122. Sexta jornada Super Rugby Aotearoa 2021

CRUSADERS (12) – HIGHLANDERS (33)

Estadísticas

Aunque en principio pudiera parecer increíble, la realidad es que en el primer partido de la 6ª jornada del Super Rugby Aotearoa 2021, los Highlanders rompieron una racha de siete derrotas consecutivas en el partido que los enfrentaba, como visitantes, a los Crusaders con una increíble victoria 12-33 en Christchurch.

Desde el inicio del partido los visitantes empezaron a imponer sus condiciones logrando ponerse por delante en el marcador, ventaja que no cederían por el resto del partido, a pesar de los importantes esfuerzos de los locales para remontar el resultado.

Esta inesperada victoria de los Highlanders los hace abandonar el último lugar de la tabla clasificatoria, situándose en tercera posición, pero lo realmente destacable es que infringieron a los Crusaders su primera derrota de la temporada.

Aunque los Highlanders comenzaron el partido dominando y permaneciendo durante varias secuencias de juego en la 22 rival, la primera oportunidad real de anotar estuvo en las manos de los Crusaders cuando tras una patada diagonal del centro interior, David Havili, el balón llegó a la posición del ala, George Bridge, que no pudo atraparla cometiendo adelantado a 1m de la zona de marca rival.

Los primeros puntos corrieron a cargo de los Highlanders gracias a la transformación de un puntapié de castigo ejecutado por su apertura, Mitch Hunt, transcurría el minuto 12 de partido.

La defensa de los Highlanders daba pocas concesiones para que fructificasen los ataques de los Crusaders y cuando en alguna ocasión parecía que podrían culminar con el deseado ensayo, siempre disponían de un último recurso como el que empleó el medio de melé, Folau Fakatava, que consiguió forzar el turnover al obligar al placador a retener el balón cuando el 9 lo tenía en sus manos.

Los visitantes tenían claro que los puntos de los puntapiés a palos también suben al marcador, de tal forma que en el minuto 19 tuvieron su segunda oportunidad que no desaprovecharon. El marcador señalaba un 0-6.
Antes de llegar al minuto 22 los Highlanders encadenaron una secuencia de juego, con origen en la recepción de una patada rival, que comenzó con un contraataque que llevó a los visitantes a implementar 12 fases, 7 de las cuales se desarrollaron en el interior de la zona de 22m rival. La secuencia finalizó cuando a partir del último breakdown, a 1m de la zona de marca contraria, el medio de melé de los Highlanders, Folau Fakatawa, abrió el balón al primer receptor por el cerrado, el centro exterior, Michael Collins, que saltándose a su nº 8, Kazuki Himeno, pasó a su apertura, Mitch Hunt, que hizo lo propio con el segunda, Bryn Evans, y éste con el flanker nº 7, Billy Harmon, que ensayó en la esquina. Hunt se encargó de la conversión y el marcador reflejó un 0-16, algo insospechable a comienzos del partido.

Los Highlanders al margen del resultado no cedían, jugaban de manera excelente, tomaban grandes decisiones y ejecutaban sus acciones a buen ritmo, en cambio los Crusaders no encontraban el juego al que nos tenían acostumbrado en jornadas precedentes y todos sus ataque resultaban infructuosos.

Una vez superados los 40 minutos del primer periodo, los Crusaders fueron beneficiados por una infracción de los Highlanders que patearon a lateral y que salió en las proximidades de la zona de ensayo rival. El resultado del lateral fue la formación de un maul que logró avanzar unos metros pero que fue bien defendido, sin infracción, por los visitantes, a partir del breakdown formado consecuencia del derrumbamiento del maul, los locales jugaron un par de fases al término de las cuales, el talonador de los rojos, Codie Taylor, levantó el balón de la base del último ruck y logró posar el balón en la misma línea de ensayo. De la conversión se encargó Richie Mo´unga.

La salida en tromba de los Crusaders en el segundo tiempo pareció alentar la posibilidad de una pronta recuperación de su juego habitual, pero se encontraron con un compromiso en defensa de los visitantes digno de elogiar. Hasta tal punto que nuevamente fueron los visitantes los primeros en puntuar en esta segunda mitad y una vez más gracias a una transformación de Hunt. Pero antes los Highlanders hicieron una incursión desde las proximidades de su zona de ensayo que estuvo a punto de convertirse en el ensayo del partido, lo veremos en momentos destacados. El puntapié de Hunt hizo que la ventaja de los visitantes alcanzase los 12 puntos.

Conforme el tiempo transcurría la presión iba dominando a los locales, las ganas de darle una vuelta al marcador los hacía precipitarse en sus acciones y, como consecuencia a cometer errores, en uno de ellos, un mal pase, lo aprovechó el centro exterior de los azules, Michael Collins, para dar una patada al balón que estaba en el suelo que lo llevó a las proximidades de la zona de ensayo rival, nuevos errores en la captura del balón del suelo, secuenció 8 fases de los Highlanders que culminó con un pase largo del sustituto de medio de melé, Aaron Smith, desde la base del breakdown a Michael Collins, por el cerrado, que entró placado en la zona de ensayo rival. Hunt logró la conversión y el marcador reflejó un 26-7 cuando aún faltaban 20 minutos por jugar.

Los intentos atacantes de los Crusaders se incrementaban conforme pasaban los minutos, pero no fue hasta el minuto 69 cuando vieron recompensado sus esfuerzos. Todo se inicio tras un bloqueo a una patada a la caja del medio de melé, Aaron Smith, en las proximidades de su línea de 22, lo que devolvió la posesión a los Crusaders y de la que obtuvieron un puntapié de castigo de fácil transformación pero que optaron por patear a lateral tras el que, una vez ganado el balón, consiguieron una nueva infracción que jugaron rápidamente a la mano para que el balón llegara finalmente al centro interior, David Havili, que posó el balón.

orprendentemente Mo´unga no consiguió la fácil conversión. Esto ponía el resultado con una ventaja de los Highlanders de 14 puntos y con solo 10 minutos por jugar.

La presión por la victoria de los locales se incrementaba conforme corrían los minutos del reloj, presión que una vez más los llevó a la precipitación en el manejo y como consecuencia al error, que dio con el balón en el suelo hacia el que corrió el zaguero de los Highlanders, Connor Garden-Bachop, para levantarlo y abalanzarse sobre la línea de ensayo rival.

En los 6 minutos restantes para la conclusión del partido los Highlanders lograron soportar la presión atacante de los Crusaders, pero todo estaba listo para sentencia, los Highlanders resistieron para asegurar su mayor victoria sobre los 10 veces campeones del Super Rugby.

A continuación, exponemos los momentos más destacables del partido:

1. Controlar el pánico

No es frecuente ver a equipos capaces de acometer riesgos cuando se encuentran en posesión próximos a su propia zona de marca. Normalmente, la opción más probable sobre la que optan es dar una patada de aclarado para la que a veces intentan buscar un punto de fijación, pasando a un pod de delanteros, que pueda ampliar el ángulo de la patada lo que podría permitirle ganar más territorio.

Respecto a la patada los hay que optan por que sea el medio de melé el que ejecute una patada a la caja a partir del punto de fijación y los hay que prefieren que sea el apertura, tras el pase del medio de melé, el que sea el ejecutor del puntapié.

Lo que es improbable es que quieran salir de esa situación comprometida jugando a la mano, como hacen los Highlanders en el clip que mostramos a continuación y que nos demuestra que cuando se tiene confianza en el manejo y se ha analizado el escenario situado frente a ellos se abren posibilidades a explorar que pueden conducir al éxito.

Todo se trata de «controlar el pánico» respecto al miedo al error y con el refuerzo de la confianza en las habilidades de los ejecutores de la acción.

2. Jugar bajo presión

Cuando un equipo desde los días previos a un partido ya es considerado por todos los «gurus» seguro ganador del mismo basándose en los datos estadísticos, en la calidad de los jugadores, en la posición en la tabla clasificatoria.., y conforme va transcurriendo los minutos del encuentro la previsiones no se confirman, el supuesto «mejor» equipo va a intentar poner toda «la carne en el asador» intentando asumir riesgos en ataque que en otras ocasiones nunca acometerían.

Esta presión por conseguir la victoria se va incrementando cuanto más próximo está el final del partido y si llegamos al minuto 73, y el resultado señala una diferencia a favor de 14 puntos para el supuesto perdedor, los nervios se apoderan de sus rivales y llegan los errores.

En el clip que presentamos podemos observar el error de manejo que cometen los Crusaders producto de la presión a la que ellos mismos se ven sometidos por remontar el resultado, unido, ya que no hay que quitar méritos, a la que les tiene sometido la agresiva defensa de sus rivales.

3. Movimiento tres cuartos Crusaders

A falta de tres minutos para la finalización del encuentro, los Crusaders no desfallecían por intentar minimizar la diferencia en contra a sus intereses que se apreciaba en el marcador. Eran conscientes sobre la imposibilidad material de conseguir un resultado positivo cuando la diferencia era de 21 puntos pero, y es de agradecer, no desfallecieron hasta el silbato final.

El clip que presentamos a continuación es un movimiento de tres cuartos que llevan a cabo a partir de una melé entre las líneas de 22 y de 10m del propio campo y aunque no consiguen el deseado ensayo, no tiene nada que desmerecer los prácticamente 80m que consiguen con su maniobra atacante.

La novedades que presenta el movimiento son básicamente dos, la actuación del centro interior, David Havili, como primer receptor del balón del medio de melé, saltándose al apertura y en segundo lugar el «lob pass» que ejecuta Havili, observando que el nº 15 de Highlanders se ha adelantado para interceptar el pase, para pasar el balón a su zaguero, Will Jordan, que avanza hasta la línea de 10m rival donde pasa a su ala nº 14, George Bridge, que es placado por el ala de los Highlanders nº 11, Jona Nareki, en la línea de 5m rival, que llegaba desde el lado cerrado realizando una defensa en péndulo.

BLUES (27) – HURRICANES (17)

Estadísticas

En el segundo partido de la 6ª jornada del Super Rugby Aotearoa 2021 se enfrentaban en el Eden Park de Auckland, los Blues y los Hurricanes. Partido interesante respecto a las dudas que habían presentado los locales en las dos jornadas anteriores que se habían contado por derrotas. Pero la mala racha se terminó, al menos momentáneamente, al vencer no sin trabajo a los visitantes por un 27-17.

La igualdad tanto en el marcador como en el juego desplegado por ambos equipos fue la tónica existente prácticamente durante todo el partido, y no fue hasta mediados del segundo tiempo cuando los tres cuartos de los Blues empezaron a imponer sus condiciones logrando los dos ensayos que a la postre fueron definitivos para el resultado final.

Este resultado permite a los Blues consolidarse en el segundo puesto de la clasificación mientras que los Hurricanes siguen «sin levantar cabeza», permaneciendo en la parte final de la clasificación ya que solo ha obtenido una victoria en 5 encuentros.

En los primeros minutos de encuentro, deberíamos destacar a un jugador, el flanker de los Blues, Dalton Papalii, que fue capaz de ralentizar la salida fulgurante de los Hurricanes en la que dispusieron de una secuencia de juego de 10 fases que finalizaron con el robo de balón, jackler, del tercera, propiciando además del turnover correspondiente la posibilidad de contraatacar.

Solo habían transcurrido unos minutos cuando la acción se repitió, Papalii nuevamente logró un nuevo robo y en esta ocasión los «azules» estuvieron a punto de conseguir su primer ensayo.

Los Hurricanes también tenían momentos de lucidez atacante, en una de las cuales consiguieron una penalización a favor, bajo palos, que podían haber dado los 3 primeros puntos a los visitantes, pero la reclamación del capitán local sobre una infracción anterior, el juego peligroso del flanker de los Hurricanes, Du´Plesis Kirifi, en su entrada en el breakdown, dio al traste con la posibilidad visitante.

Era lógico pensar que con un hombre menos los Blues impusiesen el ritmo de juego, y obtuviesen alguna ventaja en el marcador, pero como viene siendo habitual en sus últimos partidos, su falta de disciplina aborta muchas de sus posibilidades mientras que se las brinda al contrario. Y esto es lo que sucedió en un par de ocasiones, dos infracciones que los Hurricanes optaron por patear a palos con diferente suerte, en la primera el zaguero, Jordie Barrett, erró la patada desde unos 50m, pero en la segunda, cometida en el breakdown en el minuto 27 por el segunda línea, Gerard Cowley-Tuioti, el balón pasó entre palos, desde 55m, y los visitantes inauguraron el marcador, 0-3.

El primer ensayo finalmente llegó después de media hora cuando los Hurricanes fueron sancionados por manos en el ruck de Kirifi, que el apertura de los Blues, Otere Black, optó por patear a lateral. Tras el lanzamiento y captura del balón, los locales organizaron un maul que logró avanzar hasta las inmediaciones de la zona de ensayo rival, y que hubiera penetrado en la misma si el flanker y capitán de los Hurricanes, Ardie Savea, no hubiera optado por el derrumbamiento del mismo, lo que les costó un ensayo de castigo en contra además de la salida al sin bin del capitán de los «amarillos». Tenemos nuestras dudas sobre la infracción de Savea, pero el árbitro del encuentro, Brendon Pickerill, no dudo un instante. El marcador reflejó el correspondiente 7-3.

Las infracciones se siguieron sucediendo por parte de ambos equipos propiciando las variaciones en el marcador producto de las transformaciones, en primer término fue Barrett, quien redujo la ventaja a 1 punto, minuto 37, tras el fuera de juego de los Blues que, posteriormente, recibieron el regalo de vuelta, minuto 39, volviendo a poner el marcador con la diferencia de 4 puntos.

Antes de la finalización del primer tiempo los Blues, fiel a su costumbre, volvieron a infringir las normas y, nuevamente, Barrett logró transformar con el tiempo ya cumplido.

Había transcurrido 5 minutos del inicio del segundo tiempo cuando una nueva transformación de Barrett puso por encima en el marcador a los Hurricanes, una patada nada fácil, de más de 55m.

Se necesitaron 50 minutos para que llegara el primer ensayo real del partido y llegó tras un saque de drop desde detrás de la zona de ensayo propia, nueva regla, que una vez recepcionado por los Blues el balón llegó a las manos del zaguero, Stephen Perofeta, que penetró por un intervalo aprovechando la existencia de un mismatch, para posteriormente pasar al centro interior, TJ Faiane, que posó el balón.

Los Hurricanes estuvieron a punto de devolver el golpe gracias a una ruptura de la defensa rival por el ala, Julian Savea, pero que se desperdició cuando Ardie Savea trató de jugar un balón rápido actuando como medio de melé en el ruck.

Otra acción de mismatch muy parecida a la que propició el ensayo anterior de los Blues tuvo lugar en el minuto 65, cuando el centro exterior, Rieko Ioane, logró batir a la defensa para posteriormente realizar un pase largo a su ala, Mark Telea, que consiguió ensayar en la esquina. Otere Black consiguió la conversión y el marcador reflejó un 24-12.

Cando faltaban 5 minutos para el final llegó la oportunidad para los Hurricanes, esta se materializó a partir de un lateral en la línea de 5m de los Blues, cuando tras ganar el balón organizaron un maul que se quedó a escasos centímetros de la zona de ensayo, del breakdown resultante se abrió el balón al flanker, Reed Prinsep, que posó el balón sobre la misma línea de ensayo. Barrett erró la conversión.

Finalmente, la última palabra la tuvieron los locales cuando transformaron un puntapié de castigo en el minuto 81, que no solo afianzó la victoria de los locales sino que además privaron a los visitantes de conseguir un punto bonus.

A continuación, exponemos los momentos más destacables del partido:

1. Mismatches

Literalmente el término inglés «mismatches» puede ser traducido al castellano como «desajustes» entre otras acepciones. Y son exactamente eso, los desajustes, lo que los equipos atacantes están constantemente buscando en la defensa contraria, la razón es obvia, en la zona donde se produzca un desajuste defensivo aparece una oportunidad atacante para batir a la defensa.

Normalmente se identifica el mismatch como la existencia de una superioridad numérica atacante, cuando se da este caso teóricamente se trataría de mover el balón al jugador en superioridad, libre de marca, para que corriera sin oposición hasta la zona de ensayo rival. La verdad es que este caso no es tan simple como se plantea, ya que los sistemas defensivos en su evolución están logrando que lo que en principio aparece como una superioridad se difumine conforme el movimiento se va implementando.

Pero existen otros tipos de mismatches, los que se producen cuando se enfrentan por ejemplo a jugadores con distintas habilidades de evasión, velocidad, potencia…, cualquier desajuste del atacante con su par defensivo que pueda hacer que el atacante saque una ventaja adicional.

En la película que exponemos a continuación hemos seleccionado dos mismatches diferentes al que conlleva la superioridad numérica, en el primero podemos apreciar como el zaguero de los Blues al incorporarse a la línea de tres cuartos en el open play, se encuentra frente al segunda línea de los Hurricanes, James Blackwell, al que con un simple cambio de pie evade para romper la defensa y pasar a un compañero libre de marca, TJ Faiane, para que ensaye. Un claro mismatch en habilidades técnicas de evasión.

En el segundo caso, es el centro exterior de los Blues, Rieko Ione, quien observa frente a él un amplio intervalo flanqueado por el interior por el segunda línea sustituto, Isaia Walker-Leawere, momento que aprovecha para acelerar y evitar el placaje gracias a su velocidad.

Los jugadores deben ser enseñados a observar la presencia de mismatches, porque éste será el punto de partida para intentar batir a la defensa.

2. Movimiento tres cuartos Hurricanes

Melé centrada ¡peligro! Esta es una forma alarmista que pretende expresar la complejidad que supone la defensa de los movimientos atacantes a partir de una melé en dicha posición. La cuestión es simple, las múltiples variantes de las que dispone el ataque al poder atacar por ambos lados de la formación y, cómo no, las diferentes combinaciones con las que puede distribuir a sus tres cuartos.

En este caso los Hurricanes disponen a su zaguero, Jordie Barrett, justo detrás de la melé, proporcionándole la alternativa de atacar por ambos lados. En la situación que nos ocupa el medio de melé, Luke Campbell, pasa a su derecha a su centro interior, Ngani Laumape, que a su vez pasa a su compañero de «midfield», el nº 13, Billy Proctor, que realiza un «circle pass» cuando está siendo placado, a su zaguero, Jordie Barrett, que viene describiendo una trayectoria en arco.

Barrett avanza hasta la línea de 10m rival y opta por realizar un cruce con su ala, Julian Savea, el cual es defendido perfectamente por el flanker de los Blues nº 6, Tom Robinson.

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