118. Cuarta jornada Super Rugby Aotearoa 2021

HURRICANES (29) – CHIEFS (35)

Estadísticas

Los Chiefs aseguraron su primera victoria en el Super Rugby Aotearoa de una manera notable ya que acabaron el primer tiempo con una diferencia en su debe de 19 puntos para terminar venciendo a los Hurricanes 35-29.

Primer partido de la cuarta jornada del Super Rugby Aotearoa, se veían las caras los Hurricanes y los Chiefs el viernes en el SKY Stadium de Wellington, a priori, y viendo los últimos resultados que arrastraban los Chiefs, la sensaciones de victoria estaban todas a favor de los Hurricanes. Aunque había otro dato que podría hacer dudar a los pronosticadores, que ambos equipos todavía no habían conseguido ninguna victoria en la presente edición del torneo.

Pero después de haber obtenido una sola victoria en sus últimos 11 partidos lo lógico, por el hecho de jugar en Wellington, es que está iba a ser el duodécimo, pero se fraguó el milagro, gracias a la increíble remontada de los Chiefs en el segundo tiempo.

Podríamos afirmar que todo los positivo que hicieron los Hurricanes en el encuentro se llevó a cabo en el primer tiempo, cuando tomaron la ventaja en el minuto 10 gracias al ensayo conseguido por el medio de melé, Luke Campbell, que recibió el balón de su zaguero, Jordie Barrett, que realizó una extraordinaria ruptura, hand off incluido a Anton LIener-Brown, de la línea defensiva de los Hurricanes. No debemos desmerecer en la ruptura, el pase que le dio a Barrett, su nº 8 Ardie Savea. La conversión corrió a cargo de Barrett.

Sin embargo los Chiefs respondieron casi de inmediato, ya que lograron encadenar una serie de fases que les permitió llegar hasta la zona de 22m de los locales, donde el zaguero de los Chiefs, McKenzie, dio un pase largo en un intervalo a su talonador, Samisoni Taukei’aho, que logró zafarse de su amenaza mediante un excelente hand off, para pasar a su apertura y éste corriera si obstáculos para posar el balón debajo de palos. El encargado de la exitosa conversión, McKenzie. El marcador reflejaba un 7-7 cuando transcurría el minuto 14 de juego.

Todavía no habían tenido tiempo los Chiefs de saborear los puntos anotados cuando los Hurricanes volvieron al ataque, y fue el centro interior, Ngani Laumape, quién después de una excelente carrera en diagonal aprovechando el espacio entre los defensores llegó a las proximidades de la línea de 5m de sus rivales para pasar a su talonador, Ricky Riccitelli, que logró posar en la misma esquina, cuando en teoría cabría pensarse que los defensores podrían haber hecho algo más para poder sacarlo del campo y evitar el ensayo. La conversión fue fallada por Barrett.

El tercer ensayo de los Hurricanes se inició como producto de un error garrafal de los visitantes. El medio de melé local, Luke Campbel, dio una patada a la caja desde un maul de lateral llevando el balón hasta la posición del apertura de los Chiefs, Kaleb Trask, que sin presión de ningún tipo dejó pasar el balón entre sus brazos, balón que fue recogido por el ala nº 14 de los Hurricanes, Julian Savea, quién pasó a su hermano, Ardie Savea, que lo llevó hasta un metro de la zona de ensayo rival donde fue placado, como producto del breakdown resultante, el balón fue abierto al primer receptor, el primer centro Laumape, que dio un «kick pass», hacia su ala nº 11, Salesi Rayasi, que a pesar de ser placado, alargando el brazo logró posar el balón en la esquina. En esta ocasión Barrett estuvo acertado en la conversión y el marcador reflejó un 19-7.

A pesar del ensayo y de la diferencia que mostraba el marcador, los locales no cesaban en acaparar prácticamente todas las posesiones, en una de las cuales consiguieron una infracción a favor que optaron por patear a lateral, saliendo el balón a 5m de la zona rival. Tras el lanzamiento, captura y formación de un maul bien defendido por los visitantes, los locales encadenaron 8 fases de juego todas en el interior de la zona de 5m rival, hasta que abrieron llegando el balón al ala, Salesi Rayasi, para que consiguiera su segundo ensayo, se cumplía el minuto 37 de partido y en esta ocasión Barrett acertó entre los tres palos, por lo que llegaron al descanso con 19 puntos de diferencia.

Ya reflejaba el reloj del partido el minuto 42 cuando los Chiefs estuvieron a punto de conseguir su segundo ensayo después de una buena secuencia de juego en la zona de 22m rival, que acabó con una infracción a favor y que optaron por lanzar a lateral a partir del que, mediante una simple combinación, hicieron llegar el balón a su medio de melé, Brad Weber, que penetró en la zona de marca pero que fue «mantenido» para no lograr posar el balón, por lo que el árbitro dio por finalizada la primera mitad.
El segundo tiempo comenzó en cierto modo como finalizó el primero, con una oportunidad de ensayo perdida por los visitantes, cuando McKenzie logró posar el balón en la zona de ensayo rival, pero que el TMO consideró como doble movimiento por lo que fue sancionado con puntapié de castigo.

De cualquier forma los Chiefs habían despertado de su letargo, y fue en el minuto 57 cuando consiguieron su segundo ensayo. Su origen fue un lateral a 5m de la zona local, tras su captura y organización de un poderoso maul que avanzaba, abrieron balón que tras una nueva fase acabó, como no, en las manos del polifacético Mackenzie que corrió hacia el intervalo entre dos defensores, atrayendo a ambos y haciendo un «flick pass» a su compañero al exterior libre de marca el nº 23, Chase Tiatia, que logró posar el balón. La conversión, como no, a cargo de Mackenzie.

Lo que sucedió a continuación puede calificarse como realmente magistral, y sucedió a partir prácticamente del saque de reinicio tras el ensayo anterior. McKenzie recepcionó una patada rival en su propia 22, corrió evadiendo contrarios hasta que al ser placado hizo un offload a Tiatia que evadió con un excelente cambio de pie a un defensor para pasar posteriormente a su medio de melé, Brad Weber, que logró anotar entre palos. Había transcurrido 1 minutos del ensayo anterior. La conversión exitosa y la diferencia en el marcador mínima a favor de los locales.

Los Chiefs estaban alcanzando «velocidad de crucero» y llegó su cuarto ensayo cuando se cumplía el minuto 66. Tras un lateral a 5m de la zona de marca de los Hurricanes, los Chiefs organizaron una maul que en esta ocasión, al contrario de lo sucedido en anteriores ocasiones, los anfitriones no fueron capaces de neutralizar en su avance, finalizando con la entrada en la zona de marca y posando el segunda línea, Naitoa Ah Kuoi. Mckenzie volvió a convertir y, sorprendentemente, los 19 puntos en contra del descanso se habían convertido en dos a favor y aún quedaban 15 minutos por jugar.

A partir de este momento el zaguero local, Jordie Barrett, dispuso de dos oportunidades para conseguir ponerse por delante en el marcador mediante sendas transformaciones de puntapiés de castigo, en la primera falló y fue en la segunda, por cierto de más dificultad, cuando consiguió los dos puntos que los puso por encima en el marcador, era el minuto 74.

Pero los Chiefs a esta altura del partido parecía un equipo completamente diferente al que lo inició y mostraban sus habilidades de manejo haciendo que sus ataques fueran difíciles de detener, por lo que encadenaban las fases conforme avanzaban hacia su objetivo que llegó en el minuto 75, el ensayo de su nº 8, Luke Jacobson. Una vez más McKenzie logró la transformación y aún les quedo tiempo para haber podido ampliar el resultado a favor cuando dispusieron de una nueva penalización a favor pero Mckenzie, en esta ocasión, desaprovechó.

A continuación, pasamos a describir algunos de los momentos destacables del partido:

1. Por el intervalo

En los momentos destacables de la anterior jornada del Super Rugby Aotearoa habíamos seleccionado al zaguero de los Chiefs para enfatizar sus múltiples cualidades y su carácter polifacético, hasta el punto de definir a los Chiefs como un equipo formado por 2 jugadores, McKenzie, Cane y trece más. Obviamente era exagerado pero podía servir para calificar el alto nivel de estos jugadores.

En el partido de los Chiefs de esta semana, las cosas no han sido muy diferentes. En primer término hemos seleccionado un ensayo propiciado por el zaguero de los Chiefs al penetrar por un mínimo intervalo dejado por la pareja de centro de los Hurricanes, el nº 12, Ngani Laumape y el nº 13, Billy Proctor. Al acometer esta acción crea la incertidumbre en ambos defensores sobre sus responsabilidades defensivas acudiendo ambos para detenerlo, momento en el que Mackenzie con gran habilidad realiza un «flick pass» al sustituto nº 23, Chase Tiatia, al que Jordie Barrett el zaguero de Hurricanes no puede parar.

2. Contraataque

La secuencia de juego que exponemos a continuación, un contraataque de los Chiefs, ya ha sido calificada por los «gurus» como una de las posiblemente mejores jugadas que vamos a ver a lo largo de esta edición del Super Rugby Aotearoa. En Rugby Sapiens no nos atrevemos a tanto, pero realmente coincidimos en que es realmente fascinante en cuanto a su toma de decisión, ejecución, apoyo, manejo, trayectorias de carrera, evasión…

Todo se inicia con la recepción por Mckenzie de un balón procedente de una patada del apertura de los Hurricanes, Orbyn Leger. A partir de ese momento el zaguero de los Chiefs inicia un contraataque que le permite avanzar valiosos metros y evadir a rivales hasta que es placado por el medio de melé amarillo, Luke Campbell, momento en el que el zaguero hace un offload al nº 23, Chase Tiatia, que evade al apertura rival y, posteriormente, es placado por el ala sustituto, Peter Umaga-Jensen, y al igual que el zaguero hace un offload al sustituto de segunda línea nº 19, Samipeni Finau, que, finalmente, pasa a su medio de melé, Brad Weber, que lleva el balón hasta posarlo debajo de palos. Simplemente fantástico.

BLUES (27) – CRUSADERS (43)

Estadísticas

Segundo partido de la cuarta jornada del Super Rugby Aotearoa en el que se enfrentaban los Blues contra los Crusaders en el Eden Park de Auckland. Partido al que acompañaba cierta expectación ya que se trataba del mismo enfrentamiento que hubiera tenido lugar en la última jornada de la edición anterior y que no pudo celebrarse por motivos del covid 10, independientemente de que el resultado del mismo no hubiera cambiado la clasificación final.

Y en esta ocasión podríamos decir, si hacemos consideraciones sobre juego, que se ha tratado de un partido de tu a tu, 4 ensayos por equipo, y que la única y no menos importante diferencia la ha marcado el apertura de los Crusaders, Richie Mo´unga, ya que tuvo una actuación realmente excepcional al anotar 28 puntos a palos, 5 transformaciones de puntapiés de castigo y 4 conversiones, para ayudar a los Crusaders a conseguir la victoria final por 43-27.

Es significativo indicar que con esta, los Crusaders suman 13 victorias consecutivas contra los Blues y consideramos de importancia señalar a los artífices de ambos equipos que lograron superar la línea de ensayo rival. Por parte de los Crusaders fueron, el centro exterior, Jack Goodhuer, el talonador, Codie Taylor, el apertura, Richie Mo´unga y el ala, Sevu Reece, mientras que para los Blues los anotadores fueron, el flanker, Blake Gibson, el talonador sustituto, Kurt Eklund (2) y el nº 8, Hoskins Sotutu.

Desde el inicio del partido se podía observar que la posesión quería ser el factor que determinase el juego, predominando las secuencias de juego a la mano. Los primeros puntos corrieron a cargo del apertura de los Blues, Otere Black, tras transformar un puntapié de castigo señalado al talonador rival, Codie Taylor por no alejarse tras el placaje, suceso que tuvo lugar después de una secuencia de juego de 10 fases.

El primer ensayo de los visitantes llegó 3 minutos después y tuvo su origen en un lateral a unos 8 metros de la zona de marca rival, al que habían accedido tras un puntapié de castigo ejecutado por Mo´unga, con el que fueron penalizados los locales. Una vez capturado el balón, los Crusaders organizaron un maul en el que llevaron el balón al fondo, a las manos de Codie Taylor, que una vez que observó que el avance había cesado se separó de mismo para dirigirse a la zona de ensayo rival antes de la cual fue placado, organizándose el breakdown desde el que el medio de melé, Bryn Hall, avanzó y dio una excelente patada grubber por un intervalo entre dos defensores al que llegó en primer término el centro exterior, Goodhue, en su competición con Akira Ioane, logrando ensayar.

En el minuto 20, los Blues lograron su primer ensayo, tras un error de manejo de los Crusaders que dejaron caer el balón para que se produjese el turnover y el correspondiente contraataque de los «azules», que movieron el balón de lado a lado del campo hasta que finalmente llegó al ala, Caleb Clarke, que dio el pase definitivo al flanker, Blake Gibson, que anotó junto al banderín de córner. Este ensayo ponía en ventaja a los locales.

Pero no duró demasiado la alegría de los Blues ya que en el minuto 32 los Crusaders consiguieron su segundo ensayo, cuyo origen fue similar al del primero, un lateral en la línea de 5m de los Blues, pero que en esta ocasión el momentum de avance conseguido por los Crusaders fue incrementado con la incorporación de varios tres cuartos mientras que el balón permanecía en el fondo de la agrupación en las manos del talonador, Codie Taylor, que solo tuvo que tirarse cuando la formación había sobrepasado la línea de ensayo. Tras la conversión de Mo´unga el marcador ya no sufrió más variaciones alcanzándose en el descanso un resultado de 8-17.

El segundo tiempo comenzó con una nueva transformación para los visitantes, 8-20, pero solo ocho minutos después del descanso, el talonador sustituto, Kurt Eklund compensó su error anterior, de un doble movimiento en el lanzamiento de un lateral, con un ensayo que tuvo su origen inicial en un lateral y que después de 4 fases bien defendidas por los Crusaders en la zona de 5m, el talonador logró desplazar con un potente empuje a sus defensores para posar el balón.

No importaba que los Blues se animasen con este nuevo ensayo, ya se encargaba Mo´unga de volver a ponerles «los pies en el suelo». El apertura de los Crusaders transformó tras el ensayo de los azules tres puntapiés de castigo, lo que hizo que la diferencia volviese a incrementarse, 29-15.

El segundo ensayo de talonador sustituto, Kurt Eklund, tercero para los Blues, llegó tras los aciertos a palos del apertura rojo y negro, y en esta ocasión se limitó a levantar el balón de la base de un breakdown situado prácticamente sobre la línea de ensayo de los Crusaders y posarlo sobre la línea por el lado cerrado que en ese momento se encontraba desprotegido.

Pero Mo´unga no solo transformaba todo lo que intentaba, también fue el encargado de anotar el siguiente, tercero, ensayo para los Crusaders y lo logró tras cambiar el sentido del juego y realizar un amago de pase que dejó boquiabierto a todos los espectadores.

El nº 8 de los Blues, Hoskins Sotutu, mantuvo las esperanzas de su equipo al conseguir un excelente ensayo, cuyo origen lo tuvo en la recepción de su propio saque de reinicio y que se continuó durante 5 fases en las que tuvieron lugar 13 pases, el último de los cuales fue un increíble offload cayendo del segunda línea sustituto, Tom Robinson, hacia su nº 8. La conversión corrió a cargo del centro interior, Harry Plummer, y el marcador se puso en un 27-36. Esto aportó cierta ilusión sobre dar la vuelta al marcador de los Blues.

Pero todas las esperanzas de los Blues se extinguieron en el minuto 79 cuando el ala, Sevu Reece, ensayó en la esquina cuando los Blues jugaban con 14 hombres por la expulsión con tarjeta amarilla de su pilar derecho, Ofa Tu’ungafasi, por entrada ilegal en un ruck.

A continuación, pasamos a describir algunos de los momentos destacables del partido:

1. Incrementar el momentum

Aunque hemos reiterado en numerosas ocasiones las posibilidades de ensayo que entraña disponer de un lateral a 5m de la zona de ensayo rival, destacando entre ellas la motivada por la dificultad que implica la defensa del maul que se forma a partir del mismo, y al igual que el que suscribe probablemente sea el único que prohibiría dicha acción de juego o la permitiría cuando el lateral estuviese a un mínimo de 15m de la línea de ensayo para poder ayudar a la defensa, lo cierto es que la regla lo contempla y todos los equipos anhelan por la situación, e incluso en numerosas ocasiones despreciando la posibilidad de conseguir 3 puntos mediante una transformación.

La dificultad se incrementa cuando al maul de empuje originado en el lateral adquiere cierto «momentum», avance, y al mismo e incorporan sorpresivamente varios jugadores de los tres cuartos que hacen que el empuje se incremente, haciendo inevitable el ensayo posterior.

Un claro ejemplo de esta situación es la que presentamos en el clip que acompañamos donde incluso el medio de melé opta por colaborar, en última instancia, en el empuje. Indefendible.

2. Amago de pase

En el análisis del partido hemos recalcado la importancia que ha tenido, para el resultado final, el acierto en el tiro a palos de su apertura, Richie Mo´unga, 28 puntos.

Pero esto no ha sido toda la colaboración de dicho jugador, tanto en defensa como en ataque ha demostrado que, en la actualidad, no tiene sustituto en los All Blacks. Su visión de juego unido a su manejo, a su toma de decisiones y a sus capacidades de evasión lo hace insustituible tanto en su equipo como en su selección.

Hemos seleccionado una secuencia de juego en la que se pueden apreciar las cualidades antes citadas. La situación parte de un breakdown en la zona de 22m de los Blues y su posición respecto al mismo es de primer receptor en el lado abierto. MItchell Drummond, medio de melé sustituto de Crusaders, observa como su apertura se traslada de posición para ir al lado cerrado donde observa que están las posibilidades y le transmite el balón. Mou´unga avanza, desborda al defensor que le llega por el interior, el talonador, Kurt Eklund, y realiza un amago de «flick pass», no muy frecuente, para penetrar por el intervalo una vez que ha engañado al centro interior, Harry Plummer. Fantástico.

3. Hasta el final

Cuando en un partido uno de los contendientes va por debajo en el marcador por una diferencia de 16 puntos y quedan 9 minutos para el final, lo lógico, independientemente de si juegas en casa o fuera, es que el desánimo inunde a los jugadores.

Pero los Blues, a pesar de que en estos últimos años ha dejado de ser un equipo que a final de las temporadas de las competiciones del hemisferio sur ha ocupado posiciones preferenciales, nunca se ha dado por vencido y menos en estas dos últimas temporadas en las que se observan atisbos de querer recuperar su prestigio.

Estas ansias de agradar a su público, de no rendirse, de luchar hasta el final se vio reflejada en la secuencia que presentamos, cuando tras el ensayo de los Crusaders que puso el marcador en la diferencia antes citada y correspondiéndole el saque de reinicio a los locales, fueron capaces de recuperar su propio saque y encadenar una secuencia de juego en la que se sucedieron 5 fases y se implementaron 13 pases, algunos de ellos sorprendentemente bien ejecutados. Esta ilusión por luchar hasta el final los llevó a conseguir un nuevo ensayo, que aunque no fue suficiente para ganar el partido si lo fue para hacer ver que los Blues están de vuelta y que van a vender cara sus derrotas.

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