109. Cuarta jornada VI Naciones 2021

ITALIA – GALES

Primer partido de una 4ª jornada que se prometía interesante ya que en ella además del partido con el que comenzamos el análisis, Italia-Gales, celebrado en el Estadio Olímpico de Roma, en el que Gales podía permanecer con sus opciones intactas para conseguir el Grand Slam, también se jugaba en Londres el partido entre Inglaterra y Francia en el que los franceses al igual que los galeses contaba sus partidos por victorias.

La victoria presumible de los galeses, con punto de bonificación, la tercera de Gales de las Seis Naciones de 2021, ha situado al equipo de Wayne Pivac a solo un partido de conseguir el Grand Slam. Desde luego que la victoria de Gales no se puso nunca en duda por parte de los aficionados, sobre todo si se consideraban los resultados que venían cosechando los italianos, no solo en esta edición, ya que se podría afirmar que se trataba de una constante desde su inclusión en el torneo.

Es interesante comprobar la evolución que está sufriendo Gales respecto a la edición del año anterior en la que solo pudo conseguir tres victorias, ya solo les queda, y en principio no parece simple, superar a Francia en París el último fin de semana, pero aunque si perdiesen contra los franceses todavía podrían quedar por encima en la tabla clasificatoria dada la diferencia de puntos, aunque no creemos que los galeses se contenten con eso.

Respecto al partido que nos atañe, las pocas esperanzas que atisbábamos en las dos primeras jornada sobre el juego de Italia, que lo veíamos, aunque perdiendo, mucho más fluido y con más «interés», se han disipado demasiado rápidamente. Los jugadores de Franco Smith deambulan en el campo como «pollos si cabeza», de hecho recibieron siete ensayos, 4 en el primer tiempo, obras del talonador Ken Owens (2). El ala, Josh Adams y el nº 8, Taulupe Faletau. Después del descanso ensayaron el centro exterior, George North, el apertura sustituto, Callum Sheedy y el ala, Louis Rees-Zammit. Para colmo de los males dos jugadores italianos fueron mandados al sin bin por tarjetas amarillas.

El marcador lo inauguró el apertura, Dan Biggar, al transformar un puntapié de castigo producto de una infracción del talonador italiano, Bigi.

Solo habían pasado 5 minutos cuando, el medio de melé, en su regreso a la titularidad por Gales, Gareth Davis, sacó un puntapié de castigo rápidamente a la mano cuando el talonador italiano, Bigi, lo placó antes de los preceptivos 10m, por lo que vio la tarjeta amarilla. Los galeses cambiaron la posibilidad de transformación, estaban a 10m de la línea de ensayo italiana, por melé, ya que eran conscientes que contaban con superioridad numérica. Los italianos obligados a introducir a un nuevo talonador, optaron por sacar del campo al ala nº 11, Monty Ioane.

El medio de melé, Gareth Davies, tras ganar la melé pasó a su apertura, Biggar, cuyo pase largo perfecto hacia el ala Adams, le permitió ensayar junto al banderín de córner.

El segundo ensayo de Gales llegó a partir de un lateral en las cercanías de la zona de ensayo italiana, era el minuto 14, y tras ganar el balón, solo se trato de moverlo con amplitud hacia la línea de lateral alejada donde fue detenido Adams a punto de ensayar, su produjo un breakdown, dos fases de juego hacia el origen, con los delanteros cada vez más próximos al objetivo, para que finalmente Davies, abriese el balón en una situación de superioridad numérica, 5 v 3, con lo que los galeses solo tuvieron que alejar el balón hasta que llegó al último jugador nº 8, Faletau, que ensayo en la esquina.

Los dos últimos ensayos que completaron los conseguidos en la primera mitad, fueron anotados, sin ningún tipo de dificultad debido a la pasividad de la defensa, por el talonador, Ken Owens, en los minutos, 21 y 30, y de forma similar, a partir de dos maul de empuje originados a partir de sendos laterales en las proximidades de la zona de ensayo italiana. Parecía un encuentro de adultos contra niños.

Nada más iniciarse el segundo periodo, en el minuto 42, le tocó el turno a North que recibió un pase en corto de su compañero el centro interior, Jonathan Davies, que le permitió romper la defensa penetrando por un intervalo defensivo y ensayar sin problemas debajo de palos.

En el minuto 51, llegó el «ensayo del honor» para Italia, y lo consiguió el ala nº 11, Monty Ioane, tras recibir un pase de su medio de melé, por el cerrado, y que el ala prácticamente sin espacio se desprendió del balón mediante una excelente patada chip que superó a su rival directo, Rees-Zammit, y que el mismo se encargó de capturar para ensayar.

Y llegó la segunda tarjeta amarilla para los azules, para el pilar sustituto, Marco Riccioni, que algunos podrían haberla calificado de «naranja oscuro», ya que el jugador, portador del balón, contactó con el defensor con su antebrazo en el cuello.

En el minuto 60, llegó el ensayo del apertura sustituto, Callum Sheedy, gracias al pase del tercera línea, Josh Navidi, que a la postre fue denominado el jugador del partido.

Todavía hubo tiempo para que Rees-Zammit interceptara un mal pase de Carlo Canna a la altura de la 22 galesa, imposible detenerlo y ya el partido, afortunadamente, se dio por finalizado.

A continuación, pasamos a comentar algunos de los momentos destacables del partido:

1. Movimiento tres cuartos Gales 1

Algunos cronistas han calificado el partido entre Italia y Gales como un enfrentamiento entre adultos y niños y, aunque parezca algo duro para los italianos, podemos afirmar que ha sido difícil seleccionar algunos momentos que hayan marcado la diferencia en cuanto a la brillantez del juego desarrollado.

La primera secuencia que hemos elegido es un movimiento de tres cuartos de Gales, de gran simpleza y excelente ejecución y con el resultado deseado del ensayo, favorecido por la ausencia del nº 11 de Italia, que se hallaba fuera del campo por haber sido expulsado su compañero, el talonador, y como es preceptivo es necesario que la primera línea esté constituida por especialistas en el momento de la melé.

El movimiento, por tanto, parte de una melé situada entre la línea de 5 y la de 22m de Italia, en una posición centrada. Si la posición de la melé ya de por sí dificulta la defensa enormemente, debido a las múltiples posibilidades de combinaciones atacantes, además añadimos la ausencia de un tres cuartos, hubiera sido imperdonable por parte galesa no ensayar o lo que es lo mismo hubiera sido milagroso que los italianos hubieran evitado el ensayo.

Una vez ganada la melé, el medio de melé galés, Gareth Davies, pasa a su apertura, Dan Biggar, por la espalda de su centro interior nº 12, Jonathan Davies, que ha seguido una trayectoria de aproximación para recibir un pase en corto de su 9, aunque su actuación es de jugador señuelo.

Biggar opta por saltar a su centro exterior nº 13, George North, para llevar el balón a su ala nº 11, Josh Adams, que logra ensayar sin oposición. Un movimiento simple, bien temporizado y ejecutado.

2. Movimiento tres cuartos Gales 2

Exponemos a continuación un segundo movimiento de tres cuartos de Gales aún si cabe más simple que el anterior y en que la desafortunada organización defensiva italiana contribuye bastante al éxito del mismo.

El movimiento comienza a partir de una melé centrada bastante alejada de los palos rivales, entre las líneas de 10 y 50m del campo de los italianos. El medio de melé galés, Davies, abre el balón a Biggar, su medio de apertura, quién hace lo propio con su primer centro, Jonathan Davies, y que una vez realizado el pase, lo redobla actuando como posible receptor, de nuevo, en un movimiento de loop. La actuación de Biggar es de señuelo, pero es suficiente para desorganizar a la defensa rival y se abra un espacio entre los centros rivales, por el que penetrará el centro exterior nº 13, North, que recibirá el pase corto de Davies y que correrá sin oposición hasta ensayar entre palos.

3. Último recurso

No hemos querido finalizar este apartado de momentos destacables sin que hubiese representación del equipo italiano, aunque ha sido realmente difícil encontrar alguno digno para su reproducción.

Hemos seleccionado la habilidad mostrada por el ala nº 11, Monty Ioane, cuando tras recibir un pase de su medio de melé, Stephen Varney, por el cerrado, siendo el espacio existente inferior a dos metros, es capaz de correr con el balón escapando del área de influencia del nº 8 galés, Falatoa, situado en el margen del ruck, para llegar a enfrentarse con el ala galés, Louis Rees-Zammit, sobre el que ejecuta una perfecta patada chip que lo supera y que él mismo se encarga de recoger para ensayar en la misma esquina del banderín de córner, a pesar del placaje al que le somete el zaguero visitante, Liam Williams.

INGLATERRA – FRANCIA

En el segundo partido de la cuarta jornada jugado el sábado 13 de Marzo, entre las selecciones de Inglaterra y Francia en el Estadio de Twickenham se jugaba algo más que una victoria, estaba en juego las posibilidades de que Francia pudiese tener opciones a conseguir el Grand Slam.

Es sorprendente como se puede pasar tan rápido de «villano» a «héroe», nos referimos al segunda línea inglés, Itoje, al que la semana anterior se le cargó con parte de la culpa de la pérdida del encuentro frente a Gales, por el elevado número de infracciones que cometió, a esta en la que fue el afortunado de conseguir el ensayo, en las postrimerías del partido, que le dio el triunfo a Inglaterra, acabando de esta forma con las aspiraciones francesas.

Antes del partido Eddie Jones confiaba en que su equipo mostraría una mayor resistencia física debido a que sus rivales llevaban sin jugar un mes, pero la realidad fue algo distinta ya que estuvieron por debajo en el marcador prácticamente todo el partido, aunque nunca por más de 7 puntos, pero el error lo cometieron los franceses al querer mantener esa ventaja cediendo la iniciativa a sus rivales y abandonando el estilo fluido de juego que los había puesto al frente en el marcador.

Otro tema a resolver respecto al partido pasado frente a Gales era el referido a la indisciplina y desde luego comenzaron con la lección bien aprendida ya que no concedieron ninguna infracción durante los primeros 24 minutos, pero este periodo no fue más que un espejismo, ya que a medida que avanzaba el partido las penalizaciones se fueron sucediendo alarmantemente. Fueron sancionados seis veces en rucks de ataque, principalmente por no liberar debido a la falta de apoyo, y tres de las infracciones se produjeron en la 22 de Francia.

Si volvemos al inicio, es de recibo indicar que hacía bastante tiempo que no veíamos 40 minutos de juego tan brillante. Los franceses atacaron desde el principio, hasta tal punto que en el minuto 2 de partido ya habían conseguido su primer ensayo. Un ensayo producto de una incursión de los centros franceses, Virimi Vakatawa y Gaël Fickou en medio campo, desde donde llevaron el balón hasta el ala, Teddy Thomas, que dio una patada chip que fue perseguida y recogida por el excelente medio de melé francés, Antoine Dupont, que posó el balón en la zona rival. El ensayo fue convertido por el apertura, Matthieu Jalibert, 0-7.

No tardaron los ingleses en reponerse ya que en el minuto 9 y tras una serie de fases bien implementadas por los locales, el balón llegó a las proximidades de la zona de ensayo francesa, donde, desde la base de un breakdown, el medio de melé inglés, Ben Youngs, abrió a su derecha a su medio de apertura, George Ford, que saltándose a su ala izquierdo, nº 11 Jonny May, que había seguido el flujo del juego, para llegar el balón a la manos del nº 14, Anthony Watson, que posó en balón junto al banderín de córner. La conversión revestía cierta dificultad pero el centro inglés, Farrell, estuvo certero logrando el empate en el marcador.

El segundo ensayo francés, magistral, tuvo lugar a nueve minutos del descanso gracias a un movimiento programado a partir de un lateral, que finalmente llegó a las manos del ala nº 11, Damian Penaud, que consiguió un excelente y trabajado ensayo. El movimiento lo hemos seleccionado en los momentos destacados del partido donde los analizaremos al detalle, merece la pena. La conversión con éxito fue lograda nuevamente por Matthieu Jalibert.

Previamente a este segundo ensayo francés, Farrell había logrado transformar dos puntapiés de castigo, y Jalibert uno, con lo que el resultado reflejaba un 17-13 a favor de los visitantes.

Los franceses estuvieron a punto de irse al descanso con una diferencia superior y de alguna forma los ingleses le tienen que dar las gracias al pilar, Mohamed Haouas, que cometió una infracción por entrada ilegal en un ruck en una posición muy favorable, lo que hubiera puesto a los azules con una diferencia de 11 puntos a su favor en el descanso.

La segunda parte no fue tan brillante como la primera, el juego se volvió más embarullado y el cansancio empezaba a hacer mella. El marcador fue inaugurado en esta segunda mitad por Jalibert, en el minuto 49, al transformar un puntapié de castigo causado por no alejarse tras el placaje el segunda inglés Itoje, pero casi de inmediato Farrell respondió después de que Charles Ollivon hiciese lo propio en un lateral inglés.

A partir de este momento Francia consideró más prudente «lavar y guardar la ropa», no arriesgar, mantener la diferencia superior a 3 puntos, esperando la conclusión del partido.

Pero llegó el momento del infractor de Cardiff. Maro Itoje, puso fin al Grand Slam de Francia a cuatro minutos del final cuando levantó el balón de un ruck y se lanzó sobre la zona de ensayo francesa, llevándose consigo a dos rivales, motivo por el cual el árbitro, Andrew Brace, dictaminó inicialmente que Cameron Woki y Teddy Thomas habían impedido que Itoje apoyara el balón, pero después de revisar el incidente junto al TMO, decidió que se había equivocado, y estuvo de acuerdo con el oficial del partido, Joy Neville, en que fue ensayo.

A continuación, indicamos algunos momentos destacables del partido:

1. Mala elección sistema defensivo

Cuando hablamos de defensa y en particular de sistemas defensivos solemos sobre enfatizar, trabajar en el entrenamiento o simplemente referirnos exclusivamente a los que implementamos a partir de primeras fases, los conocidos como deriva, blitz, «one man out»…, pero no solemos practicar lo suficiente como estructurar los sistemas defensivos a partir del «open play». Básicamente se tratan de los mismos, excluyendo la defensa del breakdown, que a partir de las primeras fases, solo que la toma de decisión sobre qué sistema adoptar debe ser más inmediata, ya que el tiempo que se dispone para estructurarla y comunicarla, en función de la disposición atacante, es mucho más reducido.

Sin quitar méritos a la habilidad de manejo de los jugadores franceses, «quick hands», en espacios reducidos, hemos seleccionado un clip donde el objetivo debe ser la observación del error defensivo de los tres cuartos ingleses, en un movimiento que no debería haber tenido ninguna dificultad para anularlo por jugadores de tan alto nivel.

Se trata de una situación de un 4 v 3 a favor de Francia en un espacio de 15m y a partir de un balón de un breakdown cuyo margen está bien defendido por el flanker inglés, nº 7 Tom Curry, que desde su situación puede abortar cualquier acción individual del medio de melé francés, Dupont.

Dupont abre el balón a su tercera línea nº 6, Dylan Cretin, saltándose a su zaguero, Brice Dulin, que ocupaba la posición de primer receptor. Cretin pasa a su centro exterior, Vakatawa, que hace lo propio con su ala nº 14, Teddy Thomas, que corre sin obstáculo por la banda para encontrarse con el zaguero inglés, Max Malins, sobre el que da una patada chip, que perseguirá y capturará Dupont, para ensayar.

El tema a cuestionar es qué hacen los defensores ingleses, que aunque estando en inferioridad numérica, pero en un espacio tan reducido, simplemente habiendo comunicado un simple drift hubieran capturado a Thomas en posesión o lo hubieran desplazado a lateral. Error imperdonable cuando solo habían transcurrido 2 minutos de partido.

Realmente es incomprensible como Farrell, Slade y Watson no pudieron abortar el ataque francés.

2. Movimiento tres cuartos Francia

En cierto modo, consideramos que los aficionados franceses deben estar apenados por la derrota de su equipo en el último momento frente a Inglaterra, pero por otro lado deben estar empezando a vislumbrar un rayo de esperanza, viendo como la renovación de los jugadores y sobre todo el estilo del juego de su selección está cambiando, desde la llegada de Fabien Galthié, para recuperar algo que había constituido su seña de identidad durante décadas, el rugby fluido adornado con un juego a la mano excelente, de tal forma que era conocido en todo el mundo como el «rugby champagne», obviamente por su exquisitez.

Este partido se le ha escapado de las manos probablemente por no haber mantenido la forma de jugar que habían desempeñado en la primera mitad. Su «racanería» por conservar un resultado, unido quizás a su falta de experiencia para mantener el «timing» del partido les llevo a la derrota, pero no deberían estar tristes, se les augura un futuro prometedor si siguen por esta línea y afianzan su estilo de juego y su confianza en el mismo.

En el clip que mostramos a continuación exponemos un movimiento de tres cuartos llevado a cabo por Francia a partir de un lateral completo en las proximidades de la línea de 22 inglesa. Hacía tiempo que no observaba un movimiento tan brillante y tan bien ejecutado, realmente sorprendente.

El lanzamiento sobrepasa la línea de 15m llegando a recepcionarlo el centro interior, Gael FIckou, que ha temporizado extraordinariamente su carrera desde los 10m preceptivos.

Por el interior de Fickou llega el ala nº 14, Teddy Thomas, con la intención de recibir el balón para penetrar por el canal del 10, pero en cambio actúa como señuelo, siendo el receptor del balón el medio de melé, Dupont, que ha ido redoblando el movimiento.

Dupont amaga el pase al centro exterior, Vakatawa, que sigue una trayectoria de aproximación al 9 para recibir un balón a la corta y, por tanto, actuando de señuelo y atrayendo a defensores además de parar la deriva defensiva, para que el balón llegue a las manos del apertura, Jalibert, que penetra por un intervalo y saltándose al último defensor inglés realiza un pase lob a su ala nº 11, Damian Penaud, que consigue un prodigioso ensayo. Realmente fastuoso.

ESCOCIA – IRLANDA

Último partido de la cuarta jornada el que enfrentaba en Murrayfield a Escocia e Irlanda. Partido que no ha defraudado a los espectadores, en el que se ha podido apreciar como Escocia es capaz de levantarse de sus cenizas cuando el marcador no les favorece, pero Irlanda, en esta ocasión, ha demostrado su poderío, aunque han tenido que esperar hasta el minuto 77 para derrotar a su rival y eso después de haber estado por encima de Escocia 14 puntos, que fueron anulados por los locales.

La principal conclusión es que Irlanda ha sido capaz de sobreponerse de las dos derrotas consecutivas que obtuvieron a principios del campeonato para conseguir ahora dos victorias, pero que definitivamente no les ayudará a conseguir ningún galardón, ya que Gales está 8 puntos sobre ellos, al igual que Francia, por lo que los único que les queda es conseguir vencer a su eterno rival, Inglaterra, la próxima semana en casa.

Si en algo tenemos que reflejar la excelencia del juego irlandés es en las primeras fases, en esta ocasión especialmente en el lateral, donde su superioridad sobre los locales fue absoluta. Si a este dominio le unimos los aciertos de su capitán Sexton en el tiro a palos, seis de siete, dentro de los que incluimos el último, que no estaba precisamente en una fácil posición y que le dio la victoria a los visitantes.

Los cronistas indican que a Warren Gatland, el reciente entrenador de los Lions, espectador de honor del partido, después de la exhibición de Sexton, probablemente se le habrán quitado todas las dudas sobre quién podría ocupar la posición de apertura en su seleccionado, pero algunos nos permitimos opinar que hay otros aperturas que podrían dar un buen juego, entre ellos su rival en este partido Finn Russell, que junto a su zaguero y capitán Stuart Hogg constituyen la verdadera fuerza de Escocia.

Solo habían transcurrido 4 minutos del partido cuando los irlandeses inauguraron el marcador gracias a la transformación de un puntapié de castigo logrado por Sexton, y cuya causa fue no alejarse lo suficientemente rápido tras el placaje el apertura escocés Russell.

Solo pasaron otros 4 minutos cuando llegó el primer ensayo de los visitantes, minuto 8, y una vez más en su confección tuvo bastante que decir Sexton, ya que fue tras un «kick pass» efectuado por él y tras «errores» en la recepción por parte de ambos bandos dejaron el balón suelto en la zona de ensayo para que llegase el centro interior irlandés, Robbie Henshaw, que solo tuvo que posarlo.

El partido transcurría con un ritmo frenético por ambos bandos pero los puntos no subían al marcador, solo destacar un dato que corrobora nuestra observación inicial, Irlanda ganó más laterales rivales que propios en la primera mitad.

Pero esto último no fue óbice para que los escoceses se pusieran por delante en el marcador, en primer lugar Russell consiguió la transformación de un puntapié de castigo en el minuto 12, para, posteriormente, conseguir un acrobático ensayo en el minuto 28. Para la consecución de este ensayo se dieron una serie de casualidades que merecen la pena describirlas. En primer término el zaguero escocés, Hogg, cargó sobre una patada, más bien el balón le dio en el pecho, del centro exterior irlandés Ringrose, persiguió el balón y lo pateó dándole en su propia cara lo que hizo que el balón siguiese avanzando, para que posteriormente lo patease Russell y sobrepasase, después de intentar capturarlo, al ala James Lowe, y llegar a la zona de marca donde logró posarlo, realmente acrobático, pero la conclusión fue que después de la transformación Escocia se ponía por delante en el marcador.

La alegría duró poco. Dos puntapiés de castigo transformados por Sexton antes del descanso, ambos por imprudencias de Russell, restablecieron la ventaja de Irlanda en el descanso.

A los 10 minutos del inicio de la segunda mitad, Irlanda consiguió aumentar su ventaja gracias a un ensayo del flanker, Tadhg Beirne, como producto de un balón ganado en un lateral por los verdes, pero no sin antes desarrollar cuatro fases de juego «around the corner». Sexton volvió a convertir y ponía el marcador con 14 puntos de diferencia.

Escocia tenía que reaccionar rápidamente y lo hicieron. El centro interior, Sam Johnson, hizo una primera ruptura, pero luego le tocó a Russell y, posteriormente a Hogg pasar al sustituto, Huw Jones, que evadiendo a contrarios logró posar el balón en la zona de ensayo rival. Este ensayo será comentado con más detalle en los momentos destacados.

Escocia presionó de nuevo, estableciendo el juego en la 22 de Irlanda. Optaron por no transformar a palos una serie de infracciones con las que fueron sancionados sus rivales con el objetivo de mantener la presión, producto de la cual el flanker, Hamish Watson, logró el tan perseguido ensayo. Hogg consiguió la conversión ya que Russell había sido sustituido tras el ensayo anterior por un golpe en la cabeza.

Estaba el partido prácticamente concluido con el balón en posesión escocesa en la proximidades de la línea de lateral y dentro de su 22, cuando el medio de melé, Ali Price, dio una patada a la caja que fue «taponada», y que el mismo pudo recoger aunque cometiendo retenido y Sexton intentó la transformación, desde una difícil situación, y nuevamente no perdonó, proporcionándole la victoria a su equipo.

1. La fe mueve montañas

He utilizado un titular poco al uso para este momento destacable, ya que en su lugar hubiera sido más coherente haber usado la palabra apoyo, pero he considerado que en el apoyo interviene en un alto tanto por ciento la fe, la fe para seguir a un compañero portador con la esperanza de ser útil proporcionándole opciones de pase, limpiando rivales tras un placaje o simplemente, como es el caso que nos trata, persiguiendo una patada en la que probablemente la participación sea nula por estar demasiado alejado y tener a compañeros más próximos a los que iba destinada la misma.

La secuencia que comentamos parte de un «kick pass» (pase-patada) del apertura irlandés, Sexton, dirigida hacia su ala, Keith Earls, pero que en condiciones normales no debería haber tenido éxito, ya que se iba a tratar de una competición de dicho jugador frente a dos escoceses, el zaguero Hogg, y el centro exterior nº 13, Chris Harris.

En el clip que presentamos a continuación se puede ver como desde cierta distancia, sin parar de correr, se aproxima el centro irlandés, Robbie Henshaw, teóricamente sin opción para participar en la competición por el balón, pero que al llegar se encuentra con el balón suelto, en el interior de la zona de marca, ya que en la competición en el salto por el mismo, ninguno de los tres jugadores citados ha podido hacerse con él, solo tiene, por tanto, que posarlo y conseguir todos los méritos del ensayo.

Ha tenido fe, ha pensado en ser un apoyo útil, no importaba el resultado de su carrera, lo que importaba es que si fuese necesario podrían contar con él.

2. Exclusividad

No es la primera ni será la última vez que exprese mi malestar por escuchar reiteradamente en las retransmisiones deportivas el término «gordos» para referirse a los delanteros. Esa acepción de «gordos» la retiraría del diccionario verbal de los comentaristas.

Casi por el mismo motivo siento cierta aversión cuando al hablar de algunas habilidades técnicas se asignan a grupos determinados. Probablemente ningún entrenador «avispado» perdería su valioso tiempo en enseñar habilidades de evasión a los jugadores del «tigh five», paquete de delanteros, del 1 al 5, probablemente con la excusa de que no serían capaces o lo que incluso puede ser peor, nunca deberían emplearlas, nunca deberían desviarse de la trayectoria que va recta hacia la línea de ensayo rival.

Las habilidades técnicas están desarrolladas para todos los jugadores, independientemente del número en su espalda, y deben ser practicadas con el mismo énfasis. Es tan importante que un tres cuartos domine las habilidades de contacto imponiendo las condiciones del mismo, como que un delantero pueda hacer un cambio de pie para evadir a un rival y adquirir nuevas opciones para avanzar con menos esfuerzo o simplemente para liberar sus manos y ejecutar un pase con todas las garantías de éxito.

3. Rápido a la mano

No puedo asegurar si el saque rápido de un puntapié de castigo/franco a la mano está en desuso porque las defensas se organizan rápidamente después de la infracción que han cometido, situándose a los 10m preceptivos o no interviniendo en la jugada si no han alcanzado la distancia reglamentaria, o bien porque el juego se está volviendo tan estructurado que no hay cabida para la improvisación.

Lo que si se observa es que las escasas veces que se utiliza esta estrategia siempre viene precedida por un resultado «adverso» en el marcador, mas de 3 puntos y escaso margen de tiempo para la finalización del encuentro, lo que haría que un intento de transformación no arreglaría para nada el marcador en contra.

Pero no se tiene en cuenta que este tipo de acción, si los compañeros son conscientes de la opción, puede venir acompañada de pingües beneficios, desde poder avanzar metros llegando a romper la línea defensiva situando a muchos rivales detrás del balón o simplemente provocar un nuevo puntapié en contra, incluso tarjeta amarilla, si algún rival intenta detener al portador estando posicionado antirreglamentariamente.

En este cuarta jornada, sorprendentemente, hemos visto ambos casos, uno en el partido que enfrentaron a Italia y Gales, en la que se mandó al sin bin al talonador italiano por placar al portador del balón inmediatamente después de haber iniciado la puesta en juego y otra, la que mostramos a continuación, que simplemente coge a la defensa desorganizada y aunque el movimiento contiene una segunda fase, en ningún momento llega a reorganizarse, consiguiendo un ensayo que partió de una acción que nació a unos 40m, puntapié franco en una melé, de la línea de ensayo rival.

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