RUGBY 7

Es prácticamente una injusticia decir que el Siete es una forma abreviada del rugby. Es una versión del juego intensiva, de ritmo relampagueante y llena de presión; un espectáculo que magnetiza a millones de personas de todo el mundo. En el Siete, los jugadores tienen más oportunidades para correr, pasar, patear, placar, comunicarse y tomar decisiones que en las otras modalidades de rugby, y todo en mucho menos tiempo.

Marcus Blackburn


En el pasado, e incluso actualmente, ha habido un gran número de escépticos respecto de los beneficios del seven, debido a que era observado como un juego completamente diferente del XV. Sin embargo, los que gritaban que el seven era un juego divertido para los muchachos, o incluso una distracción para las vacaciones se han marchado lejos.

Numerosos países han reconocido la importancia que el rugby seven puede jugar, entre otras cosas, en el desarrollo de los jugadores, así como en el progreso en su trayectoria de mejora y ascenso.

La pregunta obvia está relacionada con el por qué ha formado parte en el desarrollo de muchos jugadores. La respuesta es simple; Hay pocos jugadores en el campo, lo que significa que no hay ningún lugar donde esconderse. Hay ciertas diferencias en cuanto a la organización entre el VII y el XV, pero el juego de seven se constituye alrededor de jugadores de rugby que pueden ejecutar los fundamentos del juego a muy alto nivel, simplificando las técnicas de las primeras fases (esto es, saques, lateral y melé). Si un jugador no tiene los fundamentos estará perdido. Cada jugador es crucial durante todo el tiempo y un error, normalmente, le cuesta un ensayo a tu equipo.


Por lo tanto, si los fundamentos de un jugador lo hacen ser competente y disciplinado en el seven, dicho jugador debería tener la oportunidad de repetirlo en cada partido de XV que juegue. Un jugador de seven tendrá el balón en las manos más tiempo y tomará más decisiones defensivas y en ataque en muchas más ocasiones que tendría en un partido de XV.

Hablar de los fundamentos en seven es referirse a:

- Pasar es la clave del rugby. Todos los jugadores necesitan ser capaces de ejecutar todo tipo de pases con precisión y rápidamente, y comprender cómo y cuándo se requiere un determinado pase.

- Las trayectorias de carrera tanto hacia el balón como alejándose de él deben ser claras. Los jugadores necesitan conocer como manipular el espacio, crearlo y conservarlo tanto para ellos como para sus compañeros de equipo. La conciencia espacial es la segunda naturaleza para un jugador que va a tener éxito.

- El momento del contacto es muy importante, quedarse en el campo aislado es muy fácil. El seven en la época profesional se ha convertido en un asunto muy físico en el que es crucial la administración del balón. Las técnicas, tanto en términos de cuándo y cómo hacer contacto y apoyar a tu compañero de equipo en el contacto, necesitan ser clínicamente precisos. Esas capacidades de lectura de las situaciones se ponen al descubierto con facilidad y los jugadores necesitan comprender que técnica es la apropiada para cada situación y que miembro del equipo puede ser capaz de ejecutarla con precisión.

- Defensivamente, los jugadores también son desafiados de diversas maneras. Los jugadores deben ser técnicamente capaces de ejecutar apropiados placajes individuales, así como ser disciplinados para trabajar como una unidad. Yendo más lejos, esto educa a los jugadores a sentirse cómodos cuando están defendiendo a lo ancho, espacios abiertos, lo que significa que tienen que comprender sobre posicionamiento, cuándo y cómo ganar tiempo y cuándo es el momento exacto para coger el espacio. La cruda realidad es que en el seven un placaje errado será un ensayo para el rival y todo el mundo lo verá.

- El nivel de preparación física y trabajo se ponen fácilmente de manifiesto, así como la habilidad para pensar con claridad cuando el cansancio y la fatiga se vuelvan primordiales.

- La toma de decisión sostiene todos los fundamentos anteriores. Lo que queda claro es que la importancia de la ejecución y la comprensión se incrementan con sólo 7 personas en el campo. Los jugadores tienen más oportunidades para tomar buenas decisiones que en un partido de XV, respecto al contacto, a la defensa, a dónde y cómo atacar, a qué pase realizar, si se debe atacar el espacio o si pasar y apoyar, sobre las líneas de carrera hacia el balón o alejándose de él y sobre la comunicación. Esto anima a los jugadores de seven a jugar con sus cabezas arriba, para jugar atendiendo a lo que ven, también los anima a pensar.