1. Ataque individual

Como hemos comentado en el capítulo anterior, consideraciones generales, para que los jugadores puedan actuar con eficacia en ataque hay que dotarles con un conjunto de herramientas que puedan ser capaces de aplicar en el momento requerido. Vamos a tomar como referencia el diagrama elaborado en el 2014 por Rob Nichol, entrenador australiano, en el que se representan solo algunas de las herramientas que el jugador pude utilizar a nivel individual en ataque en función de los escenarios que se le presenten a lo largo del partido (si se quieren ampliar el número de las mismas para los diferentes contextos que se pueden desplegar, pueden recurrir al apartado de habilidades individuales de nuestra página web). No olvidar que dichas habilidades deben ser practicadas continuamente en el entrenamiento bajo condiciones parecidas a partidos.

Como punto de inicio para analizar el ataque a nivel individual tenemos que partir de una situación del jugador en el espacio y finalizar en el ruck/breakdown momento al que se ha llegado por un error en alguno/s de los principios básicos del juego (avanzar, apoyo, continuidad, presión).

Tras la observación detallada del diagrama cualquier conocedor de nuestro deporte podrá notar que faltan otras muchas habilidades básicas utilizables en ataque a nivel individual, que particularmente y en nuestro caso ya han sido expuestas en otros apartados de nuestra web, por lo que consideraríamos reiterativo ampliar las aquí expuestas.

Pero lo que no podemos omitir es indicar que para la utilización adecuada de las herramientas que hemos proporcionado al jugador, necesitamos aderezarlas con una serie de elementos que van a contribuir a su adecuada aplicación, entre ellos solo nos referiremos a los que consideramos novedosos respecto a lo ya publicado en esta página web, alineamiento, la diferenciación entre el pase plano y el profundo y las opciones de las que dispone el jugador cuando está en las proximidades de la línea de lateral y omitiremos de los epígrafes del diagrama anterior los referentes a la carrera con el balón dentro de las que incluimos las técnicas de evasión, el pase (en lo referido, al amago de pase y a los distintos tipos de pases), el contacto y las patadas (todas ellas desarrolladas en las habilidades básicas).

También es importante resaltar que no hacemos referencia en este capítulo de ataque a nivel individual a los papeles que realizan los atacantes por la posición que ocupan, medio de melé, apertura, tercera línea…, ya que estos vienen detallados en otro capítulo de esta web (ver habilidades específicas).

1. ALINEAMIENTO
El alineamiento no es más que la posición que los diferentes jugadores adoptan en ataque, que en última instancia va a depender, entre otras, de las habilidades de recepción y pase de los jugadores implicados. Se podría considerar que si los jugadores se dispusiesen con una amplia separación entre ellos se facilitaría el ataque, ya que esto provocaría la aparición de espacios entre los defensores que, en teoría, se situarían en espejo respecto a sus rivales, pero no podemos olvidarnos que la separación que adoptemos debe estar en relación directa con la capacidad de pase del jugador que se encuentre a nuestro interior, del pasador del balón, y de nuestra propia capacidad de recepción del mismo. Algo similar podría aplicarse a la distancia respecto a la defensa, sin las habilidades necesarias, las posibilidades de batirla se reducirían, por la simple consideración de una menor disposición de tiempo y espacio para tomar la decisión oportuna o para ejecutar pertinentemente la habilidad adecuada a la situación.

Se podría considerar que la profundidad y la amplitud/separación entre los jugadores son los factores claves que van a caracterizar los diferentes tipos de alineaciones. A continuación, pasamos a describir los aspectos fundamentales de ambas, pero no debemos de olvidar que, al igual que con otros factores de todo tipo, el rugby está sometido, afortunadamente, a una constante evolución, por lo que las variaciones en cuanto a los dos elementos que pasamos a analizar son múltiples.

1. Profundidad
La profundidad estándar que los jugadores deberían adoptar en el alineamiento atacante debería estar en relación directa con las capacidades de los jugadores en cuanto al manejo del balón, pase y recepción. Es bajo todo punto necesario que los jugadores cuando reciban el balón dispongan del suficiente tiempo y espacio para poder tomar decisiones apropiadas. Si se alinean con poca profundidad, la defensa tendrá la posibilidad de presionar mediante una subida rápida/rush, limitando las opciones atacantes e incluso posibilitando un turnover.

Si nos vamos al extremo opuesto, una excesiva profundidad, conduciría a que la defensa dispondría del tiempo suficiente para poder reaccionar a las posibles alternativas atacantes, además de que la dificultad para que el ataque pudiese alcanzar la línea de ventaja se incrementaría o lo que es lo mismo la línea de placaje se aproximaría a la línea atacante. La profundidad «básica», por tanto, sería una intermedia a los dos límites indicados anteriormente, un ejemplo gráfico que puede instruir dicha profundidad ideal sería que cada jugador debería posicionarse de tal forma que pudiese empezar a ver el número en la espalda del jugador que le precede y, cómo no, con la separación adecuada. Esto nos daría una línea recta de más o menos 45º que va desde el apertura al ala (diagrama A)

diagrama A

Esta alineación presenta un inconveniente que los jugadores exteriores tienen que solventar, consistente en que tienen que recorrer más distancia y a más velocidad para no perder la alineación cuando el balón se pone en movimiento, por lo que normalmente o bien inician su carrera antes que sus compañeros al interior, para estar posicionados adecuadamente, en cuanto a profundidad, cuando vayan a recibir el balón o, como segunda alternativa, hacer que el centro exterior (13) y el ala (11), inicialmente pierdan profundidad respecto a los jugadores que les anteceden con lo que podrían iniciar su movimiento a la vez que ellos e ir temporizando su carrera para recibir el balón en condiciones óptimas en el momento adecuado (diagrama B).

diagrama B

Como hemos comentado anteriormente, las alternativas que se presentan en cuanto a las posibilidades de alineación son múltiples, por lo que solo estamos refiriéndonos en esta ocasión a las más usuales, pero no debemos olvidar que «cada maestrillo tiene su librillo».

Las variaciones más habituales en cuanto a los patrones clásicos de alineamiento están basadas en el objetivo a conseguir. En el caso, por ejemplo, que el propósito sea jugar al pie por parte del apertura o cualquier otro jugador, sus compañeros responsables de perseguir la patada deberían perder profundidad, alinearse prácticamente planos para poder realizar una persecución más eficaz.

El receptor del balón de un pase puede también situarse plano respecto del pasador cuando éste tiene como objetivo realizar un salto.

Y a partir de estos alineamiento básicos entraríamos en temas tácticos y estratégicos, que desarrollaremos en otros capítulos, y en los que comentaremos las profundidades que puede adoptar los jugadores de todo tipo (tanto delanteros como tres cuartos, preferentemente el ala del cerrado y el zaguero) cuando se incorporan al ataque, pero siempre teniendo en cuenta que su funciones principalmente es aprovechar espacios que les abren los jugadores de la línea frontal de ataque, apoyar en el breakdown subsiguiente, si el portador decide optar por una ruptura, ser posible receptor de un offload o dar alternativas de ataque al portador del balón como puede ocurrir con los delanteros que a partir de un ruck se disponen al interior o exterior del apertura que actúa como primer receptor.

En resumen podríamos indicar:

Alineamiento demasiado profundo

Ventajas:
⦁ Suficiente espacio de separación respecto a la defensa como para disponer de tiempo y espacio para batir a una defensa rush (subida de alta velocidad de los defensores).

⦁ Tiempo para percibir defectos en la alineación, subida defensiva o un defensor débil del que sacar provecho.

Desventajas
⦁ Los defensores disponen de tiempo suficiente para leer y reorganizarse para eliminar las amenazas atacantes.

⦁ Si el ataque es detenido normalmente nunca ha superado la línea de ventaja por lo que las posibilidades para un posible turnover, cambio de posesión, se incrementaría, ya que la mayoría de los atacantes que intentasen mantener la posesión tendrían que retroceder para «entrar por la puerta».

Opciones atacantes de «head up» respecto al alineamiento
Unos de los condicionantes primordiales de la alineación atacante es la observación del posicionamiento defensivo, hasta el punto que el ataque sea capaz de modificar una estrategia pre planificada si observa puntos débiles en el alineamiento defensivo susceptible de ser explotado. Los sistemas o patrones defensivos deriva, blitz, one man out…, están planificados en base al estudio de las formas de ataque del rival de turno, la posición en campo o las fortalezas y debilidades tanto de los jugadores propios como de los rivales.

a. Sacar rendimiento de una defensa mal alineada

Si el ataque es capaz de observar a un defensor mal alineado respecto a un sistema, por ejemplo retrasado o adelantado o que inicia su carrera antes, perdiendo la alineación defensiva, provocando un «dog leg», el ataque debe ser capaz de explotar dicha deficiencia. Cualquier error en el alineamiento defensivo va a provocar incertidumbre en los jugadores junto al jugador mal posicionado sobre si seguir marcando al jugador asignado por el sistema o cubrir la deficiencia del compañero, con lo que se consiguen crear espacios que puede ser explotados situando a un jugador con el balón en el espacio abandonado por el defensor dubitativo. No debemos olvidar que la mala alineación de los defensores también puede ser provocada mediante la manipulación estratégica de los jugadores atacantes, cambios de dirección, unders, overs…

b. Sacar rendimiento de una defensa estática o desorganizada

Si hablamos del juego de fases, no podemos pasar por alto la importancia que tiene la rapidez/lentitud de salida del balón de la situación de breakdown/ruck. Una salida rápida del balón, una vez superada la línea de ventaja, lleva implícito que los defensores estén en una situación conocida como «back foot», que en términos generales podemos considerar como en retroceso, ya que el equipo atacante al ir avanzando está obligando a los defensores a volver hacia su campo para «entrar por la puerta» y así poder participar en el agrupamiento, o para ponerse en juego, todo lo que provoca su desorganización y pérdida de concentración pudiendo perder sus marcas asignadas, situación óptima para el ataque que se encuentra en «front foot», manteniendo el momentum atacante. Un resultado contrario encontraríamos si la salida del balón se ralentiza, ya que esto proporcionaría tiempo a la organización defensiva, a fijar sus marcas o lo que es lo mismo a situarse en «front foot», preparados para neutralizar cualquier acción atacante posterior.

2. Amplitud
La capacidad de pase y recepción debería marcar el límite máximo de amplitud entre el receptor y el pasador en la alineación atacante. Muy parecido a como ocurre con la profundidad, la amplitud será más fácil de estandarizar cuando estamos hablando de formaciones fijas/estáticas, entendiendo por estas a las primeras fases o a aquellas en el juego de fases como el maul o el ruck en la que se ha «eternizado» la salida el balón. En el otro extremo tenemos la lógica desorganización que se establecerá cuando estamos hablando de un juego de fases dinámico, donde coyunturalmente jugadores que normalmente no están unos juntos a otros en las formaciones fijas se presentan conectados, por lo que necesitarán adaptarse a una situación nada frecuente con la máxima prontitud.

Lo mismo podemos aplicar, refiriéndonos a la diversidad de opciones, a la amplitud que respecto a la profundidad, en cuanto a que las variaciones están en función del objetivo a alcanzar. Si queremos saltar al centro interior, desde el apertura, ambos centros debería colocarse más próximos de lo normal para facilitar el pase, si la opción es ampliar los espacios entre los defensores, que permitiese la entrada de un jugador en segunda oleada en el espacio establecido, los atacantes deberían situarse más espaciados en referencia a la posición en la que se va a incorporar el jugador extra o, simplemente, haremos lo mismo si queremos proporcionar espacio a un jugador con grandes habilidades de evasión que quiere establecer un enfrentamiento directo contra su defensor y que en el peor de los casos, podrá ser placado, pero que pondrá en dudas al defensor a su exterior, al cual podrá atraer liberando a un jugador libre de marca en el espacio.

Quizás, por novedoso, podríamos incorporar en este apartado la «eterna» amplitud, que suelen elegir los alas para posicionarse cuando previamente la opción elegida por el apertura es un «kick pass».

2. PASE PLANO FRENTE A PASE PROFUNDO
Tanto el pasar plano como el pasar profundo conllevan una serie de ventajas y desventajas, elegir la opción apropiada dependerá del escenario en el que se desarrolle la acción, así como de la capacidad de manejo y recepción de pasador/receptor, del alineamiento, patrón defensivo y del espacio existente entre la línea de ataque y de defensa.

Pase plano
Normalmente se lleva a cabo en las proximidades de la línea defensiva y en situaciones en la que un posible receptor corre poderosamente hasta un espacio abandonado por la defensa. El momentum que lleva el atacante unido a la imposibilidad de reaccionar del defensor para adaptar su posición para cerrar el hueco y cuadrarse para realizar el placaje, hace que la ruptura de la línea defensiva se culmine o en el peor de los casos que el placaje no se complete y el portador podrá mantener su avance, o se realice débilmente, abriendo la posibilidad de mantener la continuidad mediante un offload a un compañero de equipo en apoyo.

Ventajas
⦁ Receptor más cerca de la línea de ventaja y como consecuencia más posibilidades de flanquearla/batirla y situar a su equipo en «front foot».

⦁ Aprovechar el momentum del receptor del pase para penetrar con potencia en el espacio entre defensores, bien directamente o mediante un cambio en el ángulo de carrera (unders, overs, pase en corto…).

⦁ Los defensores tienen poco tiempo para reaccionar y placar con efectividad por lo que el espacio abierto puede ser utilizado, o en el peor de los casos provocar un placaje deficiente que permita la continuidad del movimiento.

Desventajas
⦁ Alta presión defensiva tanto para el pasador como para el receptor, debido a la proximidad del rival. Dicha presión puede provocar errores en la temporización del pase que puede ser interceptado por la defensa, más aún si se trata de pases largos o saltos, con funestas consecuencias.

⦁ Necesidad de una excelente temporización del pase que impida que el receptor pueda perder el momentum/impulso por un pase retrasado. Es necesario no pasar al portador sino para el portador, hacia el espacio por donde va a pasar el receptor.

⦁ El hecho de tan «agobiante presión» puede provocar una mala recepción del pase, normalmente por la excesiva atención prestada por el receptor hacia el contrario, en lugar de tener como punto de mira el balón y utilizar la visión periférica para analizar al rival/espacio.

⦁ Si no se supera al rival la dificultad de liberar el balón con eficacia mediante un offload con el objetivo de no perder la continuidad se dificulta.

Pase profundo
La diferencia básica con el pase plano es la distancia que separa al receptor del mismo de la línea de defensores, en este caso mayor. Al igual que en el pase plano, el objetivo del pase debe ser delante del receptor, es decir, pasar para el receptor y no al receptor, para evitar que tenga que disminuir su velocidad para atrapar el balón.

Como veremos en el apartado de ventajas y desventajas, en el caso del pase profundo el tiempo disponible para la toma de decisiones del receptor es mucho mayor por lo que las posibilidades de error se minimizan al estar sometido a menos presión, pero por otro lado, si el pase se realiza con demasiada anterioridad, o lo que es lo mismo, a demasiada distancia de la línea defensiva, proporcionará tiempo a la defensa para ajustarse y eliminar la amenaza atacante.

Ventajas
⦁ Al realizarse a más distancia de los defensores proporciona al receptor más tiempo y espacio para una toma de decisión adecuada.

⦁ Si el receptor dispone de buenas habilidades de evasión y velocidad de carrera puede ser, la disposición profunda, una buena opción para escanear debilidades defensivas y espacios a explotar.

⦁ El receptor, en el momento de la recepción, no tiene porque estar tan atento al defensor encargado de su marca, por lo que se puede concentrar más en la recepción del balón, motivo por el cual se suelen cometer menos errores en esta acción de juego.

⦁ Otra de las ventajas de la posición profunda del receptor puede venir derivada del «exceso de celo» de algún defensor, que se precipite en su subida defensiva (rush) y pierda el alineamiento, momento en el que crea una debilidad defensiva de la que puede aprovecharse un ataque avispado.

Desventajas
⦁ Teóricamente un movimiento se considera positivo cuando el ataque es capaz de superar la línea de placaje y llegar/sobrepasar la línea de ventaja. La principal desventaja del pase profundo es la distancia al que se realiza en relación de la línea de ventaja, por lo que se incrementan las posibilidades defensivas de abortar el propósito atacante.

⦁ La defensa dispone de tiempo suficiente para reajustarse a partir de su plan inicial si observa movimientos atacantes no previstos por la misma.

⦁ Si el ataque no dispone de movimientos preparados o jugadores con habilidades para «trabajar» positivamente en situaciones 1 v 1, el alineamiento muy profundo no es excesivamente aconsejable.

3. TRATAR CON LA LÍNEA DE LATERAL

Con toda seguridad, todos hemos escuchado en alguna ocasión que la línea de lateral actúa como un defensor más, por lo que siendo consciente de esto todos los jugadores independientemente de la posición que ocupen, pueden tener que resolver la presión que le supone «dicho defensor extra» por encontrarse sin apoyos en un determinado momento del juego próximo a la línea de lateral.

Las herramientas que todo jugador debe dominar para salir airoso de dicha situación y no ser desplazado fuera del campo, con la pérdida de la posesión que conlleva, ya que el lateral subsiguiente será lanzado por la oposición, son variadas, pero en primer término lo que el jugador debe evitar, si es sacado a lateral, es soltar el balón inmediatamente porque estaría proporcionando al rival la posibilidad de ejecutar un lanzamiento rápido y coger a sus compañeros de equipo fuera de posición para defender con eficacia.

Entre las habilidades para intentar evitar ser expulsado a lateral podríamos resaltar:

a. Mantenerse de pie en el contacto con el rival, imponiendo las condiciones del mismo y «aguantando» al máximo sobre los pies, bombeando las piernas en un intento de mantener el avance a la espera de la llegada de apoyos.

b. Intentar realizar un cambio de pie hacia el interior con lo que se consigue que el placador pueda perder efectividad en el placaje, si éste se realiza, y se minimiza la posibilidad de salir a lateral.

c. Ir al suelo inmediatamente tras el contacto puede ser también una acción a utilizar y que «compra» tiempo para la llegada del apoyo, ya que tenemos que ser consciente que el rival tendrá que soltar al atacante antes de intentar recuperar la posesión, un tiempo valioso.

d. Quizás la opción preferida por la mayoría de los jugadores, aunque especialmente para los tres cuartos, es el juego al pie intentando que el balón permanezca dentro del campo y sobrepase al defensor, dos son las patadas que se recomiendan en este caso, la patada chip, corta colgada, por encima del defensor o la patada grubber, rastrera, ambas con opciones de recuperación para el pateador.

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