69. Primera jornada Super Rugby Unlocked

SHARKS (19) – LIONS (16)

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Con cierto retraso respecto a sus torneos «hermanos» celebrados en Nueva Zelanda (Super Rugby Aotearoa) y en Australia (Super Rugby AU), llegó el momento del que se celebrará durante 7 jornadas en Sudáfrica (Super Rugby Unlocked), todos ellos organizados a partir de la competición del Super Rugby que tuvo que ser cancelada por motivo de la pandemia.

En el partido inaugural de la competición sudafricana se enfrentaban quizás dos de los equipos con más aspiraciones a conseguir el título final, Sharks y Lions, el partido tuvo lugar en el Kings Parks Stadium de Durban. El resultado final favoreció a los locales por un estrecho margen, 19-17, y aunque esto es una realidad, el cómo lo lograron contra sus bravos visitantes es un misterio.

Si tuviésemos que acudir a los antecedentes, podríamos indicar que durante los 30 primeros minutos de partidos los Sharks siguieron lo que se presuponía que debía acontecer durante todo el partido, dominar a sus visitantes, pero en esta ocasión y a partir de esos primeros minutos, el guión sufrió algunos cambios hasta tal punto que los visitantes dominaron el resto del encuentro y en un final muy emocionante les faltó muy poco para hacerse con la victoria.

Por declaraciones del entrenador de los Sharks, Sean Everitt, sabemos que había pedido a su equipo que salieran al campo dispuestos a jugar con máxima intensidad y empleo de energía, a lo que sus jugadores respondieron admirablemente, trabajando sin parar de correr y chocar desde el pitido inicial y amenazando con sacar del campo a los Lions.

Los visitantes apenas tocaron el balón en el primer cuarto y casi con toda seguridad si se les hubiera preguntado no hubieran dudado en indicar que estaban encantados con ir por debajo en el marcador solo 7-0 en ese momento, habiéndose beneficiado de algunos errores de finalización de los Sharks.

A ese resultado se llegó debido al ensayo del ala nº 11, Blitzbok Werner Kok, en su debut con los Sharks, gracias a un pase perfectamente cronometrado del centro exterior, Lukhanyo Am, que se pareció al famoso offload que dio a Makazole Mapimpi en la final de la Copa del Mundo.

En la primera oportunidad de ataque de los Lions casi logran ensayar, gracias al ala Rabz Maxwane, que recibió un placaje doble por Marius Louw y Sikhumbuzo Notshe, en el mismo banderín de lateral.

El marcador sufrió alteraciones gracias a las transformaciones de los aperturas de ambos equipos, Curwin Bosch de los Sharks (2) y Elton Jantjies (1) para dar a los Sharks un colchón de 10 puntos en el descanso, diferencia que se nos antoja holgada ya que posiblemente hubiera sido menor si los locales no hubiesen terminado el primer tiempo defendiendo valientemente.

Pero los Lions anotaron primero en la segunda mitad, una colaboración espectacular entre Jantjies y Jamba Ulengo. Todo se fraguó tras un robo de balón a partir de un saque de 22m corto de los Sharks, del que los Lions desarrollaron una serie de fases en la proximidades de la línea de ensayo de los locales, al final de las cuales el árbitro sancionó con puntapié de castigo por fuera de juego a los negros en la intercepción de las líneas de 5m de ensayo y 15m de lateral. Jantjies optó por jugar un «kick pass» hacia el otro lado del campo donde puso el balón al alcance del ala nº 14, Jamba Ulengo, que estaba sin marca en la otra esquina.

Su conversión significó que los Lions se habían colocado en el marcador con una diferencia de 3 puntos, 13-10.

Bosch y Jantjies intercambiaron transformaciones para que el marcador reflejase un 16-13 y esto a falta de un cuarto de partido para la finalización del mismo.

Y con 10 minutos para el final, Jantjies logró el empate a 16, pero posteriormente una infracción por «no alejarse» de los Lions permitieron que Bosch lograse otra transformación desde larga distancia a palos.

Pero los Lions siguieron presionando y los Sharks se vieron aliviados cuando en la transformación de un puntapié de castigo ejecutado Jantjies el balón rebotó en los palos.

La emoción se mantuvo hasta la bocina final cuando los Lions dispusieron de una nueva posibilidad de transformación que, en caso de éxito, hubiera dado un resultado final de empate, pero que eligieron melé en las proximidades de la zona de marca de los Sharks, y después de una sucesión de reinicios los anfitriones consiguieron una infracción contra los Lions. Partido finalizado.

A continuación, exponemos algunos momentos destacables del partido:

1. Los errores se pagan
Si se analiza con detenimiento el partido que enfrentaron a los Sharks y a los Lions, es prácticamente increíble creer que los locales consiguieran la victoria. Uno de los elementos definitorios para esta afirmación queda plasmado en la gráfica áreas de acción de las estadísticas, en la que podemos observar no solo la posesión, sino también el tiempo transcurrido por cada equipo en cada una de las zonas del campo.

Pero cuando se presentan las oportunidades hay que cogerlas con ahínco y los errores cometidos en las mismas, normalmente se echan de menos cuando transcurridos los 80 minutos se mira el marcador.

Hemos seleccionado tres secuencias, que hemos montado en una película en la que se pueden contemplar tres errores cometidos por los Lions, que sin ellos, sin lugar a dudas, el resultado hubiera sido muy diferente.

⦁ En el primer clip podemos observar un movimiento de simple manejo de los Lions a partir de un puntapié de franco, con el que se sanciona a la melé de los Sharks, sacado rápidamente a la mano por el medio de melé, Morne van de Berg, a partir del que consiguen una superioridad numérica gracias a la ruptura del nº 15, Wiljoen, que a su vez realiza un pase, perfectamente ortodoxo al ala nº 14, Jamba Ulengo, que se incorpora a la línea llegando desde el otro lado del campo, y que deja caer por una mala recepción.

⦁ En el segundo, podemos establecer la incógnita de si se trata de un error o un producto de la mala suerte, cuando Jantjies estrella el balón, de una transformación de puntapié de castigo, en los palos. Estábamos en el minuto 76 y el resultado estaba arriba por tres puntos para los Sharks, la transformación hubiera supuesto el empate. Pero preferimos clasificar esta acción como error porque un jugador del nivel del apertura de los Lions y de los Springboks no puede tener ese desliz.

⦁ En el tercer caso, el error, bajo nuestro punto de vista, está en una toma de decisión. Una vez habiendo sonado la bocina y disponiendo de un puntapié de castigo a favor, de fácil transformación, Jantjies decide solicitar melé, la verdad es que la posición era sobre la línea de 5m, pero esto no justifica desperdiciar un puntapié a palos que hubiera significado el empate final del partido. En la melé las posibilidades de éxito son grandes, pero también se pueden cometer errores, además de la interpretación arbitral y, esto fue justamente lo que pasó, fueron sancionados con puntapié de castigo y el partido finalizó. Más vale pájaro en mano que ciento volando. Un empate en el campo de los Sharks hubiera sido un

1. Kick pass
Los entrenadores siempre hablamos de la necesidad de plantear diferentes escenarios en el entrenamiento para que los jugadores, además de perfeccionar las habilidades, sean capaces de tomar decisiones adecuadas.

Pero no podemos afirmar que la toma de decisiones es el único elemento fundamental que tienen que dominar todos los jugadores, es importante, pero si no va acompañada de una buena ejecución de la habilidad que requiere la decisión adoptada, el resultado es equivalente a haber seleccionado una mala opción.

El apertura de los Lions, Jantjies, es capaz de reunir dentro de sus habilidades, ser capaz de tomar una buena decisión producto de una buena visualización del campo, rivales y compañeros, y de implementar la decisión con una precisión impecable. En el clip que presentamos vemos como el apertura de los Lions dispone de un puntapié de castigo a 5m de la línea de ensayo rival y «se atreve» a ejecutar un «kick pass», pase patada, de 40m, que llega a las manos del ala Jamba Ulengo, después de sobrepasar al apertura de los Sharks, Bosch. Realmente espectacular.

3. El placaje
Cuando analizamos la defensa podemos utilizar diversos puntos de vista, como puede ser la que requiere de un sistema coordinado por todos los elementos implicados en el mismo o como la que implica una situación de 1 v 1, entre otros.

En el clip que presentamos se cumplen los dos requisitos. La acción se desarrolla a partir de una melé a favor de los Sharks, que su medio de melé, Sanele Nohamba, decide jugar por el cerrado. Podemos ver como el medio de melé de los Lions, Morne van der Berg, se desplaza para placar al zaguero «negro», Manie Libbock.

Hasta ahí perfecto, el sistema defensivo ha funcionado y el placaje 1 v 1 también, pero vayamos a lo importante, ¿cuando concluye el placaje?, idealmente cuando el placador suelta al placado, es capaz de ponerse sobre su pies y robar el balón al placado. Esto es un placaje bien finalizado, ya que se ha conseguido el objetivo final, detener al atacante y provocar un turnover.

CHEETAHS (53) – PUMAS (31)

Estadísticas

En el Estadio Free State de Bloemfontein, se ha celebrado el segundo partido de la recién inaugurada competición de franquicias sudafricanas Super Rugby Unlocked entre los Cheetahs y los Pumas.

A priori el resultado final del partido parecía tener un claro vencedor y, en este caso, los pronosticadores acertaron, pero quizás no hubieran tenido tanto éxito si hubieran tenido que vaticinar el resultado final, 53-31. Los Cheetahs fueron demasiado fuertes para los Pumas.

El equipo local anotó 8 ensayos a lo largo del partido de los cuales 5 tuvieron en lugar en el primer tiempo gracias a una deslumbrante exhibición de juego de su línea de tres cuartos, hasta alcanzar un resultado parcial de 41-3 que dejaba sentenciado el partido en los primeros 40 minutos. Afortunadamente, los visitantes aportaron su granito de arena al espectáculo consiguiendo 4 ensayos en el segundo tiempo.

Es difícil poder destacar a algún jugador local respecto de sus compañeros de equipo cuando el tanteo ha sido tan abultado, pero aún así, es importante tener en mente el excelente trabajo realizado por el ala nº 14, Malcolm Jaer y el centro interior, nº 12 Frans Steyn. El ala anotó dos veces en los primeros 15 minutos y una vez más en la segunda parte, mientras que Steyn, en su debut con los Cheetahs, dominó la zona central del campo con carreras devastadoras y una defensa impresionante.

Seríamos injustos si no incorporásemos a la lista al otro ala, nº 11 Rosko Specman, que perforó en varias ocasiones la defensa de los Pumas, consiguiendo dos ensayos, y dejó patente que tenía demasiado ritmo y juego de pies para sus oponentes.

El primer ensayo del encuentro solo tardó en llegar dos minutos y fue conseguido por Jaer, a partir de un movimiento de tres cuartos en el que se incorporó el zaguero, Clayton Blommetjies, acción que reiteró en varias ocasiones a lo largo del encuentro. El responsable de los tiros a palos, el medio de melé Ruan Pienaar logró su primera conversión tras el ensayo, a esta le siguieron otras cinco.

Los Pumas a comienzos del partido dieron la impresión que iban a presentar resistencia a sus anfitriones hasta el punto que consiguieron sus 3 primeros puntos a los pocos minutos, producto de la transformación de un puntapié de castigo a cargo del medio de apertura Eddie Fouche, pero fue solo un espejismo ya que no consiguieron incrementar su marcador hasta la segunda parte.

Siguiendo cronológicamente con los acontecimientos, el siguiente en conseguir puntos para los Cheetahs fue Pienaar, que anotó la transformación correspondiente al puntapié de castigo señalado por el árbitro por fuera de juego de los defensores.

Los Cheetahs no parecían estar satisfechos con el resultado y en el minuto 11, nuevamente Jaer consiguió ensayar de nuevo, producto de un «open play» con una serie de fases donde brillaron las técnicas de manejo que permitieron al ala sobrepasar la línea de ensayo rival sin oposición.

Cuando las cosas van mal, pueden empeorar, o las desgracias nunca vienen solas, estos son mantras que se podrían aplicar a los Pumas cuando antes de finalizar el primer cuarto de juego, el capitán de los Pumas, Ryan Nell, tuvo que abandonar el campo de juego producto de una lesión.

El tercer ensayo de los Cheethas fue conseguido en el minuto 16 por el flanker, Junior Pokomela, que recibió el balón del ala Specman tras una impresionante carrera y que lo posó debajo de palos tras correr por la línea de lateral. Pienaar convirtió para una ventaja de 22-3.

Los Pumas lograron detener el flujo de ensayos y ataques por un tiempo, pero eso duró solo diez minutos antes de que Specman capturase una excelente patada grubber de Steyn, y solo trascurrieron 2 minutos para que se anotase el siguiente ensayo, el cuarto, producto del mismo protagonista tras una carrera de 40m.

Specman una vez más rompió las líneas de defensivas visitantes con una gran carrera en el último minuto de la primera parte, pasando el balón a Pienaar aunque ya sobre la línea de ensayo. El medio de melé anotó, quinto ensayo, y pateó la conversión para que el equipo local ganara por 41-3 en el descanso.

La segunda mitad comenzó con la misma tónica con la que acabó la primera, con un ensayo de los Cheetahs, curiosamente fue el sustituto de Specman, William Small-Smith, quién consiguió el sexto ensayo para su equipo.

Y llegó en momento de los Pumas y producto de un error de pase del capitán de los Cheetahs fue aprovechado por su rival directo, el medio de melé, Ginter Smuts, que levantó el balón para anotar junto al córner.

Parece que este ensayo dio ánimos a los visitantes que consiguieron su segundo ensayo a partir de una variación de lateral por medio del flanker Daniel Maartens. Los Pumas siguieron con su «momentum» atacante en esta parte final del partido y fue el segunda línea Le Roux Roets quién usó su fuerza para romper la línea defensiva en el tercer ensayo de de su equipo.

Por último, el ala Neil Maritz, consiguió el cuarto ensayo con la bocina sonando, que junto con las conversiones «camuflaron» el resultado final en un 53-31.

A continuación, exponemos algunos momentos destacables del partido:

1. «Front foot»

El primer principio básico del rugby es avanzar, si eres capaz de hacerlo cuando estás en posesión y dispones de apoyo para solucionar situaciones límites o proporcionar el balón a un compañero en mejor posición, serás capaz de conseguir una continuidad del juego que hará que la defensa se vaya desorganizando conforme se vayan sucediendo las fases, esto creará una presión al rival que cualquier sistema defensivo que empleen será inútil ante tanta eficacia.

Para avanzar con éxito es necesario tener como objetivo sobrepasar la línea de ventaja, lo que provocará que el equipo defensor tenga que retroceder («back foot»), para poder intervenir en el juego sin infringir la regla del fuera de juego. En cambio, el equipo atacante se encontrará siempre en «front foot» dirigiéndose hacia el balón y con toda la ventaja.

Si la situación de «front foot» se mantiene durante varias fases, queda garantizado que la desorganización defensiva será tal que conseguir un ensayo dependerá exclusivamente de sabe implementar con eficacia las habilidades básicas, trayectorias de carrera, pases…

En el clip que presentamos a continuación podremos observar como la secuencia comienza a partir de una melé, más o menos centrada y ya desde el primer movimiento, que parte de la primera fase, los puntos de encuentros o interrupciones de la continuidad por alguna actuación defensiva eficiente, se hace más allá de la línea de ventaja y esto sucede durante 5 fases, al final, lo dicho…, 5 puntos como mínimo.

2. Miscelánea de pequeños detalles

En un partido de las características del que han enfrentado a los Cheetahs con los Pumas y del que intentamos extraer algunos momentos destacables, las dificultades para conseguirlo han constituido prácticamente una odisea. Cuando un equipo tiene la posesión del balón durante prácticamente los 80 minutos y consigue más de 40 puntos antes de llegar al descanso, poco hay que decir del ataque y menos de la defensa, porque podría tratarse de un partido donde solo hay un contendiente en el campo.

Es el típico partido que en condiciones normales, no pandémicas, los espectadores hubieran estado más tiempo en la barra del bar que sentados en sus asientos ensimismados y en tensión por el juego y el resultado.

Por este motivo, hemos extraído unos pequeños detalles, breves acciones individuales, que proporcionan cierta brillantez al partido, hablamos de algún placaje, alguna técnica de evasión, una excelente penetración por un intervalo para recibir un pase corto que rompe la línea de defensa y un buen ejemplo de defensa blitz. Los clips los hemos montado en la película que pueden observar a continuación.

BULLS (30) – GRIQUAS (23)

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En la segunda jornada del Super Rugby Unlocked se enfrentaban en el Estadio Loftus Versfels de Pretoria, los Bulls frente a los «novatos» Griquas y desde luego suponemos que el entrenador de los Bulls, Jake White, sentiría tras el partido un cierto alivio al poder comprobar que su equipo empezaban a mostrar un juego más parecido al que estaba acostumbrado a practicar con anterioridad, enfatizando dentro de su desempeño un incremento en el carácter de su equipo ya que tuvo que resistir un serio desafío de los Griquas en su primer partido en casa del torneo.

La victoria de los Bulls por 30-23 no fue algo seguro durante una gran parte del transcurso del partido, ya que los visitantes tenían una ventaja de 18-10 cuando quedaban menos de 30 minutos para la conclusión del partido.

Hasta esa parte final del partido, pudimos observar como los Griquas eran los portadores de la iniciativa, algo complejo ya que se estaban enfrentando a un equipo cargado de Springboks, al que dominaron mediante la utilización de tácticas de ataque inteligentes, con numerosos offloads en el placaje y cambiando el sentido del juego mediante pases al interior, y todo esto acompañado de una férrea defensa.

Los delanteros tampoco dieron un paso atrás, con el segunda Victor Sekekete, el pilar Mox Mxoli y el nº 8 Niell Jordaan trabajando de una forma muy entusiasta.

Los Bulls no pudieron encontrar el mismo ritmo de ataque que lograron en el partido previo al campeonato que jugaron contra los Sharks. Esta vez, parecían estar forzando las cosas, tomando opciones incorrectas en momentos inadecuados, probablemente estos errores en la toma de decisiones estaban condicionados porque su paquete de delanteros no lograba conseguir el dominio físico que White hubiera esperado.

El comienzo del partido aportó confianza a los visitantes ya que fueron capaces de frustrar, en las proximidades de su zona de marca, el ataque de maul de los Bulls y en contraprestación y, a continuación, fue el apertura y capitán de los Griquas, George Whitehead, quién inauguró el marcador a partir de una transformación de un puntapié de castigo.

Tras esa transformación transcurrieron unos minutos de juego en los que sobresalieron los flankers de los Bulls, Marco van Staden y Arno Botha, aunque la finalización de su actuación, una infracción rival fue desaprovechada por Morné Steyn en su intento de transformación.

El ala nº 14 de los Bulls, Travis Ismaiel, logró realizar una bella ruptura mediante una dinámica carrera pero que no pudo encontrar a su zaguero, Gio Aplon, para culminar la jugada.

Los Griquas consiguieron su primer ensayo gracias al ala nº 11, James Verity-Amm, que logró posar el balón en las proximidades del banderín de córner, después de una excelentes «quick hands» por el lado cerrado.

Debemos enfatizar el excelente trabajo que realizó durante todo el encuentro, el medio de melé de los Griquas, Zak Burger, que fue capaz de mantener a la defensa rival muy concentrada en los márgenes de los breakdowns porque sus movimientos constituían una verdadera amenaza, además de utilizar el pie en varias ocasiones muy inteligentemente.

El apertura de los Bulls logró acortar la diferencia de puntos que se reflejaba en el marcador antes de la llegada del descanso gracias a la transformación de un puntapié de castigo, y casi en los límites de los primeros 40 minutos los Bulls igualaron el resultado gracias al segunda línea, Jason Jenkins, quién tras una brillante carrera pasó a su compañero de subunidad, Ruan Nortje, para llegar con un 10-10 al descanso.

El comienzo de la segunda mitad no fue muy halagüeño para los anfitriones ya que su nº 8, Tim Agaba, recibió una tarjeta amarilla por una infracción cínica y Griquas volvió a adelantarse cuando su zaguero, Anthony Volmink, capturó un pase suelto del nº 11 rival, David Kriel, para darle a su equipo una ventaja de cinco puntos.

La ventaja para los visitantes se incrementó gracias a la transformación de un puntapié de castigo por el apertura, Whitehead, que puso el marcador en 18-10, y parecía que los Griquas iba a repetir el triunfo de la Currie Cup del año pasado en Loftus.

Pero el acierto anterior en su tiro a palos se vio truncado un poco más tarde cuando el capitán fue sancionado y mostrado tarjeta amarilla, por «no alejarse». Como resultado de la melé subsiguiente los Bulls consiguieron un ensayo de castigo por infracción de la melé de los visitantes.

Un poco más tarde, el centro interior, Cornal Hendricks de los Bulls, casi aseguró la victoria cuando estaba a punto de ensayar, pero el ala de Griquas, Daniel Kasende, le quitó el balón de las manos.

Sin embargo, el apertura de los Bulls estuvo muy acertado al transformar desde larga distancia un puntapié de castigo, lo que ponía el marcador en un 20-18 para los locales, le habían dado la vuelta al marcador, pero la diferencia se incrementó gracias al ensayo del flanker nº7, Botha, que recibió un pase interior de su medio de melé, Ivan van Zyl, para asegurar la victoria.

Todavía no estaba dicha la última palabra ya que los Griquas lograron su último ensayo gracias al ala nº 11, Verity-Amm, pero Steyn remató las cosas con otra transformación de puntapié de castigo.

A continuación, exponemos algunos momentos destacables del partido:

1. Visión de juego

Ir «around the corner» (alrededor de la esquina), es un movimiento muy común mediante el que los delanteros reciben el balón en corto a partir de un punto de fijación, breakdown, por el margen más alejado del mismo teniendo como referencia el sentido del juego, este movimiento si se realiza a partir de un balón rápido del breakdown puede conseguir coger a la defensa si completar su organización defensiva en el margen que se va a atacar.

Esto podríamos considerarlo como común, jugar en el sentido del juego, para alejar el balón de la zona de presión, de mayor concentración de defensores. Pero a veces, «saltarse las normas» y cambiar el flujo del juego, puede tener un efecto demoledor para el rival, pero, obviamente, necesitamos jugadores con capacidad de «leer el juego» y analizar la disposición defensiva rival. En primer término, la trayectoria de aproximación del medio de melé, podría ser otro jugador, pero generalmente es un «playmaker» quién dispone más desarrollada las capacidades citadas anteriormente, debe ser tal que le permita obtener una visión global de las opciones disponibles, para cuando llegue al balón optar por la más adecuada, estas son las llamadas trayectorias en «L» del medio de melé, y no ir corriendo al breakdown con la mirada puesta en el balón.

En el clip que presentamos podemos observar como el medio de melé de los Griquas, Zak Burger, observa la superioridad numérica existente en el lado cerrado e independientemente que el sentido del juego llevaba el balón en otra dirección, invierte el sentido del mismo para aprovechar el 3 v 2 que se había presentado.

Observa al medio de melé como cuando se aproxima al balón ya ha tomado la decisión a adoptar. No debemos olvidar la importancia de una buena comunicación para ayudarlo en su labor.

2. El peligro del kick pass

En alguna otra ocasión hemos comentado la dificultad que entraña llevar a cabo esta habilidad de patada, ya que reúne necesariamente dos requisitos que deben implementarse con suma perfección. Una es la toma de decisión sobre cuando ejecutarla, después de haber analizado la posición defensiva del rival y de nuestro atacante, normalmente más alejados, de la posición desde la que se va a llevar a cabo la patada y en segundo término la exacta ejecución, precisión, del gesto técnico, la patada.

Una patada mal ejecutada, por ejemplo corta, puede provocar una intersección del rival que podría correr sin obstáculos hasta la zona de ensayo rival, independientemente del punto en el que se esté ejecutando la acción.

O puede ocurrir, que aunque el balón llegue al destino deseado, lo haga en una situación extrema en la que el atacante no tome una buena decisión sobre qué acción llevar a cabo debido a la proximidad del rival y la conclusión sea un resultado negativo.

Este último, es el caso que presentamos en el clip que exponemos a continuación. Buena ejecución de la patada y una mala resolución del receptor de la misma. Se trata de una habilidad de verdadero riesgo, pero que es el rugby sin riesgos, aunque sin son medidos mejor.

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