67. Primera jornada Super Rugby Aotearoa

INTRODUCCIÓN

Al margen de que se preveía apreciar un rugby espectacular durante el fin de semana, gran parte de la atención previa recaía en cómo se iban a arbitrar los dos partidos de esta primera jornada. Como parte de las innovaciones del torneo, se anunció que los árbitros de Nueva Zelanda iban a aplicar las reglas del breakdown y fuera de juego de una manera más estricta para crear un juego más rápido y seguro, al tiempo que permitirían una competencia más justa en el breakdown. A lo largo de los 160 minutos de rugby jugados este fin de semana, quedó muy claro que los jugadores necesitarán tiempo para adaptarse, ya que se otorgaron un total de 60 puntapiés de castigo. En comparación, en los primeros dos partidos de la temporada regular del Super Rugby solo se sancionaron 39. Esto no quiere decir que los árbitros Paul Williams y Mike Fraser tuviesen una mala actuación, solo que estaban arbitrando de la manera que se les había indicado. Por supuesto, con un total de 11 ensayos anotados durante el fin de semana, podríamos pensar que no, necesariamente, el arbitraje ejerció un impacto negativo en el ataque. Ciertamente hizo que el juego en los partidos Highlanders vs Chiefs y Blues vs Hurricanes fuera más rápido, ya que los equipos trataron de evitar el breakdown. Esto es más una demostración de que los jugadores necesitarán un par de fines de semana para analizar y adaptarse al nuevo estilo de arbitraje.

Más importancia del jackler (Fetcher)

Uno de los efectos colaterales más interesantes de un arbitraje más estricto en el breakdown fue el cierto beneficio que obtuvo el equipo defensor, en la medida en que les dio a los jacklers una mayor oportunidad de conseguir turnovers o penalizaciones después de un placaje. En los últimos años, los árbitros han sido mucho más duros con los jacklers ya que exigían la necesidad de «mostrar la luz del día» (liberar al placado) después de un placaje y sobrevivir a la limpieza inicial en el breakdown. Sin embargo, en los primeros dos partidos del Aotearoa, los árbitros Paul Williams y Mike Fraser fueron mucho más indulgentes en este aspecto. El placador o el primer defensor en el breakdown ciertamente tuvieron mayor libertad para poner las manos en el balón después de un placaje e incluso cuando fueron limpiaron, aún se les concedió la infracción a favor.

La esperanza

Ver a las multitudes regresar a los estadios fue una visión positiva para el mundo del rugby. Nueva Zelanda ha pasado 23 días seguidos sin un solo caso nuevo de coronavirus, actuando como un modelo a seguir para países de todo el mundo.

BLUES (30) – HURRICANES (20)

Estadísticas

Si tienes la edad suficiente para recordar los días de gloria de los Blues de mediados a fines de la década de 1990, puedes estar pensando que hay algo familiar en este equipo, y estarías en lo cierto.

Vuelven a ganar, por supuesto, y tal vez sea porque está en su sangre. Sotutu es hijo del ex internacional de Auckland Blue y Fiji, Waisake Sotutu, y Caleb Clarke, en el ala, es la viva imagen de su padre, el legendario Eroni Clark.

Waisake Sotutu
Eroni Clark

43,000 aficionados se dieron cita en Eden Park, Auckland, para ver a los Blues comenzar su campaña de Super Rugby Aotearoa contra los Hurricanes. Como detalle a resaltar cabría citar la presencia de Beauden Barrett que hizo su debut con los Blues, en la posición de zaguero, contra su antiguo equipo (desde el 2011 al 2019) y tuvo una actuación muy sólida, pero no sorprendente. Es verdad que su visión del juego y patadas fueron tan impresionantes como siempre, pero el jugar en esa posición retrasaba permitió que su compañero de equipo Otere Black (6 tiros a palos convertidos/transformados) jugara con su propio estilo y ritmo, lo que a su vez valió la pena para el equipo local.

No podemos dejar de mencionar al recién incorporado, procedente de la concentración de la selección nacional de sevens que se preparaba para los juegos olímpicos, Caleb Clarke, que a la postre fue nombrado mejor jugador de la primera jornada, que logró un excelente ensayo con la colaboración, como no, de Rieko Ioane y con la ayuda de un error en la defensa de los Hurricanes.

Respecto a los Hurricanes, indicar que los ganadores del Super Rugby 2016 estarán algo decepcionados con su primer partido contra los Blues, ya que no pudieron obtener ningún punto en la tabla clasificatoria, por lo que pasan a ocupar la última posición en la clasificación. Aunque los Hurricanes tomaron la delantera al principio del partido, un error en el sistema defensivo empleado unido a algunos errores de placaje permitió que los Blues se metieran en el partido mediante un ensayo bajo los palos.

Entre las mejores acciones cabe destacar la que implementó Dane Coles, talonador, quien recibió el balón fuera del 22 en la posición de ala y voló hacia el córner a un ritmo vertiginoso, «quitándose del medio» a su ex compañero de equipo y buen amigo Beauden Barrett.

No podemos dejar de resaltar la vuelta a los campos de juego del excelente All Blacks Ardie Savea, que se encontraba en el dique seco después de la operación quirúrgica a la que se sometió tras la Copa del Mundo.

A continuación, exponemos algunos momentos destacables del partido:

1. Error defensivo. Acierto atacante
Aproximadamente sobre el minuto 11 de partido, el marcador reflejaba una ventaja de 3 puntos a favor de Hurricanes, producto de la transformación de un puntapié de castigo, pero un error defensivo tras un ruck a favor de los Blues, provocó que el ataque liderado por Rieko Ioane (jugando de centro exterior) ganase un preciado territorio, fijase excelentemente en una situación 2 v 1, pasando a su ala Caleb Clarks que tras una excelente maniobra de evasión logró posar el balón bajo palos.

En el clips de video que se presenta a continuación se puede observar que el nº 13, Vince Aso, de Hurrricanes, actuando como «shooter» en una defensa blitz, ejecuta mal su papel o por lo menos de manera mal sincronizada con sus compañeros, lo que permite la ruptura de Ioane.

2. Ética del juego
No nos podemos imaginar que podría pasar por la mente de Beauden Barrett en su debut con los Blues frente a su equipo durante 10 años, Hurricanes, antes de pisar el campo de Eden Park. Evidentemente, por lo menos e independientemente de su profesionalidad, tendría sentimientos encontrados.

Los amantes del rugby nos vanagloriamos constantemente, y en parte con razón, de los valores de nuestro deporte, de la disciplina con las decisiones arbitrales, del respeto con el rival, pero también somos conscientes que hay detalles que normalmente cuestan aceptar, como puede ser que un compañero y amigo de equipo marche a jugar con los que en pocas fechas serán los rivales. Estos son los momentos en los que se ven los verdaderos valores el rugby, cuando este tipo de detalles conforman parte de la vida de las personas y del propio juego y no van a alterar en ningún caso, las relaciones que están lo suficientemente afianzadas.

Aproximadamente en el minuto 15 del primer tiempo, se produce la acción descrita anteriormente, en la que Danes Coles logra un ensayo tras batir a su ex compañero Beauden Barrett. Lo que queremos resaltar en el clips que mostramos a continuación es la actitud del jugador batido y de sus compañeros de equipo, todo un ejemplo.

3. Modelo Hurricanes

Muchas son las alternativas atacantes que se pueden presentar a partir de una melé a 5m de la línea de ensayo rival, pero como en cualquier otro lugar del campo, lo esencial es conseguir un balón de calidad en la primera fase.

La proximidad de la línea de ensayo rival puede hacer pensar al ataque que una salida de 8 puede constituir una buena alternativa, para en el peor de los casos, si fuese detenido, jugar «pick and go» que permitiesen batir a la defensa. Otras alternativas podría consistir en hacer combinaciones en las proximidades de la fase, ya que jugar el balón con amplitud difícilmente puede tener éxito, ya que la defensa subiría a gran velocidad (rush) y reduciría tiempo y espacio a la ataque para una buena toma de decisiones.

En este caso, los Hurricanes utilizan a su potente centro interior (sobre utilizado en todos los movimientos de Hurricanes), Ngani Laumape, como primer receptor, para intentar batir a la defensa siendo detenido en las proximidades de la línea de ensayo, y es a partir de ese momento en el que se crea una segunda fase perfectamente diseñada, mediante la cual el balón abierto por Perenara va a recibirlo el zaguero, Chase Tiatia, que realizará un «circle pass» a su apertura situado tras él y que a su vez hará lo propio con el nº 11, Ben Lam, que libre de marca conseguirá un excelente ensayo. Brillante y bien diseñado modelo.

HIGHLANDERS (28) – CHIEFS (27)

Estadísticas

Si considerásemos los pronósticos a comienzos del torneo, los Highlanders eran los menos favoritos para estar en los puestos de cabeza al final de la competición, sin embargo, a las primeras de cambio empezaron a surgir las dudas, tras el partido de la primera jornada en la que se enfrentaron a los Chiefs, aunque, en honor de la verdad, los dos equipos hicieron méritos para alcanzar la victoria final, que no se dilucidó hasta los últimos 3 minutos del encuentro.

Respecto a Highlanders destacar el buen trabajo realizado por sus delanteros en el lateral, a partir del cual, en el primer tiempo lograron un excelente ensayo tras un maul de empuje originado a unos 10m de la línea de marca rival.

No podemos dejar de acentuar el buen y coordinado trabajo entre sus centros, Patelesio Tomkinson y Rob Thompson, que lograron un ensayo producto de un entendimiento perfecto, que permitió un pase en corto, casi un «pase gut» (pase al estómago) de Tomkinson a Thompson cuando el equipo trabajaba en las inmediaciones de la zona de marca rival. Desde luego será una pareja de centros que habrá que seguir en próximos partidos.

Pero sin lugar a dudas el tema de conversación de todo el fin de semana, fue el que provocó que los 26,000 aficionados se levantasen de sus asientos, el drop que convirtió en el minuto 78, cuando el resultado en el marcador era de 25-27 a favor de Chiefs, Bryn Gatland. No nos queremos poner en la posición del entrenador de Chiefs, Warren Gatland, padre del «ejecutor», pero acertaríamos que en ese momento tuvo sentimientos encontrados, y lo que pasase en su casa después quedará dentro de la privacidad familiar.

El equipo de Warren Gatland, Chiefs, viajó a Dunedin para enfrentarse a los Highlanders en la apertura de la competición con fundadas posibilidades, si nos atenemos a los resultados obtenidos en el inconcluso Super Rugby. El juego de ambos equipos fue trepidante en cuanto al ritmo de principio a fin, aunque la fluidez, en numerosas ocasiones, se vio interrumpida por las numerosas penalizaciones que sufrieron ambos equipos (30), con motivo de la aplicación del nuevo énfasis que los árbitros tienen que poner en determinados aspectos del breakdown, hay que dar tiempo al tiempo para la adaptación a las nuevas interpretaciones, tanto para jugadores como para árbitros, desde luego las cosas tienen que cambiar, sino vamos por mal camino.

Los Chiefs regresaron a casa un tanto desolados tras perder por un solo punto y en los instantes finales del partido, pero con toda seguridad los veremos resurgir en próximos compromisos.

Damian McKenzie estaba tan enérgico como siempre, a menudo visto tirando de los hilos en la posición de segundo receptor. Fue un placer observar las habilidades de manejo rápido de todo el equipo, especialmente en la forma en la que manejaron de un lado del campo al otro para anotar en la esquina. El paquete tendrá que trabajar duro para modificar algunos errores, preferentemente en el lateral, pero en general deberían estar contento con cómo se mantuvieron en el juego y obtuvieron un punto de bonificación perdedor.

A continuación exponemos algunos de los momentos destacados del partido:

1. Maul de lateral
Hemos comentado en la introducción la poca «fiabilidad» que para los expertos suponía la actuación de los Highlanders en cuanto a alcanzar un nivel alto en la clasificación final. Pero «salto la liebre» en la primera jornada que los enfrentó a los Chiefs y, quizás, parte de la victoria se debió al excelente trabajo tanto en defensa como en ataque que realizaron sus delanteros, sobre todo en el área de lateral donde ganaron 18, de los cuales 4 fueron de lanzamiento contrario frente a los 13 de Chiefs.

Y fue a partir de unos de estos lanzamientos donde consiguieron formar un maul, a aproximadamente unos 10m de la línea de ensayo rival y que con un empuje continuado y sin perder la estructura, al margen de las entradas por el lateral del mismo del rival y concedida la ventaja por el árbitro, consiguieron el objetivo deseado, 5 puntos tras una brillante ejecución.

2. Movimiento combinado y continuidad

La secuencia que mostramos a continuación es de una gran brillantez. La misma comienza a partir de un melé prácticamente en la zona central del campo y entre la línea de 50 y de 10m en campo de los Chiefs. Introducción para los Chiefs que una vez ganado el balón es jugado mediante una salida del nº 8, Pita Sowakula, por la derecha del ataque y al que acompañan su medio de melé, Brad Weber, el nº 15 Mackenzie y el nº 14, Shaun Stevenson. El balón pasa por las manos de los jugadores citados, fijando a sus rivales correspondientes y, finalmente, el ala es placado en las proximidades de la línea de lateral. Se organiza un ruck súper dinámico con solo dos jugadores de Chiefs, Sowakula y el flanker nº 7, Lachlan Boshier y el balón es transmitido en la mano al medio de melé que cambia el sentido del juego, donde ya se han organizado en cortinas los jugadores, unos en primera línea, casi todos delanteros menos el nº 6, Luke Jacobson, que actuarán como señuelos, y una línea trasera que serán portadores-pasadores de balón. El balón pasa por siete manos hasta llegar al otro ala, situado en el otro margen del campo, el nº 11 Sean Wainui, que sin oposición consigue ensayar. Excelente ejecución, visión y manejo de los Chiefs. Una secuencia para enmarcar.

3. Los drops también cuentan

Quizás no puede causar sorpresa tener que esperar a los 3 minutos finales del partido para ver qué equipo se hace con la victoria, pero del mismo modo puede dejarnos atónitos que en dichos 3 minutos cambie el teórico ganador 3 veces. En el minuto 77, a 3 del final el resultado reflejaba un 25-24 a favor de Highlanders, momento en el que la maestría de Mackenzie se puso de relieve, una vez más, ejecutando un excelente drop que le dio la vuelta al marcador poniéndolo en un 25-27 a favor de los visitantes. Pienso y, lo que es peor, creo que todos los seguidores de Highlanders daban por perdido el partido, pero saltó la sorpresa y esta vez fue Gatland, que había comenzado el encuentro en el banquillo y que ingresó al juego en el minuto 60, el que ejecutó un excelente drop en el minuto 79, que puso el marcador en el resultado final de 28-27

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