85. Séptima jornada Super Rugby Aotearoa 2020

CRUSADERS (32) – HURRICANES (34)

Estadísticas

No hay nada más sano que cometer un error y reconocerlo y este es el caso del que suscribe tras el comentario que hice tras la 5ª jornada en la que se enfrentaron los Crusaders frente a los Blues, en el que sentencié que “como muchos han descubierto, prácticamente ninguna actuación es lo suficientemente buena para derrotar a los de rojo”.

Pero llegaron los Hurricanes que terminaron la racha invicta de cuatro años, 36 partidos, de los Crusaders en Christchurch, con lo que aparecen algunas interesantes incógnitas en lo que respecta a la clasificación definitiva del campeonato.

Buscar excusas tras una derrota no suele ser acertado, aunque ya previamente al partido el entrenador de los Crusaders, Scott Robertson, admitía que la última serie de lesiones que había sufrido el equipo podría constituir todo un desafío, no solo frente al partido frente a los Hurricanes, sino para el resto de la temporada.

Al margen de ocupar “cómodamente” la primera posición en la tabla clasificatoria, no van a poder contar con el centro/ala, Braydon Ennor, que se lesionó en el pie en el partido que los enfrentó a los Blues. Si a esta “fatalidad” le unimos la ausencia para toda la temporada del zaguero, David Havili, por su lesión en el pulgar y del tercera Ethan Blackadder, por su lesión en la rodilla, juntos a las ya conocidas del capitán Scott Barrett y al destacado segunda/flanker Cullen, realmente se encuentran ante un grave problema. De cualquier forma, no hay excusas para las derrotas, además un equipo ganador nunca busca excusas.

Los Hurricanes ganaron con un alto compromiso en los contactos defensivos y en los breakdowns, una actitud inquebrantable y gran paciencia para seguir con sus modelos de ataque.

Es difícil de destacar a jugadores de los Hurricanes pues fue el trabajo del conjunto el que les dio esta memorable victoria, pero si debemos resaltar a algunos nos quedaríamos con los All Blacks, el medio de melé Perenara y el nº 8 Ardie Savea que demostraron que los Crusaders eran vencibles.

Nadie apostaba por los Hurricanes, sobre todo después de las pérdidas de los partidos en las dos primeras jornadas, además de haber visto emigrar a uno de sus jugadores talismanes, Beauden Barrett a los Auckland Blues, sin embargo, a partir de entonces, los encuentros se cuentan por victorias lo que los ha hecho ocupar una merecida segunda posición en la clasificación general y a solo 3 puntos de los Crusaders.

Respecto a los Crusaders destacar, como viene siendo habitual, a su creador de juego Richie Mo’unga, que hizo todo lo posible por meter en el partido a los suyos en la segunda mitad ya que llegaron al descanso con un resultado desfavorable de 21-17, aunque dicha diferencia fue motivada por el acierto en los tiros a palos ya que ambos equipos consiguieron dos ensayos, por parte de los Hurricanes el ala, Wes Goosen y por parte de los Crusaders, el apertura Richie Mo´unga y el ala George Bridge. Pero dicha diferencia en el descanso se fue incrementando hasta alcanzar 31-20 a mitad de la segunda mitad, pero cuando Mo’unga tiene el balón en sus manos, todo es posible.

Dos actuaciones mágicas de Mo´unga casi igualan el marcador, la primera, una patada chip que el mismo persiguió y que acabó con el ensayo del segunda línea sustituto, Quinten Strange, patada que tuvo lugar tras haber posado los Hurricanes en su propia zona, habiendo sido ellos los que introdujeron el balón en la misma, lo que redujo el margen a cuatro puntos. En la segunda Mo’unga hizo una ruptura que propicio el ensayo del ala Sevu Reece.

Es de suponer que los dos últimos minutos de encuentro fueron interminables para los visitantes, pero aguantaron estoicamente para conseguir una sorpresa memorable.

En este comentario queremos volver a resaltar al talonador de los Hurricanes, Asafo Aumua, normalmente sustituto del All Blacks Dan Coles, que cada vez lo vemos más cerca de alcanzar la titularidad, “duro como una piedra”, y sería de poco agradecido no citar a Jordie Barrett, un jugador que ha conseguido 17 puntos en tiros a palos en un partido no puede haber pasado desapercibido.

Independientemente de las ausencias, tenemos que poner en el lugar que corresponde a la melé de los Crusaders, a pesar de las bajas que se fueron produciendo en la melé de los amarillos y la proposición de juego del equipo al optar por no patear el balón, negando la posesión de los Hurricanes durante largos períodos.

Por último, indicar que los Hurricanes no salieron ilesos de la contienda ya que perdieron a su excelente jugador, Ngani Laumape que sufrió una posible fractura en la muñeca, a falta de confirmación, al intentar placar a Joe Moody. Otra baja significativa fue la del otro centro, nº 13, Peter Umaga-Jensen, por conmoción cerebral, en el transcurso del ensayo que consiguió en el minuto 62.

A continuación, exponemos algunos momentos destacables del partido:

1. La importancia de la defensa

Normalmente, en esta selección de momentos notables del partido solemos traer a análisis secuencias referidas a elementos atacantes, bien sean movimientos, modelos, acciones técnicas individuales…, pero rara vez enfatizamos situaciones defensivas y, de todos es conocido, la importancia que tiene la defensa a la hora de negar oportunidades al rival. Sin ataque puedes no ganar el partido, sin defensa lo pierdes con toda seguridad, excepto si dispones del 100% de la posesión.

Hemos destacados dos momentos defensivos que, por la precisión en su ejecución, la disciplina, la coordinación y comunicación de los jugadores, vale la pena analizar.

En el primero se trata de una defensa “one man out” que llevan a cabo los Crusaders a partir de una melé a la derecha del campo y en las proximidades de la línea de lateral. Los Crusaders establecen una defensa en barrido despreocupándose del primer receptor, ya que en esta modalidad de defensa o variación del barrido, “one man out”, es el medio de melé o el flanker abierto el responsable de la defensa de dicho jugador. Se puede apreciar como los jugadores avanzan y se trasladan lateralmente dirigiéndose al hombro interior del jugador designado y obligándolos, a pesar de que intentan mediante un salto alejar rápido el balón de la presión para que el balón llegue al ala antes que los jugadores derivando, a dirigirse a la línea de lateral, donde logran abortar el movimiento atacante de los Hurricanes.

Las situaciones defensivas en las que se han visto implicados los Hurricanes han sido mayores y más complejas, ya que los Crusaders, al ir durante todo el partido por debajo en el marcador, tuvieron la necesidad de optar, adecuadamente bajo nuestro punto de vista, por mantener el movimiento del balón constantemente hasta el punto de rechazar casi totalmente el juego al pie. Este dominio de los Crusaders se tradujo en el cómputo final del partido en una superioridad de los rojos tanto en posesión, como en territorio, en contraposición, en un sobre esfuerzo defensivo de los Hurricanes.

En la secuencia que exponemos a continuación podemos ver una defensa blitz de los Hurricanes, a partir de un lateral de Crusaders en la línea de 10m rival, donde el “shooter”, Ben Lam, lee el movimiento rival, temporiza su carrera adecuadamente y es capaz de capturar hombre-balón en un placaje dominante digno de verlo repetidas veces.

2. Open play

En esta ocasión, al igual que anteriormente, hemos seleccionado dos secuencias de juego, pero en este caso de ataque, y ambas coinciden en que se tratan de secuencias de open play.

La primera, protagonizada por los Hurricanes, tiene una duración de siete fases, de las que hemos extraído solo las dos últimas, que nos dan la información suficiente para saber cómo los jugadores, independientemente del número que llevan en la espalda, deber disponer y recurrir a una serie de habilidades que normalmente no llevan a cabo con excesiva asiduidad en la posición que ocupan. Después de más de tres fases, reina el caos, eso sí y aunque suene raro, el caos ordenado.

Le toca el turno a los Crusaders, la secuencia que presentamos consta de ocho fases de las que hemos seleccionado las dos últimas. En esta parte elegida no tenemos más remedio que “poner en los altares” al apertura de los rojos, Mo´unga, que tras un amago de pase es capaz de penetrar por un intervalo y efectuar un pase de más de 20m para que el ala, Sevu Reece, pudiera conseguir el último ensayo de los Crusaders, que de haberse transformado hubiera constituido el empate como resultado final del partido.

Como cosecha propia y al margen de las ausencias de jugadores determinantes en el partido, sin lugar a dudas ha sido el más divertido y emotivo que hemos visto hasta ahora en el Super Rugby Aotearoa, y sin menospreciar a los australianos indicar que han elegido un mal momento para celebrar su competición ya que se hace inevitable comparar ambas y las diferencias son abrumadoras.

BLUES (21) – CHIEFS (17)

Estadísticas

Partido de contrastes el que enfrentaba a los Blues y a los Chiefs en el Eden Park de Auckland, en la 7ª jornada del Super Rugby Aotearoa. Por un lado los locales, los Blues, venían de perder dos partidos consecutivos después de haber ganado los tres primeros, y, como consecuencia, la pérdida de la segunda posición en la tabla clasificatoria después de la victoria, el día anterior, de los Hurricanes en casa de los Crusaders y, por otro, los Chiefs que podrían conseguir el récord no deseado de su séptima derrota consecutiva, ocupando la última posición en la clasificación provisional.

Una multitud de aficionados, 33,000 personas prepararon el escenario para el regreso de los Blues a Eden Park, después de los resultados negativos obtenidos como visitante ante Crusaders y Hurricanes que enturbiaban su prometedor inicio y ponían en duda su futuro respecto a su posición en la clasificación final.

Desde luego, sin querer quitar méritos a Otere Black, hasta ahora apertura de los azules, cuyo trabajo ha sido alabado en partidos precedentes, la realidad es que la presencia en la posición de 10 de Beauden Barrett le dio un aire diferente, constituyendo un peligro constante para los rivales. Este dominio inicial de los locales les permitió ponerse por delante en el marcador 14-0 gracias a los ensayos convertidos del zaguero Matt Duffie y del capitán y segunda línea Patrick Tuipulotu.

Pero los Blues siguen con sus problemas de indisciplina de partidos anteriores, los que permiten que sus rivales se crezcan como ha sucedido con los Chiefs en el partido que comentamos, en el que los aprovecharon para generar una presión gradualmente sostenida. Producto de dicha presión lograron su primer ensayo conseguido por el ala Lachlan Boshier en la primera mitad, que finalizó con el resultado 14-7.

A comienzos del segundo tiempo, los visitantes lograron el empate gracias al ensayo de ala Solomon Alaimal, tras un bello movimiento por el cerrado en el que participaron tres excelentes jugadores de los jefes, Brad Weber, Aaron Cruden, que salió en el segundo tiempo y le dio otro aire al equipo, y Anton Lienert-Brown.

Incluso lograron ponerse por delante en el marcador por la transformación de un puntapié de castigo de Mackenzie, pero poco les duró la alegría ya que casi inmediatamente los Blues volvieron a ensayar gracias al medio de melé Finlay Christiie, y ya hasta el final los únicos puntos que subieron al marcador fueron producto del acierto en el tiro a palos de Beauden Barret.

La conclusión final es que los Blues volvieron a la senda ganadora derrotando a los Chiefs por un escaso 21-17, en un partido enfocado defensivamente en Eden Park. El esfuerzo defensivo de los azules fue máximo en los últimos minutos de encuentro, cuando la presión visitante se hizo prácticamente insostenible.

Lo cierto es que la historia parece que se repite para el equipo de Warren Gatland: largos períodos de dominio que no se traducen en puntos por lo que siguen construyendo su hábito perdedor.

A continuación, exponemos algunos momentos destacables del partido:

1. Movimiento tres cuartos Blues

Los Blues salieron en Auckland con la intención de resarcirse de los dos partidos perdidos que lo alejaban de su objetivo final, estar arriba de la tabla al final del campeonato. Con un estadio prácticamente a rebosar, los azules comenzaron con muy bien pie, presionando a sus rivales hasta que, como resultado de la misma, en el minuto 6 el zaguero, Matt Duffie, realizó un excelente ensayo recibiendo un balón a la corta que le pasó el centro, Rieko Ioane, y que le permitió entrar en el intervalo entre el centro exterior y el ala de Chiefs y que le condujo hasta la zona de ensayo rival, sin que ni el zaguero Mackenzie, ni el ala del cerrado, Salomon Alaimalo, pudiesen hacer nada para impedirlo.

Es importante constatar que los Blues desde el origen de la jugada, una melé entre la línea de 10m y de la 22 de los Chiefs, ya tenían posicionados a los jugadores de forma que las dudas defensivas comenzarán a surgir, por un lado el ala del cerrado de los Blues, Mark Telea, se posicionaba próximo y al interior de su nº 10, Beauden Barrett, que repetía en la posición, a la espera de un posible pase y en segundo término el centro exterior, Faiane, que actúo como jugador señuelo haciendo creer al rival que sería el primer receptor del balón del medio de melé, Finlay Christie. El resultado un buen ensayo que hacía que los Blues cogiesen confianza para encaminarse a la victoria.

2. Movimiento combinado Chiefs

A pesar de ser uno de sus mejores encuentros del campeonato, el resultado final del mismo fue similar al de los anteriores, la derrota, por poco 21-17, pero al fin y al cabo siguen manteniéndose en la última posición de la tabla.

Los visitantes no se prodigaron en exceso en la construcción de movimientos, y los que lograron implementar fueron anulados por la excelente defensa de los Blues a la que nos tienen acostumbrados.

Tras el primer ensayo de los Blues, los Chiefs intentaron doblegar la defensa rival a partir de un movimiento combinado con origen en una melé centrada en la línea de 22 de los azules. Estas situaciones de melés centradas son muy propicias para sacar beneficios, ya que las posibilidades de ataque son múltiples por ambos lados de la misma, particularmente para el que suscribe, las más complejas de defender de las que se dan en un partido. El ataque es adecuado intentando ganar un hombre extra con el propio medio de melé, Weber, como primer receptor del pase de su nº 8, Sowakula, pero una vez más la defensa de los Blues actuaron acertadamente, no precipitándose en la subida defensiva, flotando, dejándolos hacer, para posteriormente barrer hasta capturar al ala en la misma línea de lateral. Coordinación y comunicación defensiva perfectas.

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