72. Segunda jornada Super Rugby Unlocked

CHEETAHS (19) – BULLS (17)

Estadísticas

En la segunda jornada del Super Rugby Unlocked se enfrentaban en el Estadio Free State de Bloemfontein los Cheetahs a los Bulls, un partido que en principio los pronosticadores daban por ganador a los visitantes, que entre otras ventajas presentaban en su alineación a 5 Springboks, pero los partidos hay que jugarlos y este fue un excelente ejemplo cuando al final del mismo el marcador señalaba un 19-17 a favor de los locales, lo teóricamente inferiores.

Antes del partido los aficionados de los Bulls comentaban el feliz regreso tras su lesión de su capitán Duane Vermeulen, que sin lugar a dudas iba a suponer una gran aliciente para el equipo, para su entrenador Jake White y como no y específicamente para el trabajo de los delanteros.

Pero sin lugar a dudas si algo sorprendió a los seguidores de los Cheetahs, a los espectadores en general y en cierto modo a los Bulls fue la forma de jugar de los locales. Los jugadores de Hawies Fourie, son eternamente conocidos como un equipo que mueve el balón desde todas partes del campo y tienen poco apetito por la defensa y por los enfrentamientos broncos.

Pero el viernes por la noche, observamos otra película, lo «guepardos» se arremangaron y lucharon hasta la extenuación frente a sus ilustres rivales, y ganaron la batalla en forma justa. Mostraron más interés en la competición por la posesión, ganando los contactos y no permitiendo que los Bulls sacaran ventaja en los enfrentamientos físicos.

El excelente nº8 Jasper Wiese, los flankers Junior Pokomela y Andisa Ntsila, así como el segunda Carl Wegner, lideraron la batalla de los Cheetahs cuando derribaron a jugadores como Vermeulen, Trevor Nyakane y Marco van Staden.

Ya en el primer minuto de encuentro el talonador los Cheetahs, Reinach Venter, empezó a marcar las pautas de lo que iba a ser el encuentro cuando consiguió un turnover después de una entrada de pilar de los Bulls, Nyakane, y la tarea de los visitantes se volvió más difícil después de cinco minutos cuando su zaguero, Gio Aplon, que acababa de superar a un par de defensores, abandonó el campo con una lesión en la rodilla tras ser placado por su rival directo Clayton Blommetjies.

También los fallos de los Bulls contribuyeron bastante a la victoria de los locales ya que cuando parecían encadenar algunas fases, cometían algún error y perdían la posesión o concedían un puntapié de castigo.

El equipo local también tuvo que lamentar la pérdida, por lesión en una rodilla, de un jugador vital en su juego, la de su capitán Ruan Pienaar, sustitución que coincidió, minuto 15, con la inauguración del marcador gracias a la transformación de un puntapié de castigo a cargo de su apertura, Tian Schoeman, que puso a su equipo 3-0.

Morné Steyn, apertura de los Bulls, logró nivelar el marcador a los 23 minutos, pero los Cheetahs finalmente encontraron su ritmo de ataque poco después. Un movimiento bien trabajado provocó que el ala nº 14 Malcolm Jaer, creara una superioridad numérica que el nº 11 Rosko Specman, aprovechó para aumentar la ventaja a 10-3.

La ventaja de 7 puntos se incrementó con 3 más gracias a una nueva transformación de Schoeman y de esta forma se llegó al descanso, con un resultado de 13-3.

La segunda mitad se caracterizó fundamentalmente por un cambio en la actitud de los tres cuartos de los Cheetahs, con Blommetjies, Frans Steyn y Jaer, 15, 12 y 14 respectivamente manteniendo a la defensa adivinando, mientras que Schoeman convertía la presión en puntos gracias a nuevas transformaciones que subieron al marcador, hasta que éste señalaba un 19-6 a 20 minutos del final.

En estos minutos finales los Bulls pusieron toda «la carne en el asador» y trabajaron duro para volver al partido, con Steyn y su sustituto Chris Smith consiguiendo dos transformaciones que pusieron el marcador a 10 minutos del final en un incierto y emocionante 19-12.

En estos minutos finales los Bulls pusieron el campamento en la zona de 22 de los Cheetahs hasta que tras un lateral a 5m, consiguieron ensayar gracias a su talonador Joe van Zyl, tras la salida del maul formado tras la primera fase, pero Smith no pudo lograr la conversión que hubiera significado el empate del partido.

Los Cheetahs habían hecho el trabajo duro, y se aferraron a un triunfo digno, mientras que los Bulls tendrán que reflexionar sobre una segunda actuación consecutiva poco convincente.

A continuación, exponemos algunos momentos destacables del partido:

1. Modelo Cheetahs

No es ninguna sorpresa ver el modelo que presentamos en esta ocasión, de dos fases, en las estrategias de los equipos sudafricanos. Utilizar un centro, normalmente el exterior, dotado de una gran potencia para imponer las condiciones del contacto, para que reciba el balón pronto desde la primera fase, bien directamente del medio de melé o a través del apertura y que intente sobrepasar rápidamente, mediante una trayectoria recta, la línea de ventaja, donde normalmente será detenido creándose un punto de fijación a partir del que reorganizar a sus jugadores para intentar sorprender a la defensa rival en una segunda fase.

En este caso el movimiento que realizan es realmente brillante, ya que en principio cabría pensarse por la colocación de dos delanteros que han ido «around the corner», el nº 5, Walt Steenkamp y el nº 7, Junior Pokomela, para actuar como señuelos, que el balón iría destinado a ellos con lo que consiguen atraer la atención de los defensores situados al margen del ruck.

En cambio abren el balón a la línea de tres cuartos que se ha reorganizado, y es notable destacar como el zaguero de los Cheetahs, Clayton Blommetjies, actúa igualmente como señuelo atrayendo a su defensor directo, mientras que el receptor del balón es el ala, nº 14 Malcon Jaer, que viene corriendo desde el cerrado y que lo recibirá de su centro exterior, Benhard Janse van Rensburg, encontrándose con una situación 2 v 1 que resuelve fácilmente fijando al ala, último defensor, y pasando a su nº 11 Rosko Specman, que consigue un brillante ensayo. Muy bien temporizado movimiento que desarbola completamente a la defensa.

2. Movimiento combinado Bulls

Aunque no se puede afirmar en todas las ocasiones, con cierta frecuencia podemos indicar que la mayor posesión no garantiza la victoria en los partidos, este es uno de los casos.

Dentro de un partido donde el juego fluido a la mano, con mucha continuidad, sin interrupciones, ha brillado por su ausencia, que por otro lado cada vez se está haciendo más frecuente en el juego sudafricano, donde los contactos, están a la orden del día y constituyen el primer arma en el arsenal de sus habilidades, sin embargo en alguna ocasión hemos podido observar algún movimiento como el que presentamos en esta ocasión, implementado por los Bulls, donde a partir de un lateral reducido en la línea de 10m de campo rival, son capaces de avanzar territorialmente unos metros nada despreciables.

Se trata de un movimiento con cierta complejidad aunque de manejo reducido, ya que son tres los jugadores los que van a actuar como señuelos, el nº 12 Clinton Swart, y el nº7 Arno Botha, que corren en dirección a su propio medio de melé que pasará el balón por sus espaldas al apertura, Morné Steyn, que en lugar de pasar a su centro exterior (tercer jugador señuelo), pasa por su espalda a su zaguero sustituto nº 23, Stedman Gans, que ante la presión del ala en defensa nº 14 Malcom Jaer, decide dar una patada grubber, que sale por las proximidades de la línea de 5m de la línea de ensayo rival.

Interesante movimiento, pero que no logró engañar a la defensa para poder conseguir la tan ansiada superioridad numérica que llevara al ala nº 11 de los Bulls, Jade Stighling, ha conseguir el ensayo.

GRIQUAS (21) – PUMAS (27)

Estadísticas

Quizás el partido que podría presentar más incertidumbre de la segunda jornada del Super Rugby Unlocked, tanto por el rendimiento de los equipos como por el resultado final, es el que enfrentaba a los dos «novatos» de la competición, Griquas frente a Pumas, partido a celebrar en el estadio Griqua Park, de Kimberley y en el que los Pumas lograron una sorpresiva victoria 27-21 sobre los locales.

Aunque los aficionados eran conscientes de que el enfrentamiento no iba a constituir uno de los hitos en el calendario del rugby de Sudáfrica, era necesario considerar que se trataría de un encuentro donde los dos contendientes, con toda seguridad, iban a poner todo de su parte para conseguir la victoria, por lo que se podía asegurar que la contienda, por lo menos, iba a proporcionar entretenimiento a los espectadores.

Tanto por su carácter de local como su valiente actuación contra los Vodacom Bulls la semana pasada, los Griquas eran los favoritos para este partido. Pero los Pumas hicieron un juego perfecto para romper los pronósticos.

Los visitantes, específicamente sus delanteros, dominaron las primeras fases y su medio de apertura, Eddie Fouche, controló el juego, implementando una exhibición de patadas tácticas impecable, a la vez que el equipo mantuvo una disciplina encomiable a la vez que no perdieron la serenidad en sus esquemas defensivos.

Desafortunadamente los locales intentaron alcanzar su juego óptimo en la primera parte, pero no lo consiguieron hasta bien avanzada la segunda.

Los dos primeros ensayos los consiguieron los visitantes por medio de su medio de melé, Gunter Smuts, y al ala Etienne Taljaard, ambos convertidos por su medio de apertura Eddie Fouche, que además consiguió la transformación de un puntapié de castigo que puso su tanteo en el marcador en 17 frente a los 6 puntos que consiguieron los locales gracias a dos transformaciones de su 10, George Whitehead.

La primer y verdadera reacción de los Griquas llegó en los minutos finales del primer tiempo cuando el segunda línea Victor Sekekete irrumpió desde la parte trasera de un maul perfectamente estructurado.

Pero, sin lugar a dudas, los locales tenían que cambiar el «chip» e incrementar la intensidad de su juego si pretendían dar la vuelta al marcador pero, desafortunadamente para ellos, el cambio simplemente no llegó.

Fouché amplió la ventaja de los Pumas con otros 3 puntos antes de que Griquas lograrán su segundo ensayo por medio del sustituto Adre Smith, con lo que las diferencias se acortaban y todo podría ocurrir, pero las esperanzas de los locales se vieron truncadas cuando el zaguero de los Pumas, Devon William, consiguiera un deslumbrante ensayo a 10 minutos del final, que casi puso fin al partido.

Los Griquas en un último impulso en los minutos finales se alojó en las proximidades de la zona de ensayo rival para crear algunas oportunidades de ensayo, pero su ejecución continuó decepcionándolos, ya que solo pudieron conseguir otros tres puntos antes del pitido final.

A continuación, exponemos algunos momentos destacables del partido.

Ha sido realmente difícil seleccionar momentos destacables del partido, ya que ambos equipos independientemente que pongan todo su entusiasmo en el fragor de la batalla, están en un nivel inferior de las franquicias que constituyen el top del Super Rugby Unlocked, incluyendo a los Cheetahs, aun así hemos seleccionados algunos elementos que por haber tenido un final feliz han podido ser considerado como de cierta importancia.

1. Técnica de evasión 1 v 1. Swerve

Para que una situación 1 v 1 tenga éxito no todo depende, aunque si en gran parte, de las habilidades de evasión del portador del balón, ya que el defensor puede condicionar al atacante haciendo que tome una trayectoria determinada donde pueda tener alguna opción de capturarlo. De cualquier forma, la peor posición del defensor es esperar al portador dándole las dos opciones de escape, izquierda y derecha, por lo que un movimiento previo del defensor puede condicionar al atacante a tomar una dirección con lo que el defensor incrementa sus posibilidades de éxito.

El caso más desfavorable, que se convierte en el éxito del atacante, es el que presentamos en el clip que mostramos a continuación, en el que el atacante hace un swerve que deja al defensor sin ninguna opción. Movimiento de evasión, por otro lado, muy bien ejecutado.

2. Maul

El maul aporta dividendos, aunque es una situación que se produce con muy poca frecuencia en el juego abierto, sigue constituyendo un arma de ataque a partir del lateral al que no quiere renunciar ningún equipo, arma que incrementa su valor cuanto más cerca se produce de la línea de ensayo rival.

La razón es simple, la dificultad de su defensa. En la mayoría de las ocasiones o acaba en ensayo o en un colapso del agrupamiento provocado por el defensor, lo que conduce a un puntapié o incluso a un ensayo de castigo.

Existen equipos que son verdaderos especialistas en el trabajo del maul, bien empujando, girando o combinando ambas acciones. En el partido que estamos analizando podemos apreciar como los Griquas consiguen sus dos únicos ensayos a partir de mauls de lateral, a la vez que podemos apreciar que los Pumas se encuentran indefensos respecto a la forma de detener el avance de sus rivales.

Open play

Dentro de la «calidad» del partido, si ha habido algún equipo merecedor de la victoria han sido los visitantes, los Pumas han intentado crear más y han defendido mejor, basta observar los datos estadísticos para corroborar estas afirmaciones, mayor número de turnover conseguidos en defensa, mayor éxito en transformaciones, mayor número de pases, 116 frente a 79…

Hemos querido seleccionar una acción en «open play» de los Pumas donde puede apreciarse como intentan romper la defensa rival, en este caso el nº 10 Eddie Fouche, y como es apoyado por su nº19 Phumzile Maqondwana, que recibe el balón y al ser placado da un «chest pass» o «upload» a su zaguero, Devon Willians que llega en apoyo y que logra ensayar entre palos.

STORMERS (23) – LIONS (17)

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Tras una primera jornada de descanso llegó el momento del debut de los Stormers en la competición Super Rugby Unlocked. Previamente al partido y aun conociendo las bajas por parte de los Lions, no cabía la menor duda que se enfrentaban dos de los «gallitos» de la competición.

El resultado final del partido celebrado en el Newlands Stadium de Ciudad del Cabo cayó del lado de los de casa (23-17), pero sin miedo a equivocarnos podemos afirmar que el marcador final fue los más positivo que los Stormers sacaron del juego que realizaron, ya que su actuación distó bastante a lo que nos tiene acostumbrado normalmente.

Cabría pensar que los Lions pusieron también algo de su parte para el mal juego de los Stormers, teniendo en cuenta que venían algo más rodado ya que habían celebrado un encuentro el 9 de Octubre en el Kings Park de Durban frente a los Sharks, partido que se podría calificar como película de suspense, por lo incierto del resultado y por un final rodeado de cierta polémica.

Desde el comienzo del partido se pudo observar que los Stormers estaban demasiado ansiosos y precipitados en sus acciones (esto fue evidente en los errores de manejo que cometieron en la primera mitad), y el hecho de que fue su primer partido competitivo también marcó su juego: los Lions parecían mucho más preparados en los primeros 40 minutos. Pero tampoco eran perfectos.

Los Lions abrieron el marcador con una transformación de Jantjies y poco después, los Stormers respondieron con tres puntos cuando Damian Willemse hizo lo propio para igualar la contienda.

No pasó mucho tiempo antes de que el velocista de los Lions, Rabz Maxwane, se abriera paso hacia la línea de ensayo para conseguir el primer ensayo del partido. Jantjies sumó la conversión para recuperar el liderato para su equipo (3-10).

Los Stormers estuvieron cerca de anotar en la primera mitad varias veces, como después de que su apertura, Willemse, tras una efectiva patada estableció un lateral en la 22 rival, seguido de un movimiento muy elaborado a partir de la primera fase que hubiera sido muy brillante si hubiera finalizado en ensayo (el talonador Bongi Mbonambi tenía una línea de ensayo frente a él y sin oposición cuando dejó caer el balón a la altura de la línea de 5m). Poco después de eso, también estuvieron lo suficientemente cerca como para ensayar después de que el capitán Siya Kolisi se abriera paso antes de que se cometiera un adelantado.

Cuando faltaban cuatro minutos para el descanso, Willemse puso el marcador en un 6-10. Pero, en honor a la verdad, los Stormers en estos últimos minutos acosaron la zona de ensayo rival sin sacar producto de su presión.

Los tres cuartos de los Stormers se reorganizaron en la segunda mitad después de que el ala Sergeal Petersen se fuera por una lesión. Esta incidencia provocó que el apertura Willense pasara a zaguero entrando como apertura Tim Swiel.

Diez minutos después del inicio del segundo tiempo, Willemse ayudó a los Stormers a acercarse a la ventaja de los Lions cuando consiguió otra transformación (9-10), y los puntos reales llegaron cuando el centro interior Rikus Pretorius anotó un ensayo de intercepción para poner a los anfitriones por delante por primera vez en el partido. Willemse convirtió para poner el marcador en 16-10. La diferencia se incrementó aún más cuando en el último cuarto el número 12 Dan du Plessis, logró ensayar, ensayo que fue convertido nuevamente por Willemse alcanzándose la diferencia de 23-10.

Sin embargo, Jantjies se aseguró que los Lions se mantuvieran en el juego cuando él mismo anotó un ensayo (23-17). Willemse a tres minutos del final, intentó una nueva transformación que hubiera sentenciado el partido pero la mala fortuna hizo que el balón diera en los palos y a partir de este momento el partido incremento en mucho su intensidad.

Después de liderar 23-17 con tres minutos para el final, parecía que los anfitriones podrían perder el partido después de que el capitán de los Lions, Elton Jantjies, dio un pase-patada (kick pass) que los ayudó a abrirse camino hacia el campo de los Stormers y los llevó a unos metros de la línea de ensayo.

Pero los anfitriones aguantaron.

A continuación, exponemos algunos momentos destacables del partido:

1. La belleza de lo simple

Probablemente los Lions son un equipo que gana menos partidos de los que cabría pensar por el tipo de juego que desarrollan, o por lo menos, espero que se me permita la licencia, el juego que me divierte, el que hace que el balón esté en continuo movimiento, donde la evasión es mejor que el contacto, algo impropio del juego sudafricano.

Si hay un equipo en Sudáfrica que hace espectáculo con su brillante juego a la mano, independientemente de la zona del campo en la que estén situados y sobre todo no restringiendo el manejo a los tres cuartos, ya que en este aspecto todos los componentes del equipo, independientemente del número de su espalda es capaz, si llega la situación, de mover el balón con una habilidad encomiable.

Otro aspecto que los caracteriza es la «imprudencia», así lo calificarían los equipos acostumbrados a jugar seguro, con miedo al riesgo y que preferirían dar una patada de aclarado en su zona de 22 en lugar de aprovechar una situación en superioridad numérica para batir al rival.

Durante los 80 minutos de duración del partido, los Lions lo han intentando aunque al final del mismo la fortuna no les ha sonreído, pero estoy convencido que más pronto que tarde el estilo de juego que implementan dará sus frutos.

En el clip que presentamos a continuación podemos observar que lo simple puede ser bello, se trata de mover el balón, desde zonas calificadas como defensivas, haciendo que las interrupciones de la continuidad sean de poca duración, atacando en dos oleadas, temporizando los pases adecuadamente, fijando a los rivales, en pocas palabras lo simple puede ser bello.

2. Movimiento tres cuartos Lions

Hemos elegido este movimiento de tres cuartos porque podría servirnos para enfatizar el concepto de juego de los Lions, frente al denominado rugby seguro de los Stormers.

En este caso se trata de una melé en las proximidades de las dos líneas de 5m, la de zona de marca y la de lateral, lo que proporciona un solo lado de ataque, el abierto, pero con máxima amplitud.

Es difícil considerar que hubiera otro equipo sudafricano que intentase jugar a la mano desde esa situación, quizás en el hemisferio sur los otros tres equipos de la Championship, tanto en selecciones como en las franquicias de las que se nutren si se atreverían, pero Sudáfrica es Sudáfrica y el rugby se mide por otros parámetros.

Se trata de de un magnífico movimiento en la que el medio de melé, Morne van der Berg, abre el balón desde los pies de su nº 8 Len Massyn, a su centro interior, nº 12 Dan Kriel, saltándose al apertura Elton Jantjies, tras el pase, el medio de melé redobla a su centro para recibir nuevamente el balón, momento en el que el centro exterior, Burger Odendaal, sigue una trayectoria para simular una recepción del balón del 9, actuando como señuelo, siendo el receptor del pase el ala del cerrado nº 11, Sibhale Maxwane, que se ha incorporado desde su posición inicial y que avanza unos valiosos metros hasta que es capturado por el ala rival.

Movimiento que podría hacer acabado en ensayo si el zaguero de los Lions, Viljoen, hubiera elegido otra trayectoria que lo hubiera acercado al portador del balón. De cualquier forma, alabamos, el carácter aventurero de los Lions.

3. Contraataque

Otro excelente ejemplo de la continuidad que imprimen a su juego los Lions, parece que el juego al pie solo lo emplean para situaciones límites en defensa, o estratégicamente como arma de ataque, con el objetivo de intentar recuperar o por lo menos disputar la posesión.

En este caso mostramos lo indicado anteriormente, tanto delanteros como tres cuartos tienen capacidades innegables para el manejo, rehuyendo el contacto, lo que podría poder poner en peligro la posesión. Desde luego no es una idea descabellada, aunque esto no quiere decir que rehúyan el contacto, quiere decir que estudian las posibilidades de sustituirlo por mantener con más fiabilidad la posesión del balón mediante el manejo.

En el clip que exponemos a continuación, además de las habilidades de manejo, es interesante que enfaticemos la realineación de los jugadores atacante a partir de los puntos de encuentro, independientemente de sus posiciones en las formaciones fijas, además del intento de sacar los balones del breakdown en el mínimo tiempo posible, ya que está comprobado que la posibilidad de batir al rival está en relación directa con el tiempo que el balón se mantiene inmovilizado (más tiempo, menos posibilidades).

En algún sitio, aunque hace ya bastante tiempo, alguien habló del concepto de Rugby total, como forma de alcanzar la excelencia.

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