- Disponer al siguiente receptor al alcance de la visión periférica.
- Girar el torso para que las manos transfieran el balón a través del cuerpo, pasar hacia el hombro alejado.
- Acompañar con manos y muñecas.
- Seguir el pase después de pasar, no antes.


Continuará...


El drill 4 introduce a un defensor que comienza en el lado perpendicular, como si se tratase de un flanker. El defensor está condicionado a atacar al apertura con el fin de desarrollar la comprensión de éste respecto a trayectorias, objetivos y opciones. Si el apertura no atrae al defensor, el jugador exterior puede verse comprometido.

La progresión es eliminar la condición del defensor, de tal forma que la presión pueda aplicarse tanto al apertura como al centro. De esta forma se fomenta que el apertura reciba el balón pronto y plano con el objetivo de comprometer completamente al defensor. El defensor es desafiado por la velocidad de transferencia de balón desde del medio de melé y no por la longitud del pase, ya que esto, de nuevo, atraería a la defensa hacia los jugadores exteriores. El apertura puede fijar al defensor atacándole directamente antes de realizar el pase o con un pequeño movimiento de avance a partir de un alineamiento muy plano, lo cual atraería al defensor sobre él antes de transferir el pase. Si el apertura corta hacia dentro, el entrenador puede desafiar a los jugadores como si el defensor hubiera sido comprometido eficazmente por el apertura o el objetivo del defensor hubiese sido leído eficazmente.

Drill 4

El entrenador puede pedir un cambio de dirección en cualquier momento. No sería inusual para los jugadores el realinearse y atacar en otra dirección cambiando sus posiciones, por ejemplo apertura y centro. Esto requiere que el centro corra de nuevo hacia el exterior del apertura desperdiciando tiempo y energía. Los jugadores debe recorrer la distancia más corta, por lo que el centro ocupa el papel de primer receptor y el apertura se sitúa fuera cuando se indica el cambio de dirección.

El entrenador trabaja con el primer receptor para apreciar el papel que realiza respecto a contener a los delanteros sueltos y preservar el espacio para los jugadores exteriores.

Ejemplos de factores clave:

Los factores clave básicos para el medio de melé y el apertura son similares a los relacionados anteriormente. Por otro lado, el primer receptor:

- Debe atacar la defensa con la trayectoria de carrera y la temporización del pase.
- Mantener el balón en las dos manos pero moviendo el balón (actitud).
- Pasar el balón para el hombro exterior del segundo receptor.

Y respecto al jugador exterior, indicar que:
- Debe correr ligeramente hacia el pase para recibir y colocar en el cono, no derivar hacia fuera alejándose del cono.
- Girar el pecho hacia el pase y comunicarse.
- Manos preparadas para recibir.

En el drill 5 se añade otro centro y defensor. La parrilla se amplía a un rectángulo y el objetivo es utilizar el espacio disponible en ataque. El jugador exterior debe colocar el balón en la esquina sin alinearse fuera del cono en los lados estrechos o dentro del cono en los lados más anchos. Esto es para desafiar la percepción espacial y hacer un uso eficiente del espacio disponible. Ahora, el cambio de dirección supone un mayor desafío en la organización, con el fin de ejecutar un ataque que utilice el espacio. Los factores clave son como en el drill 4.

Drill 5

El drill 6 presenta una línea defensiva plana que empieza dentro del rectángulo, estableciéndose la línea de ensayo en el extremo de la parrilla situado detrás de la defensa. Los jugadores, de nuevo, se realinean y atacan alternativamente desde el límite ancho y del estrecho. La defensa tiene un jugador menos que el ataque y no se les ponen restricciones. El ataque no debe “cantar” ningún movimiento, sino trabajar para fijar a la defensa y encontrar el espacio para provocar una ruptura de la línea defensiva y anotar. El tempo de ataque es vital, ya que la defensa tiene menos distancia a recorrer con el fin de realinearse para el siguiente ataque.

Drill 6

Ejemplos de factores clave:

- Identificar los “disparadores” de carrera es decir, fuera del 9 o primer receptor o el jugador interior (mi preferencia es el primer receptor).
- Fijar a los defensores y atacar el espacio lo más tarde posible.
- Sin corredores señuelos, sólo opciones.
- Los jugadores exteriores miran al frente para ver si se presenta la oportunidad y luego piden el balón.
- "Mirar el espacio, no mirar el balón”. Consultar la actividad que se presenta a continuación para observar la progresión completa de la línea de tres cuartos.

Estas progresiones están destinadas a establecer buenos hábitos en los jugadores a través de la presión y de la comprensión del objetivo. Cualquiera de las progresiones puede utilizarse de forma regular con el fin de desarrollar bases sólidas en el movimiento físico, la visión periférica, la comunicación y el foco. Las progresiones deben estar intrínsecamente vinculadas a un enfoque de la planificación de las sesiones basadas en el sentido del juego. Si los jugadores vuelven a los malos hábitos cuando juegan el partido, el entrenador debe revisar sus propios métodos de entrenamiento y examinar la precisión de su proceso de entrenamiento, con el fin de maximizar el aprendizaje. Los jugadores aprenden de diferentes maneras y a diferentes velocidades y es un requisito fundamental del entrenador encontrar métodos alternativos para conseguir que sus mensajes lleguen a la persona.

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Progresiones tales como las que se muestran aquí deben adaptarse e individualizarse para que se adecuen al entrenador y a su entorno. Todos trabajamos con diversos niveles de habilidad, y los jugadores se desarrollan mejor cuando son retados. El reto para el entrenador es desafiar consistente y adecuadamente los jugadores.



PRÁCTICAS DE HABILIDADES

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Drill 7

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Autor: Shannon Fraser. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

Introducción:

En los últimos años, el rugby ha dirigido su atención a los componentes defensivos del juego y, más concretamente, a las situaciones de defensa de ruck y maul. Esto ha permitido que el juego cambie su creencia de que cuanto más tiempo se esté en posesión del balón, más oportunidades de anotar se originarán.

Como resultado del fuerte enfoque defensivo de los equipos, ahora se consumen un promedio de 3 fases para romper la línea de placaje, antes de que el ataque se haga más fuerte que las amenazas defensivas que se ciernen sobre él.

Es por esta razón, por la que se debe poner un mayor énfasis en el juego de ataque en conjunto.

Las ventajas de atacar a partir de una primera fase son:
- Mayor espacio entre y alrededor de los jugadores de la línea defensiva.
- La conciencia de dónde estarán situados los defensores, por lo tanto, existirá la posibilidad de aislar los defensores más débiles y aplicar presión.
- Tiempo para establecer la profundidad, anchura y configuraciones especiales apropiadas del alineamiento.

Las desventajas de atacar a partir de una primera fase son:
- La defensa estará muy estructurada.
- La defensa dispone de tiempo para alinearse con la amplitud y la conformación correcta.
- Cuando el balón proviene de una "verdadera competencia", la calidad de la posesión puede variar.

Es importante tener en cuenta las siguientes preguntas antes de poder atacar con éxito desde primeras fases:

1. ¿Qué estamos tratando conseguir?

2. ¿Dónde y con quién vamos a lograrlo?

3. ¿Quién va a ayudar a que suceda? y

4. ¿Quién es responsable de mantener la posesión, si no se logra?

1. ¿Qué estamos tratando de conseguir?

Los objetivos de un movimiento atacante de tres cuartos pueden variar dependiendo de la posición en el campo o de las fortalezas y debilidades, tanto del ataque como de la defensa.

Sería justo decir, que el objetivo general de todo ataque de tres cuartos sería llevar el balón hacia delante (avanzar con el balón), sin embargo, para hacerlo se establecen diferentes posibilidades. Por ejemplo, el objetivo es simplemente llevar el balón hacia adelante o es crear un espacio entre o alrededor de los defensores con la esperanza de romper la línea de placaje, ganando gran cantidad de territorio.

Si bien ambos objetivos se centran en llevar el balón hacia adelante y más allá de la línea de ventaja, existen grandes diferencias en el uso de los factores clave atacantes que deben ser aplicados para lograr el resultado deseado.

Los factores clave del ataque de tres cuartos incluyen:
- Alineamiento.
- Velocidad.
- Ángulo (trayectoria).
- Apoyo.
- Comunicación.

Para, simplemente, llevar el balón hacia delante, la mejor alineación debería ser poco profunda, eliminando así la velocidad y las trayectorias que podrían aplicarse. Mientras que si el objetivo de la línea de tres cuartos en ataque es romper la línea de placaje, entonces, los elementos de velocidad y trayectorias deben ser aplicados, de ahí la importancia de un alineamiento más profundo o más amplio. El papel de los jugadores de apoyo también podría variar dependiendo de la amplitud y velocidad del ataque. Los sistemas de apoyo se analizarán en la sección 4.

2. ¿Dónde y con quién vamos a lograrlo?

El "dónde" debe decidirse mediante el análisis de los adversarios y el resultado de la búsqueda de un punto débil en su defensa. La debilidad identificada podría ser un enfrentamiento desigual en tamaño, velocidad, experiencia (toma de decisiones) o habilidad. A la zona pretendida de ataque se le conoce como canal de penetración deseada (DPC).

El "quién" será esa persona del ataque que tenga cualidades atacantes mejores y más dinámicas, para aprovecharse de las debilidades defensivas identificadas en el canal de penetración deseado.

No tiene por qué ser tu mejor atacante, pero si el que tiene las cualidades de ataque que mejor se adaptan para explotar a un defensor débil, por ejemplo, un centro de 120kg atacando a un apertura de 75kg.

También es importante ser consciente de los puntos fuertes de tu oponente y de las debilidades propias, para asegurarse de que no se conviertan en un foco en el movimiento atacante.

Ejemplo: El canal de penetración deseado es a través de D3 que es lento en su movimiento lateral en la línea defensiva. El jugador atacante (11) dispone de un juego de pies muy rápido y muestra habilidades en velocidad, agilidad y evasión en situaciones de “tráfico” y, por lo tanto, ideal para atacar a D3 con el objetivo de romper la línea defensiva.

3. ¿Quién va a ayudar para que suceda?

Una vez que hemos identificado el "dónde" y el "quién", tenemos que asegurarnos de que los demás jugadores atacantes están jugando su papel para ayudar a lograr los objetivos deseados. Para hacerlo tienen que ser conscientes de lo siguiente:

a) Trayectorias de carrera (atacar los hombros).
b) Componentes y temporización (pases y trayectorias de carrera, etc.).

Las trayectorias que describen todos los jugadores de ataque son cruciales para el éxito del movimiento ofensivo. Los jugadores de apoyo deben describir “trayectorias definidas”, en el ángulo correcto, para atraer la respuesta del defensor. Esto ayudará a debilitar o aislar al defensor en el DPC, lo que permitirá una mayor posibilidad de éxito. Esto se conoce como "ataque a los hombros” sin balón.

Cada jugador atacante debe rendir cuentas de parte del movimiento de ataque, tanto si tienen el balón como si no, por ejemplo, describir una trayectoria que arrastre a un defensor a lo ancho o evitar que derive ayudará a debilitar el DPC.

Cuando se construye un movimiento de ataque, asegurarse que la temporización de los jugadores de apoyo es la correcta, así, para la defensa, serán vistos como opciones de ataque y no sólo como corredores señuelos. Esto significa que cuando se produzca el pase, pueda ser recepcionado por más de un jugador atacante.

Construyendo un movimiento

Ejemplo: El 10 corre recto para atraer y evitar que D1 derive. El 13 lleva a cabo una trayectoria de corte hacia el hombro exterior de D2, también para comprometer a los defensores y evitar que deriven. Esto aísla a D3 en la línea defensiva. El 12 describe una trayectoria “overs” hacia el hombro exterior de D3, y 15 y 14 también ejecutan trayectorias a lo ancho. Esto le da a D3 la impresión de que el balón va a ser pasado con amplitud, por lo tanto, el defensor con “lento movimiento lateral” reaccionará pronto y sobre compensará su deficiencia tratando de cubrir al ancho. El 11 describe una trayectoria de carrera siguiendo al 12, antes de cortar para atacar el interior de D3. El 10 pasa el balón por detrás del 13 al 11, que está golpeando la línea con un ángulo de 45° para batir a D3 en el interior. Nota: Si D3 se queda, el pase va a 12 que enlaza con 15 y 14.

4. Si no se logra, ¿Quién es responsable de mantener la posesión?

Nuestro juego es extremadamente impredecible y, por lo tanto, incluso los movimientos de ataque mejor diseñados pueden no tener, siempre, el impacto que esperamos. Es por esta razón, por lo que tenemos que asegurarnos que disponemos de una red de apoyo eficaz "detrás" del balón.

En cada movimiento de ataque, para el caso de que el portador del balón sea detenido (placado), tenemos que asignar roles de apoyo para aquellos jugadores situados alrededor del balón. Esto incluye apoyos "primarios y secundarios".

Debido a que en la mayoría de los movimientos las líneas de tres cuartos atacantes utilizan velocidad y amplitud, es difícil confiar solamente en la tercera línea para asegurar la posesión si el juego se rompe. Es por esta razón, por la que los jugadores de la línea de tres cuartos deben ser responsables del balón si se entra al contacto.

Una filosofía de apoyo de los tres cuartos puede ser la siguiente:

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Apoyos

Ejemplo: Si el 11 atacante es placado en el DPC, entonces es responsabilidad del flanker del lado abierto (7), del número 8 (8) y del apertura (10) asegurar la posesión en la disputa del placaje. El 12 y 13 no son responsables, porque si están ejecutando las trayectorias correctas ambos estarán alejándose del DPC.


Autor: Damion Ryan. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

El objetivo del Rugby Union, por definición de los principios del juego, es que dos equipos, cada uno con quince jugadores, observando el juego limpio, de acuerdo a las Leyes y al espíritu deportivo, teniendo, llevando, pasando, pateando, y apoyando el balón, marquen tantos puntos como sea posible.

Para anotar puntos necesitas estar en posesión del balón, y así conseguir un ensayo, marcar un drop o transformar un puntapié de castigo con el que ha sido sancionado el equipo rival.

Ganar la posesión surge de la competición por el balón de una de estas dos maneras; primeras fases o juego general.

Lo que convierte la posesión del balón en un resultado efectivo, es parte del conjunto de la filosofía de los equipos, establecida por el entrenador y por el grupo de jugadores con más experiencia.

Voy a mostrar diferentes formas en que los equipos son capaces de atacar, de manera efectiva y con el balón en la mano, en el juego general, utilizando opciones que requieren que los jugadores tengan una base de habilidades competentes para llevar a cabo el estilo de juego necesario para desafiarse a sí mismos, pero de manera más importante a la oposición.

No es necesario disponer de muchos movimientos, es más importante la capacidad de ser ágil y jugar en función de lo está delante.

Las variaciones y opciones de juego de fases estructuradas ayudarán a crear y utilizar el espacio más eficientemente. Capacidad para participar, aislar y generar dudas en la mente del defensor. Es decir, todos los jugadores recepcionan/pasan bajo presión y atacan los hombros de los defensores con variaciones de la profundidad/alineación/velocidad y apertura mental.

Los jugadores que disponen de grandes habilidades, son capaces de ganar y mantener el balón con mayor frecuencia en el breakdown, permitiendo más juego general y opciones de ataque. Esto significa que el número en la espalda del jugador es sólo de gran importancia en las primeras fases. No todos los jugadores son jugadores de balón, sin embargo, disponer de uno o dos delanteros que sean capaces de correr e incorporarse a la línea, además de pasar a un corredor o a un jugador situado más a lo ancho, complementará y desafiará a la línea defensiva y proporcionará al equipo más opciones en ataque.

Los modelos defensivos y la técnica de placaje han mejorado en los últimos años. La defensa para algunos equipos es un arma de ataque, ya que da lugar a la presión que se ejerce sobre el equipo atacante. La velocidad de la línea defensiva, su integridad y ser capaz de ralentizar el balón, son algunos ejemplos que requieren que el equipo atacante trabaje más duro para conseguir estar detrás del balón, y tenga que comprometer jugadores adicionales en el breakdown, además de proporcionar más tiempo para realinearse al equipo defensor.

Disponer de jugadores “multi-habilidosos” te permitirá jugar con un estilo más abierto, dinámico y variable. Jugar “front foot” (avanzando) no siempre ocurre con la balón en la mano, y ciertos equipos con éxito son famosos por ser capaces de establecer “front foot” atacando con patadas al espacio abierto/disputables o de aclarado desde su zona defensiva.

Ejemplo 1

Crear un espacio contra una fuerte defensa ABC

El apertura organiza a los delanteros no sólo para involucrar a los defensores en ABC y C1, sino también para cuestionar la eficacia del placador. Estamos tratando de aislar a los defensores en las zonas 1 y 2 y luego jugar en el espacio en los canales exteriores; si los defensores al exterior de D1 tienen que entrar y cubrir el espacio que se ha creado, a continuación, el balón puede ser pasado a través de la línea para los jugadores de apoyo.

Las mini unidades de delanteros deben trabajar duro hacia el balón para asegurar la posesión, y sin el balón para asegurar la continuidad. Es esencial, que las unidades hagan repetidos esfuerzos. "Defender es más difícil que atacar". Tienen que trabajar en esos canales para preservar el espacio, doblar/agrupar la línea defensiva y pasar en posición de “front foot”.

La segunda línea de ataque es donde el equipo atacante jugará una vez que se ha ganado ese derecho. Derecho que se obtiene por una serie de procesos que requieren la contribución de todos los jugadores, pero que se decidieron por los jugadores clave 9, A2 y 10.

Estos jugadores van a leer y comunicar en qué canal atacar dependiendo del momento, el espacio y el jugador/es que ocupará/n ese espacio.

Diagrama 1

Si los jugadores en defensa fallan en ir “alrededor de la esquina” en el número apropiado, el equipo atacante o será capaz de doblar/agrupar o romper la línea defensiva, con la línea frontal de corredores llevando el balón más allá de la línea de ventaja. Si se requieren defensores desde el exterior para cerrar el ataque en la zona 1, entonces la segunda línea de ataque tiene la oportunidad de jugar en un canal abierto.

Los jugadores clave son el 9, A2 y 10, cuyas funciones y responsabilidades son muy diferentes, pero tienen que comunicar, ser pacientes y “multi-habilidosos” para lograr el resultado perseguido.

El apertura debe disponer de espacio para situarse al exterior del breakdown, involucrar a los defensores en A y B y jugar el balón avanzando o requerir un segundo esfuerzo de los delanteros en el breakdown para atacar los canales A y B.

La liberación del balón a la segunda oleada de ataque es el resultado de comprometer a los defensores de los canales estrechos en el breakdown y en la zona 1. Atacar en esas zonas proporciona espacio para el equipo atacante (ancho), y la oportunidad de una mayor participación de los delanteros próximos al breakdown. El balón puede ser pasado a la segunda oleada de ataque, ya sea desde la base del ruck o preferiblemente desde un balón jugado a partir del delantero "A2". Como "A2" es un jugador de balón adicional, el equipo atacante puede adaptarse mejor al cambio del punto y velocidad de ataque.

A2 es el responsable de llevar el balón hacia la línea, trabajar el hombro exterior de C, A3 atacará el hombro interior de C1. Si el espacio está disponible, que es indicado por el 10, A2 pasará por detrás de su jugador de apoyo A3 a 10. El 10 es capaz de estar situado detrás de la línea de ataque frontal escaneando dónde está disponible el espacio, dónde se ofrecen las oportunidades en función de la reacción de la defensa, y variar su profundidad en consecuencia. Si el 10 puede trabajar en la zona 2 (hombro exterior de C1 e interior de D1), obligará a la defensa a tomar una decisión reactiva a su posicionamiento. Si C1 ha girado sus hombros hacia el interior para cubrir la primera línea de defensa, el espacio estará disponible para el ataque del 10.

Si la defensa mantiene su integridad, el 10 ataca el espacio entre los dos defensores, C1 y D1; la defensa cerrará ese espacio, lo que significa que hay un canal abierto en el interior o fuera del portador del balón, si no, el balón puede ser reciclado. El 10 tendrá diversas opciones si los jugadores cumplen con sus funciones, es crucial cambiar las trayectorias de carrera, profundidad y amplitud para permitir que el 10 elija la mejor opción disponible. La comunicación de todos los jugadores debe ser directa, con "poca charla", teniendo a dos atacantes corriendo a cualquiera de los hombros de un defensor, se le presentará la oportunidad al portador del balón o a un jugador de apoyo.

Ejemplo 2

Crear un espacio desde fases estructuradas

Las primeras fases son ideales para que los tres cuartos ataquen, ya que hay más espacio disponible con menos jugadores en defensa cubriendo ese espacio. Existe la expectativa que los equipos atacarán desde la primera fase. Sin embargo, mediante la creación de un breakdown, asegurando la posesión del balón y teniendo jugadores en movimiento sin balón hacia mejores posiciones, se incrementa la posibilidad de que los jugadores en defensa no se dispongan en la posición correcta, proporcionando más opciones al equipo que ataca por la creación de enfrentamientos desiguales o diferencias numéricas.

Los jugadores en defensa, como regla general, ocuparán los canales interiores, comenzando, en primer lugar, a partir de las posiciones A, B y C, y luego hacia fuera. Los equipos están, generalmente, felices dejando los canales exteriores abiertos, ya que tienen confianza en cerrar los espacios si los equipos atacan esas zonas. La defensa “Jockey” es una manera eficaz de sacrificar territorio mientras no haya una ruptura de la línea, y teniendo la línea de lateral como defensor extra. Sin embargo, jugar directo y disponer de más de una o dos amenazas, permitirá al equipo atacante mantener cuadrada a la defensa y preservar el espacio exterior.

Ganar el balón en el breakdown es responsabilidad de los jugadores más cercanos disponibles en el momento. Desde el comienzo de los movimientos debe haber jugadores designados para ganar el balón y, después, se abrirán opciones para que otros posibles portadores del balón entren en juego, participen y pongan en peligro la defensa en el juego general.

El siguiente ejemplo proporciona estructura, al tiempo que permite a los jugadores jugar en el espacio que está delante de ellos. Utilizar un movimiento de 3 hombres es una opción, disponiendo a jugadores de apoyo en los “pockets”. La primera fase se puede jugar desde cualquier lado del campo, lo que proporcionará opciones para atacar en el abierto o en el cerrado. Los jugadores de balón de este movimiento son 6, 9 y 10.Estos jugadores dependen de sus compañeros para ganar el primer breakdown, y luego trabajarán duro sin el balón y se ofrecerán como jugadores de apoyo o corredores con balón.

Diagrama 2

La primera fase de juego puede ser cualquier opción en la que se ataque al 13 del equipo defensor. Para hacer esto, se necesita aislar a ese jugador haciendo que el ala del lado cerrado trabaje en el “pocket” del 10 y 12, lo que le permite apoyar a cualquiera de los jugadores manteniendo la profundidad. Al mantenerla, el 11 también puede cambiar su trayectoria de carrera y apoyar al 13 si fuese necesario.

El 10 debe mantenerse cuadrado y avanzar con el balón. Una vez que 12 lo recibe, en primer lugar, ataca el hombro interior del 13, a continuación, el espacio entre 12 y 13, antes de pasar a su 13 que está ejecutando una trayectoria tardía “unders”. El papel del 15 es trabajar al ala abierto cambiando su trayectoria de carrera, dirigiéndose en un primer momento a apoyar al 13 para después atacar el hombro exterior del 11 rival. El balón rápido de ruck es ideal, ya que no permite que la línea defensiva se realinee, y porque proporciona una dinámica liberación. Los jugadores responsables de ganar el balón son el portador del balón, el 13, el apoyo primario, 12, y 8 y 7 para limpiar cualquier amenaza.

Mientras que el balón está siendo asegurado en la primera fase, los restantes jugadores tienen un papel que cumplir para que el segundo movimiento progrese. Si los segundas líneas no son necesarios en el breakdown, trabajan detrás del mismo escaneando, y, a continuación, describiendo trayectorias hacia donde están posicionados los defensores B y C. Esas líneas de carrera no son rectas sino en arco, lo que permite a los jugadores mantener una trayectoria de carrera plana manteniendo la velocidad. Además, tendrán en su línea de visión a los defensores e, idealmente, gracias al contacto visual mantendrán su eficacia.

Dos pases a lo ancho pueden crear espacio para los jugadores exteriores, sin embargo, el resultado se decidirá por la capacidad de los jugadores de apoyo para fijar al defensor.

Una vez más, el papel de los medios es involucrar al defensor B y luego jugar con el 6 que se ha convertido en nuestro segundo jugador de balón, que después puede atacar a C1 corriendo, o pasar al canal exterior donde ahora está posicionado el 10. Cuando el balón se pasa al 10, las opciones, de nuevo, se amplían; los movimientos de tres hombres están disponibles como opción para correr, pasar a través de la línea o patear. La comunicación, la comprensión de las funciones y responsabilidades tiene que ser excelente.Al igual que la ejecución necesaria para que esta opción tenga éxito.

Cada jugador tiene un papel que desempeñar y, dependiendo del estilo de juego y de las variaciones de ese estilo, no sólo es necesario complementar la capacidad de los equipos atacantes, sino también saber cómo de eficaz es la defensa. Se requiere que los jugadores de apoyo varíen su profundidad, amplitud y trayectorias de carrera para complementar la velocidad de las piernas y las capacidades físicas del portador del balón. La habilidad consiste en aislar y desafiar la línea defensiva para que haga una mala lectura en defensa, permita un enfrentamiento desigual o simplemente se quede en inferioridad numérica y, de esa forma, permita preservar el espacio en los canales exteriores.

Por eso, es importante que los jugadores desarrollen las habilidades necesarias para mejorar su función específica, además de tener la conciencia de adquirir la capacidad física y mental necesaria para jugar al rugby con eficacia. Es necesario que todos los jugadores sean “multi-habilidosos” para desempeñar los numerosos papeles que son necesarios llevar a cabo mientras juegan al rugby.


Autor: Roy Saunders. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

En el juego moderno, debido y gracias a la aparición de ciertos cambios en las reglas, se ha conseguido incrementar los periodos de tiempo de balón en juego. Para maximizar los beneficios de tener el balón en movimiento más tiempo hay que saber cómo atacar de manera eficaz con el balón en las manos. Uno de los cambios más patentes ha sido el casi abandono del rugby secuenciado, con patrones estándar, por el rugby que se juega en función de "lo que está delante".

La eficacia de tu ataque se verá un poco influenciada por las capacidades de los jugadores que tienes a tu disposición. Digo un poco, porque depende de los entrenadores mejorar las habilidades de los jugadores y no quedarse paralizados por las incapacidades de los mismos. El único componente que el entrenador no puede controlar, en gran medida, es la velocidad. Como se suele decir, no hay sustituto para la velocidad.

La eficacia de tu ataque debe comenzar por el desglose de sus componentes, lo que proporcionará a los jugadores las herramientas para actuar bien en el campo.

Los fundamentos del juego primordiales para un ataque eficaz son:
- Recepción y pase.
- Apoyo.
- Carrera y evasión.
- Toma de decisiones.

Cuanto más puedas mejorar las habilidades de los jugadores en estas áreas clave más darán la talla en ataque.

Recepción y pase

Vemos una y otra vez a jugadores de todos los niveles situarse en buenas posiciones, pero siendo incapaces de recepcionar del pase.

¿Cómo podemos lograr buenos resultados en esta disciplina?

Como entrenadores debemos animar a todos los jugadores a que estén el máximo tiempo posible con el balón en las manos. Para hacer esto en el entrenamiento, utilizamos actividades del estilo de montar cuadrículas con grupos reducidos para maximizar el número de veces que un jugador toca/usa el balón. Esto se puede hacer realizando ejercicios de calentamiento en los que el pase sea la habilidad principal, pero que pueden disponer de otros componentes de entrenamiento donde prevalezcan muchos movimientos de balón. El tiempo debe ser utilizado eficientemente para maximizar los resultados. Desafortunadamente, no podemos predecir quién estará y dónde en el juego general en un campo de rugby, por lo que todos los jugadores deben tener la capacidad de recepcionar y pasar.

Las actividades de recepción y pase deben comenzar sin presión, pero deben progresar limitando a los jugadores el tiempo y el espacio para recepcionar y pasar (cuadrículas más pequeñas), hasta llegar a ejercicios con oposición.

Si no aplicas presión a los jugadores a través del tiempo y el espacio o con oposición, la eficacia durante el partido se minimiza, ya que el jugador no tendrá la capacidad de actuar bajo presión.

Apoyo

Apoyar al portador del balón es de suma importancia para la continuidad y efectividad de cualquier ataque.

Desde muy temprano enseñamos los papeles de apoyo primario y laterales. Los jugadores, de forma natural, llegan a ser bastante competentes en el papel apoyo lateral, y suelen ser bastante eficaces en el de apoyo primario (interior). El papel de apoyo más difícil a ejecutar es el de apoyo secundario o “apoyo jockey” (axial). La importancia del “apoyo jockey” es de suma importancia para jugar en función de lo que hay delante. El factor crítico en el apoyo es proporcionar opciones al portador del balón, ya que este es el jugador más importante en el campo. Los jugadores de apoyo deben reaccionar a las acciones del portador.

El entrenamiento del papel del “apoyo jockey” se puede hacer mediante el uso de un canal en embudo de 2 v 1, con el jugador de apoyo “serpenteando” tras el portador del balón antes de recibir un pase, y atacando el espacio creado por el portador del balón cuando atrae al defensor (como se ve en el diagrama siguiente).

El siguiente nivel es crear triángulos usando portador del balón, apoyo lateral y “apoyo jockey”. Estos ejercicios se pueden hacer sin oposición y progresando hasta con oposición 3 v 1 y 3 v 2.

El papel del “apoyo jockey” ahora se basa en reaccionar en función del apoyo lateral y del portador del balón. Con el portador del balón avanzando, el apoyo lateral puede ir al interior (trayectoria “unders” en el diagrama A) o al exterior (trayectoria “overs” en el diagrama B). El “apoyo jockey” reaccionará frente al cambio de dirección del apoyo lateral.

Esto puede realizarse mediante una llamada previa, y conforme los jugadores se vuelven más eficientes se convierte en una acción reactiva, sin llamadas (esto lleva un poco de tiempo). Sugiero, para empezar, hacer una llamada durante los entrenamientos y progresar a no hacerla para asegurarnos que los jugadores están reaccionando a la acción y no a llamadas o a actuaciones premeditadas.

El objeto de estas acciones por parte del apoyo lateral y del “jockey” es que el portador del balón disponga de opciones para jugar en función de cómo la defensa ha defendido las acciones de los jugadores de apoyo. La cosa más importante a recordar es que el “apoyo jockey” tiene que correr al espacio de la izquierda o al creado por el apoyo lateral. Estos triángulos pueden construirse en todo el campo en el juego general, y todos los jugadores tienen que saber cómo llevar a cabo cada función. Es primordial que los jugadores de apoyo cambien sus trayectorias de carrera mediante un brusco cambio de dirección, para provocar la reacción por parte del defensor. La trayectoria de carrera del portador del balón también es importante para los jugadores de apoyo. El portador del balón debe avanzar recto para atraer a los defensores. Cuanto más recto corra antes de tomar la decisión de pasar, menos tiempo tendrá la defensa para reaccionar/ajustarse a qué jugador corredor/apoyo defender.

La otra cara del apoyo es la mentalidad de conservar la posesión. Mantener la posesión del balón a través de fases es esencial para romper las defensas. La capacidad de todos los jugadores para “limpiar”, hacer “pick and go” y asegurar la posesión, maximiza la facultad de los equipos para mantener la posesión y la continuidad.

Carrera y evasión

La carrera y la evasión pueden hacerse con y sin balón. La cuestión importante respecto a la carrera y a la evasión, es mejorar la capacidad de los jugadores para cambiar de dirección en sus trayectorias sin perder demasiada velocidad. Esto se puede hacer con el uso de picas, conos, escaleras o luces electrónicas. Estás tratando de mejorar el tiempo de reacción del jugador para cambiar de dirección y acelerar, manteniendo, al mismo tiempo, una buena conformación. Enseñar a los jugadores a correr con sus manos levantadas para recibir un pase. Un buen consejo para los jugadores de apoyo es que dirijan sus manos levantadas hacia el portador del balón a medida que cambian el sentido de la marcha, o aplaudiendo conforme cambian de dirección.

Los jugadores pueden comenzar por tomar sus propias decisiones acerca de a qué lado van a dirigirse al aproximarse a una pica/cono, progresar reaccionando a una llamada del entrenador, hasta llegar a jugar un 1 v 1 en una parrilla. Como entrenador debes animar a los jugadores a que acorten su paso conforme se acercan al obstáculo, y así mantener el equilibrio en el cambio de dirección para, a continuación, acelerar hacia fuera. El uso de luces como una reacción visual es extremadamente útil para mejorar el tiempo de reacción y de aceleración de los jugadores.

Toma de decisiones

Ataque en el juego en general

La toma de decisiones es responsabilidad de cada jugador pero, generalmente, sólo la llevan a cabo 3-4 individuos. Cuanto más se anime a los jugadores alternativos a estar en posiciones para tomar decisiones en el campo, mejor equipados estarán para realizar un ataque eficaz en el juego general.

Esto nos remonta al entrenamiento y a las parrillas, donde todos los jugadores son alentados a realizar todas las funciones (portador del balón, apoyo lateral, primario, “jockey”). Por lo tanto, para lograr un resultado positivo, tu ataque ya no dependerá de ciertos jugadores que están en ciertas posiciones. Los triángulos con oposición utilizados, con frecuencia, en los entrenamientos sirven eficazmente para la toma de decisiones del portador del balón, que tendrá que decidir a quién pasar, además de hacer que las trayectorias de carrera de los apoyos sean más adecuadas. Cuantos más ejercicios de recepción y pase impliquen a todos los jugadores, más capacidad adquirirán para llevar a cabo la decisión correcta.

Otra parte de la toma de decisiones se hace en relación a la conformación de la defensa. Se ha demostrado que la gente identifica formas mucho más rápidamente que números. Por lo tanto, al observar una línea defensiva es más fácil identificar su conformación que cuántos la componen.

Esta idea ha sido ensayada y comprobada con equipos de categorías inferiores, sub 12 y sub 13. Identificar si un equipo ha agrupado o desplegado su línea defensiva dicta dónde y cómo se debe atacar. También es importante reconocer a los individuos que componen la línea, para identificar, si se producen, enfrentamientos desiguales.

Desarrollo táctico

Con el fin de desarrollar el juego de ataque, en sentido táctico, hay que poner en su lugar algunos elementos. Empiezar por jugar en el mismo sentido utilizando el ancho del campo, esto no implica, necesariamente, pasar el balón de un lado al otro del campo, significa atacar a la oposición mediante la utilización de la teoría penetración/desplegado, es decir, si la defensa rival se agrupa atacar moviendo el balón a lo ancho, si la defensa se despliega perforar los espacios en la línea defensiva. Cada elemento es dependiente del otro, ya que si juegas en penetración ocasionarás que la defensa se agrupe abriendo la posibilidadde jugar desplegado.

El papel de los jugadores de apoyo es mantener la continuidad del ataque mediante la toma de decisiones (cómo jugar y mantener la posesión). La mentalidad de juego, obviamente, debe ser continuar el movimiento y asegurarse de mantener la posesión si el pase o el offload no son posibles. El buen reciclaje de la posesión puede ser tan bueno como el offload, ya que la defensa tiene la necesidad de competir en el breakdown comprometiendo jugadores de la línea defensiva.

El enfrentamiento desigual aparece, por ejemplo, a partir de un lateral desde el que se mueve el balón, durante una serie de fases, a lo ancho del campo, y después se lleva el balón de vuelta. Un primera o segunda línea en defensa, se queda en el lateral inicial en lugar de correr a lo ancho siguiendo el movimiento, cosa que probablemente hayan hecho los atacantes. El cambio de la conformación atacante puede enfrentar a un tres cuartos contra uno de esos delanteros, en un claro enfrentamiento desigual, donde la capacidad de los tres cuartos para batirlo se incrementa significativamente.

Existen ciertos modelos que, para comenzar, se llevan a cabo jugando en el mismo sentido, en los que cuando la defensa se está trasladando para cubir el ataque, la capacidad de los jugadores para jugar en función de lo que tienen delante se convierte en fundamental para la efectividad del ataque. Ser capaz de identificar la debilidad en la línea de defensa es una responsabilidad que debe ser compartida.

Los métodos de entrenamiento utilizados por Fabrice y Villepreux proporcionan una visión sobre la fluidez del rugby francés. Fabrice comenzaría un juego entre dos equipos de igual número (8-10) con muy poca instrucción, aparte de que es a tocar a dos manos. Si el tocado es por un lado se puede hacer offload, si es frontal hay que pararse y crear un breakdown con un número determinado de jugadores (2-3) de cada equipo, antes de que el juego continúe. A medida que el juego avanza se comentaría y mejoraría el enfoque atacante de los equipos.

Normalmente, esto implicaría la forma de jugar en el mismo sentido, estableciendo una segunda línea de ataque "jockeys", el grupo tardío, constituido por los involucrados en el ruck en la parte más alejada del campo, que está trabajando para trasladarse a través del mismo. Puede ser que no lleguen al primer o segundo breakdown, pero si continúan corriendo a lo ancho fortalecerán el número de atacantes, convirtiéndose en una amenaza para la defensa.

La complejidad del juego se construye a través de la progresión de los siguientes principios:

Conciencia del juego en penetración/desplegado; conciencia de pertenencia al grupo tardío/temprano; conciencia de defensa estática; creación de línea de ataque secundario; perforar inundando de jugadores; estirar la alineación para atacar desplegado.

Villepreux comenzaría con un equipo atacante en superioridad numérica de espalda a una defensa aleatoriamente desplegada. A continuación, manipularía la defensa para que adoptase conformaciones exageradas, muy agrupada, en una sola línea, dividida o ampliamente desplegada. La única regla que se aplicaría sería mover el balón en la misma dirección, seguir el flujo, el sentido del juego.

A la indicación de juego, el balón se lanzaría a cualquier jugador, el equipo atacante se daría la vuelta para enfrentarse y escanear a la defensa, identificar su conformación y hacer la llamada sobre si jugar en penetración o desplegado y, por lo tanto, la responsabilidad de esa decisión puede ser tomada por cualquier jugador, que puede dirigir/inspirar a la persona que recibe el balón.

Una vez que el balón está en juego y como consecuencia de la inferioridad numérica de la defensa, esta se desplegará o agrupará aumentando el número de veces que los jugadores tienen que reaccionar a lo que está delante de ellos. Para aumentar la dificultad del equipo atacante, Villepreux añade jugadores en defensa.

Alternativamente, puedes escalonar la defensa por todo el campo, por lo que el ataque se encontrará con diferentes cantidades defensores en defensa, así como con diferentes situaciones.

Los principios y la complejidad de Villepreux son similares a las de Fabrice.

Resumen

Ninguna defensa va a subir y defender de la forma que quieres. Las defensas deben ser manipuladas, movidas, y así crear situaciones para que el equipo atacante pueda penetrar y conseguir oportunidades de anotar. La forma de atacar debe provocar conflictos en la defensa, porque si la defensa refleja, mimetiza, al ataque, las oportunidades estarán limitadas.

Entrenar al ataque para que sea eficaz implica incrementar las capacidades de los jugadores con buenas habilidades básicas, mejorar la conciencia táctica sobre la manipulación de las defensas, entrenar en situaciones con oposición, es decir, en escenarios parecidos a partidos, y hacer que todos los jugadores tomen decisiones.

No hay límites para el ataque, sólo aquellos que dejas que la defensa te dicte.

No debe subestimarse el crear un ambiente de entrenamiento divertido y competitivo para cultivar las capacidades de los jugadores, especialmente en ataque.


Autor: Andrew Tranent. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

Preámbulo

Durante las últimas temporadas, se ha escrito mucho sobre las diferentes aplicaciones del apoyo lateral y lineal en ataque. Por la propia naturaleza de avance del juego, el concepto de apoyo lineal (trayectorias de carrera "Camión y remolque") ha sido fácil de implementar en el entrenamiento, y de aplicar en situaciones de partido. No puede decirse lo mismo para el apoyo en la línea de tres cuartos. La dificultad con la que se enfrentan muchos entrenadores de club, es que su grupo de jugadores está compuesto por individuos que han estado jugando de la misma manera durante, en algunos casos, 15 años o más. Los viejos hábitos en el apoyo lateral, junto con una aparente falta de deseo de participar en los breakdowns, son difíciles de romper.

La dificultad con la que se enfrenta el equipo de 1er Grado en el Hong Kong Football Club (HKFC), es que nuestra capacidad para reciclar eficazmente la posesión por la línea de tres cuartos,se minimiza por la falta de movilidad y dominio físico de nuestra tercera línea, y por la predominancia del apoyo lateral en los jugadores de tres cuartos. Este "estilo" de juego ha sido un factor que ha contribuido a la incapacidad del equipo para mantener la presión sobre los equipos rivales a lo largo de la temporada, y nuestro fracaso en la “Gran Final” de este año.

Filosofía de ataque

Para la siguiente progresión de ejercicios,partimos del supuesto que una serie de habilidades individuales y de unidad ya se han cubierto, bien en sesiones anteriores o desarrolladas a través del trabajo y la comprensión del equipo.

Entre estos factores está la necesidad de los jugadores de evitar ser aislados y, en caso de aislamiento, mantener una situación de maul hasta que llegue el apoyo. El éxito de este aspecto, depende de la comunicación entre los jugadores. Además, como este artículo está dirigido principalmente a jugadores de tres cuartos, es vital desarrollar la idea de “urgencia” para llegar al breakdown. Esto se ve facilitado por la buena la comunicación y anticipación de las acciones e intenciones del compañero de equipo. Aunque esto es un componente muy difícil en el juego de ataque, es vital para el éxito de los esfuerzos de un equipo poder reciclar rápidamente el balón y aprovechar al máximo las oportunidades de ataque. Por último, siempre hay que considerar la posición en el campo y el plan de juego del equipo. Los jugadores deben ser conscientes de su posición en el campo y cómo esto afecta a su toma de decisiones, mientras están en posesión.

Ejercicios

Lo que exponemos a continuación, es una serie de ejercicios y actividades que se han pulido y que serán implementados en su totalidad durante la próxima temporada, en un esfuerzo por integrar un cambio en las trayectorias de apoyo y, en última instancia, un cambio en el plan de juego. Aunque el objetivo de los ejercicios es modificar las trayectorias de carrera de apoyo de los tres cuartos, son apropiados para todos los miembros del equipo, especialmente para los delanteros sueltos (terceras líneas). Cada etapa se debe utilizar como un segmento de 10 - 15 minutos y, si es posible, los jugadores deben usar trajes de contacto para reducir al mínimo la posibilidad de lesiones.

Análisis de los factores clave:

El placador debe:
- Cerrar el hueco antes de cualquier movimiento lateral (a la izquierda).
- Hacer "Tracking" al atacante para evitar el movimiento al interior.
- Intentar un placaje "dominante" empujando hacia delante.
- Hacer contacto hombro y envolver con los los brazos en el placaje.
- Ponerse de pie e inmediatamente disputar el balón.

El portador del balón debe:
- Mantener la trayectoria de carrera, no se le debe permitir cambiar de pie hacia el interior hasta "la práctica libre".
- Usar el “fend”, swerve o dar un paso al interior en un intento de conseguir ir alrededor del placador.
- Tener como objetivo el hombro del defensor en un esfuerzo por "ganar" la disputa.

El jugador de apoyo debe:
- En el caso de un placaje eficaz, hacer que el balón quede disponible.
- En el caso de un "placaje maul", mantener el empuje de piernas hasta que llegue el apoyo.
- “Sombrear” al portador del balón en caso de llegada retrasada.
- Tomar decisiones de apoyo basadas en el resultado de la disputa en el placaje.
- Apoyo lineal en el canal del penetrador.

Análisis del papel funcional del jugador de apoyo:
a) El portador del balón es llevado al suelo.
Balón oculto. Situarse a horcajadas.
Balón visible. Limpiar/pick and go.
b) Portador del balón se queda de pie y empuja.
Balón oculto. Maul y empuje.
Balón visible. Asegurar la posesión/empujar/presentar/peel off.
c) Portador del balón pasa.
Antes del contacto. Correr en profundidad y en el canal.
En el contacto. Reaccionar al potencial pase del portador del balón.

Etapa 1. Placaje (práctica controlada)

Objetivo: Retener la posesión en/o más allá de la línea de ventaja.

El factor más importante en la continuidad es la capacidad del portador del balón para hacerlo disponible en el breakdown. El primer paso al introducir el apoyo lineal tiene como objetivos asegurar que todos los jugadores están trabajando para mejorar sus habilidades de evasión del placaje y hacer el balón disponible. El portador del balón debe entrar en la zona de defensa a ritmo y con la intención de evadir al placador, de tal forma que el balón no se involucre en la situación de placaje.

Además de desarrollar técnicas evasivas eficaces, el portador del balón debe hacerlo disponible en todas las situaciones. En el caso de un placaje eficaz, el balón debe ser controlado y colocado en una posición ventajosa. En el caso de un placaje en el que el portador no es llevado al suelo, debe mantenerse el impulso, mediante el empuje de piernas, hasta que llegue el apoyo.

Para los propósitos de esta primera etapa, los defensores serán instruidos para practicar placajes que lleven al portador el suelo. Se hará hincapié en placajes de “empuje” dirigidos a las piernas o a la cintura del rival.

Para esta etapa, la parrilla es de 5 metros de ancho y 10 metros de largo.

El portador del balón mantiene una trayectoria de carrera hacia su marcador lo que permite al placador (en este caso) practicar placajes con el hombro izquierdo. Tras el placaje, el placador trata de ponerse de pie y disputar el balón, mientras que el portador coloca el balón para que el jugador de apoyo pueda jugarlo.

Como micro-habilidad, el foco debe estar en la posición del cuerpo, la aplicación de la técnica y mantener el balón en juego por parte de los tres jugadores que participan en cada actividad. Ya que este ejercicio proporciona la base para todo lo que sigue, es vital pasar una cantidad adecuada de tiempo asegurándose que esta etapa sea técnicamente precisa en el placaje, la disputa y la toma de decisiones en apoyo.

Etapa 2. La opción pase, antes del contacto (práctica controlada)

Objetivo: Avanzar con el balón más allá de la línea de ventaja y penetrar lateralmente.

La parrilla se establece como en la etapa 1, placaje 1 v 1, pero el portador del balón está tratando de pasar en el canal interior antes se hacer contacto con el defensor. Esto todavía está controlado y el portador del balón debe entrar por el hombro exterior (izquierda) del defensor.

Para los fines de este ejercicio, es aconsejable hacer que el jugador de apoyo (S1) retrase su carrera para así poder “sombrear” la trayectoria de carrera del portador del balón, decidir sobre la mejor trayectoria y recibir el pase con ritmo. Debe realizarse una llamada clara y fuerte del jugador de apoyo pidiendo el pase antes del contacto.

Inmediatamente antes del contacto, el portador del balón debe cuadrar sus caderas para facilitar un pase interior hacia el jugador de apoyo, que debe llegar como su "sombra" y corriendo a ritmo.

Etapa 3. Pasar en el placaje (práctica libre)

Objetivo: Introducir oportunidades para la mejora de la toma de decisiones. El portador del balón debe tomar decisiones basadas en la eficacia del placaje y en su habilidad para evadir y entrar al hombro del defensor, en un esfuerzo por hacer que el balón esté disponible durante o después del contacto.

La parrilla se establece como la anterior, excepto que se permite que el portador del balón ataque cualquiera de los hombros del defensor. El portador del balón debe decidir a qué hombro atacar para hacer mejor disponible el balón.

Esta decisión determinará la trayectoria de carrera del apoyo. El defensor aún debe hacer "tracking" al atacante, en un esfuerzo por evitar que el portador del balón cambie de pie hacia dentro.

La comunicación entre los atacantes es esencial en esta etapa, ya que el apoyo debe estar preparado para atacar el balón si el placaje es efectivo, y el balón queda injugable por el portador del mismo. Por lo tanto, es vital que la trayectoria de carrera “sombree” al portador del balón.

El portador del balón puede decidir si pasar en el placaje o ir al suelo de forma controlada para, posteriormente, dar un pase pop al jugador de apoyo. No hay ninguna opción para el maul en esta etapa. Si el portador del balón es sostenido, los atacantes deben empujar hacia adelante y llevar el placaje al suelo para que el balón quede disponible.

El apoyo debe “sombrear” al portador de balón para estar en disposición de ponerse a horcajadas, limpiar o hacer maul si portador del balón no lo hace disponible con un pase. Si el pase es posible, el portador debe "pasar en el espacio" y permitir al jugador de apoyo correr hacia el balón. El apoyo también debe seleccionar la trayectoria de carrera dependiendo de las acciones del portador del balón.

Etapa 4. Disputa en el placaje (práctica libre)

Ataque en el juego en general

Objetivo: Introducir ejercicios de toma de decisiones, tanto para atacantes como para defensores.

El establecimiento de esta etapa es similar a la anterior, excepto que se introduce un segundo defensor (D2) en un papel secundario. Por lo tanto, D2 sólo debe entrar en la parrilla una vez que se ha hecho contacto entre el portador del balón y el defensor.

D2 debe permanecer al interior del primer defensor y entrar en la zona de defensa desde una posición en juego. Esta regla tendrá que ser recordada mediante ejemplos. D2 debería tener como objetivo disputar el balón en el placaje y permanecer de pie. Si el placaje inicial no es eficaz, D2 debe practicar "conducir" al portador del balón al suelo mientras permanece de pie. Una vez que el portador del balón ha sido liberado, el balón debe ser disputado. Si el pase se hace en el placaje, D2 actúa como un defensor en deriva.

Las decisiones del apoyo (S1) se basan en a) la disponibilidad del balón en el placaje y b) las acciones de D2. S1 puede ser requerido para aceptar el pase y continuar más allá de la línea de ventaja; puede tener que hacer “pick & go”; puede tener que limpiar; o puede tener que situarse a horcajadas.

Una vez alcanzada esta etapa, las funciones del portador del balón y del defensor primario deben ser claramente entendidas, y todos los jugadores deben estar demostrando precisión técnica y comenzando a aplicar las habilidades de toma de decisiones eficaces. El foco se sitúa ahora en las habilidades de toma de decisiones del apoyo primario y del defensor secundario.

Etapa 5. Situación de partido (práctica libre)

Objetivo: Colocar las habilidades aprendidas en una situación de partido controlado que se aproximase al juego de los centros.

La parrilla para esta etapa se amplía pasando ahora a 10 x 10 metros. La actividad se inicia con un pase del medio de melé al "centro". Antes de que esta etapa evolucione a "práctica libre", los atacantes están limitados a realizar pases sencillos, en lugar cruces complicados, loops, etc. Los atacantes deben reaccionar a las decisiones que toman sus compañeros, si el primer receptor decide intentar una ruptura, el apoyo externo debe ejecutar una trayectoria de “sombreo” al portador del balón y, por lo tanto, colocarse en posición para recibir un pase o disputar el balón en el placaje. Igualmente, si el receptor pasa, se debe adoptar una posición que le permita describir una trayectoria de apoyo que persiga al portador del balón.

Los defensores deben tratar de hacer "tracking" al rival, en un intento de eliminar la opción de hacer un cambio de pie al interior del placaje. La comunicación efectiva entre los defensores es vital en esta etapa, e incluso de forma más importante una vez que el ejercicio evoluciona para incluir cruces, pases en círculo y loops.

Una vez que se efectúa el placaje, los defensores tienen que reaccionar en la forma establecida en las etapas anteriores. Una consideración adicional para los atacantes será la temporización de su llegada al breakdown. Si el apoyo ha asegurado la posesión, el segundo defensor no debe entrar en la disputa del placaje, sino que debe adoptar una posición de defensa como "pilar".

En este escenario, el primer receptor ha intentado una ruptura. Al darse cuenta de la decisión, S1 se ve obligado a alterar su trayectoria de carrera y pasar a “sombrear” al portador del balón en apoyo lineal. Al hacer esto, S1 abre las opciones que están disponibles, tanto para el portador del balón como para los apoyos.

Etapa 6. Apoyo lineal (práctica libre)

Objetivo: Introducir el apoyo en canal, en una posicionalmente tradicional línea de tres cuartos, asociándolo con movimientos de inicio. Este ejercicio debe permitir progresar a una segunda fase.

Esta etapa debe estar limitada por el espacio, para desanimar el deseo natural de apoyo lateral de los tres cuartos y alentar activamente el apoyo lineal. Un espacio ideal que permite opciones de segunda y tercera fase es el área de 22m, jugando a lo ancho, de lado a lado. Lo mejor es usar a los jugadores en sus posiciones y oponiéndose bien a otra línea de tres cuartos o a delanteros. El ataque se inicia por el pase parado del medio de melé. Se espera que el medio de apertura y los centros traten de llegar a la línea de ventaja y avancen con el balón. Estos jugadores deben adoptar trayectorias de carrera que no deriven a través del campo. Se anima a los jugadores a que lleven a cabo movimientos simples (cruces, loops, cortes, pase en círculo), pero es más importante el papel del apoyo primario y lineal, que es el foco de esta etapa.

Si el movimiento nominado ataca el canal interior (un cruce entre 10 y 12), el ala cerrado se convertirá en apoyo lineal primario, además del primer apoyo lateral, el medio de melé (o el flanker abierto en el caso de una actividad más amplia que incluya delanteros). En este ejemplo, el medio de apertura actuaría como receptor primario para la segunda fase y enlazaría con el zaguero y centro exterior.

Conclusión

Los ejercicios que figuran en este documento están diseñados para introducir el concepto (y la importancia) del apoyo lineal en el juego de tres cuartos. Las etapas individuales, se prestan a su adaptación en función de las instalaciones y del número de jugadores. Una extensión defensiva podría ser comenzar a desarrollar un patrón de "Pilar" defensivo para que los equipos en defensa no se sobre-comprometan en la ruptura.

Cualquier cosa que se adopte deberá ser tratada como un ejercicio de habilidades individuales que permitan a los jugadores dominar los principios básicos antes de pasar al siguiente nivel de aplicación.


Autor: Jarred Hodges. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

El movimiento del balón es la clave del éxito

La continuidad es uno de los principios por el que todos los entrenadores y jugadores implicados en el Rugby deben esforzarse. Ya sea con el propósito de atacar el espacio y/o mantenerlo, el objetivo común es el mismo, avanzar con el balón y marcar un ensayo. La IRB expone, "El objetivo del equipo en posesión es mantener la continuidad negándole el balón a la oposición y, por medios idóneos, avanzar y sumar puntos" (Reglamento de Juego 2008). Las estrategias y tácticas para hacerlo varían de entrenador a entrenador y de equipo a equipo.

Este documento se centrará en el tema principal de mantener la continuidad mediante el movimiento del balón. La continuidad de la posesión se puede lograr asegurándola en rucks y maul. Sin embargo, es la continuidad del juego la verdadera clave para el éxito, y esto puede lograrse a través del movimiento del balón. Como dice la sentencia, "el balón siempre le gana al hombre". No hay una declaración más correcta que pueda aplicarse al juego moderno del Rugby.

La continuidad, por definición, es la conexión ininterrumpida, continua (Wikipedia 2008). El mantenimiento de la continuidad y, en particular, la progresión con el balón, no es necesariamente equivalente a la formación de un ruck o maul (John Widdowson 2008). De hecho, un ruck o maul le proporciona una pequeña pausa al equipo defensor, una oportunidad para establecer una estructura defensiva para luego disputar la posesión. Por lo tanto, la continuidad del juego se ha detenido, y el equipo atacante debe idear maneras de mantenerla. Si como equipo atacante no permites la formación de un ruck o maul, el equipo defensor no tendrá la oportunidad de establecer su defensa, y serás capaz de avanzar más rápido y fácilmente. Si eres capaz de hacer esto con la suficiente frecuencia, al final el balón se moverá a alguien en el espacio que será capaz de marcar un ensayo.

¿Por qué debemos seguir moviendo el balón?

Los ACT Brumbies y los Wallabies, bajo el régimen de Rod MacQueen, tuvieron gran éxito a partir de la continuidad de la posesión. Los jugadores eran muy hábiles en el contacto, y se volvieron muy expertos en términos de mantener el balón. No era inusual, para los dos equipos, mantener la posesión durante largos períodos de tiempo. Privando a la oposición de la posesión, no sólo provocaban que se cansasen más rápidamente, también creaban más espacio y oportunidades para atacar. También afectaba a la toma de decisiones de la oposición, obligada a tomar malas decisiones defensivas, lo que creaba más ocasiones para atacar.

Sin embargo, con el tiempo, las estrategias defensivas se han adaptado, y a menos que se presente una oportunidad, el equipo defensor sólo compromete un número limitado de jugadores para disputar la posesión. En su lugar, establece su línea defensiva y busca atacar en la siguiente jugada. En muchos escenarios hay más defensores que atacantes sobre sus pies, que son capaces de participar en el juego. Esto está permitiendo a la defensa dominar el Rugby.

Los cambios de las reglas, a lo largo del tiempo, también han contribuido al dominio de la defensa sobre el ataque.

Regla 16.3 “Ruck”; un jugador que hace ruck por el balón no debe hacer "rucking" a los jugadores en el suelo. Un jugador haciendo “ruck” por el balón, trata de pasar por encima de los jugadores en el suelo y no debe pisarlos intencionalmente. Un jugador que hace “ruck” sobre el balón debe hacerlo cerca del mismo.

La imposibilidad del “rucking” en el juego moderno, ha permitido a las defensas ralentizar la posesión tirándose sobre el balón y no alejándose. Como resultado, el equipo atacante ha tenido la necesidad de enviar más jugadores que la defensa al breakdown con el fin de mantener la posesión. De hecho, si tenemos en cuenta a los ganadores de la Copa del Mundo, Sudáfrica e Inglaterra, ambos ganaron su título en base a una fuerte defensa, y a la capacidad de ralentizar la posesión del equipo contrario. En el 2003, Inglaterra anotó 327 puntos, mientras que sólo concedió 88 puntos en sus siete partidos. En el 2007, Sudáfrica anotó 278 puntos y concedió 86 puntos.

A continuación, se muestra una tabla del Seis Naciones 2008 en la que también se ilustra lo fuerte que se han hecho los equipos en defensa.

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Coincidentemente, Gales ganó el torneo y fueron recompensados por su juego aventurero. Pero, en general, el hecho de que el promedio de ensayos anotados fuese tan bajo, indica una de dos cosas;

1. Que la defensa es extremadamente fuerte, y/o
2. que el ataque y las opciones atacantes de los equipos son extremadamente pobres.

Las opciones de ataque y de los equipos atacantes deben mejorar si:
- Los entrenadores y los equipos quieren tener éxito, y
- Queremos mejorar el Rugby como espectáculo y, esperanzadamente, atraer más jugadores, espectadores y patrocinadores para el juego. Esto le permitirá al juego crecer y prosperar en el futuro.

Esto probablemente plantea otra pregunta, ¿se trata de entretenernos o de ganar a toda costa? Como entrenadores, no deberíamos entrenar a nuestro equipo para hacer las dos cosas. Si nos fijamos en el Super 14 del 2008, verás que es posible hacerlo. El siguiente gráfico muestra que los equipos de Nueva Zelanda eran mucho más creativos y aventureros en términos de ataque, en comparación a los equipos de Australia y Sudáfrica. Como resultado, los equipos de Nueva Zelanda consiguieron un promedio mucho más alto de ensayos por partido.

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Canterbury Crusaders, de Nueva Zelanda, ganó el torneo y anotó el mayor número de ensayos, 53 en toda la temporada. Derrotaron a NSW Waratahs en la final, que sólo había anotado 39 ensayos.

Tanto si se está entrenando la filosofía o el conjunto de habilidades del jugador, es evidente que el ataque de todos los equipos del mundo tiene que mejorar. Si no, la defensa continuará dominando el juego.

¿Cómo movemos el balón?

El principal trabajo del atacante es avanzar con el balón. Para hacerlo eficazmente, debe poseer una serie de habilidades que le permita tener diversas opciones cuando enfoca a la defensa. En el nivel más básico, el atacante tiene tres opciones para avanzar con el balón. Son:
- Correr.
- Pasar y/o
- patear.

Las tres opciones presentan diferentes ventajas e inconvenientes. El resultado de la opción tomada por el atacante viene determinada por el conjunto de habilidades del atacante y del defensor/es. Si la defensa sube rápido, el atacante puede identificar el espacio detrás de ellos y patear. Si sólo hay un defensor o un gran espacio entre los defensores, el atacante puede elegir correr. Y si hay un jugador de apoyo en el espacio, el atacante puede pasar. Los problemas surgen si:
- El atacante no puede leer la situación y/o
- es incapaz de realizar la habilidad necesaria para ejecutar su decisión.

Por lo tanto, como entrenador, es importante que proporcionemos a nuestros jugadores, no sólo con todas las "herramientas" para hacer bien el trabajo, sino también con todas las habilidades para utilizar esas "herramientas" cuando sean requeridas. Así que si decide correr, pueda hacerlo. Si tiene que pasar, pueda hacerlo. Y si está obligado a patear, pueda hacerlo. Esto puede llevar horas de entrenamiento, pero no debe venir determinado por la posición. Si los quince jugadores de un equipo fuesen capaces de tomar decisiones y tener las habilidades para ejecutarlas, sería difícil detenerlos.

Correr

Los atacantes causan los mayores problemas a la defensa cuando son capaces de situarse detrás de ellos (John Schropfer 2008). Al evitar el contacto, los atacantes encuentran más fácil avanzar con el balón. La agilidad, velocidad y el engaño son ingredientes importantes al tratar de eludir a un defensor.

Agilidad

La agilidad es la capacidad de cambiar de dirección sin perder el equilibrio, la fuerza y la velocidad o el control del cuerpo. (Alan Pearson 2001). Hay un sinfín de actividades que ofrecen a los jugadores la oportunidad de mejorar su agilidad. El uso en el entrenamiento de herramientas tales como picas, vallas y escaleras puede ayudar a proporcionar variedad en la sesión.

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Si los jugadores son capaces de aislar y/o eludir a un defensor, se convierten en una peligrosa opción de ataque. Esto le proporciona al equipo atacante de numerosas alternativas que pueden ayudarles a avanzar.

Velocidad

No hay sustituto para la velocidad. Si un atacante es más rápido que un defensor, es difícil evitar que avance. Los jugadores con velocidad, deben trabajar en la identificación de oportunidades en el partido, que les permita utilizarla para eludir a un defensor. Esto se puede desarrollar a través del uso, en el entrenamiento, de juegos a tocar.

Decepción (engaño)

Si un atacante es capaz de engañar a la defensa, ayudará al ataque a avanzar. Habilidades como “amagos”, “swerve”, el "paso de ganso” y de temporización de la carrera pueden hacer dudar a la defensa. La temporización de la carrera consiste en ser capaz de cambiar la velocidad de carrera de lento a rápido o de rápido a lento dependiendo de la situación. Cuando se realiza correctamente, puede dejar a los defensores “agarrando aire fresco”.

Pasar

Se puede dividir en tres categorías principales;
a) Pre-contacto.
b) En el contacto y
c) postcontacto.

Precontacto

Antes de hacer contacto, el atacante tiene una serie de opciones a su disposición para avanzar. Esta es un área del juego que está infrautilizada, especialmente en y alrededor del ruck. Delanteros corredores, a menudo, llevan a cabo un “out”, y es fácil para la oposición dominar esa colisión. Si el atacante es capaz de cambiar el punto de ataque mediante un pase, los defensores se ven obligados a tomar una decisión y/o una serie de decisiones en un corto período de tiempo. Esto puede instaurar la duda en la defensa, y podría forzar un error de juicio y/o ejecución de sus habilidades.

La defensa del ruck se ha convertido en el componente más organizado del sistema defensivo de cualquier equipo. Las posiciones definen las funciones y responsabilidades asignadas.

Esto se ha convertido en la piedra angular de todos los buenos equipos en defensa. En términos de ataque, si uno es capaz de romper la defensa del ruck de la oposición, en esencia, destruye su modelo defensivo en conjunto. Esto se puede lograr a través de pases cortos a apoyos que llegan con profundidad y acelerando hacia el balón.

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El apoyo (A2) debe tener la profundidad que le permita reaccionar a los movimientos atacantes (A1). La ventaja añadida del apoyo profundo es que los defensores no lo marcan. Potencialmente, esto hace que esta persona sea una de las opciones de ataque más peligrosa en el campo. Esta alineación inicial también significa que cuando el portador del balón vaya al contacto, el apoyo estará cerca para mantener la continuidad del juego o solucionar una mala posesión.

A continuación, se presentan los elementos clave que determinarán el éxito de la opción tomada en el pre-contacto.

1) El atacante debe tener suficiente velocidad de piernas y parecer como si se estuviese preparando para entrar en contacto. Esto atraerá al defensor y ellos también se prepararán para el contacto.
2) El atacante debe ser animado a llevar el balón con las dos manos. Esto volverá a hacer dudar al defensor, ya que no puede estar seguro de si el atacante correrá o pasará. Tener el balón con las dos manos también le permite al atacante pasar en el momento exacto que elija.
3) La trayectoria de carrera que toma el portador del balón. El portador del balón debe atacar un hombro para crear y/o preservar el espacio para el jugador de apoyo, el pretendido receptor de un pase corto.
4) El jugador de apoyo debe comunicarse de manera efectiva con el portador del balón.

Otras opciones de pase a disposición del portador del balón en el pre-contacto incluyen:
- Pase cruzado (Switch pass).
- Corte (Cut pass).
- Pase en círculo (Circle pass).
- Pase largo (Long pass).
- Colocar y retirar (Place and take out).

Estas opciones de pre-contacto casi se han extinguido en los últimos 5-10 años. Los entrenadores y los jugadores se han centrado en las habilidades de contacto. El siguiente gráfico muestra cómo se lleva a cabo el juego.

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El gráfico muestra, que mientras que el 60% de Rugby se juega en contacto, todavía hay un 40% del partido jugado sin contacto. Con esto en la mente, ¿cuánto tiempo dedican los entrenadores al entrenamiento de estas habilidades de pre-contacto? Desde mi experiencia personal como jugador, no mucho. Sin embargo, como entrenador me aseguro que los jugadores trabajen al menos el 30% de nuestro entrenamiento semanal en prácticas de estas habilidades.

El entrenamiento debe replicar lo que ocurre en el partido. El ataque del equipo, como resultado de esta práctica, ha mejorado, y hemos obtenido 10 puntos de bonificación por anotar cuatro o más ensayos a lo largo de la temporada. Esto representó un aumento del 50% respecto a la temporada anterior. Muchos de los ensayos anotados llegaron como resultado directo de algunas de las habilidades de pre-contacto practicadas.

Lo que un equipo hace en ese 40% puede determinar el resultado de un partido. Por lo tanto, tiene sentido que los jugadores estén altamente cualificados en los dos elementos del juego. Si los jugadores son eficientes y competentes, tanto en el contacto como en el no contacto, el ataque de los equipos y las opciones atacantes mejorarán, haciendo, por lo tanto, que sean más difíciles de defender.

En contacto

Como ya se ha dicho, el 60% del juego se desarrolla en contacto. Debido a esto, es importante que los jugadores tengan confianza en el mismo, y que dispongan de opciones con el fin de mantener la continuidad. La regla del placaje ejerce un enorme impacto en las opciones disponibles para el equipo atacante.

Regla 15. Placaje

Un placaje tiene lugar cuando el portador del balón es agarrado por uno o más oponentes y es derribado al suelo.

Un portador del balón que no está agarrado no es un jugador placado y el placaje no ha tenido lugar.

Los jugadores oponentes que tienen agarrado al portador del balón y lo derriban al suelo, y que también van al suelo, se conocen como placadores.

Un jugador placado debe inmediatamente pasar el balón o soltarlo. Ese jugador debe también alejarse del balón enseguida.

Por definición, esto fomenta el movimiento del balón y destaca su importancia.

A continuación, se muestra una lista de algunas de las opciones que los atacantes pueden utilizar, cuando están en contacto, para mantener el balón "vivo".

- Pase “Gut”.
- Contacto y giro.
- Mini maul.
- Pase pantalla.

Estas habilidades deben ser practicadas y ensayadas en el entrenamiento, permitiendo a los jugadores obtener una "sensación" en el movimiento y la conciencia de cuándo usarlo. Cuando todas estas habilidades se ejecutan correctamente, causan grandes problemas a la defensa del ruck o maul. Evitar que la defensa consiga establecerse sólo puede ayudar al ataque.

Postcontacto

La capacidad de mantener el balón en movimiento a través y/o ligeramente en el contacto, de nuevo, plantea preguntas al equipo defensor. Como en el pre-contacto y en el contacto, el atacante tiene numerosas opciones disponibles que mantendrán el balón en movimiento. Algunas de estas opciones se enumeran a continuación:

- Ir al suelo y pop.
- Pop cuando se está cayendo.
- Offload a una o dos manos.
- Pase “Flick”.
- Colocarlo detrás.

Según el reglamento, los jugadores defensores se ponen en juego retirándose detrás de las aplicables líneas de fuera de juego. Si el jugador permanece fuera de juego, el jugador puede ser puesto en juego sólo por la acción del equipo oponente.

Esto hace que sea muy difícil para el equipo defensor ponerse en juego una vez que el atacante rompe la línea defensiva. Colocar o hacer rodar el balón hacia atrás una vez se ha producido el placaje, proporcionará a los jugadores de apoyo el tiempo y espacio necesarios para ejecutar opciones. Esto anima, de nuevo, al movimiento del balón.

Patear

El uso de las patadas atacantes puede ayudar a mantener la continuidad del juego. El empleo de las subidas planas de la defensa, a menudo, niega al ataque el tiempo y espacio necesario para ejecutar sus movimientos de carrera o pase. Una opción disponible cuando se enfrentan a este tipo de estructura defensiva, es patear y atacar el espacio detrás de la línea. Algunos ven las patadas como una opción negativa de ataque. No estoy de acuerdo; algunos de los mejores ensayos, en los últimos años, han sido fruto de patadas.

Gracias a la mejora de la tecnología y la investigación, los jugadores y entrenadores han sido capaces de identificar y exponer las deficiencias de la oposición mediante patadas tácticas.

La polinización cruzada entre todos los códigos de rugby y fútbol (RugbyUnion, Rugby League, AFL, fútbol), también ha provocado que los jugadores se conviertan en altamente cualificados y competentes en esta área. Imágenes de George Smith dando una patada grubber a su apoyo, Matt Giteau dando patadas diagonales para Lote Tuquiri y Kurtley Beale ejecutando chips para sí mismo, se han visto regularmente en las competiciones de Super 14 y Tres Naciones.

Ya se trate de una patada “punt”, torpedo, grubber o chip, algunos jugadores parecen tener el balón atado a una cuerda, con capacidad de ponerlo donde quieran.

Conclusión

Rápido, fluido y entretenido, así es como se debe describir el Rugby si se trata de competir con el mercado deportivo mundial. ¿Quién podrá olvidar el partido de la Copa Bledisloe en Sydney en el 2000 o la forma en la que jugó Fiji en la Copa del Mundo del 2007?

Los jugadores tienen la capacidad de evitar el contacto y, cuando son cogidos, realizar un pase para seguir avanzando. ¡Eso sí que es emocionante!

Como parte interesada en el juego, los entrenadores son responsables de hacer el juego atractivo por igual para jugadores, espectadores y patrocinadores. Al mantener la continuidad, a través de movimiento de balón, se puede cerrar el hueco actual que existe entre el dominio de la defensa sobre el ataque. Si esto llegara a suceder, obtendríamos un producto mucho más entretenido.


Autor: Pat Callanan. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

Introducción

  • La era profesional y la posibilidad de levantar en el lateral han traído una nueva dinámica a una faceta importante del juego de primera fase. Aunque hubo un tiempo, juego amateur, en el que esta unidad, a menudo, se asemejaba a una "reyerta en el astillero", el lateral se ha convertido en una cosa de rara belleza, combinación de velocidad, agilidad, fuerza, intuición, trabajo en equipo y estrategia. La introducción de las Variaciones Experimentales a las Leyes (ELV's) a nivel sénior posibilitó un mayor margen para la experimentación, tanto en los laterales atacantes como defensivos, y provocaron que fueran necesarias otras habilidades para disputar el lateral.

    Este trabajo examinará las habilidades necesarias para jugar el lateral de modo eficiente, métodos de identificación del espacio y su creación, consideraciones tácticas, ideas prácticas sobre cómo entrenar para las habilidades requeridas, además de examinar el papel del lateral defensivo para alterar la calidad del balón atacante.


El lateral y su evolución

La introducción de las ELV's en el Super 14 (no todas las reglas) y en el Tres Naciones fue recibida con cierta negatividad por los entrenadores. Mi opinión es que la mayor parte de la retórica, fue instigada por la falta de comprensión y, por lo tanto, sin fundamento. El principio de movimiento al espacio y ganar la posesión permanece inalterable independientemente de las reglas. Es la habilidad de su elevación en el salto/levantamiento y su capacidad para llevar al saltador rápidamente de vuelta al suelo, lo que hace ganar los balones con facilidad. Esto ha creado opciones de carrera en el centro del campo, es decir, enfrentamientos desiguales. También estamos viendo cada vez más las opciones de laterales reducidos. Las opciones son infinitas, y están aumentando la eficiencia así como el valor estratégico de la fase.

La calidad del balón en primera fase sigue ofreciendo la mejor plataforma para el ataque y oportunidades de anotación de ensayo.

Todavía hay situaciones en el partido donde puedes optar por no competir, pero “el oro se puede ganar” con una defensa agresiva. La mayoría de los entrenadores tienen, constantemente, a sus equipos practicando para ganar los balones propios. La importancia de alterar los de la oposición, actualmente, es de vital importancia y debe ser practicado en el entrenamiento. El Rugby (a diferencia de la League) siempre ha fomentado el reinicio para que sea una verdadera disputa por la posesión.


Identificación y creación del espacio

Una simple premisa de cualquier lateral es que siempre hay espacio. La capacidad de identificar el espacio es una habilidad que pocos jugadores poseen intuitivamente, pero pueden mejorar a través de ejercicios de entrenamiento que fomenten la flexibilidad de pensamiento, comunicación y movimiento. Se conciben demasiadas estructuras de lateral para que los jugadores se muevan a posiciones prescriptivas, en lugar de trabajar con el espacio alrededor de la zona en la que intentan recibir el balón. La diferencia puede ser pequeña, pero un lateral que empodera la velocidad de pensamiento, la técnica y la creación de espacio ganará al posicionamiento programado.

Como entrenadores, siempre debemos permanecer conscientes del conjunto de habilidades que nuestros jugadores poseen, y trabajar dentro de esos límites. Esto puede incluir las características físicas (altura, fuerza, etc.) y aeróbicas (velocidad, agilidad, salto). El objetivo principal de un lateral es ganar la posesión, el cómo no es tan importante como los cuántos, es decir, no tiene sentido hacer movimientos de lateral “de moda” si los jugadores no pueden realizarlos.

Un simple salto hacia arriba funcionará si se hace a velocidad y con la técnica correcta. Un lateral alto puede funcionar bien con un mínimo movimiento si los saltadores se elevan hasta la altura máxima y en el espacio, mientras que los jugadores “desafiados verticalmente” pueden necesitar más habilidades evasivas para encontrar el espacio y ganar el balón. El porcentaje de balones que se gana en los lanzamientos propios, contribuirá en cierta medida a la determinación de los resultados del equipo en el partido.

En las situaciones normales en las que el número de jugadores es similar en defensa que en ataque, todavía habrá espacio o puede ser necesario crearlo. El espacio puede estar en el suelo o en el aire.

Hay varias maneras de lograr esto, e incluyen:

  • 1. Desplazarse en una dirección para mover al “pod” rival y recibir el balón en movimiento en la dirección opuesta, por ejemplo, amagar hacia adelante y dar 1-2 pasos hacia atrás.
    2. "Vender" un lanzamiento diferente, por ejemplo, el “pod” frontal se precipita hacia adelante y finge un salto, tentando a la oposición a ir hacia adelante. Esto puede crear un espacio en la parte posterior del “pod”, lo que permite a un lateral inteligente ir a ese espacio para ganar el balón fácilmente (es decir, alrededor de la posición 3 ó 4).
    3. Una carrera en velocidad. Vencer a su homólogo en el suelo con un lanzamiento bien temporizado.
    4. Caminar en el lateral y saltar de inmediato, sobre todo mientras que la defensa sigue marcando.
    5. Movimiento. Hay diferentes escuelas de pensamiento sobre el movimiento y todas tienen su mérito. Una vez más, depende de la calidad de los jugadores o la falta de la misma en la oposición. La última tendencia ha sido la de utilizar un mínimo movimiento y ganar el balón gracias a la velocidad de despegue. La premisa es que cuanto menos movimiento, mayor probabilidad tendrá el ataque de vencer a la defensa en el aire. Si los defensores están siguiendo pistas de su número opuesto (por ejemplo, viendo cuando se enderezan sus rodillas) un solo movimiento reduce el tiempo de reacción. Alternativamente, muchos laterales, con múltiples movimientos, han tenido un gran éxito en crear espacio, con el movimiento final trabajando hacia el espacio y ganando el balón. Muchos equipos de clubes luchan para reaccionar a múltiples movimientos, a menudo defendiendo el primer movimiento, y encontrándose atrapados en el aire o inutilizados al volver al suelo.
    6. Hay una creencia popular respecto a que la eficacia del lateral depende de conseguir altura. Los laterales se pueden ganar con lanzamientos bajos o bombeados si los factores anteriores entran en juego.

Consideraciones tácticas tanto para el lateral atacante como defensivo

Como se mencionó anteriormente, las fortalezas relativas y las debilidades del lateral propio y de la oposición determinarán, con probabilidad, la estructura y los modelos de lanzamiento que garanticen el porcentaje más alto de triunfo. Otros factores incluyen la posición en el campo, dónde se ha formado el lateral, el plan de juego (por ejemplo, se puede lanzar al fondo y liberar el balón desde el salto si quieres un balón rápido para jugar con los tres cuartos ampliamente a partir de primera fase), cualquier de los estilos tradicionales de juego (algunos clubes juegan el mismo estilo cada año), y las condiciones del día de partido (por ejemplo, viento, lluvia) pueden repercutir en las opciones, por ejemplo, puede ser muy difícil alcanzar a la parte de atrás en los días de mucho viento, por lo que se pueden elegir opciones de recepción y empuje, o laterales cortos.

En términos más simples, en ataque se debe tratar de estructurar las opciones que den la oportunidad más ventajosa de ganar el balón para los objetivos del equipo. Defensivamente, se deben establecer estructuras que alteren los lanzamientos rivales. En ambos casos, se quiere llevar a la oposición al lugar en el que se desea que esté, o bien crear un espacio para ganar los balones propios o interrumpir/alterar su capacidad de ganar el balón. El objetivo debe ser ganar el 100% de los lanzamientos propios. En defensa, si se puede ganar el 30% de balones rivales y perturbar otro 20% (es decir, una entrega lenta o hacer que la calidad del balón sea mala), entonces se ha recorrido un largo camino hacia un resultado exitoso. Dado el alto porcentaje de ensayos en primera fase, una unidad de lateral eficiente puede maximizar la plataforma de ataque del equipo, mientras que paraliza a la oposición.

Parte de la planificación de un entrenador debe ser contar con una estrategia definida para cada semana y cada oposición, esto es vital para el logro de los objetivos del juego. Esto es más fácil para los niveles más altos, con el vídeo de la oposición, pero la mayoría de los clubes siguen un patrón/filosofía. El jugador líder del grupo debe “comprar”, sobre todo cuando se poseen jugadores que pueden pensar con rapidez para identificar oportunidades. Es necesario conocer a los jugadores y lo que funciona mejor para ellos. La "generación Y", tipo de jugador actual, es más probable que "compre" si se sienten consultados y forman parte de la definición del plan. También serán más propensos a adoptar sus ideas en lugar de las del entrenador, por lo que será más inteligente estar con ellos.

Otra consideración importante es el impacto del balón liberado hacia la línea de tres cuartos. El lateral sigue siendo el lugar donde una línea de tres cuartos atacante tiene más espacio, liberando desde el salto les proporciona tiempo, pero permite que los “voladores” del fondo del lateral centren su objetivo en el número 10. Ir al suelo y pasar detiene al “volador”, pero da tiempo de “lectura” a los tres cuartos en defensa. Abajo y empuje, absorbe a los “voladores” marginales en el lateral y es preferible para patear, particularmente si es posible el empuje/avance.

El balón al fondo del lateral es mejor, para los tres cuartos, si se libera desde el salto, ya que deja a la parte delantera del lateral fuera del juego defensivo en el primer placaje. También un balón desde el salto a la parte delantera del lateral puede estar lleno de peligros para el 9 y 10 (ya que se trata de un pase largo y reduce el tiempo para el nº 10), pero puede acumular a muchos defensores en ese canal, creando la oportunidad de atacar en un enfrentamiento desigual a lo ancho.

Algunas consideraciones tácticas pueden incluir:

Balón atacante

1. El personal debe determinar la simplicidad/complejidad de lo que hacer. Es mejor ejecutar movimientos sencillos que opciones complejas que se pierden.
2. Analizar el patrón defensivo rival y lanzar lejos del mismo. Aprender a leer la defensa.
3. Definir las opciones semanales para cada partido y cambiarlas semanalmente (ciclo de 3-4 semanas), para evitar el análisis de video por la oposición. Esto no tiene por qué significar una gran perturbación cada semana. Puede ser tan simple como tener 3 o 4 estructuras diferentes dentro de un conjunto, cada una con las mismas opciones. Esto proporciona variedad y permite tomar el espacio en diferentes establecimientos de la oposición. Por ejemplo, un alineamiento de 7 hombres podría incluir:
- 4..........3.
- 3...1.....3.
- 3...2.....2.

4 Opciones para cumplir con los objetivos del plan de juego, por ejemplo, si quieres jugar a lo ancho, la opción "ir a" puede ser a la parte posterior con la liberación del balón desde el salto. Si se requiere un estilo de más confrontación, pueden adaptarse opciones de captura y empuje.
5 Intentar algo nuevo en la mayoría de los partidos, por ejemplo, lateral de 2 hombres (sin entrar en alineamiento lentamente), con uno de levantador. Esto confundirá el pensamiento defensivo de la oposición. También hará que tu futuro rival utilice un valioso tiempo de su entrenamiento planificando para defender algo que no será usado en su contra.
6 Dividir los “pods” defensivos. Esto requerirá velocidad de pensamiento, trabajo de pies, engaño y temporización, además de un lanzamiento preciso. El balón será liberado en el espacio. La carrera hacia el espacio es a ritmo. Si un“pod” atacante puede atraer a dos “pods” defensivos, se creará espacio entre los mismos, que deben ser identificados como la posición óptima para recibir el balón.
7 Utilice laterales reducidos (por ejemplo, 3 hombres). El “pod” atacante tiene libertad para correr a lo largo de la línea, determinar dónde está el espacio y utilizar esa flexibilidad para ganar el balón.
8 Cuando se alcanza la competencia, trabajar para tener una llamada que impliquen dos opciones de salto. El saltador destinado a la primera indicará “fuera” si está muy marcado, y se llevará a cabo la segunda opción.
9 Llegar rápido al lateral y realizar rápidos lanzamientos a cualquiera en el espacio: Balón inmediato.
10 Lanzar más allá de la línea 15m si el lateral está bien defendido.

Consideraciones defensivas

1. Tener un plan establecido y adherirse al mismo, en cuanto a dónde y cómo se quiere defender (números, estructura). Siempre hay flexibilidad para refinar “a la carrera”, sin embargo, una estrategia practicada debe ser la prioridad.
2. La presión defensiva no siempre se manifiesta inmediatamente cuando se gana el balón. A menudo, el lateral rival no se desintegrará hasta el segundo tiempo pero, con frecuencia, las “semillas del colapso” se siembran en el primero, al competir con fuerza en varias ocasiones y ralentizando la calidad del balón ganado por la oposición.
3. Establecerse rápidamente. Una vez que el lateral se establece, la oposición no puede hacer un lanzamiento rápido. Otra ventaja es cuando la oposición anda hacia el lateral. A menudo, la oposición se verá influida por sus números defensivos y seguirá su ejemplo, en lugar de sus deseos.
4 La comunicación efectiva es vital, ya que hay que pensar y reaccionar a la carrera. Esto incluye nombrar a amenazas atacantes. Un lateral en voz alta, a menudo, influye en el ataque y lo engaña para dirigirse a donde no está el espacio.
5 Es imposible defender todos los lanzamientos, así que "ofertar" los saques de lateral que se desea que realicen, por ejemplo, si el lanzador tiene deficiencia lanzando a la parte posterior, proteger las opciones 2 y 4, y ofrecer la parte posterior. Ofrecer el saque de lateral que sea más perjudicial para el ataque. Esto incluye cambiar la estructura en función de dónde se encuentre en el campo. Por ejemplo, es posible darle al ataque la opción frontal cerca de la línea de ensayo propia, ya que es más fácil de cerrar. También reduce la velocidad con la que el balón llega al nº 10, lo que permite a los “Fetchers” salir desde la parte de atrás y aplicar presión. Alternativamente, en su línea de ensayo se puede defender con fuerza la parte delantera y media, lo que obligará a hacer un lanzamiento más comprometido a la parte posterior.
6 Los levantadores deben ser "agentes libres", es decir, no pre-agarrar y enfrentarse al saltador. Tienen que ser capaces de reaccionar ante una variedad de situaciones, y deben estar de cara a la oposición en el establecimiento. Los levantadores deben ser espacialmente conscientes.
7 Conseguir poner una mano sobre el balón. Esto altera el pensamiento y la entrega del balón contrario, trastorna a los bloqueadores y permite la posibilidad de interrumpir cualquier posible empuje.

Entrenamiento para el lateral

Muchos entrenadores y sus equipos emplean gran parte de su tiempo entrenando sin oposición. Si bien permite tiempo para practicar la captura del balón y ganar confianza a través de una buena ejecución, no reproducen situaciones del día del partido, ni ponen a los jugadores en escenarios en los que necesitan ejecutar sus habilidades y pensar bajo presión. Eso no quiere decir que todo el entrenamiento deba realizarse con oposición, sin duda hay un lugar para la práctica sin oposición, como parte del plan global de entrenamiento semanal.

El enfoque del entrenamiento tiene que estar en la mejora de las habilidades, y en educar a los jugadores en la creación y utilización del espacio. ¿Cuánto tiempo pasamos en el entrenamiento del lateral y cómo lo varíamos en función del entorno de equipo (por ejemplo, club vs profesional), y del tiempo total de entrenamiento disponible durante la semana? Los jugadores deben ser animados a practicar sus habilidades al margen del entrenamiento (por ejemplo, talonadores haciendo 50 lanzamientos en su tiempo disponible). Sin embargo, para que los jugadores mejoren la técnica, comunicación y toma de decisiones, es vital que la mayor parte del entrenamiento se realice en un entorno competitivo. Es necesario que haya un equilibrio entre el trabajo de habilidades y las estructuras de equipo.

Independientemente del nivel, es importante que el entrenador no asuma que los jugadores tienen las habilidades básicas necesarias para completar una actividad efectiva de salto/levantamiento. En la pretemporada, debe formar parte del entrenamiento revisar los componentes individuales de las habilidades de lateral (por ejemplo, lanzar, levantar, saltar), junto con el trabajo de “pod” de 3 hombres (levantador/saltador /levantador). Este se puede hacer con o sin oposición. Los ejercicios repetitivos permiten perfeccionar las habilidades e identificar las áreas de mejora. Aunque la mayoría de los jugadores de alto nivel, fuera de temporada, deberían estar haciendo programas de pesas, hay un elemento de preparación física para el lateral, que se logra mejor a través de actividades de multi-levantamiento. Esto también ayuda a mejorar la fuerza necesaria para lograr la máxima altura. Hay muchos ejercicios simples para hacerlo.

A continuación, se muestra un ejemplo de una parrilla que abarca la mayor parte de las habilidades requeridas para el “pod”, incluyendo varios estilos de salto:

Parrilla de salto

Explicación: Una parrilla que permite a los jugadores realizar una serie de saltos (8) en poco tiempo, que incorporan ir hacia delante, hacia arriba, hacia atrás y caminar en el salto/levantamiento (2 cada uno).

¿Cómo funciona el ejercicio?

- Se establecen una serie de conos en una cuadrícula, con el color dictando el tipo de salto requerido.
- El “pod” trabaja alrededor de la rejilla, hacia la derecha, comenzando en el cono 1, realizando 8 saltos a un ritmo controlado.
- Una vez que el “pod” ha alcanzado el cono 3, otro entra en la parrilla e inicia.
- Trabajar a través de la parrilla tantas veces como sea necesario.

Extensión:
1. Cronometrar el trabajo.
2. Introducir talonadores que lancen el balón (4 si el grupo es lo suficientemente grande, o dividir las parrillas por la mitad si sólo se dispone de 2 talonadores, que corran a la marca y lancen rápidamente).

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Puntos clave de aprendizaje:

- Se requiere comunicación entre los miembros del “pod” sobre el tipo de salto.
- Toma de decisiones dictadas por el color del cono, pensar en el movimiento.
- Habilidad para pensar con rapidez y cambiar la técnica dependiendo del tipo de salto.
- Debe mantenerse una buena técnica cuando se está bajo presión y en movimiento.
- Buenas habilidades físicas durante las repeticiones.

La capacitación efectiva que tiene el enfoque en el "espacio" se logra mejor en un ambiente con oposición. Es importante que todos los miembros del paquete de delanteros estén trabajando. Es igualmente importante que los jugadores de hoy en día sean flexibles, ya que la mayoría son necesarios para llevar a cabo tanto funciones de levantamiento como de salto, así que hay que asegurarse que los jugadores rotan en el entrenamiento para llevar a cabo todas las habilidades. Evitar tener miembros en el lateral sin trabajar, es decir, trabajar en “pods” de 3 o más. No siempre es necesario contar con un lanzador del balón, así que esto podría abrir la oportunidad para que el talonador se dedicase al lanzamiento. Cuando se lanza el balón, asegurarse de que el lanzador lo hace en medio del pasillo. Esto crea un medio ambiente muy competitivo. Si se emplea, usualmente, una defensa de seis hombres, es posible también plantear tener al delantero(s) restante(s) practicando las trayectorias que van desde la parte posterior del lateral contra una tres cuartos atacante, poniéndola en una situación de juego con algo de presión.

La clave para el entrenamiento de habilidades debe estar en la creación y utilización del espacio. Esto se puede lograr mediante el trabajo en espacios confinados entre conos, con un determinado “pod” de ataque. Esto puede simular el espacio para varios escenarios de salto (por ejemplo, frontal, al fondo, etc.). El énfasis debe estar en el movimiento del “pod” defensivo, para despegar del suelo rápidamente y llegar a la altura máxima. La defensa puede medir el éxito, por ejemplo, agarrando la muñeca del saltador atacante. Si el “pod” atacante ha encontrado espacio y está en extensión completa (no debe fomentarse que el saltador atraviese el pasillo), entonces debería ser difícil para la defensa hacer contacto. Para variar, disponer al “pod” atacante andando hacia el alineamiento para enfrentarse a una oposición establecida, esto fomentará la identificación de espacio.

Los ejercicios de progresión deben incluir la variación en el número de jugadores. El uso de estos desajustes obligará a los jugadores a comunicarse, fomentará la evasión y requerirán una ejecución precisa de la habilidad. Se verán obligados a crear un espacio o a identificar los que ya existen, llegar y trabajar con ritmo. La velocidad en el aire y la vuelta al suelo también se pueden practicar mejor con este método. También vale la pena tener en cuenta la estructuración del entrenamiento para incluir el componente "¿qué pasa después?". Puede ser inteligente practicar ataques multi-fases a partir del lateral. Esto ayudará a los jugadores a que piensen más allá de la habilidad de la unidad (¿dónde necesito estar a continuación?).

Un ejemplo de desarrollo de una habilidad sería:

Parrilla de disputa de “pod”

¿Cómo funciona el ejercicio?

- Tres conos de diferentes colores dispuestos a lo largo de una línea, que representa un salto de 2, 4 y 6.
- 2 “pods” de 3 a cada lado de los conos.
- Cada “pod” es asignado a un cono con un color determinado.
- Ambos “pods” corren hacia el cono de color y, utilizando la técnica correcta, realizan el salto y se disputan un balón imaginario.
- Los saltadores pueden comenzar aplaudiendo 3 veces en el aire antes de indicar "abajo", o tocar la muñeca del saltador contrario.
- Llamar al mismo “pod” 5 veces, luego descanso de 15 segundos para los comentarios y resolución de problemas, y después comienza el otro “pod”.
- Repetir si fuese necesario.

Extensión:
1. Hacer que un talonador lance directamente al medio del pasillo para permitir una competición justa.
2. Entrenar en un área designada entre dos conos, por ejemplo, naranja/blanco. Esto hace que el grupo trabaje en un espacio confinado, y pone de relieve la necesidad de encontrar el espacio.
3. Variar el número de jugadores en ataque y de defensa.

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Puntos clave de aprendizaje:

- La comunicación entre levantadores y saltador y la temporización son de suma importancia.
- Tener como objetivo que el saltador alcance el punto más alto posible cada vez que el balón llegue.
- La estabilidad del core es crucial para el saltador.
- El saltador debe estar recto en el aire, no atravesar el pasillo.
- Los levantadores mantienen la barbilla cuadrada, levantan lo máximo apoyándose en los dedos del pie, con los brazos completamente estirados. Acaban bajo saltador. "Lanzar y atrapar" si son técnicamente competentes.
- Es necesaria la comunicación entre los miembros del “pod” sobre el tipo de salto requerido.
- Toma de decisión dictada por el color del cono, pensar en el movimiento.
- Habilidad para pensar con rapidez y cambiar la técnica dependiendo del tipo de salto y la disponibilidad de espacio.
- Deben mantener una buena técnica en el movimiento cuando están bajo presión.
- Buenas habilidades físicas durante las repeticiones.



Una vez que el trabajo de habilidades y en la estructura sin oposición se ha completado, es importante practicar las combinaciones de lateral con contrarios a utiliar el día del partido. Obviamente, esto es fácil en un ambiente de club donde se puede competir contra un equipo de otra categoría. El uso de juegos para el lateral, o la adjudicación de puntos por la ejecución eficaz de ataque o defensa son formas de mantener el “espíritu” de las sesiones y de forma similar a los partidos.

A continuación se muestra un ejemplo:

Lateral de tenis

¿Cómo funciona el ejercicio?

- La parrilla está marcada con conos separados 20m de distancia, con un cono en el medio (10m), desde donde debe ser realizado el saque de lateral.
- Un equipo se sitúa en cualquier extremo de la parrilla.
- Cada equipo tendrá tres lanzamientos consecutivos, y tienen 30 segundos antes del primer lanzamiento para indicar sus opciones en el lateral (para empezar, todos deben ser de 7 hombres).
- Los equipos, a continuación, se reúnen en la marca de 10m, donde se efectúa el primer lateral.
- A la finalización de cada lateral, los equipos se desplazan hacia su marca a 10m de distancia para volver inmediatamente para el siguiente lanzamiento.
- El entrenador llevará la puntuación. Para ganar el punto, el lateral debe realizarse a satisfacción del entrenador (ganar el balón no es suficiente). Es decir, un lanzamiento recto, potente elevación, buen salto, buena comunicación, etc.
- La oposición obtiene el punto si el equipo que salta tiene una mala actuación.
- La puntuación es como en tenis es decir, 15-0, 30-0, 30-15 etc.
- Después del primer grupo de lanzamientos, el segundo equipo tiene 30 segundos para indicar sus opciones y, luego, los equipos se reúnen y repiten los pasos para sus tres lanzamientos (a no ser que se haya ganado el "set”).
- Si se gana el set, se inicia la siguiente serie lanzando primero el equipo que perdió.
- Jugar al mejor de 3 o 5 set, dependiendo del tiempo.

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Puntos clave de aprendizaje:

- Presión similar a un partido en la ejecución del lateral.
- Ambiente divertido, pero competitivo.
- Comunicación a la carrera.
- Incorpora todas las técnicas aprendidas.
- Permite todas las variaciones de lateral que se utilizarán.
- Escenario de disputa plena.


Resumen

El lateral se ha convertido en un factor importante para proporcionar calidad a la posesión que puede conducir a oportunidades de ensayo. La capacidad de llegar al espacio y saltar en el aire rápidamente, son componentes clave para ganar el balón de lateral. La disputa en el lateral actual es realmente una carrera por el espacio...y a ritmo.


Autor: David Docherty, Ph.D.School of Physical Education University of Victoria. Victoria, BC. Canada. Adaptación: Rugby Sapiens.

La mecánica de la melé

La melé se considera una parte importante del juego y proporciona una eficaz plataforma para iniciar el ataque. Evidentemente, es importante controlar la melé en las introducciones propias, por lo que es básico emplear mucho tiempo con los delanteros en el perfeccionamiento de esta parte de su juego. La melé es realmente la única parte del juego en la que 8 jugadores deben trabajar como una unidad y contribuir al resultado global. El entrenador debe ser capaz de explicar a cada jugador su función en la melé y que contribuya al resultado esperado. Se ha escrito mucho sobre la técnica de la melé, pero esto no ha sucedido de forma similar respecto a la dinámica de la misma y a las presiones específicas que deben ser consideradas para producir la plataforma desde la que el equipo que introduce el balón quiere atacar. Un aspecto importante de la melé es entender la forma en la que tenderá a moverse o girar, y cómo se puede utilizar para obtener ventaja o poder resistir. Aunque la melé puede girar tanto en sentido como en contra de las agujas del reloj, existe la tendencia que gire más en un sentido. Además, hay veces en las que el equipo quiere atacar a partir de una melé estable ("cuadrada"). Este trabajo, en particular, se centrará en el papel de tres posiciones que parecen ser primordiales en el control del movimiento de la melé.

La forma en que los jugadores de las primeras líneas se unen, produce fuerzas asimétricas que causan que la melé avance por el lado del pilar izquierdo (LH), produciendo el giro natural o en sentido de las agujas del reloj (por lo general avanzando por el pilar izquierdo (LH) y retrocediendo por el pilar derecho (TH).

Existen enormes fuerzas que debe aplicar el pilar derecho, especialmente el del equipo que introduce el balón, para estabilizar la melé, evitar su tendencia natural a retroceder y detener el giro de la melé en el sentido de las agujas del reloj. Esto es particularmente cierto cuando el equipo que introduce el balón tiene como objetivo conseguir una melé estable o "cuadrada" para utilizarla como plataforma atacante.

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El problema (ver figura 2) se puede ver agravado porque:
- El talonador (H) se une más íntimamente con el pilar izquierdo (LH) en la introducción propia, lo que desplaza las fuerzas de giro hacia el lado izquierdo y pone más presión en el pilar derecho (TH) de la oposición, obligándolo a que retroceda.
- El nº 8 del equipo que introduce el balón se sitúa en el canal entre el flanker izquierdo (LF) y el segunda izquierdo (LL).
- El pilar izquierdo y el talonador rivales se asocian contra el pilar derecho contrario para incrementar la presión sobre él y obligarlo a retroceder y, por lo tanto, alterar o desestabilizar el balón de la oposición.
- El pilar derecho rival tira (ilegal) del pilar izquierdo del equipo que introduce el balón o da un paso hacia atrás.
- El pilar izquierdo de la oposición tratando de desajustar (empujando hacia arriba, o situando los hombros por debajo de la posición de las caderas) al pilar derecho del equipo que efectúa la introducción.
- El empuje del pilar izquierdo está en orientado hacia el pilar derecho lo que también contribuye a giro natural de la melé.

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El reto para conseguir una melé controlada, es resistir y contrarrestar las fuerzas naturales (y algunas no naturales) que hacen que la melé gire en sentido de las agujas del reloj. Las cuestiones técnicas importantes se centran alrededor de si el pilar derecho va a ser capaz de mantener su posición y conformación. Esto requiere una considerable fuerza individual y capacidad técnica, así como el compromiso de los jugadores del lado derecho, flanker y segunda derecho. El pilar, segunda y flanker derecho son considerados como una unidad dentro de la melé, y deben trabajar de manera coordinada (ver figura 3). El compromiso efectivo de este grupo de tres jugadores es crítico para la estabilidad de la melé.

La responsabilidad principal, sin embargo, es del pilar derecho porque si es incapaz de mantener la conformación o posición técnica, la melé se girará. Si el pilar derecho mantiene su posición en la melé y esta se gira, el problema es más probable que sea debido a la falta de apoyo que está recibiendo de parte del flanker y del segunda del lado derecho. (Tener en cuenta que es posible que se produzca el giro de la melé en sentido de las agujas del reloj cuando el pilar derecho está estable, retrocediendo y, aunque es poco probable, avanzando. Por lo tanto, no siempre el giro es el resultado de un mal trabajo del pilar, segunda y flanker derecho). Con el fin de beneficiarse de las aportaciones del flanker y del segunda derecho, el pilar derecho debe mantener una óptima posición de empuje.

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Esto es, con frecuencia, difícil debido a las fuerzas naturales con las que el pilar derecho debe tratar, y a las acciones del pilar izquierdo rival que está tratando de empujarlo para sacarlo de su posición óptima. La posición óptima en la melé para un pilar derecho es con la espalda plana, las rodillas detrás de las caderas de manera que el peso corporal contribuya a la presión hacia adelante, y los pies detrás de las rodillas (ver figura 4). La mayoría de los pilares izquierdos tratan de empujar hacia arriba y hacia dentro para sacar al pilar derecho de su posición óptima, y de este modo alterar la estabilidad de la melé y provocar el giro. El pilar derecho debe anticipar la presión, mantenerla a través del hombro derecho y evitar ser sacado de su conformación y posición técnica óptima.

Además, el pilar derecho debe asegurar que su peso se distribuye uniformemente en ambos pies, y que los hombros permanecen cuadrados y horizontales al suelo. Es relativamente fácil para un entrenador ver si el pilar derecho se encuentra bajo presión observando la melé desde su lado, y mirando si el peso se desplaza del pie derecho y el hombro derecho comienza a subir. Desde mi perspectiva, el pilar derecho del equipo que introduce el balón no debe ser demasiado bajo, siempre y cuando esto no comprometa su propia posición.

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El entrenador también puede ver la relación de las rodillas y las caderas y de los pies y las rodillas. Es una práctica común que el pilar derecho lidere la entrada de las primeras líneas, ya que esto también ayuda a que la fuerza inicial sea dirigida hacia su lado, a contrarrestar las fuerzas naturales y a la compensación de la melé. El pilar derecho tiene que agacharse lo más bajo posible y entrar con la espalda plana, asegurando que no se "dobla" en la posición de ajuste (ver figura 5). Si lo hace, el pilar izquierdo rival será capaz de meterse bajo él, situando su cabeza en el esternón lo que le proporcionará una ventaja mecánica (además de doloroso) si el pilar izquierdo desea alterar al pilar derecho y empujarlo hacia atrás.

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Una vez en la posición óptima, es fundamental que el pilar derecho se prepare para soportar la presión cuando se introduce el balón, resistir la tendencia a moverse hacia arriba y hacia atrás, y mantener su conformación y posición para que el flanker y el segunda derecho puedan aplicar de manera efectiva sus esfuerzos.

La contribución del flanker y del segunda derecho es crítica si el pilar derecho mantiene su conformación. Es común tener al flanker derecho centrado en conseguir que su hombro se posicione lo más ajustado posible a la columna vertebral del pilar derecho (hueso del hombro del flanker derecho a la rabadilla del pilar derecho). Esto normalmente requiere que el segunda derecho se una firmemente, y en primer lugar, con el pilar derecho en lugar de con su compañero de línea, el segunda izquierdo. La estrategia recomendada es agarrarse bajo y a través en la cadera izquierda del pilar derecho y una vez en esa posición, unirse al segunda izquierdo. En la posición de "crouch" y "bind" el segunda derecho tira del pilar derecho hacia su hombro de tal forma que en el momento del "set", el pilar derecho esté siendo impulsado hacia adelante por el segunda derecho. Aunque difícil, el pilar derecho debe estar sobre los dedos de los pies para encontrarse con el pilar izquierdo rival lo antes posible una vez que el árbitro lo indique. El segunda derecho también debe estar en cuclillas y no de rodillas, para responder rápidamente a la señal de entrada, y con los pies separados y el peso distribuido equitativamente en ambos. La orientación, ahora común, de "empujar el pecho a través de" ayuda a establecer la espalda plana y a maximizar la transmisión de la fuerza a través del pilar derecho.

El flanker derecho contribuye con un papel clave. No hace mucho tiempo la ley le permitía agarrarse por debajo con el pilar derecho (es decir, el brazo izquierdo a través de las piernas del pilar derecho y el hombro íntimamente unido a su glúteo derecho). Sin embargo, esto ahora es ilegal, pero si vuelve a permitirse en algún momento, contribuirá en gran medida a contrarrestar el giro natural (la ley se cambió porque se pensaba que desestabilizaba la melé. En mi opinión, no desestabiliza la melé sino que en realidad contribuye a la estabilidad, ayudando a prevenir el giro natural que muchos equipos utilizan para perturbar la melé y alterar la posesión de la oposición. Así que espero que se revise y replantee este cambio en la ley. No tengo ninguna prueba de que esta técnica realmente causase algún problema, y he hablado con muchos pilares derechos que me han comunicado que se sienten mucho más estables cuando está agarrado por debajo por el flanker derecho.)

  • Independientemente de la forma en que el flanker derecho se una al pilar, debe empujar hacia adelante (no en ángulo) con el fin de contribuir de forma óptima con el pilar derecho en la resistencia a las fuerzas naturales. No es común que el pilar derecho se abra, por lo que no hay demasiada necesidad que el flanker derecho empuje en ángulo, y es más eficaz empujando paralelo a la línea de lateral. Debe asumir una posición de empuje eficaz, similar a la conformación del pilar derecho, pero ligeramente más bajo (espalda plana y ángulos apropiados en la cadera y rodillas). Es crítico que el flanker derecho mantenga el empuje hasta que el balón esté fuera de la melé.

    Dada la importancia de la unidad constituida por estos tres jugadores, deberían practicar juntos en la máquina de melé y así reconocer el papel que deben desempeñar y, cómo no, para desarrollar una buena técnica basada en los principios que han sido identificados (ver figura 6).

El objetivo de este trabajo ha sido el papel del pilar, segunda y flanker derecho en la prevención del giro natural y en proporcionar una plataforma estable. Los restantes delanteros también deben ser conscientes de la mecánica/dinámica de la melé y ajustar su esfuerzo en consecuencia. El pilar izquierdo, en particular, debe ser consciente del efecto que ejerce en la prevención (o inadvertidamente en la contribución) del giro natural, y de las estrategias que el pilar derecho rival puede utilizar para sacar ventaja de las fuerzas naturales.

Una práctica adicional para ayudar a los jugadores a apreciar la dinámica de la melé, es disponer al equipo que introduce el balón sin el flanker derecho en contra de un paquete completo (que incluiría un flanker izquierdo). La melé debe ser controlada en la entrada y la presión/empuje de la oposición aumentada lentamente, por lo que el pilar y el segunda derecho del equipo que introduce empiezan a tener sensaciones sobre las fuerzas que tienen que aplicar para resistir.


Autor: Matt McGoldrick. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

Hace poco asistí a un partido de la liga de rugby league en Newcastle, y estaba interesado en destacar cómo los portadores del balón de los Newcastle Knights pasaron todo el partido mirando a la oposición y, en consecuencia, indicando los movimientos a realizar. Esto me planteó una pregunta interesante en cuanto a si este era el caso del Rugby Union. Al volver a entrenar a mí equipo y observando a otros me di cuenta que, en este sentido, éramos polos opuestos.

Obviamente el rugby league tiene ciertas ventajas que permiten a los jugadores la libertad para simplificar a la oposición. Estas incluyen:

- No se disputa la posesión, se asume que los jugadores tienen cierto grado de certeza respecto a que se mantendrá la posesión. Esto también elimina la decisión de si son requeridos para ayudar a mantener el balón como en el rugby XV.
- Estar especializados posicionalmente para defender, asegura que en cualquier momento el equipo con el balón tiene una idea clara de quién va a estar defendiendo a quién.
- Las indicaciones del árbitro en el placaje de “dominancia y rendición” (“dominant o surrender”), dicta cuánto tiempo podrán estar tumbados los jugadores sobre el jugador placado, ralentizando el juego del balón.

Estos factores les han proporcionado al rugby league con la capacidad de entender que movimientos funcionarán frente a qué defensores, quién tiende a hacer una mala lectura cuando se coloca bajo presión, y qué defensores no se mueven muy bien lateralmente.

En el rugby, tendemos a tener una visión diferente en ataque. En términos generales, el apertura será el único jugador indicador de las jugadas, en contraste con el rugby league que disponen de “falso medio, medio de melé, medio de apertura y zaguero”. Esto, en el rugby XV, suele poner bajo una enorme presión al "10". No sólo están tratando de mirar el área de ruck para comprobar que se ha ganado el balón, sino que también están mirando qué jugadores están alrededor de ellos para organizar la próxima incursión en ataque.

¿Cuántas veces, cuando hay un delantero al exterior del apertura, ves llevar a cabo un cruce que lleve de vuelta el balón hacia el área del ruck? Si bien se podría argumentar que esto absorbe a la defensa y, potencialmente, se puede establecer la siguiente fase con una superioridad numérica, también se podría argumentar que el apertura ha indicado ese movimiento para proporcionar:
1 Tiempo para organizar la siguiente jugada.
2 La mejor forma de avanzar por su exterior.
3 Pasar al delantero como la mejor oportunidad para mantener la posesión.

Hay un tema común con esos razonamientos, y es que no tienen nada que ver con desafiar la defensa. Todo se trata de que el apertura consiga disponer al equipo en condiciones de hacer algo constructivo en la siguiente fase. En un escenario de rugby league, con múltiples personas haciendo las llamadas, se podría atacar de una manera más constructiva y desafiar a la defensa utilizando al delantero como un corredor en lugar de un jugador para reciclar el balón.

Entonces, ¿cómo podemos mejorar a nuestros equipos dotándolo con este conjunto de habilidades?

En primer lugar, dándole a nuestro iniciador de movimientos un contexto. Los jugadores tienen que entender:
- Dónde estará el espacio si se tiene éxito.
- Lo que esperamos que haga la defensa (cometer un error).
- Qué hacer si la defensa no comete un error (Plan B).

Una vez adquiridas las habilidades, los jugadores necesitan ser desafiados para llevarlas a cabo bajo presión. También tienen que entender por qué lo están haciendo y dónde está el espacio que están tratando de explotar. Añadir defensores y pedir a los jugadores que indiquen el movimiento en función de quién está en la línea defensiva. ¿Vamos a través de ellos o alrededor de ellos, qué nos permitirá hacer una ruptura?

Alternar a los “llamadores” para asegurarse de que todo el mundo tiene la oportunidad de hacerlo, sobre todo si pueden ver a un defensor más débil situado a lo ancho que posiblemente pueda ser explotado. Los jugadores también tienen que ser conscientes de los mejores atributos de los jugadores que tienen a su alrededor, e indicar el movimiento en consecuencia. Después de todo, los movimientos que indicarán serán aquellos que aseguren que todos los jugadores de alrededor queden bien ¿no es así?

En segundo lugar, el medio apertura tiene que tener confianza en los jugadores de su alrededor y en sus llamadas. Un sencillo ejercicio que ayudará a los jugadores con esta habilidad consiste en situar al ataque de espaldas a la defensa. Designar a un jugador de la línea atacante que puede darse la vuelta y echar un vistazo a la defensa. Luego debe girarse e indicar un movimiento a su apertura.

Necesitará esta llamada para adquirir datos sobre cuántos jugadores se encuentran en la línea defensiva, el tipo de jugador (alto, bajo, grande, etc.) y dónde está el espacio. Esto disminuirá la presión en el apertura, ya que cuando el ataque se de la vuelta y juegue, todo lo que se requiere es llevar a cabo el movimiento y seguir las instrucciones. Los jugadores, en general, luchan para evaluar a la línea defensiva de una manera holística. Ven la defensa, pero tienen tantos pensamientos en su mente que los detalles más finos se pierden. Tienen que ver quiénes son, ¿son rápidos o lentos?

Las llamadas pueden ser tan simples como "dar el balón pronto" para permitir que otro sea el “playmaker”, "juego al hueco" (lo que significa que el apertura va a llevar el balón a la línea y los jugadores exteriores van a golpear en los huecos), o un movimiento de inicio destinado a exponer a un defensor.

Tras el movimiento, hacer que el jugador que ha realizado la llamada explique a los demás jugadores el por qué de su decisión. Se trata de dar a todos los jugadores la oportunidad de hacer preguntas y entender lo que el otro jugador está pensando y por qué. Esto también permite a los jugadores al exterior del medio apertura, con una serie de habilidades, establecer las llamadas de los movimientos. Para avanzar en la actividad, asegúrese de cambiar al jugador que indica el movimiento, y variar el número de defensores para simular una situación de partido. Pedir a los jugadores que den detalles específicos de lo que vieron. Esto debería permitir a los jugadores mejorar su visión y no sólo ver el espacio, sino también a los jugadores que están cerca del espacio y si pueden ser manipulados.

Para evitar tener demasiados jugadores indicando las jugadas, el entrenador tendrá que idear un sistema de llamadas y de anulación de las mismas. Por ejemplo:
1. En las primeras fases sólo el medio apertura indica el movimiento. Demasiadas voces pueden ser una distracción y la defensa es relativamente estable.
2. En el juego de fases quizás el segundo receptor sea la persona dominante para hacer la llamada. Esto permitirá que los jugadores de alrededor entiendan cuál es el movimiento y cuál es su papel. La llamada puede consistir en un cambio de su posición. Por lo tanto, permitirá al apertura ver el ruck y evaluar la velocidad del balón.
3. El apertura tiene la capacidad para anular todas las llamadas. Si consideran que la mejor opción es llevar el balón a la línea, todos los jugadores exteriores tienen que reaccionar en consecuencia.

En resumen, cuando los entrenadores decimos "vamos a jugar en función de lo que hay delante" estamos asumiendo mucho. En primer lugar, suponemos que realmente pueden ver lo que está delante de ellos, lo que puede ser más difícil de lo que pensamos. Sentado en la tribuna, el entrenador es capaz de obtener una visión holística del juego, y esperanzadamente verlo todo. Pero los jugadores tienen una miríada de opciones, modelos y movimientos de inicio rondando sus cabezas. Seguir al rugby league de nuestros colegas implica dividir la responsabilidad entre los jugadores, y en lugar de depender de un solo jugador, compartir la carga y, ojalá, hacer el juego más fácil. La reciente NRL Grand Final demostró que cuando un jugador es responsable de hacer todas las llamadas, es muy difícil (en el caso de Melbourne) conseguir ritmo en ataque. A menudo, esto es el escenario constante en el Rugby Union.

La construcción del sistema de llamadas y la posibilidad de jugar más por instinto llevará tiempo, no sólo para obtener el conjunto de habilidades necesarias, sino también para construir la confianza entre los jugadores. Obviamente, hay muchas suposiciones sobre el nivel de habilidades básicas de los jugadores, y esto puede ser más prioritario que jugar en función de lo que ves. La pretemporada es un momento perfecto para desafiarlos a que lleven sus partidos al siguiente nivel.


Autor: Damien Cahill. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

¿Es el “jackal” (jugador disputando la pelota en la situación de placaje, sobre sus pies pero disputando el balón con sus manos) un aspecto positivo o negativo en el rugby moderno del rugby?

La mayoría de los fans del rugby XV desean ver una lucha entre dos equipos que exhiben habilidades, demuestran resistencia física y mental, publicitan su capacidad atlética, y con la esperanza que muestren estilos de juego variados. Hay, sin embargo, dos aspectos particulares del juego, y la forma en que son administrados por los oficiales sobre el terreno, que parecen causar confusión y frustración (para los espectadores, los entrenadores y jugadores por igual). Son el manejo de la melé, y la contenciosa gestión de la situación posterior al placaje; a saber, las acciones del jugador defensivo que intenta 'jugar' el balón con sus manos (para los propósitos de este trabajo, este individuo se conoce como “jackal”). En este trabajo, se propondrá la consideración de una adaptación a la ley concerniente a la situación de post-placaje que puede aliviar la “carga” a los árbitros, y también crear un mayor espacio atacante; en última instancia conducirá (esperemos) a un mejor espectáculo e incluso a más disputa.

En el intento de asegurar que siempre haya una competencia auténtica en el breakdown, los tomadores de decisiones de la IRB, en repetidas ocasiones, han modificado la gestión de la disputa en la última década. En ciertos períodos de tiempo, la gestión de la disputa ha favorecido el equipo atacante; en otros, al equipo defensor. El enfoque que os presentamos, para su consideración, en el presente documento, puede crear una mayor uniformidad, aunque diferente, en la situación de disputa del placaje. Por lo menos, proporcionará materia de reflexión en relación con el tema, ya que creo que el mayor problema relacionado con los derechos del jackal es si se ha formado un verdadero ruck en el momento que agarra el balón.

Considero que la gestión actual de la situación de placaje permite a los defensores (en particular a los defensores cercanos a la situación de placaje, a menudo referidos como “ayudantes del placaje”) tener mayor acceso al balón en el suelo que los apoyos atacantes. Esto se debe a los que defensores "próximos" que no participan inmediatamente en el placaje (incluso estando dentro de "la puerta", o con la capacidad de avanzar rápidamente hacia ella), tienen mucho menos distancia que recorrer para disputar el balón. En el caso del “ayudante del placaje” (que ya se encuentra dentro de la puerta), con frecuencia, está en posición para arquearse hacia el suelo sobre el portador del balón y “arrastrar el balón hacia atrás” sacándolo en el proceso. Aunque esta acción por parte del jugador es, a la vez, increíblemente hábil y valiente (en un montón de situaciones), creo que por desgracia tiene un impacto negativo en el juego.

Por el contrario, los jugadores de apoyo en ataque (en particular los que están tratando de participar con una mentalidad expansiva, y que no están funcionado simplemente como un "pod"), tienen que viajar mucho más lejos para participar en la disputa. Creo que esto tiene el efecto adverso de sofocar la empresa atacante. Si bien, es evidente que existe una necesidad de apoyo cercano del portador del balón al entrar en contacto, creo que hay demasiada ventaja para la parte defensiva, en particular en lo que respecta a la gestión del jackal por parte de los árbitros.

Para los árbitros,este aspecto es muy difícil de manejar con precisión. Mientras que los principales temas de interés son si el jackal ha liberado totalmente al portador del balón y/o el balón mientras participa en el placaje, si ha utilizado al jugador en el suelo para sacar ventaja sobre él o sobre el balón, y si ha entrado legalmente en la disputa, hay otros aspectos más complejos que requieren mucha atención para asegurar una correcta interpretación de las acciones del jackal; a saber, si realmente ha agarrado el balón durante un período adecuado de tiempo, y si está soportando su propio peso (o si está arrodillado en el suelo o apoyado en el jugador en el suelo). Esta es una interpretación compleja y exigente que tiene que ser llevada a cabo por el árbitro, además de la gestión de la situación de post-placaje.

Para ello, he presentado la siguiente propuesta de adaptación a la actual gestión de la situación posterior al placaje:

...que un jugador de uno de los equipos (atacante o defensor) tiene que ganar el 'espacio' más allá del balón antes de que un jugador que llega de su equipo pueda recogerlo y jugarlo…

La pregunta que, con razón, podría hacerse sería, ¿cuál es el resultado deseado de esta propuesta de enmienda a la interpretación actual de la regla? En pocas palabras, el resultado esperado sería la creación “incluso" de una mayor competencia para ambos equipos, atacante y defensor, en la situación de post-placaje.


Escenario a considerar

Un portador del balón y un placador van al suelo en el placaje. Un jugador de apoyo atacante (SAP) limpia sobre y más allá del balón, sin oposición. Los jugadores defensores, situados a la izquierda y derecha del placaje, en la línea defensiva, optan por no disputar con SAP cuando va sobre y más allá del balón. La propuesta es que el equipo atacante es el único equipo con "derechos" sobre el balón, ya que el equipo defensor ha decidido no disputar el ruck/placaje, o no haber comprometido a jugadores en la disputa. Los defensores no pueden, simplemente, optar por disputar con los próximos jugadores de ataque que lleguen o esperar hasta que el SAP haya despejado la zona de contacto. Para el equipo en defensa, comprometerse en la disputa debería implicar unirse con el SAP; desplazarlo de su posición sobre el balón, o bien podrían llegar sobre el balón y sobrepasarlo antes que el SAP. Esto requiere que el equipo defensor comprometa a jugadores en el ruck/placaje; Por lo tanto, se abrirán espacios en otro lugar del campo que proporcionarán oportunidades para atacar.

Al hacer que en la disputa se requiera que los jugadores vayan más allá del balón (con el fin de mantener o asegurar la posesión), es inevitable que haya una mayor exigencia por comprometer más jugadores en el post-placaje, si uno de los equipos desea ganar el balón. Creo que esto tendría el efecto deseado de la apertura de "espacio" en otra parte del campo. Para apoyar este concepto, el uso de los pies en y alrededor del balón, para conseguir ir más allá del mismo, debería permitirse dentro de las leyes del juego. A su vez, la presencia de los pies en las proximidades del balón, moviendose hacia delante y hacia atrás en lugar de "arriba y abajo" (zapateo), debería permitir eliminar el tema de "las manos en el balón", y que los placadores, deliberadamente, rodasen sobre o más allá del balón en un intento de, al menos, ralentizar el juego del balón. Además, los árbitros deberían ser más estrictos en cuanto a la aplicación de la norma referente a que los jugadores soporten su propio peso corporal (dentro de las reglas del juego).

Eliminando la capacidad del jackal de jugar el balón en el suelo con su(s) manos, la gestión de la disputa del post-placaje debería limitarse a:
1. El placador tiene que liberar y rodar.
2. El jugador placado tiene que soltar el balón.
3. Los jugadores que llegan tienen que entrar por la puerta.
4. Al llegar los SAP y los defensores que intentan ganar el espacio "más allá" del balón, lo más importante son sus pies y el soporte de su propio peso corporal.

En el caso de un balón “injugable”, el equipo que gana el espacio más allá de la balón (o por lo menos va hacia adelante) recibe la introducción en la melé. Si bien esta propuesta es una vuelta a una lectura anterior de la regla, me parece un enfoque más sensible que la metodología actual, que premia a los equipos defensivos, cuyo objetivo principal es asfixiar (haciendo la bola injugable) la disputa del post-placaje, con el fin de ganar el derecho a la introducción en la melé subsiguiente.

Podría argumentarse que esta gestión propuesta de la disputa del post-placaje conduciría a un enfoque que haría que los equipos atacantes mandasen SAPs tras el portador del balón, con la intención expresa de "sellar" sobre y más allá del mismo. Aunque hubo equipos en el pasado (en particular, en la antigua competición de Súper 12) que, bajo una ligeramente diferente gestión de la disputa post-placaje, intentaban adoptar este enfoque (y, subsecuentemente, "encadenar" varias fases), creo que los equipos con un enfoque “ofensivo” en su sistema defensivo, podrían disputar esta perspectiva a través de una estrategia eficaz de contra-ruck.

Quienes se oponen a este enfoque también podría argumentar que con el foco situado en jugadores ganadores del espacio “más allá” del balón, los jugadores que llegan al ruck podrían imprudentemente “tirarse” en la disputa como torpedos, creando situaciones potencialmente peligrosas. No creo que este ajuste a la disputa alterase significativamente el enfoque de los jugadores (o entrenadores) a disputar el breakdown; la clave para la gestión de este ajuste sería que los jugadores que llegasen se mantuviesen sobre sus pies, y no "buceasen" (intento de sellar). Del mismo modo, sancionar duramente a los jugadores cuyos pies dejan el suelo para asegurar un contacto violento en la disputa, lo que resultaría un elemento de disuasión para este tipo de juego sucio.

Un tema que puede plantearse es si el equipo defensor es batido y bastante desplazado de la zona de contacto por los SAPs, entonces, ¿cómo entrarían en la disputa los defensores “tardíos” (sobre todo si los SAPs los han desplazado 5-10 metros más allá del balón)? Yo sugeriría que no podrían. Pueden establecer una nueva posición defensiva (incluyendo cerrar el canal de ataque directo a través del centro del ruck), pero ya que no han participado en la disputa inicial, y no tienen ningún deseo de entrar en la puerta situada a unos 5-10 metros detrás de la zona de contacto, no tienen más remedio que establecerse en defensa para la próxima fase del juego.

No hay duda de que el concepto propuesto en este trabajo es un asunto polémico; particularmente el elemento relativo a la utilización de los pies en el ruck para asegurar la obtención del espacio más allá del balón. Dicho esto, el concepto, como punto de discusión, es un elemento importante y permanente en la elaboración moderna del juego del rugby, donde la situación de post-placaje siempre ha sido un “punto diferencial” con otros deportes de contacto/colisión. El enfoque en ganar el espacio “más allá” del balón, en lugar de la gestión, a menudo arbitraria, de la disputa en su aplicación actual, parecería ser un paso positivo para el juego.


Autor: John Mulvihill. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

  • El principal problema con el entrenamiento de hoy en día es que la mayoría de los entrenadores fallan al entrenar.

    Es interesante que la palabra entrenador se utilice para describir a alguien que entrena a los deportistas y atletas. Así que, posiblemente, sería mejor llamarlos capacitadores. El significado del verbo "entrenar", como se define en el Diccionario Encarta, es “aprender o enseñar a alguien las habilidades necesarias para hacer un trabajo en particular, especialmente a través de la experiencia práctica”.

    Los entrenadores están más interesados en el resultado y las estadísticas, impulsados por la presión de cumplir. El desarrollo de habilidades juega un papel menor en la preparación semanal, ya que el panorama general del éxito consume lo básico y su aplicación.

    Una gran parte del tiempo de entrenamiento en estos días, se dedica a la ejecución de movimientos diseñados, maniobras y movimientos de primera fase, todos de naturaleza muy compleja y que requieren que el jugador los comprenda para llevarlos a cabo con éxito. Pero ¿qué pasa con las habilidades requeridas para llevarlas a cabo? ¿Estamos equipando a los jugadores con el conjunto de habilidades necesarias para poder lograr una experiencia positiva?

En términos estadísticos globales, el juego del Rugby Union es simple. Consigues más puntos que el rival y ganas. Obtén un resultado peor y pierdes. El resultado nunca define la verdadera naturaleza del juego; son, simplemente, resultados y nunca reflejan verdaderamente la actuación/rendimiento.

Los buenos partidos de rugby están constituidos por una multitud de habilidades complejas realizadas bien bajo presión, enlazadas por otras intrínsecas o refinadas. Los malos partidos de rugby están llenos de errores, mala ejecución de la habilidad y temporización, placajes fallidos y oportunidades perdidas. El juego se ve desordenado, difícil de seguir y la parada-reinicio su naturaleza. La falta de habilidad es la nota a pie de página de un mal juego.

Así que es la habilidad o la falta de ella lo que determina el resultado de los partidos. Hay una fina línea entre lo bueno y lo malo en términos de habilidad. Un segundo demasiado pronto o demasiado tarde y el pase puede que nunca encuentre su destino. Un mal levantamiento, lanzamiento o extensión del saltador en el lateral y se perderá. Un centímetro más o menos en la altura de la melé y la ventaja se habrá perdido. En los partidos, tanto los equipos como los jugadores juegan con centímetros y segundos, y la ejecución de las habilidades básicas dentro de estos perímetros determina el éxito de esa acción.

  • Como dice el viejo refrán "La práctica hace al maestro", en cierto sentido es correcta, aunque yo prefiero su versión mejorada "La práctica perfecta hace la perfección". Los estudios demuestran que se necesitan 500 horas para cambiar un hábito y refinar una habilidad. Me pregunto cuántas de esas horas son dedicadas para que la habilidad sea llevada a cabo bien y a un nivel aceptable.

    Sería muy bueno, como entrenador, contar con 500 horas destinadas al entrenamiento de habilidades y al desarrollo dentro de su programa. La realidad para el club, la escuela o los entrenadores jóvenes es que tienen dos sesiones de 90 minutos por semana, si tienen suerte. Todos y cada uno de esos minutos, en última instancia, contribuyen al resultado del partido semanal.

Atrás han quedado los días de comenzar con un par de vueltas y terminar con un juego a tocar y algunas habilidades de rugby en medio. Los entrenadores de hoy en día tienen que prepararse para el momento, usando cada segundo disponible que se les ofrezca. La pregunta es ¿Cuánto tiempo dedicamos a las habilidades dentro del programa? ¿Pasamos la mayoría de nuestro tiempo en las primeras fases, habilidades de unidad, defensa y trabajo en equipo o debemos concentrarnos en todas las habilidades individuales que, cuando las combinemos colectivamente, conducirán a un resultado exitoso de rugby?

Con los años, las reglas han cambiado para llevar a cabo diferentes estilos de juego, pero los fundamentos del mismo permanecen inalterados. Si los jugadores pueden recepcionar, pasar, placar y mantener la posesión eficazmente, van a disfrutar de experiencias mucho más positivas que los que son deficientes en estas habilidades. Los entrenadores necesitan afianzar estas habilidades básicas con los Principios de juego de equipo que incluyen Avanzar, Apoyo, Continuidad y Presión. Si esto es transferido con éxito, los jugadores podrán aprender el juego y tener una verdadera comprensión de los conceptos básicos.

Con esto en la mente, seguramente más entrenamiento debería orientarse hacia el desarrollo de habilidades básicas y comprensión de los principios del juego, en lugar de centrarse en la construcción movimientos, formaciones de los equipos y fase complejas.

Las largas horas de desarrollo de habilidades deben comenzar en la pretemporada, y ser permanente en los entrenamientos a lo largo del año. Los entrenadores necesitan ser creativos y hacer que el entrenamiento de la habilidad sea divertido y competitivo. Si los entrenadores establecen altos estándares de habilidades, y son inflexibles en la búsqueda de los resultados, los jugadores van a entender lo que se requiere en los entrenamientos y en los partidos. Si el entrenador pone en peligro sus altos estándares, y permite la mala ejecución de las habilidades en el entrenamiento, esos hábitos se transferirán a las situaciones de partido. Todas las ejecuciones de habilidades pueden ser medidas y pulidas en cada sesión. Es importante para los jugadores obtener retroalimentación, ya sea antes, durante, o después de cada sesión de entrenamiento. Las afirmaciones positivas o negativas deben ser acompañadas por mensajes descriptivos sobre cómo mejorar en la habilidad, o sobre por qué el resultado de la habilidad fue positivo.

Los entrenadores deben ser conscientes de que hay tres etapas de aprendizaje motor, y que los jugadores tendrán que adquirir competencia y confianza en la ejecución de habilidades básicas para pasar de ser un novato a un jugador experimentado. La primera etapa es la etapa cognitiva, donde los jugadores son expuestos a nuevas habilidades, y lleva tiempo adaptarse y entender lo que se requiere. Se cometen muchos errores en esta etapa y es a través de la retroalimentación, la familiaridad y la repetición por lo que llegan a dominarse. La segunda etapa es la etapa asociativa donde los jugadores pueden exhibir habilidades en los juegos, pero por lo general tienen que pensar en qué hacer y cuándo hacerlo. La tercera etapa es la autónoma, donde los jugadores exhiben habilidades y toman decisiones bajo presión en situaciones de partido o simulaciones.

Los entrenadores tienen que entender estas etapas del desarrollo, y ser perceptivos en la estructuración de la habilidad y unidades específicas dentro de las capacidades de sus jugadores. La capacidad del jugador y el conocimiento del juego progresarán a través del entendimiento y la práctica, pero los entrenadores deben dirigirlos a través de estas etapas de aprendizaje para que su progresión complemente su capacidad.

Los equipos jugarán en la forma en que son entrenados. Los jugadores podrán exhibir las habilidades en los juegos que practican en los entrenamientos. Los resultados en rugby se definen por el marcador en el fin de semana, pero estos derivan de las habilidades exhibidas y pulidas en el entrenamiento durante la semana. De esta forma, el entrenamiento se convierte en el medio para el fin, y debe estar bien estructurado, supervisado y refinado para permitir el máximo aprovechamiento del potencial.

Simplemente, no sólo tenemos que dar más instrucción de habilidades en el entrenamiento. Tenemos que transferir esta progresión a un juego o a una situación de contacto, para permitir que los jugadores tengan una idea y comprendan cómo la ejecución de las habilidades afectan a los resultados en los juegos.

Una vez que las competencias básicas han sido cubiertas, las habilidades deben ser utilizadas ya sea en actividades cerradas o abiertas, lo que requiere que los jugadores exhiban la habilidad y, más importante, tomen decisiones basadas en oportunidades o amenazas por parte de los jugadores de la oposición. A lo largo de estos ejercicios o juegos modificados, los entrenadores deben dar retroalimentación, dirigir discusiones y desafiar a los jugadores a que expongan habilidades de alta calidad bajo presión. Si los jugadores tienen éxito en este entorno, serán capaces de transferir estas implicaciones positivas en los partidos.

Una vez que los jugadores se ponen bajo presión en simulaciones de partidos en el entrenamiento, obtendrán una mayor comprensión de por qué el entrenamiento de las habilidades básicas es tan importante para ellos. Comenzarán a apreciar las pequeñas cosas que necesitan ser cubiertas con el fin de lograr un resultado positivo en el entrenamiento y en los partidos. Una vez que los jugadores comprendan por qué se entrenan, su contribución será más productiva y eficaz el día del partido.

  • Los entrenadores no pueden conseguir 500 horas para perfeccionar las habilidades y cambiar los hábitos. Sin embargo, pueden, si se preparan y organizan, hacer mejoras significativas en las habilidades y así, aumentar la comprensión de las habilidades básicas necesarias para producir implicaciones de calidad en los juegos.

    El ingrediente más importante del entrenamiento es establecer y mantener un alto nivel de ejecución de la habilidad, lo que contribuirá a ejecuciones exitosas en los juegos. Así que la responsabilidad recae en el entrenador, que tiene que establecer el marco, tiempo y la oportunidad para que los jugadores perfeccionen sus habilidades. Si los entrenadores entienden que el desarrollo de habilidades básicas es importante, entonces se pueden construir sesiones de entrenamiento que sean, agradables, competitivas y específicas a las necesidades de sus jugadores. Una vez que el estándar se ha establecido, los jugadores no tienen más remedio que trabajar duro para lograr los resultados que el entrenador ha previsto en cada sesión.

Demasiados entrenadores cometen el error de observar partidos internacionales del Super Rugby y volver al campo de entrenamiento cargado con libros de jugadas, opciones de fase avanzadas y complejos movimientos. Los entrenadores nunca deben alejarse de la adhesión a los principios básicos y habilidades del juego. Si los equipos son eficientes en estas habilidades y se adhieren a los principios del juego, siempre tendrán una experiencia positiva. Los jugadores saben cuando ellos o el equipo han jugado bien y juzgarse a sí mismos en su rendimiento general, que se haya reflejado en el marcador es intrascendente. El marcador es sólo una nota a pie de página descriptiva del partido, y no indica la presencia o ausencia de habilidad.

Así que vamos a cambiar el nombre del entrenador a capacitador, y volvamos a ganar partidos, en todos los niveles, a partir de la enseñanza de las habilidades necesarias para jugar, utilizando experiencias prácticas que impliquen competencia, comprensión y disfrute.


Autor: Craig Leseberg. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

Hay mucha discusión acerca de la técnica de pase de aclarado que llevan a cabo muchos medios de melé en el nivel de élite.

Gran parte de la controversia gira alrededor de la preferencia que tienen los jugadores por levantar el balón del breakdown antes de iniciar la acción de pase.

El propósito de este trabajo es analizar la prevalencia de la técnica de levantar el balón frente al pase de barrido más tradicional en el nivel de Super 14, y ofrecer un análisis técnico.

Los datos se obtuvieron eligiendo a 3 medios de melé internacionales, George Gregan (Brumbies), Byron Kelleher (Chiefs) y Ruan Pienaar (Sharks), durante seis partidos del Super 14 (dos cada uno) del 2007. Sólo se analizaron los pases a partir del breakdown.

Los datos obtenidos fueron los siguientes:

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Los datos indican una clara preferencia por la técnica de levantar el balón, con George Gregan (68%), Byron Kelleher (63%) y Ruan Pienaar (79%) utilizando esta forma de pase en la mayoría de las ocasiones. En contraste, la técnica de barrido fue utilizada por George Gregan (32%), Byron Kelleher (37%) y Ruan Pienaar (21%), significativamente menos.

Los datos obtenidos fueron los siguientes:

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Puntos técnicos de entrenamiento

A continuación, se ofrece un análisis técnico detallado del pase levantando:

- En la aproximación, el pie interior debe moverse rápidamente al lado del balón. La altura del cuerpo debería reducirse flexionando las rodillas, manteniendo la parte trasera baja (no doblando la cintura), para maximizar la visión a cada lado del breakdown y al objetivo. En este punto, los pies deben estar separados con la misma anchura que los hombros, con el pie exterior desplazado hacia atrás en una postura abierta, con los dedos apuntando hacia delante, y sobre las puntas de los pies para permitir una mayor estabilidad. (Véase diagrama 1).
- El peso en esta etapa se distribuye en la pierna interior, las manos se deben colocar a ambos lados del balón, con la interior ahuecada sobre los dos tercios inferiores del balón, y la exterior en los dos tercios superiores. Tan pronto como las manos están en el balón, este debe ser llevado rápidamente hacia la cadera interior para evitar interferencias de los jugadores rivales. (Véase diagrama 2).
- El movimiento de pase debe iniciarse simultáneamente con el desplazamiento hacia fuera de la pierna interior, y dando un paso directamente hacia atrás utilizando el pie exterior como pivote para conseguir salir de la disputa del placaje. (Véase diagrama 2 y 3).
- En un solo movimiento el hombro interior debe girar horizontalmente hacia el objetivo, mientras que el pie exterior es llevado en dirección del receptor y “estampado” en el suelo, a la vez que el peso se transfiere rápidamente desde la pierna interior a la exterior. (Véase diagrama 4).
- La parte superior del cuerpo debe seguir adelante con la distribución de peso en un movimiento de péndulo desde el balón situado en la cadera interior y con los brazos en una ligera flexión en todas sus partes para una óptima liberación del balón. La muñeca interior del pasador hace un movimiento rápido desde la flexión a la extensión para iniciar el spin, y el balón debe ser liberado cuando ambas manos estén apuntando al receptor - "apuntar y disparar". (Véase diagrama 5 y 6).

  • Diagrama 1



    Diagrama 3



    Diagrama 5

  • Diagrama 2



    Diagrama 4



    Diagrama 6

- Una vez realizado el acompañamiento y liberado el balón, la cadera interior debe encajarse, pararse. Esta dinámica de la transferencia del peso y el encaje de la cadera es fundamental para maximizar la fuerza del pase.
- Al finalizar el pase los dedos del pie exterior deben estar en el suelo apuntando en la dirección del receptor, con el peso y pecho sobre el pie delantero, lo que permite al pasador dar un paso adelante para una transición rápida al siguiente breakdown. (véase diagrama 6).

Puntos clave de entrenamiento

Técnica de levantamiento
- Pie interior cerca del balón.
- Baja altura del cuerpo doblando por las rodillas con la parte trasera baja.
- Almohadillas de los pies con la mima separación que los hombros para una mayor estabilidad.
- Tirar del balón fuertemente hacia la cadera interior.
- Desplazar un paso la pierna interior hacia atrás, para alejarse de la disputa del placaje.

Técnica de pase
- Transferir el peso rápidamente desde la pierna interior a la exterior.
- Un pie exterior llevado en dirección del objetivo y “estampado” en el suelo.
- En la liberación del balón, bloquear la cadera y el hombro interior cuadrándolos hacia el objetivo.
- Terminar con las dos manos apuntando hacia el objetivo - "apuntar y disparar".
- Mantener una posición baja del cuerpo desde el levantamiento hasta la liberación.
- Seguir la trayectoria del balón en apoyo.

Conclusiones

Los datos ofrecen una interesante visión de la forma en la que se juega en la actualidad. De 137 pases analizados, el 69% utilizó la técnica de levantamiento del balón previo al pase, con sólo el 31% del pase de barrido, más tradicional. Esta tendencia refleja el hecho de que los equipos están trabajando significativamente más duro en el breakdown para intentar un turnover, por lo que es cada vez más difícil, si no imposible, pasar el balón directamente desde el suelo.

Esta mayor incidencia y un sistema más estructurado de contra-ruck, está obligando a los medios de melés a levantar el balón y dar un paso atrás desde la disputa del placaje, para evitar interferencias y permitir un aclarado con éxito del balón. De hecho en la mayoría de casos, el pase de barrido sólo se utiliza, generalmente, como una opción que realiza el medio de melé para que el apertura patee por territorio dentro de su zona de 22m.

Otros datos de interés muestran que sólo se realiza un promedio de 23 pases de aclarado de breakdown, por el medio de melé, por partido. Este número relativamente bajo es probablemente indicativo de la tendencia actual a realizar offload en el placaje, o desde el suelo en un esfuerzo para ponerse detrás de la línea defensiva y evitar el breakdown.

Se desprende de la investigación que aunque los medios de melé reciben muchas críticas por realizar el pase de levantamiento, lo cierto es que se está convirtiendo en un componente críticamente importante en el conjunto de sus habilidades. En resumen, es imperativo que el medio de melé moderno sea experto en todo tipo de liberación, pero particularmente en la técnica de levantamiento, si han de garantizar una entrega de calidad desde el breakdown.


Autor: Gordon-Thomson. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

  • Cuando el rugby se hizo profesional en 1995, los Wallabies fueron probablemente, de todos los equipos internacionales, los que se adaptaron más rápidamente a este nuevo ambiente competitivo. La estructura de apoyo que se puso en marcha, así como el programa de formación, fue mucho más avanzado que en otras naciones, siendo una característica de su juego la sólida estructura defensiva incorporada del rugby league.

    Esto tuvo el efecto inmediato de aumentar el nivel en defensa de todos los equipos que siguieron la dirección de los Wallabies, de manera que el juego, en los más altos niveles, era dominado por la defensa. Para encontrar la manera de romper este muro defensivo incorporado del rugby league, los entrenadores miraban a la league en búsqueda de respuestas. Una de las que encontraron fue las opciones atacantes de 3 hombres, como "bloker, roach and circle ball", por nombrar sólo algunas.

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El principio que subyace detrás de estos movimientos es transformar una situación tres contra tres en una de dos contra uno. Hay que indicar que un gran número de entrenadores, entre ellos algunos de los más altos niveles, parece que nunca llegaron a comprender este principio fundamental que acompaña a los movimientos de tres hombres, lo que dio lugar a que enseñaran incorrectamente a un gran número de jugadores de rugby.

Esto se puede observar claramente en el movimiento "blocker" que aparece en páginas siguientes, en el que casi todos los entrenadores hacen que el tercer hombre describa una trayectoria "unders", hacia el interior de la defensa que deriva. Esto rompe el objetivo del movimiento que es crear una situación dos contra uno en el tercer defensor. Si el tercer atacante describe una trayectoria "unders" hacia el segundo defensor, entonces el tercer defensor se queda libre para cubrir al segundo jugador atacante, que describe una trayectoria "overs" por detrás del tercer atacante. Considero que el mismo error se cometió con las otras opciones de movimientos de primeras fases, pero ese no es el propósito de este trabajo, sólo lo indico para la reflexión.

Tengo que indicar que la estructura atacante alternativa a partir de primera fase que presento, se basa en la filosofía de crear una situación de dos contra uno frente a una sólida estructura defensiva. Esto va unido a la consideración de que la mayoría de los jugadores, incluso en los niveles más altos, muy rara vez llevan a cabo movimientos de tres hombres como opciones de primera fase. Los ejecutan cuando están incorporados dentro de movimientos programados, pero no suelen implementarlos de forma dinámica, "en movimiento".

Cuando indicaron y llevaron a cabo espontáneamente las opciones de tres hombres parecían prevalecer los "circle ball y suck ball" que se muestran a continuación. Después de varios años de observarlos y de infructuosos intentos de diversos métodos de entrenamiento, con el objetivo de animar a los jugadores para que incorporasen opciones de primera fase de tres hombres en su juego atacante "espontáneo" de multifases, me di cuenta que esos movimientos, entre los que predominaban, el "circle ball" y el "suck ball" se trataban de múltiples movimientos de 2 hombres.

  • Los movimientos de tres hombres como "roach y blocker" que se muestran a continuación, implican tres atacantes ejecutando simultáneamente una jugada en la que se incorpora un pase. En el caso de "blocker" el tercer hombre corre hacia el tercer defensor situado delante de él, y el segundo atacante corre detrás del tercer atacante, recibiendo el balón del "playmaker" por detrás del tercer atacante, creando una situación de 2 v 1 contra el tercer defensor. Esto es por lo que a este movimiento se le llamó "balón en el trasero" en rugby league, ya que el segundo atacante recibe el balón por detrás del trasero del tercer atacante.

  • En contraste, el "circle ball" presenta a los dos primeros atacantes ejecutando un loop, un movimiento de dos hombres, en el que el primero recibe un balón de vuelta del segundo, otro movimiento de dos hombres, que dará un pase en corto al tercero, un tercer movimiento de dos hombres.

  • Lo mismo sucede con el "suck ball" donde los dos primeros jugadores llevan a cabo un falso cruce, un movimiento de dos hombres, seguido por un pase corto del primer jugador al tercero, otro movimiento de dos hombres.

    Esta idea es fundamental para comprender los principios que subyacen en la sustitución de la estructura tradicional apertura, centro exterior, centro interior, por nuestra estructura alternativa de la línea de tres cuartos.

    Nuestra estructura de la línea de tres cuartos está diseñada para facilitar la ejecución de movimientos simultáneos de dos hombres con el objetivo de crear y, posteriormente, explotar situaciones de dos contra uno, independientemente de la estructura defensiva.

El primer paso fue desarrollar la estructura más simple posible que proporcionase varias opciones de movimientos de dos hombres, de manera que a partir de esta simple estructura se pudiesen crear múltiples situaciones de dos contra uno frente a una sólida línea defensiva.

  • La respuesta se encontró en los 'trailers'. Un "trailer" es un jugador que corre detrás de otro jugador atacante, tradicionalmente ofreciendo apoyo a dicho jugador, aunque también proporcionándole opciones de ataque.

    El método más común para utilizar al "trailer", como una opción atacante, es que el portador le dé un pase pop después de haber dado un paso a izquierda o derecha del defensor, como se muestra a continuación y cuando el "trailer" haya dado un paso en dirección contraria. Esto se practica con mucha frecuencia pero rara vez se incorpora en ataque, pero fue la respuesta a nuestro reto en el desarrollo de diversas opciones atacantes a partir de una estructura atacante simple.

    Cuando uno alinea "trailers" para hacer "unders" u "overs", se puede transformar una situación de dos contra dos en una cuatro contra dos.

  • En la opción de primera fase "Dozer" los dos jugadores de ataque, 10 y 12 en este caso, describen trayectorias "overs", mientras que los dos "trailers", 11 y 13, ejecutan trayectorias "unders".

    Lo que se creaba con esta opción, era una estructura muy simple que cada jugador puede entender y ejecutar con facilidad, pero que proporciona múltiples opciones de ataque. Incluso si se quiere jugar el balón a lo ancho, el "playmaker" sólo tiene que pasar el balón al segundo "trailer" que corre a lo ancho por detrás del segundo atacante. La única llamada que debe hacerse es si los dos atacantes van a describir trayectoria "unders" u "overs" para que los "trailer" corran en sentido contrario. Naturalmente, se puede añadir la opción de que los dos atacantes corran en diferentes direcciones para mantener la defensa en estado de alerta.

Fue en este punto cuando consideré cómo podríamos extrapolar lo diseñado a una línea de tres cuartos a la que se incorporase el zaguero y conseguir el mismo resultado en la creación de situaciones de dos contra uno frente a una sólida defensa. Descubrí que realmente había muchas combinaciones posibles, una de las cuales presento en este trabajo.

En última instancia, el resultado final es que, al igual que en la estructura de la línea de tres cuartos tradicional, una vez que se entienden los fundamentos se tratará que los entrenadores a nivel individual añadan su toque creativo para combinar y desarrollar sus propios modelos y movimientos. Por lo tanto, reitero que sólo tengo la intención de presentar una de las muchas estructuras posibles, simplemente para ilustrar los principios, a partir de las que todos los entrenadores pueden crear sus propias variaciones.

  • A los efectos de este artículo, voy a llamar a este movimiento "Frazzle", que no es el nombre que utilizo con los equipos a los que actualmente entreno, por razones obvias.

    El movimiento "Frazzle" elimina la posición de centro interior, y dispone a un jugador en la posición de centro exterior (aunque no necesariamente tiene que ser el centro exterior), relativamente plano. Hay un jugador directamente detrás de este centro exterior corriendo como su "trailer" y otro justo en el hombro interior de dicho "trailer". El ala del cerrado corre como "trailer" del apertura, y el ala del abierto permanece amplio y profundo, y describe una trayectoria aguda "unders".

En el diagrama anterior nuestro 10 y 11 están creando 2 vs 1 contra el apertura rival, con nuestro nº 11 corriendo como "trailer", nuestro 15 comprometiendo a su centro interior y nuestros 12 y 13 creando un 2 vs 1 contra su centro exterior. Incluso si la oposición incorpora a su ala abierto, nuestros 12 y 14 pueden crear un 2 vs 1 contra él haciendo que nuestro 13 fije a su centro exterior, o nuestro 12 pueda atraer a su centro exterior y nuestro 13 y 15 puedan crear un 2 vs 1 contra su centro interior. Naturalmente, es muy importante que los jugadores aprenden el por qué están describiendo dichas trayectorias, de tal manera que en un partido puedan variar las mismas para dirigirse específicamente a un determinado objetivo, a un defensor en particular.

  • Una simple variación del "Frazzle" es disponer a nuestro 15 al exterior de nuestro 13. Comprometemos a su centro interior con nuestro 11 y creamos un 2 vs 1 contra su centro exterior con nuestro 12 y 13 y otro 2 vs 1 contra su ala abierto con nuestro 14 y 15.

    Hay que recalcar consistente y repetidamente a los jugadores que el objetivo del movimiento es la creación de situaciones 2 vs 1 que deben explotar. El desarrollo de las habilidades de los jugadores, a nivel de club, para que exploten dinámicamente situaciones de 2 vs 1, obviamente, requiere de mucha práctica, por lo que se necesita una gran cantidad de tiempo, que es un recurso limitado a nivel de club.

Otro recurso limitado a nivel de club es disponer de aperturas con la capacidad para leer el movimiento, de tal manera que reconozcan cuando se han creado situaciones explotables de 2 vs 1, o las habilidades para luego explotarlas. Hemos tenido que ser muy prescriptivos con algunos de nuestros jugadores para que al menos se den cuenta de algunas de las potencialidades de estos movimientos.

Por tanto, es importante diseñar ejercicios que desarrollen la capacidad del jugador para leer las situaciones donde hemos conseguido enfrentamientos desiguales en defensa.

Inicialmente, comenzar haciendo que los jugadores se familiaricen con la estructura de ataque que provoca la creación de un 2 vs 1 mediante la incorporación de un "trailer" en el segundo atacante mostrada en el primer diagrama. Los atacantes están creando un simple 3 vs 2, con el "playmaker" fijando al primer defensor y ejecutando un 2 vs 1 contra el segundo defensor a partir de dicha situación.

  • El reto para el "playmaker" es no predeterminar cual será el receptor del balón, A2 o A4, sino decidirlo dependiendo de con quién se compromete el segundo defensor.

    A1 tiene que variar su trayectoria de ataque entre "overs", "unders" y "correr recto" para atraer al primer defensor, y A2 hace lo mismo con el segundo defensor, con A4, estando de "trailer", variando su trayectoria de ataque para dirigirse al lado contrario al que lo hace A2. Este simple ejercicio enseña al "playmaker" a leer la defensa y pasar el balón al atacante desmarcado.

En el drill 2, se incorpora un segundo "trailer" detrás del "playmaker", de tal forma que se crean dos escenarios de 2 vs 1, como se demuestra a continuación. El "playmaker" y A2, ambos, describen una trayectoria "overs" o "unders" mientras que sus "trailers" describen trayectorias opuestas, y el "playmaker" lee la oportunidad creada dependiendo de lo que hagan los defensores.

  • Uno puede ver que estas son las estructuras fundamentales que subyacen al movimiento atacante "Frazzle". Una vez que los jugadores han dominado esta básica configuración, se añade otro defensor y más atacantes. Los atacantes todavía están creando escenarios de 2 vs 1, pero hay otras posibles combinaciones que complican la toma de decisión del "playmaker".

    Es muy importante enseñar a los "playmakers" a leer la defensa mediante el refuerzo repetido respecto a lo que deben mirar en la defensa, ya que ellos describen sus trayectorias de carrera y tienen la confianza que el resto de los atacantes están describiendo las que les corresponden. Así, cuando se abre un hueco en la defensa, alguien estará corriendo hacia él y el "playmaker" simplemente necesita pasarle el balón en el espacio. Esto es, naturalmente, mucho más fácil decirlo que hacerlo.

Independientemente de las limitaciones resaltadas del "playmaker", este movimiento penetra en la línea defensiva, de modo que el balón es llevado más allá de la línea de ventaja, la mayoría de las veces. El movimiento no tiene éxito cuando nuestra temporización es mala, nuestro apertura falla en la oportunidad de explotar el 2 vs 1, o cuando la defensa "adivina" a dónde va el balón. Esto se confirma incluso en el entrenamiento cuando ponemos una defensa con jugadores que saben el movimiento; en cuyo caso también el ataque sobrepasa la línea de ventaja en la mayoría de los intentos.

Reitero que esto es sólo un par de variaciones del movimiento "Frazzle". Además, Frazzle, es sólo una variación de las muchas posibles estructuras alternativas disponibles para la línea de tres cuartos que se pueden enlazar para crear situaciones de 2 vs 1, independientemente de los patrones defensivos presentados por la oposición. Uno simplemente debe estar preparado para mirar más allá de la tradicional estructura de la línea de tres cuartos.

Este documento está pensado principalmente como una herramienta para promocionar ideas creativas en los entrenadores de tres cuartos, desplazándolos de sus estructuras tradicionales de apertura, centro interior, centro exterior, con el objetivo de romper los eficaces modelos y patrones defensivos que se implementan en el juego moderno.

Si podemos entrenar a nuestros jugadores para llevar consistentemente el balón más allá de la línea de ventaja a partir de posesiones de primera fase, y en ocasiones dividir completamente a la defensa dando lugar a un ensayo, entonces habremos conseguido uno de nuestras responsabilidades primarias como entrenadores de la línea de tres cuartos.


Autor: Scott Bowen. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

El ataque de fases en el juego general se está convirtiendo en una parte importante de las opciones atacantes del equipo.

Cómo el entrenador se comunique y entrene a sus jugadores determinará lo bien que estos serán capaces de actuar/rendir el día del partido.

¿Por qué es tan importante el Juego General?

  • El ataque en el juego general ha llegado a ser tan importante debido a tres razones principales; en primer lugar, los equipos están intentando mantener la posesión por períodos más largos de tiempo. En segundo lugar, las defensas han mejorado y son capaces de asimilar ese incremento y, por último, si no somos capaces de penetrar, tenemos que estar capacitados para mantener la posesión tan efectiva y eficientemente como sea posible.

    Considere la cantidad de veces que el juego general se produce en un partido, incluso los equipos más estructurados, que tienen programadas diversas secuencias, finalmente se quedará sin opciones, y tendrán la necesidad de disponer de un par de jugadas simples a las que volver, que todos los jugadores puedan llamar a la carrera y que proporcionen algo de estructura, en lugar que todos los jugadores solo esperen a que alguien tome una decisión.

Hay muchas opciones que se pueden ejecutar, a los franceses les gusta usar los cruces, los Wallabies en 2004 utilizaron un corte 1 doble loop, los Waratahs prefieren usar delanteros para correr al exterior del medio de melé. Ya que la variedad se está convirtiendo en un imperativo, los equipos atacantes utilizan diversas opciones para que les proporcione un resultado positivo.

¿Cómo montamos, en el entrenamiento, movimientos en el juego general para que puedan ser eficaces el día del partido?

Un primer paso que un entrenador debe dar es definir claramente los tipos de movimientos que se van a implementar. Inicialmente estos deben ser muy simples, utilizando no más de 5 jugadores de ataque.

Tienen que ser capaces de cubrir la intercambiabilidad de los roles que juegan. Los movimientos tienen que ser simples en cuanto a las habilidades de ejecución, pero capaces de penetrar las defensas mediante la elaboración de buenas trayectorias y tener a los jugadores en movimiento.


¿Cómo comunicar/entrenar a los jugadores?

Ahora que hemos planificado nuestros movimientos generales, es importante tener en cuenta la forma en la que los comunicaremos al equipo. Cada jugador será diferente en la forma en que tomen e interpreten la información, por lo tanto, como entrenador, es importante atender a la diversas necesidades de todos los jugadores. ¿Con qué frecuencia se oye al entrenador gritando al mismo jugador por estar fuera de posición, o por no estar llevando a cabo el movimiento? Quizás el entrenador no ha considerado cuál es la mejor forma de comunicación para que el jugador aprenda.

Las diversas etapas de aprendizaje que proporcionamos a un jugador pueden llevarse a cabo:
- Basándonos en una pizarra.
- Escribiendo en un pedazo de papel que el jugador se puede llevar y leer.
- Mostrando videos que ilustren un ejemplo.
- Utilizando pequeños elementos con números para mostrar el movimiento, por ejemplo, latas de bebidas con números.
- Realizando el movimiento con jugadores andando.
- Preguntando a los jugadores mediante un cuestionario.


¿Dónde atacar?

En el desarrollo de algunos movimientos simples, es necesario tener en cuenta el nivel de competencia y el tiempo que el cuerpo técnico dispone con los jugadores. La filosofía de un entrenador, respecto a la forma en que quiere llevar a cabo el juego, también influirá en el tipo de movimiento seleccionado.

  • La primera cosa a considerar es la zona/s que le gustaría atacar, a menudo incluso al más alto nivel, vemos un jugador corriendo al exterior del medio de melé hacia la zona en la que se encuentra mayor número de defensores, en la mayoría de los casos a uno de los lados de un ruck o maul.

    En la mayoría de ocasiones se encontraría con 3 jugadores en la línea defensiva situados entre el ruck o maul y el n º 10 en su posición tradicional (ver diagrama de la derecha), así que ¿por qué atacar allí? Incluso si se realizase un pase desde el primer receptor, se desplazaría el área de placaje de esa potencial área congestionada, y permitiría al equipo atacante la oportunidad de buscar y atacar a 1 jugador en lugar de a 3. En cualquier ataque se necesita variedad, y aunque en este caso estoy sugiriendo buscar un ataque alrededor del 12, tiene mérito volver el balón hacia el interior para mantener a la defensa honesta cerca del ruck/maul.

El movimiento más común que se utiliza actualmente por una gran cantidad de equipos de alto nivel es un “Blocker”. En el ejemplo que se muestra a continuación, 1 pasa a 2 por detrás de 3, con 4 en el exterior cambiando de trayectoria para correr a un hueco o al hombro interior, y al 5 que en algunos casos puede ser un ala del cerrado o un jugador que ha apoyado en el breakdown previo, moviéndose hacia una posición para involucrarse de nuevo en la siguiente etapa del movimiento.

El aspecto más importante cuando se indica un movimiento en el juego general es que cada jugador debe comprender y llevar a cabo su papel, si 3 corre con las manos hacia abajo ¿cómo piensa que va a parar la deriva defensiva si el defensor sabe que no va a ser el receptor del balón?

Al realizar este sencillo movimiento podemos crear 4 opciones diferentes, todas con la oportunidad de romper la línea defensiva, y dando al equipo la mejor oportunidad de mantener la posesión. Los jugadores críticos en el escenario anterior son el 3, que debe ejecutar la trayectoria correcta, de manera que parezca que va a ser el receptor del balón y, entonces, le corresponde al 2 tomar la decisión sobre qué opción va a seguir.

- 1 pasa a 2 por detrás de 3, el portador del balón, 2, va al contacto (jugadores de apoyo 1, 5 y 4).
- 2 pasa a 4 en el exterior, 4 cambia su trayectoria para atacar el hombro interior del defensor rival o correr a un hueco (apoyos 2, 5, 1).
- Como anteriormente, excepto que 2 pasa al interior a 5 (apoyos 1, 3 y 4).
- Por último, 1 pasa a 3 en lugar de a 2.

Otra sencilla opción, “Snooker”, se puede jugar con 5 jugadores, como se muestra en el diagrama siguiente, de nuevo proporciona a los jugadores una serie de opciones:

- 1 realiza un cruce con 2.
- 1 realiza un falso cruce con 2, a continuación, endereza y pasa a 3 que ataca el hombro interior con el objetivo de entrar en un hueco.
- Como el anterior, excepto que esta vez 1, después de jugar un falso cruce pasa por detrás de 3 a 4 que tiene a 5 por el exterior.
- Por último, 1 puede hacer un falso cruce con 2 y marchar él mismo.

En los dos escenarios “Blocker y Snooker” buscamos atacar la línea con los jugadores en movimiento. El jugador crítico en “Snooker” será 1, su nivel de habilidad y visión le hará determinar la opción a tomar, pero como mínimo debería ser capaz de ejecutar las opciones 1 ó 2, ya sea un cruce o un cruce falso y pasar a 3.

Una vez que la llamada se realiza y los jugadores están en movimiento, todos los jugadores deben esperar recibir el balón. Nuestras trayectorias de apoyo deben estar claramente definidas y comunicadas para cada potencial escenario.


¿Cómo entrenar el Juego General?

Una vez que hemos desarrollado nuestros 3 ó 4 simples movimientos, podemos considerar cómo vamos a entrenarlos para que el día del partido cada jugador tenga la confianza para pedirlo y ejecutarlo independientemente de la posición en la que se encuentren, es decir: primer receptor, segundo, tercero, etc.


El proceso paso a paso

- Andando y sin defensa, resaltar los puntos clave y el papel de cada posición, es decir, trayectorias de carrera, posición de partida/amplitud, opciones del portador del balón (los marcadores/conos/picas deben utilizarse inicialmente para mostrar a los jugadores dónde deben comenzar). A medida que comprendan y se adapten a los movimientos, las indicaciones deben cesar, para que los jugadores sean capaces de moverse a las posiciones correctas de forma natural.
- Trotando/corriendo sin defensa (los marcadores pueden ser utilizados).
- Ejercicio sin defensa (véase el diagrama 1) (los marcadores pueden ser utilizados).
- Ejercicio sin marcadores.
- Situación de semi-juego, ejercicio con 5 hombres (véase diagrama 2, sin marcadores).

Una vez que todos los jugadores están seguros de que entienden y pueden realizar cada función en carrera, es el momento de introducir la defensa.

Tras la introducción de defensa, es importante volver de nuevo a la primera etapa, comenzando andando para reforzar las trayectorias de carrera y de apoyo que se deben ejecutar. Una vez más, comenzar con el uso de marcadores para ayudar con las posiciones de partida.

- Trotar/correr con defensa.
- Ejercicio con marcadores(véase diagrama 1).
- Situación de semi-juego, (véase diagrama 2, sin marcadores).
- Situación de semi-juego, ejercicio con 5 hombres (véase más abajo el diagrama 2).

Todos los juegos pueden ser integrados en todas las facetas del entrenamiento.

- Calentamiento.
- Sesiones de contacto.
- Trabajo defensivo.
- Sesiones de acondicionamiento/lactato cuando los jugadores están fatigados.
- Entrenamiento del equipo.


Diagrama 1

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- El 9 permanece como medio de melé en todo momento.
- 5 jugadores están dispuestos formando un mini línea de tres cuartos, todos disponen de marcadores en el suelo que determinan las posiciones de partida.
- El entrenador establece la norma en este escenario que el jugador en la posición número 3 hará la llamada tanto para el “Blocker” como para el “Snooker” (el ejemplo 2 se mostró anteriormente), esto se hace para alentar a que las llamadas se realicen desde el exterior, donde los jugadores a 2 o 3 pases a lo ancho están en posición para ver dónde está el espacio.
- El entrenador dice un número que corresponderá al primer receptor, por ejemplo: si el entrenador indica 3, el jugador situado en la posición 3 se trasladaría a la 1 y los jugadores 1 y 2 se trasladarían, dejando al jugador 2 en la posición 3 y, por lo tanto, teniendo que pedir el movimiento. Si el entrenador indica 1, entonces el jugador 3 sería quién haría la llamada.

Se puede aumentar la velocidad del ejercicio con el objetivo de reducir los tiempos de reacción de los jugadores, y se emplee menos tiempo desde el momento en que el entrenador indica el número y el medio de melé pasa el balón. Este debe ser un ejercicio continuo para que los jugadores se cansen y tengan que pensar y reaccionar bajo cierta presión. El entrenador también tiene la capacidad de garantizar que todos los jugadores puedan realizar la llamada indicando el jugador de inicio, por ejemplo, un delantero del 1 al 5 podría ir y situarse en la posición 4, porque está en el extremo y ve esta posición como una en la que no tiene que pensar, pero al indicar su número tiene que desplazarse a la posición de primer receptor y reaccionar a la llamada que se realice.

Una vez competentes, agregar la defensa y variar los números de modo que los jugadores comiencen a llamar el movimiento adecuado, si la defensa supera en número al ataque, sería mejor llevar a cabo un “Snooker” con la opción en la que 1 hace un falso cruce y pasa a 3. Por el contrario, si los atacantes superan la defensa, es mejor que el equipo atacante opte por jugar a la mano o ejecutar un “Blocker” o Snooker” jugando una de sus opciones amplias.


Diagrama 2

- Formar 3 grupos de 5 con una mezcla de delanteros y tres cuartos en cada grupo.
- El balón comienza en el grupo 2, que ataca yendo a la derecha, recibiendo un pase del medio de melé que actúa como medio de melé para todos los grupos. Se realiza el placaje y los jugadores deben reaccionar para apoyar en el breakdown.
- El balón es entonces pasado al grupo 3 que ataca en la misma dirección.
- El grupo 1 se mueve a la posición original del grupo 2 y el ataque vuelve a la izquierda y, a continuación, el grupo 2 se mueve a la posición original del grupo 1 Este patrón puede continuar por todo campo, los jugadores deben pensar constantemente y reaccionar donde será la siguiente posición de ataque, y las llamadas debe hacerse a la carrera.
- Una vez que son competentes, introducir la defensa contra todos los grupos.

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La clave para entrenar los movimientos en el juego general está en comenzar lentamente, siendo muy claro y preciso en la comunicación con los jugadores, y trabajar a través de un proceso gradual que comience caminando y terminando con la simulación de partido. Los movimientos tienen que volverse naturales para que todos los jugadores puedan ejecutarlo y pedirlo.