110. Quinta jornada VI Naciones 2021

ESCOCIA – ITALIA

En el primer partido de la 5ª jornada del Seis Naciones se enfrentaban en Murrayfield, las selecciones de Escocia e Italia. El pronóstico del partido era evidente, la victoria de Escocia, la duda residía en cuanto iba a ser la diferencia final en el marcador. Italia no ponía en juego nada más que su honra para no finalizar el torneo, una vez más, en la última posición y sin haber ganado un solo partido, situación, que como hemos comentado anteriormente, dará que hablar a los comentaristas deportivos sobre la idoneidad de mantener a Italia en el trofeo o diseñar alguna alternativa que permita el ascenso/descenso al final del mismo.

Escocia en cambio además de la victoria ponía algo más en juego, ya que tenía un partido pendiente contra Francia, suspensión por covid 19 de jugadores de Francia, que todavía le podría permitir ocupar la segunda posición en la tabla clasificatoria.

Esta posibilidad hizo que el head coach escocés, Gregor Townsend, alinease a un equipo poco habitual, numerosos cambios respecto a encuentros precedentes de este mismo torneo, y además debe respirar aliviado y estar agradecido a los clubes de la Premiership inglesa por aceptar la liberación de los jugadores escoceses, particularmente el capitán, Stuart Hogg y el segunda, Jonny Gray, ambos de Exeter, para el partido aplazado contra Francia ya comentado. El primer paso para conseguir el objetivo se cumplió, la victoria frente a Italia, 52-10.

Sorprendentemente fueron los visitantes los que inauguraron el marcador a los 6 minutos del inicio, poniéndose 7-0 después del ensayo conseguido por el talonador y capitán italiano, Luca Bigi, que logró posar el balón junto al banderín de córner como resultado de un maul de empuje originado a partir de un lateral en las cercanías de la zona de ensayo local y que fue convertido por su medio de apertura, Paolo Garbisi. Pero como suele suceder contra Italia, la alegría no le es muy duradera y, paradójicamente, en el minuto 11 fueron los escoceses los encargados de conseguir un ensayo de forma similar al de los italianos minutos antes, a partir de un maul de empuje de lateral, siendo el encargado de materializarlo el talonador escocés, David Cherry, la alegría solo les duró a los italianos 4 minutos. Stuart Hogg falló la conversión.

Solo fueron necesarios 3 minutos más para que llegase el segundo ensayo, que será comentando más detenidamente en los momentos destacados, conseguido por el ala, Duhan Van Der Merwe, gracias a una secuencia de juego que tuvo su origen en el saque de centro producto del ensayo de Cherry. No mentiríamos si indicásemos que los escoceses no le dieron tiempo a los italianos para «curarse» de las heridas sufridas por el ensayo precedente. En esta ocasión Hogg acertó en la conversión y, a continuación, el apertura italiano, Paolo Garbisi, logró transformar un puntapié de castigo que puso en su marcador el 10 que permanecería hasta el final del encuentro.

Si ya se podía observar el gran dominio, que se mantuvo hasta el final, tanto en posesión como en territorialidad, que estaban ejerciendo los escoceses, este se incrementó cuando el centro interior, Federico Mori, vio la tarjeta amarilla por golpear con el hombro ilegalmente a su par escocés, Sam Johnson, en un intento de placaje.

Esta ventaja numérica facilitó el tercer ensayo escocés gracias al ala nº 14, Darcy Graham, que recibió un excelente pase desde el suelo tras el placaje, upload, de su centro exterior nº 13, Huw Jones.

El apertura italiano Garbisi, en el minuto 27 dio una patada up & under sobre la línea de 22m escocesa, más que como opción estratégica como por la ausencia de mejores alternativas, pero como henos comentado en repetidas ocasiones, la patada es tan buena como lo es su persecución, y en este caso para lo único que sirvió es para que los escoceses contraatacasen brillantemente hasta que el balón, después de varios pases, como detallaremos al final del análisis, llegará a manos del centro nº 13, Huw Jones, que consiguió anotar sin oposición. Escocia ya estaba en poder del punto bonus. Hogg logró la conversión y el marcador permaneció inamovible hasta la segunda parte del encuentro.

El reinició comenzó con el segundo ensayo del talonador escocés, David Cherry, y de una forma similar al que consiguió en la primera mitad, un maul de empuje originado a partir de un lateral. Nuevamente Hogg logró la conversión.

Pero las desgracias, que no eran pocas, juego muy pobre, baja posesión y marcador muy adverso, nunca vienen solas, cuando el flanker, Sebastian Negri, fue expulsado temporalmente, tarjeta amarilla, por un adelantado voluntario, sobre el cual tenemos ciertas dudas ya que sucedió en el transcurso de un intento de placaje.
Los escoceses al margen de estar delante de palos cambiaron el intento de trasformación por melé, en cierto modo lógico dado su superioridad numérica, a partir de la que el medio de melé, Scott Steele, logró el sexto ensayo para su equipo.

Acabado el periodo de sin bin para Negri, el ala italiano, Monty Ioane, realizó un placaje ilegal al apertura escocés Hogg, por el que vio la tarjeta amarilla, nuevamente los italianos en inferioridad y nuevamente los escoceses volvieron a sacarle provecho gracias a un nuevo ensayo del nº 12, a 15 minutos del final y, posteriormente le tocó el turno, por segunda vez, al fornido ala Van der Merwe. Resultado final 52-10 y a los italianos ni se les vio ni se les espera.

1. Rápidos o lentos

En este apartado queremos poner de relieve la importancia que tiene el trabajo de los jugadores que llegan al área de placaje en función de la acción previa, antes del placaje del portador del balón.

Si el portador es capaz de sobrepasar la línea de ventaja antes/durante del placaje, va a obtener un extraordinario beneficio para su equipo, siempre que consiga que el balón pueda ser jugado rápidamente, menos de 3sg, lo que impediría que la defensa que ha sido superada pueda llegar a reorganizarse defensivamente, es lo que solemos indicar como «back foot» o retrocediendo, mientras que el ataque trabaja en «front foot» y, casi con toda seguridad, en superioridad numérica.

La secuencia que hemos elegido parte de un saque de centro de los italianos a partir del que, una vez recepcionado por los escoceses, inician un ataque que culminará con un bello ensayo. En la secuencia se llevan a cabo 8 fases y es interesante prestar atención a las condiciones en las que se producen los puntos de contacto, o lo que es lo mismo si se debe jugar un balón rápido, con pocos, 1 o 2 atacantes participantes en el área de placaje, en el caso de haber sobrepasado la línea de ventaja, o lento, con el problema añadido de enfrentarse a una defensa organizada y el ataque tendría que volver a intentar revertir la situación.

Hacer que todos los jugadores sean conscientes de las oportunidades que se les presentan en función de lo que ha sucedido previamente o en el placaje no es una cuestión baladí, y son necesarias muchas horas de entrenamiento en escenarios de partido para poder tomar las decisiones adecuadas a cada situación.

2. Numbers

Como hemos comentado anteriormente en la sinopsis del partido, nos hemos referido a que las patadas son tan buenas como lo son las persecuciones que se hacen de las mismas. Una persecución inadecuada va a permitir desajustes defensivos en la subida, tanto posicionalmente como en el número de jugadores lo que puede provocar un desequilibrio de fatales consecuencias.

Es increíble que un equipo como Italia pueda cometer errores defensivos de tal magnitud como el que presentamos en la secuencia siguiente.

Todo parte de una patada «up & under» del apertura italiano, Garbisi, sobre la que se pueden tener lógicas dudas, sobre si se trata de una acción estratégica o como la única opción disponible tras varios intentos de batir por otros métodos a la defensa escocesa.

Se puede observar que el balón es recepcionado sin ninguna presión en las proximidades de la línea de 22m escocesa por el joven ala, Darcy Graham, que ataca, avanza varios metros y es placado, a partir de este momento se puede observar el posicionamiento de los jugadores italianos, muchos alrededor del breakdown, cuando eran innecesarios en tal número, pues no existía ninguna amenaza que hiciese pensar el juego en los márgenes de parte de los escoceses, y pocos cubriendo la anchura del campo, situación que aprovechan los escoceses para mover con amplitud, hasta encontrase en una situación de 4 v 3, que los italianos, tampoco saben resolver, realizando una barrido incorrecto y permitiendo que el poderoso ala, Duhan van der Merwe, pueda correr sin oposición numerosos metros pegado a la línea de lateral, hasta que es placado, pero ya es tarde, ya ha dejado a su espalda a numerosos defensores y en cambio está rodeado por varios apoyos, por lo que se limita a realizar un offload tras el placaje hacia su apertura, Hogg, que pasa mediante un perfecto e inmediato «circle pass» a su centro exterior, Huw Jones, que corre hasta posar el balón debajo de palos.

¿Los escoceses han conseguido mediante movimientos la superioridad numérica («numbers») o los italianos se la han brindado por su enfermiza subida de persecución de la patada y recolocación posterior alrededor del breakdown?

3. Máximo rendimiento del turnover

Os presentamos a continuación una nueva secuencia de juego protagonizada por los escoceses, desafortunadamente, y lo he intentado, no he podido destacar alguna acción notable implementada por los «Azzurri».

El turnover tiene varias consecuencias, unas se producen en todos los casos, nos referimos en primer término a la recuperación del balón y en segundo a la frustración del equipo que ha perdido la posesión, frustración que es mayor conforme mayor era la posibilidad de poner puntos a favor en el marcador, como es el caso que proponemos.

Pero puede tener otros efectos, y estos están en función de la capacidad de los jugadores que pasan de defensores a atacantes para reorganizarse e iniciar un contraataque frente a una defensa inexistente, ya que los jugadores estaban física y mentalmente sumergidos en materializar la acción atacante, y tener la habilidad para tomar las opciones más adecuadas en función del nuevo escenario que se les presenta delante de ellos.

No importa la zona del campo en la que se produzca el turnover, lo importante es que los jugadores adquieran la conciencia necesaria para saber que se encuentran en una situación muy favorable si toman las opciones correctas. En honor a la verdad es más fácil decirlo/escribirlo que hacerlo, pero si se es consciente de los beneficios que pueden aportar, merece la pena emplear el tiempo que sea necesario practicando.

IRLANDA – INGLATERRA

En el segundo partido de la quinta jornada se enfrentaban en el Estadio AVIVA las selecciones de Irlanda e Inglaterra, el resultado del encuentro no iba a definir en ningún caso al ganador de alguno de los trofeos en juego, aunque teniendo en cuenta la rivalidad entre los contendientes el «morbo» está asegurado. La pérdida del encuentro por Inglaterra los situaría en quinta posición, independientemente del resultado del partido que restaba por jugar entre Francia y Escocia y es destacar que solo ha ganado dos partidos, habiendo perdido con los tres componentes célticos, situación que no se producía desde 1976.

Y si tomamos como referencia los comentarios de los medios, podríamos observar cierta coincidencia en cuanto a sus titulares, el fracaso de Inglaterra ha sido provocado básicamente por su falta de disciplina y por su inflexibilidad táctica, opinión no compartida por su head coach, Eddie Jones, que durante la semana previa al partido estuvo repitiendo que los medios de comunicación habían «envenenado» las mentes de sus jugadores, pero parece más lógico pensar que dichas mentes parecen estar tan abarrotadas por una sobrecarga de información que no hay lugar para nada más.

Si tomamos como punto de referencia el comienzo del partido, Inglaterra realizó un juego brillante, con un buen e innovador juego de lateral e inaugurando el marcador mediante una transformación de Owen Farrell, pero poco a poco se fueron volviendo muy prescriptivos dedicándose a dar continuas patadas, elemento que le favorecía a los irlandeses, que además tuvieron su día desarrollando un juego mucho más ingenioso que en las jornadas precedentes.

El resultado final, en cierto modo, no revela el juego desarrollado, ya que los dos ensayos conseguidos por Inglaterra tuvieron lugar en el último cuarto, cuando Irlanda jugaba con 13 jugadores. El centro interior nº 12, Bundee Aki, fue expulsado, tarjeta roja, por contactar con el hombro en la cabeza del nº 8 inglés, Billy Vunipola. Posteriormente, a dos minutos del final, el medio de melé irlandés, Conor Murray, fue mandado al sin bin por faltas reiteradas.

Volviendo al inicio del partido y tras el 0-3 que señalaba el marcador, Sexton, el apertura irlandés, se encargó de igualarlo en el minuto 18 mediante la transformación de otro puntapié de castigo, 3-3.

El primer ensayo para los locales no llegó hasta el minuto 22, a partir de un lateral en campo inglés, ensayo conseguido por el ala, Keith Earls, al recibir un pase por el interior del nº 8, Conan, tras alcanzar un balón procedente de un lanzamiento que sobrepasó los 15m. El ensayo no fue convertido por Sexton.

Antes del segundo ensayo conseguido por los irlandeses, minuto 37, ambos aperturas lograron sendas transformaciones de puntapiés de castigo, pero fue el nº 8, Jack Conan, quién consiguió posar el balón en la zona rival a 4 minutos del descanso, tras una divertida secuencia de juego que tuvo una duración de 23 fases y que se originó en un lateral en medio campo. El momento clave llegó tras una patada de Sexton, pasada la fase 17, que se introdujo en la zona de 22m inglesa y que fue competida en el aire por el zaguero inglés, Elliot Daly, y su par irlandés, Hugo Keenan, quién finalmente se hizo con el balón y que tras el breakdown subsiguiente, los verdes manejaron hacia el otro lado del campo donde se produjo el breakdown que marcaba la fase 23 y del que levantó el balón el nº 8, Conan, para lograr un impresionante ensayo.

El marcador reflejaba un 20-6 para Irlanda en el descanso. Desde luego algo que no había funcionado durante la primera parte era la melé inglesa (algún día me atreveré a realizar algún comentario sobre los árbitros franceses) y la respuesta del entrenador inglés fue sacar al talonador, Cowan-Dickie, y al pilar izquierdo nº 1, Mako Vunipola, que habían sido responsable de 4 de las 7 infracciones con las que fueron sancionados los ingleses en la primera parte, aunque los problemas en esta primera fase continuaron ya que el excelente trabajo del pilar derecho irlandés, Tadhg Furlong, siguió marcando la diferencia.

El primero en anotar en el segundo tiempo fue Irlanda, gracias a la transformación de dos puntapiés de castigo por Sexton, con un intervalo de 10 minutos, la indisciplina inglesa continuaba haciendo estrago en sus filas.

Inglaterra, a la vista el resultado que se reflejaba en el marcador, inició una serie de cambios, que no mejoraron el juego blanco hasta el final del encuentro, que como ya hemos comentado consiguieron los dos ensayos, el primero por el medio de melé, Ben Young, a la salida de un maul de empuje originado a partir de un lateral a 5m de la zona de ensayo escocesa, donde recibió un pase medido por el cerrado, del talonador sustituto, Jamie George, y el segundo por Jonny May cuando faltaba 1 minuto para la conclusión del encuentro.

Destacar que Sexton consiguió 22 puntos de tiros a palos, 2 conversiones y 6 transformaciones en la que era su 99ª aparición con Irlanda. Por parte de Inglaterra indicar que Farrell tuvo que abandonar el campo, por un golpe en la cabeza, al que ya no volvió.

Al final del partido Eddie Jones comentó que había que «reiniciar» al equipo, aunque es consciente que solo queda dos años para la Copa del mundo y a pesar de que tiene uno de los equipos más joven del torneo. La verdad es que Inglaterra pasa por problemas, pero estos no son de recursos, es el equipo con más recursos del VI Naciones, son problemas de juego y, bajo ningún concepto, es un problema de los medios de comunicación.

A continuación, pasamos a comentar algunos de los momentos destacables del partido:

1. Variación de lateral

A los 22 minutos de la primera parte, Irlanda dispone de un lateral sobre la línea de 10m de campo inglés. No es frecuente ver lanzamientos largos, lanzamientos que sobrepasen la línea de 15m, límite del alineamiento, particularmente en la jornada pasada vimos uno que dio lugar a un movimiento de Francia de una bella factura.

En este caso el balón que ha sobrepasado la línea de 15m es perseguido por el nº 8, Conan, que inicialmente está ocupando la posición cuarta de un lateral reducido de seis hombres, y desde la que se traslada para competir y ganar el balón con el nº 7 inglés, Tom Curry.

En dicha competición por el balón en el aire, Conan, no logra capturarlo pero si palmearlo hacia su interior, hacia el alineamiento, posición a la que ha dirigido su trayectoria el ala nº 14, Keith Earls, que escapa del radio de acción del nº 8 inglés, Vunipola, que ha corrido hacia el final de alineamiento pero con cierto retraso.

Earls corre hasta encontrarse con el ala inglés, Jonny May, pero con la suficiente ventaja como para poder evadirlo y conseguir un ensayo muy novedoso.

Esta secuencia podríamos haberla encuadrado dentro de los movimientos combinados, pero por lo novedoso del lanzamiento hemos preferido considerar a este momento relevante como una variación de lateral.

2. Movimiento combinado Inglaterra

Movimiento tan bien ejecutado, en cuanto a la temporización de la carrera y pases de los jugadores ingleses como defendido por parte de los irlandeses, que no abandonan sus marcas ni se dejan influir por los movimientos señuelos de sus rivales.

La secuencia tiene su origen en una melé entre la línea de 22 y de 50m de los irlandeses. Vunipola, el nº8 inglés, levanta el balón de la base de la misma y lo pasa a su medio de melé, Ben Youngs, que se ha separado lateralmente de la formación. El nº 9 pasa directamente a su centro interior, Farrell, saltándose a su apertura Ford, pasando el balón por delante el mismo. Ford va al redoble del balón, fingiendo que va a ser el receptor del balón de Farrell en su movimiento de redoble, a la vez que el centro exterior, Lawrence, avanza al exterior de Farrell, actuando como jugador señuelo, momento en el que Farrell pasa por su espalda al ala del cerrado nº 11, Jonny May, que llega siguiendo el flujo del juego desde su posición inicial al interior de Ford.

May es placado por el centro irlandés, Robbie Henshaw, pero le da tiempo a realizar un offload a su zaguero, Daly, que a su vez es placado por el ala nº 11 irlandés, Jacon Stockdale, momento en el que se produce un breakdown y finaliza el movimiento.

FRANCIA – GALES

Ultimo partido de la quinta jornada y del VI Naciones de la presente temporada, si no tenemos en cuenta el aplazado entre Francia y Escocia cuyo resultado puede suponer alguna alteración en las primeras posiciones de la clasificación final, el que se celebró en el Stade de France entre Francia y Gales y como conclusión se podría sacar que nunca se había arrebatado un Grand Slam con tanta crueldad como lo fue aquí en los segundos finales, cuando a 13 hombres Gales se les negó una quinta temporada perfecta en 16 años. Y es que el partido no finaliza hasta que el árbitro hace sonar su silbato.

Aunque todo puede ocurrir ya que Gales aún puede ganar el título si Francia no logra conseguir un punto bonus en su partido frente a Escocia, la verdad es que no depende de ellos, y con toda seguridad los seguidores galeses recordarán con tristeza el Grand Slam que se le fue de las manos en Paris.

Con el tiempo concluido el zaguero francés. Brice Dulin, para nosotros el mejor jugador de Francia con diferencia, fue el encargado de dar el golpe de gracia a los galeses y eso que previamente en el minuto 67, se le había anulado un ensayo por una infracción previa, juego sucio del segunda línea, Paul Willense, que hizo contacto en el área de los ojos del pilar galés, Wyn Jones.

Desde luego al principio del encuentro se podría prever un resultado muy ajustado al final del mismo ya que aunque el primero en ensayar fueron los franceses en el minuto 6, gracias al segunda línea, Romain Taofifenua, al levantar un balón de la base de un ruck situado a centímetros de la línea de ensayo galesa y posar el balón sobre la misma, solo 6 minutos después fue el medio de melé galés, Gareth Davies, quién se encargó de hacer lo propio a partir de un simple movimiento originado desde una melé en las proximidades de la línea de 22 francesa. Ambos equipos lograron sus conversiones ejecutadas por sendos apertura, Mattieu Jalibert, por Francia y Dan Biggar por Gales.

Pero el equilibrio que reflejaba el marcador se «desajustó», gracias a un nuevo ensayo de Francia, esta vez conseguido por su medio de melé, Dupont, aunque el mérito del mismo, como comentaremos en los momentos destacables correspondió al zaguero francés, Dulin. Una nueva conversión de Jalibert pusó el marcador en 17-7 para los locales.

Nuevamente la alegría francesa se vio frustrada por un nuevo ensayo galés, solo 4 minutos después y gracias al flanker, Josh Navidi, que Biggar se encargó de convertir.

No recordamos un partido en el que el árbitro haya recurrido tan frecuentemente al TMO, anulando o concediendo ensayos, algunos en el límite, pero lo importante es que a 10 minutos del final Gales estaba 10 puntos por encima en el marcador, 30-20, y Francia con 14 hombres. Pero en esos 10 minutos pasó de todo, y no podemos decir que favorecieron a los galeses que vieron dos tarjetas amarillas, una al nº 8, Taulupe Faletau, por fuera de juego y otra al zaguero, Liam Willians, por off feet, consecuencia de los cual los galeses tuvieron que jugar con 13 jugadores durante 7 minutos.

Un ensayo en el minuto 77 para el capitán francés, Charles Ollivon, convertido por Romain Ntamack, puso el marcador en 30-27 y, finalmente el zaguer Duli pasado los 80 minutos logró el ensayo definitivo que le daba la victoria a Francia.

Gales, sin embargo, debería estar orgulloso de sus esfuerzos. Este es un equipo, es necesario recordarlo, que terminó quinto la temporada pasada y su actuación en otoño fue muy mediocre. Aquí, sin embargo, los ensayos de Dan Biggar, Josh Navidi y Josh Adams parecían haberlos situado en el puesto que le correspondía por el juego desarrollado durante todo el torneo, aunque sus ilusiones se desvanecieron en el último instante.

Como comentaremos, con algún ejemplo en los momentos destacables, las decisiones arbitrales están influyendo en un número cada vez mayor de partidos: ganas algunos, como lo hizo Gales contra Inglaterra en Cardiff, pero también pierdes otros.

De cualquier manera, fue una justicia desesperadamente dura para el capitán de Gales, Alun Wyn Jones, quien estaba a una distancia mínima de convertirse en el primer jugador galés en ganar cuatro Grand Slams, de cualquier forma con sus 35 años ha más que demostrado porque ejerce la capitanía del equipo de Gales. Cuando se retire, quedará en la mente de todos los aficionados galeses.

A continuación, pasamos a comentar algunos de los momentos destacables del partido:

1. Movimiento tres cuartos Gales

En muchas ocasiones en lo simple reside no solo la belleza sino incluso también la sorpresa, cuando el equipo defensor espera que el atacante lleve a cabo un movimiento complejo que tenga como objetivo desorganizar su estructura defensiva.

Este es el caso del primer ensayo de Gales, que provocó el empate en el marcador, 7-7 y que fue materializado por el medio de melé galés, Gareth Davies. El ataque se origina a partir de una melé en la zona derecha del campo y a la altura de la línea de 22m francesa. Gareth Davies, levanta el balón de la base de la melé y avanza encontrándose con la defensa de Dupont, el medio de melé francés, que se ha separado de la formación para realizar, si fuese necesario, una defensa «one man out», así como del flanker nº 7, Ollivon.

Davies opta por pasar a su ala nº 14, Louis Rees-Zammit, que entra por el pasillo al interior del 10 rival y que es capturado en última instancia por Dupont que ha rectificado su trayectoria de carrera, pero que permite al ala pasar a su interior de nuevo a su medio de melé, Davies, que logra penetrar hasta la zona de ensayo francesa aunque «arrastrando» al flanker francés, Ollivon, que lo placa, logrando que el medio de melé no llegue a posar el balón, comprobado después de muchas repeticiones por el TMO.

2. Último defensor, primer atacante

Al igual que en otras ocasiones hemos considerado la inutilidad de ver a los alas situados inamovibles en su posición entre las vías del tren (espacio entre la línea de lateral y la de 5m), esperando que le llegue un balón, cuando el juego le proporciona múltiples opciones para convertirse en un jugador útil y constituir una amenaza constante e imprevista en otras posiciones. Un ala que es capaz de incorporarse al ataque en diferentes opciones a la habitual puede constituir verdaderos estragos en la defensa o en el peor de los casos mantenerla pensando.

Algo similar podríamos decir del zaguero, cuando solo se le considera como el último defensor y los más atrevidos le asignan el papel de iniciador de contraataques. Pero el papel del zaguero moderno es múltiple en su papel atacante, puede incorporarse a la línea de tres cuartos en cualquier posición, pero quizás la que puede causar más «molestias» es cuando se posiciona como primer receptor para recibir el balón rápido de un breakdown centrado, ya que su inesperada entrada suele conllevar penetrar por algún espacio no cubierto, conseguir superioridad numérica o utilizar alguna habilidad de juego al pie sobre la primera línea defensiva al espacio no protegido situado detrás de ella.

Este último es el caso que presentamos, cuando Dulin, el zaguero francés, da una patada chip que posteriormente se convierte en un precioso ensayo logrado por el medio de melé Dupont.

3. La diferencia

El rugby es diferente, es una frase que se escucha y se lee con mucha frecuencia cuando se le compara con otros deportes, especialmente con el fútbol. El comportamiento de los jugadores dentro y fuera del campo, donde el contacto forma parte intrínseca del juego y dónde los malos modos no son una de sus características, es encomiable y adquiere un énfasis positivo definitivo en cuanto al respeto al árbitro se refiere.

Esto mismo que hemos referidos a los jugadores puede ser aplicable a los medios e incluso a los propios aficionados. En el ambiente del rugby se respira un aire distinto, incluso considerando cuando muchos de sus seguidores lo son también de otros que no son un ejemplo a seguir.

En esta última semana hemos podido leer bastantes comentarios respecto a la actitud de los jugadores frente al árbitro, coincidiendo con el partido que enfrentaron a Francia y a Gales, probablemente, si hubiese sido de fútbol, las consecuencias hubieran sido distintas y se hubieran vertido «ríos de tinta».

Uno de los titulares más curiosos al que hemos podido tener acceso es el aparecido en el diario «Marca» que indica: «que tome nota el fútbol» haciendo referencia a las diferencias ostensibles respecto al comportamiento con el árbitro en ambos deportes.

Pero no debemos ser conformistas, aunque si educados, lo árbitros cometen errores y perjudican el desarrollo del juego, la diferencia es que siempre se plantean como errores humanos, que no intentan favorecer a ningún equipo.

En el partido entre Francia y Gales, el colegiado tuvo que recurrir al TMO, en numerosas ocasiones e incluso así, algunas cosas no quedaron claras, además hubo otras, en las que no intervino el TMO por lo que las responsabilidad de la decisión tomada fue exclusiva del árbitro, en la que consideramos que no estuvo acertado, y que bajo nuestro criterio, sin esos errores Gales hubiera conseguido el Grand Slam. Es muy fuerte esta afirmación, pero aún es más fuerte que siendo así, no ha habido ningún reproche por parte de los participantes.

Hemos seleccionado dos acciones de juego en las que las decisiones del árbitro son por lo menos «discutibles», en la primera consideramos un maul que progresa de Gales y que antes de entrar en zona de ensayo, el árbitro sanciona a Francia por fuera de juego del pilar francés, debería haber sido ensayo de castigo, independientemente de que también le hubiera correspondido tarjeta amarilla como le fue mostrada.

En la segunda sanciona al zaguero galés, Liam Willians, por «off feet» al placar al medio de melé francés, sin considerar que el balón ya estaba en las manos del medio de melé y fuera del breakdown. Se permiten opiniones, las expuestas son simplemente las mías y perfectamente discutibles.

CLASIFICACIÓN FINAL VI NACIONES 2021

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