108. Tercera jornada VI Naciones 2021

ITALIA – IRLANDA

En el primer partido del Seis Naciones de la presente temporada se enfrentaban en el Estadio Olímpico de Roma las selecciones de Italia e Irlanda. A priori, las apuestas estaban todas a favor del equipo visitante, se trataba de una apuesta ganadora, solo faltaba conocer lo abultado de la diferencia en el resultado final.

Finalmente en el marcador se reflejaba un 10-48, lo que además hacía que la racha consecutiva perdedora de Italia se ampliase a 30 y, de alguna forma, cada vez un mayor número de seguidores de nuestro deporte se plantea si Italia tiene el nivel suficiente para mantenerse en una competición que la sobrepasa en el campo de juego, aunque también todos sabemos que existen otros condicionantes para su permanencia, específicamente relacionados con el aspecto crematístico.

Quizás de lo más notable del partido haya sido ver sobre el césped nuevamente a Johnny Sexton, que aunque ya está en los 35, sigue siendo de los mejores aperturas del mundo y que gracias a su calidad de manejo y a sus precisas patadas más al excelente trabajo de los delanteros «barrieron» a los «azzurri». Italianos en los que queríamos observar un estilo de juego diferente más fluido y dinámico, en las dos primeras jornadas, a pesar de los resultados adversos, pero que tras este partido podemos afirmar que se trataba más de una ilusión que de la realidad.

Andy Farrell, el head coach irlandés, manifestó tras el encuentro: «Estoy muy orgulloso de los jugadores», pero que obviamente no se sentía muy satisfecho con su comienzo en el torneo, dos derrotas y dos ensayos anotados, antes de este viaje a Roma. “No es agradable salir de dos derrotas y esperar un par de semanas para intentar arreglarlo. Hablamos de ello como una prueba de carácter y se han mantenido fuertes, unidos».

Si algo tiene que salir mal, saldrá mal, mantra que le podría venir muy bien a Italia cuando el medio de melé que debutaba procedente de Gloucester, Stephen Varney, se lesionó en el calentamiento, siendo reemplazado por Callum Braley.

El marcador lo inauguraron los italianos mediante la transformación de un puntapié de castigo ejecutado por el apertura, Paolo Garbisi, 3-0, ventaja que pronto fue neutralizada por el acierto de Sexton a palos tras un fuera de juego, del talonador, Luca Bigi, acierto que se fue incrementando hasta acabar consiguiendo 6 conversiones y dos transformaciones.

Aún nos estamos preguntando el porqué de la anulación, por el árbitro del encuentro, Romain Poite, y la ratificación por el TMO, del primer ensayo conseguido por el segunda línea irlandés, Ian Henderson.

A los 10 minutos llegó, ahora sí, el primer ensayo de Irlanda conseguido por el centro, Garry Ringrose, ensayo que se inició después de una hábil finta de Sexton y en el que intervinieron además de los dos citados, el medio de melé, Jamison Gibson-Park, y el ala, Jordan Larmour, además de algunos delanteros con sucesivos picks and goes.

En el minuto 30, vino el ensayo del zaguero irlandés, Keenan, que fue el artífice de posar el balón, pero sin restarle méritos, podemos afirmar que fue un ensayo de equipo, como veremos en los momentos destacados.

Antes de llegar al descanso, fue el flanker irlandés, Will Connors, quién logró posar el balón en la zona de ensayo rival tras un excelente offload de su zaguero, Keenan, tras penetrar por un intervalo defensivo, ensayo en el que colaboró en mucho la deficiente defensa italiana. El resultado en ese momento era de 27-3, pero ya sobrepasado los primeros 40 minutos del primer tiempo pero sin haber finalizado el mismo, fueron los italianos los que a partir de un lateral en la proximidades de la zona de ensayo rival, consiguieron una superioridad numérica, hicieron que el balón llegase al flanker, Johan Meyer, que tras penetrar en un intervalo defensivo, logró el ensayo que fue transformado por Garbisi. El resultado al final del primer tiempo reflejaba un 27-10.

El segundo tiempo fue una continuidad del primero, a los dos minutos ensayo del nº 8, Stander, el cuarto del partido y el que le otorgaba el puto de bonificación. Los cambios se sucedieron a partir de ese momento, pero las desgracias para Italia no habían finalizado ya que el sustituto, Giosue Zilocchi, fue mandado al sin bin cuando aún faltaba 20 minutos para la conclusión.

En el último cuarto, llegaron los ensayos del flanker, Will Connors, su segundo ensayo en el partido y el del ala sustituto, Earls, que dejaron el marcador final en el ya indicado 10- 48.

A continuación, proponemos algunos de los momentos destacables del partido.

1. Resultado del «back foot»

Sin restar mérito a la excelente ejecución del lateral, a la recepción del mismo, al maul subsiguiente y sobre todo a la agilidad mental, visión, toma de decisión y comunicación de sus compañeros de equipo, del medio de melé, Gibson Park, para a partir del maul jugar por el lado cerrado con su apertura Sexton y con el ala, Larmour, que ya en sí sería un momento destacable. Hemos querido seleccionar la secuencia de juego que presentamos, por cómo tras el juego por el cerrado y tras avanzar unos valiosos metros Larmour es placado y se origina un ruck, en una situación muy conflictiva para los italianos que han tenido que retroceder para ponerse en juego además de intentar realinearse para organizarse defensivamente.

La rapidez de la salida del balón del ruck, la alineación atacante, «front foot», provoca la total desorientación de la defensa italiana, en la que se puede apreciar que cada defensor juega a nivel individual, sin coordinación en la subida, proporcionando mismatches al rival. Más que una línea defensiva da la impresión de asemejarse a los dientes de una sierra. Así es imposible detener a cualquier rival del nivel de los que participan en esta competición. Sin sistema defensivo ante las adversidades, defensa scramble, es imposible obtener un resultado positivo.

A continuación, proponemos algunos de los momentos destacables del partido.

2. Pasando al límite

Este se trata de un momento destacable en el que sobran las palabras, solo nuevamente elogiar al «veterano» apertura irlandés Sexton, por su capacidad de manejo.

No se trata del estilo, la belleza, la perfección de su pase, que se da por añadidura, es saber cómo y cuándo realizarlo. Si se tiene la «osadía» y como no la valentía, de dar un pase largo, saltando compañeros, estando prácticamente en la línea de ventaja, donde las posibilidades de intercepción son muy altas, es que se posee una visión clara de las posiciones de propios y rivales, se es consciente de la superioridad numérica y se es capaz de asumir el riesgo para tomar la decisión adecuada. Se trata simplemente de confianza en uno mismo, producto de un trabajo incesante durante años.

GALES – INGLATERRA

En el segundo partido del torneo de esta tercera jornada se enfrentaban Gales e Inglaterra en el Principality Stadium de Cardiff.

Este sería el último partido de la jornada ya que el que debería haberse celebrado el domingo 28 entre Francia y Escocia en el Stade de France en Saint-Dennis había sido suspendido.

La celebración del encuentro había quedado en suspenso este lunes al confirmarse un brote de coronavirus con 14 casos, en varias oleadas, entre jugadores y miembros del staff técnico. La organización del Seis Naciones dio luz verde al choque este miércoles, una vez que no se habían comunicado nuevos contagios, pero el jueves se cambió la decisión por la aparición de un nuevo contagio. Francia suspendió su jornada de entrenamiento y aisló a toda la plantilla.

El grupo de supervisión del Seis Naciones se reunió para revisar la situación en el equipo francés y recomendó por unanimidad el aplazamiento del partido. Esto fue ratificado más tarde por el Consejo de las Seis Naciones que indicó que se trabajaría en la reprogramación de este encuentro y que comunicarían la fecha a su debido tiempo.

Respecto al partido que nos ocupa, el titular debería ser «Gales vence a Inglaterra 40-24 y obtiene la Triple Corona».
Muchos han sido los comentarios respecto a la actuación del capitán inglés, Owen Farrell, para establecer una relación cordial con el árbitro del encuentro, llegándose incluso a afirmar que esta falta de cordialidad tuvo algún efecto en el resultado final.

Fue un partido entretenido a la vez que algo desordenado y bastó que uno de los equipos, Gales, tomase cierta ventaja, para ver como sus rivales bajaban los brazos. Pero no pocos comentaristas han opinado que en última instancia fue la incapacidad de Inglaterra para adaptarse a la insistencia del árbitro, Pascal Gaüzère, para que los jugadores entrasen en los breakdowns por la puerta y se mantuvieran de pie, lo que trastocó y perjudicó el juego inglés.

Aunque los dos primeros ensayos de Gales fueron controvertidos, también hay que reconocer que la indisciplina inglesa en el último cuarto concediendo tres puntapiés de castigo, después de haber realizado el esfuerzo de haber remontado 24 puntos en total, que no fueron desperdiciados por el apertura sustituto, Callum Sheedy, en los minutos 67, 70 y 75. Y para «rematar la faena» a un minuto del final llegó el ensayo del sustituto, Cory Hill, lo que le proporcionó el punto bonus al equipo del dragón.

Desde luego se puede coincidir en que Gales pueda que no tenga una forma elegante y brillante de implementar su juego, pero son únicos en utilizar, conservar y economizar su energía para llegar al final del encuentro en plenas facultades. Pero también tenemos que considerar que pudieron recibir una ayuda extra por parte del árbitro al permitir que el apertura galés, Dan Biggar, diera un kick pass, a partir de un puntapié de castigo, hacia su ala, Josh Adams, para que ensayase, cuando Farrell estaba hablando con sus jugadores respecto a su reiterada indisciplina, solo Itoje había provocado 3 de los primeros cuatro puntapiés de castigo contra los de la rosa y, por lo tanto de espalda a la acción y con el consentimiento arbitral. La próxima vez que se le dé la misma orden a Farrell, tendrá derecho a decir que esperará al próximo descanso en el juego.

El segundo ensayo galés, conseguido por el zaguero, Liam Willians, también fue controvertido ya que consideró que no se había producido un adelantado del ala, Louis Rees-Zammit, cuando fue a recoger una patada del ala, Adams, aunque el balón acabó a un metro de donde el ala había entrado en contacto con ella. Podríamos seguir analizando detalles en los que el árbitro no estuvo muy afortunado, pero lo que marcó la diferencia tal como hemos comentado al comienzo de este análisis fue la indisciplina de último cuarto del, equipo inglés, tres puntapiés de castigo, el primero del segunda línea, Itoje, por entrada por el lateral en el maul, el segundo por el pilar sustituto, Genge, por no jugar sobre sus pies y el tercero por una obstrucción del medio de melé, Dan Robson.

Respecto a Gales indicar que comenzó el torneo con poca confianza después de un desdichado 2020, pero todo cambió tras sus victorias en los dos primeros fines de semana contra Irlanda y Escocia. Gales está disfrutando de la suerte que los abandonó el año pasado, nuevamente ha pasado a ser un equipo difícil de vencer.

Los anfitriones nunca fueron por detrás, tomaron la delantera después de cinco minutos con un puntapié de Biggar y contraatacaron después de que Inglaterra hubiera reducido la ventaja de 11 puntos y 10 en cada mitad.

Y destacar a jugadores como el nº 8, Taulupe Faletau, jugador del partido, el flanker, Josh Navidi y el segunda línea, Alun Wyn Jones, jugadores que parecían tener el control, mientras que Inglaterra con demasiada frecuencia parecía viajar sin rumbo.

A continuación, proponemos algunos de los momentos destacables del partido.

1. Pantalla

Jugar al pie es y será siempre una opción. Se trata de una habilidad individual que bien ejecutada puede aportar muchos beneficios al equipo tanto territoriales, de alivio de presión, como arma táctica para vencer a determinados tipos de defensa o simplemente frente a alineamientos defensivos deficientes.

Pero, sin embargo, es básico ejecutar la habilidad del juego al pie con precisión independientemente del tipo de patada y del objetivo perseguido, y uno de los elementos que a veces se le pasa por alto al pateador es la temporización de la misma, permitiendo que algún «avispado» rival pueda obstaculizar la trayectoria del balón.

Hemos elegido por su singularidad la secuencia de video que acompañamos porque es difícil ver que en un mismo partido se produzcan tan elevado número de pantallas, que afortunadamente para el equipo del pateador en los casos que acompañamos no han tenido consecuencias especialmente negativas.

2. Proteger el margen

Se da por sentado que los diferentes equipos en sus prácticas de entrenamiento dedican un tiempo proporcionalmente adecuado a la defensa y, con toda seguridad, el principal énfasis lo ponen en la defensa del breakdown, simplemente porque es la defensa de la situación de juego que más se repite a lo largo de un encuentro.

Si lo anterior es cierto, y la defensa se practica asignando a cada uno de los defensores una función directamente relacionada con la posición que ocupa teniendo como referencia el margen del breakdown, teóricamente el ataque tendrá que intentar variaciones que desorganicen la pantalla defensiva.

Lo que está fuera de toda lógica es, como ocurre en la secuencia que presentamos, es que el margen del breakdown esté desprotegido permitiendo a rival avanzar valiosos metros por el mismo, o en el mejor de los casos lograr ensayar. Incomprensible.

3. Honestidad

Hemos seleccionado esta acción como destacable por dos motivos, en primer lugar por la influencia que tiene en el marcador del partido y en segundo, porque queremos que el lector saque sus propias conclusiones. La explicación de la secuencia se ha narrado en el análisis del partido. Brevemente indicar que se trata de un «kick pass» dado por el apertura galés, Dan Biggar, hacia el ala, Adams, que ensaya junto al banderín de córner estando libre de marca. Se puede observar como numerosos rivales «blancos» están agrupados tras recibir cierta información de su capitán, presumiblemente por indicación o con el permiso arbitral tras una serie de faltas reiteradas y, simplemente, el juego se inicia. ¿Es honesto? ¿Darías por válido el ensayo?

4. Pasar de spin no es siempre la mejor opción

En numerosas ocasiones los técnicos nos quedamos sorprendidos cuando al observar el entrenamiento de los más pequeños podemos contemplar su capacidad para pasar de spin y en cambio tienen dificultades para realizar con una mínima precisión el pase básico.

El pase de spin tiene sus pros y sus contras, está indicado para distancias largas ya que permiten una menor desviación de la trayectoria del balón hacia el objetivo deseado, pero contraindicado para distancias cortas y medias por la dificultad añadida que implica la recepción de dicho tipo de pase.

Esta explicación se da a los pequeños y no es de recibo que no se tenga en cuenta y que veamos errores de ese nivel en partidos del top. De cualquier forma la secuencia que presentamos es un buen ejemplo que puede servir de recordatorio.

5. Desajuste defensivo

Si quieres emplear una defensa blitz asegúrate que el «shooter», jugador que se adelanta, debe ir hacia el hombro exterior del receptor del balón asignado, para capturar hombre-balón o como mínimo para evitar que siga pasando con amplitud, hacia fuera.

Si no estás convencido de temporizar tu carrera para lograrlo, no lo intentes. El clip que presentamos puede ser un buen ejemplo de lo comentado o también puede resultar de una subida descoordinada de alguno de los elementos que conforman la línea defensiva, en cualquier caso el efecto es devastador. Considera que el placaje es el último elemento de la defensa, antes hay muchos otros que se tienen que respetar y coordinar para obtener un resultado positivo.

FRANCIA – ESCOCIA

El duelo entre Francia-Escocia correspondiente a la 3ª jornada, previsto inicialmente para el 28 de febrero, se jugará finalmente en París el próximo viernes 26 de marzo, después de la disputa de la quinta y última fecha del torneo y puede decidir el título. De cualquier forma lo hemos publicado junto los otros dos partidos de la tercera jornada aunque si el lector prefiere seguir un orden cronológico de los acontecimientos le recomendamos que deje el análisis de este partido para revisarlo una vez finalizado el torneo.

Llegó en ansiado momento que saber quién iba a ser la selección merecedora de ocupar lo más alto de la clasificación del VI Naciones 2021. Estamos hablando del partido que tuvo lugar en Stade France entre Francia y Escocia correspondiente a la tercera jornada del torneo y que tuvo que ser aplazado por haber dado positivo por Covid 19 algunos jugadores del equipo francés. Los franceses eran conscientes que con una victoria, con ciertas condiciones ya que necesitaban 4 ensayos y una diferencia de 21 puntos, en su estadio los haría triunfadores del campeonato, su derrota o que no se cumpliera las condiciones anteriores en caso de victoria, haría a los galeses merecedores del trofeo. En teoría Francia debería ganar el partido ya que todos los factores parecían estar a su favor, jugar en casa y estar a un paso del título, lo que suponía un plus de emotividad añadido, en cambio los escoceses solo tenían como fundamental intención seguir mejorando su juego, bastante bueno en esta edición y, sobre todo, poder superar a Francia en Paris por primera vez desde 1999.

Pero en el juego de Francia también habían venido influyendo factores negativos, que se agudizaron en esta final, la inconsistencia en su juego, es decir los altibajos del mismo que les hace ser frágiles durante periodos del encuentro, se van del partido. En resumen, Gales es el digno campeón de las Seis Naciones de 2021, y se ha asegurado su segundo título en tres temporadas.

¿Ha ganado el torneo el mejor equipo? El marcador rara vez miente y, después de cinco jornadas de implacable competición, solo los incrédulos afirmarían que Gales ha tenido una suerte excesiva, y no es correcto, porque Escocia ha ganado el partido por méritos propios y a pesar de su buen juego en el campeonato ha terminado en cuarto lugar. Pero aún así dieron una lección a Francia sobre la importancia de seguir hasta el final y lograr el equilibrio adecuado entre riesgo y recompensa. Desde luego los jugadores de Wayne Pivac, los galeses, han sido justos merecedores del torneo.

Antes del partido, Gregor Townsend había estado recordando el día de 1999 cuando el último ensayo de Scott Gibbs en Wembley aseguró a Escocia el título de las Cinco Naciones, sugiriendo que su equipo intentaría devolver el favor. Espeluznantemente, eso es exactamente lo que sucedió.

No es que Escocia lo tuviera ni remotamente fácil, incluso antes de que jugasen con 14 hombres durante los últimos 10 minutos cuando Finn Russell fue expulsado por golpear, siendo portador del balón, con el antebrazo al zaguero francés, Brice Dulin, acción por la que se le mostró tarjeta roja. Esta situación podría dar ciertas esperanzas a los locales que en ese momento iban 23-20, pero la «dicha» duró poco, ya que a continuación fue mandado al sin bin, tarjeta amarilla, al medio de melé sustituto, Baptiste Serin, y para el colmo de las desgracias, ya con el partido concluido al zaguero francés, Dulin, se le «olvido» patear el balón fuera del campo, que hubiera dado por concluido el partido, cometiendo un retenido que fue bien utilizado por los escoceses para conseguir el ensayo ganador del partido.

Era obvio que para Francia el partido no iba a ser un paseo, el ganar quizás, pero el hacerlo por 20 puntos, no era una tarea fácil, sobre todo si tenemos como antecedente que Escocia no había perdido un partido por esa diferencia en puntos en un VI Naciones desde el 2007 y si a esto le añadimos las condiciones climáticas, lluvia constante, que no acompañaban al desarrollo de un juego fluido a la mano favorecedor de marcadores más abultados, el conseguir la victoria en el campeonato se convertía en una odisea. Tampoco favoreció a los franceses el estado de ánimo de los escoceses, molestos porque de alguna forma y por ciertos medios se había rumoreado «raras» las circunstancias de la suspensión del partido.

Volviendo al desarrollo del partido, indicar que el primer ensayo lo consiguieron a los 14 minutos del inicio los escoceses gracias a su poderoso ala, Van der Merwe, que recogiendo el balón desde la base de un breakdown, a centímetros de la línea de ensayo francesa, se lanzó para posar el balón en la zona de ensayo. La conversión fue materializada por el apertura escocés.

Antes del siguiente ensayo se sucedieron una serie de transformaciones de puntapiés de castigo por ambos bandos, por parte francesa su apertura Ntamack consiguió 2, mientras que los escoceses lo hicieron en una ocasión. El segundo ensayo del partido, primero para los franceses fue obra de su zaguero, Dulin, tras un pase al interior del ala Damien Penaud, habiéndose originado el movimiento que llevó al ensayo a partir de una melé en la línea de 5m y debajo de palos de la línea de ensayo escocesa. Romain Ntamack se encargó de la transformación. Esto puso el marcador en 13-10 pero esto no era lo peor para los escoceses, ya que al resultado adverso hubo que añadirle la tarjeta amarilla que se le mostró al su capitán, Hogg, por faltas reiteradas, a falta de un minuto del descanso, lo que aventuraba unos primeros minutos de la segunda mitad muy complicado para los visitantes.

Y fue así, en el minuto 45, Dulin tras recibir una patada a la caja escocesa, solicitó «mark», que ejecutó rápidamente y gracias a los cual logró evadir a varios contrarios hasta llegar el balón a su centro exterior, Vakatawa, que hizo un excelente offload a su ala, Penaud, que corrió hasta enfrentarse con el apertura, Russell, último defensor, sobre el que dio una patada chip, para perseguirla y posarla el mismo sobre la zona de ensayo escocesa, un ensayo de una bella fractura, con una excelente continuidad y apoyo.

Solo 7 minutos después Russell transformó un puntapié de castigo lo que redujo la diferencia a cinco puntos y, posteriormente, tras un lateral a 5m de la zona de ensayo francesa, los escoceses hicieron una variación de lateral, fácil de defender, pero ante la que los franceses se quedaron atónitos, bajo mi punto de vista porque consideraron que los escoceses habían cometido un adelantado, pero no fue así, como se demostró por la revisión con el TMO, este «despiste» defensivo francés permitió ensayar al talonador sustituto, Dave Cherry, al que siguió la conversión de Russell poniendo el marcador en un 20-18 para Escocia a 18 minutos para el final del encuentro. Los deseos de Francia se iban desvaneciendo conforme iban pasando los minutos.

La ventaja duró solo cuatro minutos cuando el segunda línea francés, Swan Rebbadj, lograse un nuevo ensayo originado a partir de un lateral a 5m de la línea de ensayo escocesa, bien defendido en principio, pero que finalmente y a partir de un breakdown, el medio de melé, Dupont, paso a su segunda línea para ensayar.

Las cosas fueron a peor para Escocia cuando 10 minutos tras el ensayo, fuera expulsado el apertura, Fin Russell, cuando atacando golpeó con el antebrazo en el cuello de su defensor, por lo que vio la tarjeta roja, lo que lo inhabilitó para el resto del partido.

Esta pérdida fue compensada por la tarjeta amarilla que mostró el colegiado al medio de melé sustituto francés, Baptiste Serin. Pero aún no estaba todo dicho, los escoceses fueron capaces de encadenar una secuencia de juego de 19 fases que acabaron con el ensayo, segundo, del ala, Duhan van der Merwe, en el minuto 85, ensayo que le dio la victoria a Escocia por 23-27. Este resultado proclamó ganador del torneo a Gales.

A continuación, proponemos algunos de los momentos destacables del partido.

1. Movimiento combinado Francia

Siempre resulta complicado para la defensa estructurar un sistema que puedan anular las múltiples variantes que se presentan para los atacantes a partir de una melé centrada, aunque esta esté situada en la línea de 5m del equipo defensor, que teóricamente debería suponer cierta ventaja para los defensores ya que no deben situarse a los 5m preceptivos como si se tratase de una melé normal, en este caso la línea de fuera de juego se situaría en la misma línea de ensayo, por lo que la distancia con el ataque se reduce y una presión bien ejercida podría llevar al traste las opciones atacantes, aún así la complejidad de la situación para la defensa es tremenda.

El movimiento que lleva a cabo Francia se trata de un movimiento combinado en el que el nº 8, Gregory Aldritt, levanta el balón de la base de la melé y avanza un metro para atraer al flanker escocés nº 7, Watson. El 8 pasa a su medio de melé, Dupont, que se ha abierto y al recibir el balón se le aproxima reclamando un balón a la corta su primer centro, Vincent, que actúa como jugador señuelo, momento en el que el 9 pasa por su espalda al ala nº 14, Penaud, al que acude a placar el ala nº 11 escocés, Van der Merwe, pero que no impide que Penaud de un pase a su interior al zaguero, Dulin, que logra ensayar.

2. Movimiento tres cuartos Escocia

Al margen de ser los tres cuartos los que logran llevar el balón a las proximidades de la zona de ensayo francesa, el verdadero mérito está en la combinación de lateral que llevan a cabo los escoceses, estableciendo un lateral completo con la separación normal de los jugadores que forman el alineamiento, pero que en el momento del lanzamiento del balón se reestructuran para constituir dos pods, uno inicial, receptor del balón del lanzador, y un segundo pod, al final del alineamiento, que previamente se ha desplazado 1m hacia su campo para ser receptor del pase desde el primer pod, y se observe claramente que no se trata de un pase adelantado.

Este segundo pod no mantiene la posesión sino que pasa inmediatamente a su medio de melé, Ali Price, apoyado por su interior por el flanker º 7, Watson. Price corre por el fondo del alineamiento para dirigirse hacia el primer jugador de la línea de tres cuartos francesa, el nº 8, Alldritt, al cual fija y da un pase en corto a su nº 12, Johnson, que penetra por el pasillo al interior de Ntamack, el apertura rival, hasta que es capturado por el ala Fickou.

3. Variante de lateral

Da la impresión que los franceses han estado algo tardíos en reaccionar a las estrategias de lateral diseñadas por los escoceses. Es increíble cómo pueden recibir un ensayo en contra a partir de un movimiento de lateral a 5m de la línea de ensayo francesa, movimiento que es exactamente igual que el que hemos mostrado en el segundo momento destacable, movimiento tres cuartos Escocia, con la variación que ahora el segundo pod actúa como plataforma para organizar un maul de empuje, en el que normalmente van a encontrar menos resistencia que en un maul formado sobre el receptor del lanzamiento de lateral.

Error imperdonable por parte del equipo de Francia, estas pérdidas de concentración durante fases del partido se han venido repitiendo a lo largo de todas las jornadas en los jugadores franceses, un dato más que avala que Gales ha sido el justo campeón del torneo.

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