84. Sexta jornada Super Rugby Unlocked 2020

GRIQUAS (33) – SHARKS (34)

Estadísticas

El viernes 13 de noviembre comenzaba la 6ª jornada de la Super Rugby Unlocked, en la que se enfrentaban los Griquas y los Sharks en el Griquas Park de Kimberley. Antes de inicio del encuentro ya comenzaron los problemas para el equipo de los Sharks ya que una serie de jugadores se vieron afectados por una prueba positiva para Covid-19, lo que provocó que tres jugadores no estuviesen disponibles para su selección.

Un jugador dio positivo durante la semana por lo que tuvo que someterse a un aislamiento de 14 días y dos jugadores con los que había estado en estrecho contacto también tuvieron que aislarse, pero estos durante siete días, tras lo cual volverán a ser examinados.

Los jugadores que no han podido incluirse en la lista de 23 incluyen al capitán de la semana pasada contra los Cheetahs, el flanker Henco Venter, el nº 8 Sikhumbuzo Notshe y el pilar Michael Kumberai.

El centro Jeremy Ward pasó a ocupar el cargo de capitán en un equipo que presentaba cinco cambios respecto a la alineación que venció a los Cheetahs en Durban el fin de semana pasado.

Después de no contar para el equipo inicial durante los últimos tres partidos, el talonador, Kerron van Vuuren, formó parte de la alineación inicial en lugar de Daniel Jooste, mientras que Ruben van Heerden regresó a la segunda línea después de los dos últimos partidos en los que jugó en dicha posición JJ van der Mescht, que estuvo de inició en el banquillo.

En la tercera línea, Thembelani Bholi, por fin va a comenzar en el equipo titular, se lo merecía después de sus dos impresionantes actuaciones partiendo desde la suplencia, mientras que el flanker James Venter, regresa de una lesión a la alineación titular en lugar de Dylan Richardson, con Phepsi Buthelezi completando dicha tercera línea en la posición de nº 8.

Por último indicar que debuta con los Sharks en la posición de zaguero el ex Griquas, Anthony Volmink, quien la semana pasada se unió al equipo. También es novedoso que el ex pilar de Pumas y Griquas, Khwezi Mona, debute como suplente. El ala de Springboks, S’bu Nkosi, se ha recuperado de una lesión y también estará entre los suplentes.

Una vez comentado las incidencias que afectaron principalmente a los Sharks, pasamos a realizar el resumen de cómo transcurrió el partido, aunque como conclusión del mismo podemos indicar que la victoria significa que los Sharks permanecen con la esperanza de conseguir el trofeo Super Rugby Unlocked, ya que este resultado aunque escaso los sitúa con 17 puntos, solo dos por detrás de los Bulls que por ahora encabezan la tabla clasificatoria.

Los Griquas fueron los primeros en inaugurar el marcador, en el minuto 6, gracias a la transformación de un puntapié de castigo a cargo de su apertura Tinus de Beer.

Pero poco duró la alegría de los locales ya que en el minuto 12 y a pesar que se observaba cierto dominio de los Griquas, los Sharks anotaron el primer ensayo del partido materializado por el medio de melé Sanele Nohamba. Ensayo que se produjo en un momento y de una forma «inesperada»,ya que el equipo local dominaba el encuentro y pudo entrar en la 22 de los Sharks con unas buenas expectativas, pero el flanker, Thembelani Bholi, tuvo una actuación brillante cuando le arrancó el balón al portador en el placaje, para después de correr unos metros pasar al centro Marius Louw, quien tras una gran carrera pasó a Nohamba para que anotase debajo de palos. Curwin Bosch se encargó de la conversión.

A pesar de esta contrariedad, los Griquas nunca perdieron la fe y era difícil pensar cómo era posible que jugando de esa forma habían perdido hasta ahora todos sus partidos, ocupando el último lugar de la clasificación.

Los visitantes cometieron varios errores que aprovechó el apertura local De Beer, para conseguir dos transformaciones de puntapiés de castigo, lo que hizo que su equipo se pusiese con ventaja en el marcador 9-7, resultado con el que se llegó al descanso.

El comienzo del segundo tiempo pareció una continuidad del primero, con los Griquas dominando, dominio que fue recompensado con su primer ensayo cuando el ala nº 14, Ederies Arendse logró posar el balón en la zona rival.

Los locales siguieron presionando y fue el ala izquierdo, nº 11 Eduan Keyter, quién logró ensayar en el minuto 54, aunque, para decir toda la verdad, la defensa de los Sharks dejó bastante que desear en esta ocasión.

De Beer convirtió ambos ensayos y en ese momento el marcador reflejaba un 23-10 a favor de los locales.

Pero los visitantes no estaban dispuestos a darse por vencido y menos ante unos «novatos» y fue cuando llegó el ensayo de Manie Libbok que se inició a partir de una melé a 5m de la línea de ensayo de los Griquas.

Sin embargo, el equipo local incrementó el marcador hasta el 30-17 cuando el flanker,, Gideon van der Merwe, logró sobrepasar la línea de ensayo rival después de un excelente movimiento que comenzó cuando robaron un lateral de los Sharks en la línea de medio campo.

De Beer mantuvo su porcentaje de éxito con las patadas a palos, por lo que la diferencia se puso en 13 puntos, como hemos comentado, pero ahora con menos de 20 minutos para el final.

Los Sharks no estaban dispuestos a «tirar la cuchara» y lograron dos ensayos casi consecutivos, el primero fue conseguido por el centro y capitán, Jeremy Ward, tras una jugada de varias fases, donde los «tiburones» tuvieron la paciencia necesaria para mantener la posesión y luego el delantero sustituto, Dylan Richardson, anotó casi inmediatamente desde el saque inicial. Esta fue una gran jugada de equipo en la que se involucraron prácticamente todo los jugadores y que culminó con una ruptura del nº 8, Phepsi Buthelezi, para pasar posteriormente a Richardson.

Bosch convirtió para dar a los visitantes una ventaja de 31-30 con 10 minutos para el final del partido.

Los Griquas pensaban que habían ganado el partido cuando De Beer transformó un puntapié de castigo cuando sonaba la bocina del final del partido.

Pero aún había que volver a sacar de centro, ya con el tiempo concluido, y los Sharks fueron capaces de mantener la posesión y forzaron una infracción que Bosch se encargó de transformar.

En resumen, un puntapié de castigo en el tiempo de descuento les dio a los Sharks una estrecha victoria por 34-33 sobre un valiente equipo de Griquas.

A continuación, exponemos algunos de los momentos destacados del partido:

1. La productividad del turnover

Es normal ver en cualquier deporte, pero preferentemente en fútbol, que cuando se consigue un gol, todos los jugadores van a abrazarse efusivamente, incluso a veces se caen al suelo debido a una expresividad desmedida. En rugby, últimamente y en algunas ocasiones, también vemos a algunos jugadores felicitar al anotador de un ensayo, pero no demasiado más que cuando por ejemplo, los delanteros son capaces de ganar un balón de melé habiendo desplazado al rival u obligándolos a cometer una infracción y, sobretodo bastante menos cuando estando defendiendo en las proximidades de la zona de ensayo propia, después de varias fases de juego en las que el rival no consigue romper la barrera defensiva, un defensor es capaz de «jacklear», robar o intentar robar, el balón del portador, consiguiendo que el rival cometa un retenido o hacerse con la posesión del balón, al fin y al cabo, conseguir un turnover en situaciones límites en defensa. Se puede apreciar en dichos momentos, si se produce una interrupción del juego, como se esgrime una sonrisa en los jugadores compañeros del jackler que va unida a una felicitación colectiva al autor. Los ha librado de la presión atacante.

Pero en ocasiones, el turnover no finaliza con una infracción, sino que el nuevo portador del balón se compromete a atacar desde esa situación límite con los riesgos que puede acarrear, pero siendo consciente a la vez que el rival está absolutamente desprotegido en sus labores defensivas, su concentración en ataque, estando en las proximidades de la zona de ensayo contraria, no les permite imaginar que un desastre de tal índole puede producirse, y sus posibilidades para organizar una defensa mínimamente efectiva se hace prácticamente imposible.

Esto es exactamente lo que sucede en la secuencia de juego que exponemos a continuación, cuando los Sharks roban un balón después de una presión agobiante de los Griquas. Tras el robo y en un plis-plas, el balón se encuentra en la zona de ensayo rival. La frustración en ese momento es difícilmente cuantificable.

2. Movimiento combinado Sharks

Después de jugar un partido un tanto anodino, en parte debido a las ausencias anteriormente comentadas, y que bajo nuestra opinión no debieron salir victoriosos ya que fueron los Griquas los que realmente pusieron «toda la carne en el asador» aún sabiendo la diferencias existentes en el ranking entre ambos equipos, prácticamente hasta la mitad de la segunda parte los Sharks no comenzaron a reaccionar, habían salido al campo con un exceso de confianza.

En el minuto 55 de juego, los «tiburones» disponen de una melé a favor en la línea de 5m de la zona de ensayo rival y debajo de palos. Situación complicada para los defensores porque las combinaciones que se pueden establecer son demasiadas para poder cubrirlas todas con acierto.

Una vez ganado el balón, el nº 8 Phendulani Buthelezi, lo levanta desde de la base de la melé y lo pasa a su medio de melé, Sanele Nohamba, que se ha desplazado hacia la izquierda. En la posición inicial, detrás de la melé, está situado el sustituto nº 22, Manie Libbok. El medio de melé se desplaza lateralmente con el balón y el centro interior, Marius Louw, sigue una trayectoria aparentando recibir un balón corto del medio de melé, pero en su lugar se pasa, actuando como señuelo y cumpliendo su objetivo de parar a la defensa, lo que abre espacios al exterior. A continuación, el medio de melé pasa a Libbock que ha descrito una trayectoria en arco situándose en el intervalo entre los números 11 y 15, Eduan Keyter y Masixole Banda respectivamente, donde recibe el balón, ya solo le falta recorrer 5m para posar el balón y aproximarse en el marcador a los locales con los puntos que ha conseguido con este bello movimiento.

STORMERS (30) – CHEETAHS (13)

Estadísticas

En el segundo y último partido, se había aplazado/suspendido el encuentro entre Lions y Pumas de la 6ª jornada del Super Rugby Unlocked, se enfrentaron los Stormers y los Cheetahs en Newlands, y aunque la diferencia en el marcador final fue muy abultada, los Stormers tuvieron que trabajar muy duro antes de que finalmente desgastaran a un valiente equipo de los Cheetahs 30-13.

De hecho, nadie podría sospechar tal como se iba desarrollando el partido que los Stormers consiguieran un resultado tan abultado, pero fue al final del partido cuando los locales consiguieron separarse en el marcador de sus rivales y en gran parte fue debido al trabajo de su poderoso paquete de delanteros que finalmente superó a sus oponentes por tres ensayos a uno.

Los Stormers no pudieron comenzar mejor el encuentro ya que su medio de melé Springbok, Herschel Jantjies, los puso con una ventaja de 7-0 gracias a un excelente ensayo en solitario. El nº 9 llegó a un ruck cerca de la línea de lateral en la 22 rival y vio un pequeño hueco en el lado cerrado, lanzándose sin oposición para conseguir un ensayo que fue debidamente convertido por el apertura Damian Willemse.

Los errores de manejo que cometían los Cheetahs los estaban poniendo bajo presión, incluido uno en la 22 que pusieron a los Stormers nuevamente en ataque. Después de conceder una serie de infracciones cerca de su propia línea de lateral y recibir una advertencia del árbitro, los visitantes probablemente se sintieron aliviados cuando el equipo local optó por materializar una de las infracciones mediante una transformación a palos que les concedió los tres puntos y ampliar su ventaja.

Fue el ala nº 11, Rosko Specman, quien finalmente les dio a los Cheetahs algo por lo que sonreír, con una buena ruptura seguido de un excelente offload que condujo a un buen período de ataque, y solo otro error de manejo justo en la línea de ensayo de los Stormers negó a los visitantes la oportunidad de conseguir puntos.

Sin embargo, los Cheetahs estaban comenzando a encontrar cierto equilibrio en su juego y, después de alterar un lateral de los Stormers y obtener un puntapié de castigo a favor, su apertura, Tian Schoeman, finalmente tuvo la oportunidad de inaugurar su marcador.

Momentos más tarde un excelente intento de robo de balón tras un placaje, de parte del capitán y pilar izquierdo de los Stormers y Springboks, Steven Kitshoff, que actuó de «jackler» cerca de la línea de medio campo, le valió a los Stormers un puntapié de castigo a favor, que patearon a lateral por territorio, pero la ocasión de conseguir un ensayo se frustró en las proximidades de la zona de marca rival, debido a un adelantado.

Hubo una oportunidad más para que los locales intentaran incrementar su ventaja antes del descanso, y nuevamente su apertura Willemse, acertó en su intento de drop desde 45m. Esto permitió a los locales irse al vestuario con un resultado a favor de 13-3.

Los Cheetahs comenzaron bien el segundo tiempo al obtener un puntapié de castigo por una infracción en la melé de sus rivales, lo cual los congratuló viendo lo acontecido en el primer tiempo respecto a la supremacía en la melé de sus rivales, y Schoeman no desperdició la ocasión para incrementar su marcador.

Pero los Stormers contraatacaron casi de inmediato con un ensayo magnífico que comenzó en su propio campo con una gran ruptura del zaguero Warrick Gelant, tras la cual el balón voló de mano en mano de un lado del campo al otro antes de que el talonador, Scarra Ntubeni, hiciera un offload hacia su nº 8 Juarno Augustus, para que este ensayara. Un bello ensayo.

Después de una larga serie de ataques y contraataques de ambos equipos, los Cheetahs volvieron a ensayar gracias a su veloz ala Specman, quien había sido una «piedra en el zapato» en la defensa de los Stormers durante todo el encuentro. El ensayo se consiguió cuando el ala aprovechó un alto rebote favorable del balón, que el ala capturó en las mismas narices de los defensores rivales y, posteriormente, se lanzó sobre la zona de ensayo rival y lo hizo como un verdadero acróbata ya que estaba siendo desplazado fuera del campo cuando posó el balón. Schoeman consiguió la conversión y de repente los visitantes volvieron a estar dentro de los siete puntos con 15 minutos por jugar.

Los Stormers necesitaban responder y pronto, y la respuesta la encontraron en su paquete cargado de Springboks, que empujó a los Cheetahs en una melé en un área peligrosa para conseguir una infracción a favor. Oportunidad que aprovechó Willemse para transformar y poner la diferencia en 10 puntos.

De hecho, fue la presión implacable de los delanteros Stormers y sus sustitutos en la segunda mitad lo que finalmente agotó a los visitantes, pero llegó un momento en que la defensa extenuada de los Cheetahs capituló cuando Willemse penetró por un hueco en la 22 rival antes de realizar un excelente offload hacia el zaguero Gelant que logró ensayar.

A partir de ese momento se acabaron las opciones para los Cheetahs, y el partido terminó de una manera algo desafortunada cuando Willemse recibió una tarjeta amarilla por juego cínico momentos antes de que el árbitro hiciera sonar su silbato final.

A continuación, exponemos algunos de los momentos destacados del partido:

1. Contraataque Stormers

Gran parte del éxito del contraataque que se inicia a partir de una patada, se basa en la capacidad para sacar partido, por el receptor del balón o los apoyos inmediatos, de los errores que pueden cometer los ejecutores de la patada respecto a la persecución de la misma.

De hecho, una subida descoordinada en la que los jugadores persiguen la patada a diferentes velocidades puede ocasionar lo que se conoce como «dog leg» o en castellano solemos llamarlo «diente de sierra», por la silueta que dibuja la línea de subida de jugadores perseguidores. Esto provoca que se creen intervalos entre los defensores de los que puede sacar partido el propio portador del balón, si dispone de las técnicas de evasión adecuadas, o simplemente pasando el balón a compañeros de equipos por la espalda de los defensores que están adelantados.

Los perseguidores deben saber, si no pueden llegar a disputar la posesión del balón en la caída tras la patada, que la velocidad de subida debe ser homogénea, además de que deben seguir una estrategia de persecución, es decir deben conocer sus roles en la persecución, dejándole al receptor una sola vía de escape. Con demasiada frecuencia se ve a un grupo de perseguidores de una patada dirigiéndose al punto de caída del balón, permitiéndole al receptor variadas opciones para eludirlos.

El contraataque que hemos seleccionado de los Stormers, tiene lugar a comienzos de la segunda parte y comienza con la recepción de una patada a la caja del medio de melé de los Cheetahs, Tian Meyer, a partir de un maul de lateral, siendo el receptor e iniciador del contraataque el zaguero de los Stormers, Warrick Gelant, en la línea de 10m propia. La visión del zaguero, tras la recepción, le hace tomar la decisión de avanzar aprovechándose de los desfases en la subida defensiva, logrando ganar muchos metros y dejando a muchos defensores detrás, solo se trataba entonces de pasar en situaciones de 2 v 1, y si en algún momento se produjese una interrupción momentánea en la continuidad, placaje de algún apoyo, sacar el balón lo más rápido posible para no dar tiempo a la reorganización defensiva. Dicho y hecho, un ensayo que contiene solo 1 fase y siete pases y en que las opciones de los defensores para evitarlo fueron prácticamente inexistentes.

2. Contraataque Cheetahs

Hemos querido traer a este apartado otro tipo de contraataque en la que el «protagonista» es un único jugador, el ala Rosko Specman, un jugador habitual de la selección sudafricana de seven, lo que nos dice bastante sobre sus mejores cualidades, la velocidad, es un jugador rapidísimo, y su técnica de evasión.

En el caso que presentamos Specman es el receptor de una patada que da «en último extremo», sometido a gran presión, el apertura de los Stormers, Damian Willemse, cuando recibe un balón rebotado procedente de un mal lanzamiento de lateral que realizan los Cheetahs estando situados en la línea de 5m de los Stormers.

La patada gana una gran cantidad de territorio sobrepasando la posición del ala, por lo que tiene que retroceder para poder capturarlo, haciéndolo en las proximidades de la línea de 10m de campo propio. Sin importarle la desventaja que supone haber perdido la visión de los perseguidores al darles la espalda para perseguir el balón, ataca avanzando y dando una patada chip sobre los rivales que se aproximan, el balón va a botar sobre la línea de 22 rival con tal fortuna que puede volver a golpearla con el pie para después capturarlo y conseguir un increíble ensayo más propio de un acróbata circense que de un jugador de rugby, ya que recibe un placaje lateral que lo saca por los aires del campo y es desde esa posición, sin tocar el suelo, desde la que es capaz de posar el balón. Un solo jugador puede hacer estragos si dispone de la decisión y las cualidades precisas.

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