107. Segunda jornada VI Naciones 2021

INGLATERRA – ITALIA

En el primer partido de la segunda jornada del VI Naciones 2021 se enfrentaban Inglaterra e Italia en Twickenham. Si pudiésemos acceder a los titulares de los periódicos/revistas que se encargan de informar del desarrollo de los partidos del torneo, podríamos observar la coincidencia en la mayoría de ellos, «Inglaterra ganó, pero no convenció» o «Victoria poco convincente de Inglaterra frente a Italia».

Titulares que son un fiel reflejo de la realidad, ya que una semana después de su derrota en Londres contra Escocia, Inglaterra logró este sábado su primera victoria en el Torneo Seis Naciones 2021 al superar a Italia por 41-18, aunque el XV de la Rosa no ofreció una actuación que permanecerá en la memoria por el juego implementado.

Todos éramos conscientes que algún revulsivo tendría que llevarse a cabo tras la derrota frente a Escocia y realmente fue así, bastó ver los numerosos cambios en la alineación respecto a la jornada pasada. En la delantera la primera línea se renovó en su totalidad, Genge (1), George (2) y Stuart (3), dejaron paso a M. Vunipola (1), Cowan-Dickie (2) y Sincler (3), una primera línea más habitual antes del comienzo del torneo de este año. La segunda línea se mantuvo y en la tercera solo se produjo un cambio, el del flanker nº 6, Wilson, por Lawes.

Respecto a los tres cuartos lo más significativo fue el cambio de apertura, posición que fue ocupada por Ford, mientras que Farrell ocupó la posición de centro interior. Prácticamente más de lo mismo, otra vez podríamos recurrir a la repetida frase, si las cosas salen bien, como sucedió en la edición anterior del torneo, porque cambiarlas.

Italia, en cambio, prácticamente mantuvo su misma joven alineación, lo que parece ser una apuesta de su head coach para preparar un equipo para el próximo mundial, y también pudimos observar pocas novedades respecto a su forma de juego sin complejos que exhibió en la primera jornada, aunque también es justo comentar con parecidos errores.

Si analizamos cronológicamente el partido debemos indicar que los ingleses se vieron sorprendidos en sus inicios ante el equipo, en principio, más débil de la competición, que a los dos minutos de juego se adelantó con un ensayo de su ala, Monty Ioane, 5-0.

Los italianos se mantuvieron en el partido hasta el minuto 25 de juego (8-8), resultado al que se llegó tras un ensayo del segunda línea inglés, Jonny Hill, no convertido y dos transformaciones de puntapiés de castigo uno para cada equipo, y fue en el minuto 26 cuando el ala, Anthony Watson, posó el oval en la zona de marca rival para dar a los ingleses la primera diferencia significativa, 15-8.

Un ensayo propio de un «contorsionista» de Jonny May, justo antes de la finalización de la primera mitad, hizo que los ingleses llegaran al descanso con una cómoda ventaja, 20-8.

Ya en segundo tiempo, el primer equipo en anotar fue Italia mediante una nueva transformación de un puntapié de castigo y, posteriormente, de nuevo Watson, en el 49, anotó el ensayo de la tranquilidad para los ingleses 27-11, tras la conversión de Owen Farrell, ahora ya todo se trataba dejar pasar los minutos que quedaban para llevarse la victoria.

Hasta el resultado final aún tuvieron lugar dos ensayos por parte de los ingleses, el conseguido por el sustituto en la tercera línea de Lawes, Jack Willis, en el 60 y por el zaguero, Elliot Daly, en el 68 y, por parte de Italia, el logrado por Tommaso Allan en el 66.

A continuación, pasamos a comentar algunos momentos destacables del partido:

1. Monty Ioane

No es frecuente traer a este apartado a un jugador italiano desde que su eterno capitán Parissi abandonó el equipo nacional, pero nunca es tarde, y ha llegado el momento de resaltar el excelente juego que está desempeñando el ala de los «azzurri» , Monty Ioane.

Ioane es un ala de 26 años, 95 kg de peso y 1.80m de altura, nacido en Melbourne, Australia, donde se inició formalmente en el rugby en la Academia de los Queensland Reds, desde allí pasó a Francia en el 2013 para jugar con el Stade Français donde permaneció dos temporadas. Posteriormente y hasta la temporada 2016-2017, jugó en Nueva Zelanda para regresar posteriormente al hemisferio norte, a Italia, donde fichó por el Benetton Rugby, equipo en el que milita en la actualidad. Su estancia desde entonces, tres años, le ha permitido cumplir las normas que la World Rugby exige para poder jugar con la selección italiana.

En la película que mostramos a continuación se pueden observar tres secuencias del juego de este excelente ala, en la primera podemos comprobar su aceleración, lo que le permite escapar del radio de acción del defensor para conseguir el primer ensayo del partido, aunque si nos ceñimos a la realidad tenemos que indicar la gran ayuda proporcionada por los ingleses que en una situación de 2 v 2, los dos defensores se dirigen al portador del balón, dejando libre al último hombre italiano, Ioane.

En la segunda, su capacidad para no darse nunca por vencido, realizando una zancadilla francesa que evita un ensayo inglés cuando el jugador de la rosa se encaminaba sin obstáculos para la zona de ensayo italiana.

En la tercera secuencia podemos contemplar sus excelentes técnicas de evasión en una situación de 1 v 1, en la que mediante un swerve es capaz de dejar atrás a su defensor.

2. Concentración

En el breve resumen del partido que antecede a los momentos destacables, hemos enfatizado la conclusión que habíamos extraído tras el partido que Italia había realizado en la primera jornada contra Francia, a pesar de su abultada derrota era de destacar la fluidez que intentaban imprimir en su juego, pero lo acompañábamos de la nota negativa del excesivo número de errores, muchos de ellos no forzados, que cometían.

En este partido, frente a Inglaterra, han cometido también bastantes errores, pero traemos a colación uno que nos parece imperdonable para un equipo que está e intenta permanecer en el top, nos referimos al error provocado por la desconcentración.

Cuando se comete una infracción puntapié de castigo/franco, bajo ningún concepto debemos perder de vista al contrario, «entretenidos» con otras cuestiones, normalmente ajenas al juego y que lo único que demuestra es inmadurez. Si el árbitro ha sancionado una infracción, la única opción es disponernos a los 10m preceptivos, no hay otra.

En el clip que mostramos a continuación podemos observar como el medio de melé inglés, Dan Robson, sustituto de Youngs, saca rápidamente la infracción señalada por el árbitro, mientras que los italianos están «enfrascados» en una contienda sin sentido.

La inmadurez, la falta de concentración, permite que los ingleses consigan un ensayo sin demasiado esfuerzo.

3. Movimiento tres cuartos Italia

Interesante movimiento de tres cuartos de Italia que se origina a partir de una melé prácticamente centrada en la línea de 22m de Inglaterra. Se trata de un movimiento muy simple, basado únicamente en confundir a la defensa mediante un cambio de trayectoria del ala italiano.

El balón es levantado de la base de la melé por el medio de la melé, Varney, que corre con el balón diagonalmente separándose de la melé atrayendo hacia él al flanker nº 7 de Inglaterra, Curry. Por el lado de la salida del medio de melé se encuentran el nº 22, Tommaso Allan, sustituto del apertura, Garbisi, el zaguero, Trulla y el ala sustituto, Federico Mori.

El medio de melé realiza un pase corto a su ala, Mori, que ha seguido una trayectoria en diagonal aproximándose al pasador para recibir el balón y penetrar en el intervalo entre el apertura inglés, Ford, y el centro exterior, Farrell, encontrándose con el último defensor el nº 23 inglés, Max Malins, que lo placa, momento en que hace un offload para pasar a su apertura Allan, que ha seguido una trayectoria redoblándolo y que penetra sin obstáculos en la zona de ensayo rival. Movimiento simple, pero efectivo.

ESCOCIA – GALES

En el segundo partido del Seis Naciones se enfrentaban Escocia y Gales en Murrayfield. Tras vencer a Inglaterra en Londres, el fin de semana pasado, por primera vez en 38 años, Escocia tenía una gran ocasión para soñar con un título que se le escapa desde 1999 (en la última edición antes de la inclusión de Italia), pero la actuación del ala galés, Louis Rees-Zammit, autor de dos ensayos y declarado “man of the match”, y la roja directa que vio el pilar, Zander Fagerson, de Escocia, por juego sucio/peligroso, al entrar en un ruck y golpear en la cabeza con el hombro al pilar galés, Win Jones, antes del ecuador de la segunda parte (minuto 54), fueron clave en la victoria de Gales.

En términos generales podemos indicar que se trató de uno de esos partidos que nadie pondría ningún inconveniente en verlo repetido. Un encuentro no apto para cardíacos que al final se resolvió por un solo punto, 25-24 para Gales, después de sucesivos cambios en el marcador. Se consiguieron 7 ensayos y la expulsión ya comentada, pero aun así, incluso con 14 hombres, Escocia dio todo lo que tenía y de no ser por un placaje sobre Duhan van der Merwe en los últimos segundos, bien podría haber ganado el partido.

Gregor Townsend, head coach escocés, consideró que el árbitro del encuentro, Matt Carley, se había precipitado al mostrar la tarjeta roja ya que en su opinión existían circunstancias atenuantes que hubieran resultado en una sanción menos severa, y que si se hubiera tomado el tiempo necesario en analizar la jugada desde todos los ángulos, la decisión probablemente hubiera sido diferente.

Pero Townsend fue lo suficientemente honesto como para admitir que la tarjeta roja no fue la única razón por la que perdió Escocia. Su indisciplina también pagó intereses, sobre todo tres puntapiés de castigo en contra previos al descanso, antes de los cuales tenían una ventaja de 14 puntos y estaban jugando de manera brillante.

El primer ensayo se consiguió gracias a una acción realmente exquisita y calculada del medio de melé escocés, Ali Price, tras una ruptura protagonizada por su apertura, Finn Russell. Price realizó una medida patada chip sobre la línea zaguera defensora dentro de la zona de 22m de Gales, el ala escocés, Darcy Graham, la persiguió deslizándose entre los defensores y llegó a tiempo para atraparla, y luego se libró del zaguero galés Leigh Halfpenny para ensayar.

Pronto Escocia obtuvo otro ensayo, este a partir de una melé más o menos en el centro del campo. Chris Harris, el centro exterior escocés, fue el primer receptor quién, posteriormente, pasó a su apertura, Russell, que venía redoblándolo y que dio un pase largo a su zaguero, Hogg, que venía incorporándose desde la profundidad. Hogg avanzó y ante la presión defensiva dio una patada grubber que, en condiciones normales, hubiera sido capturada cuando Halfpenny se tiró sobre ella, pero la fortuna sonrió a Escocia y el balón siguió su trayectoria entrando en la zona de ensayo galesa y siendo posada por el propio zaguero, que tras la patada había ido en su persecución, este ensayó puso el marcador en un 17-3 a favor de los locales.

Pero luego vino la pequeña racha de mala disciplina. Escocia había perdido a Blade Thompson debido a una conmoción cerebral y con él fuera del campo, Gales hizo funcionar su lateral, a partir de uno de los cuales el balón se jugó ampliamente hasta llegar al ala, Rees-Zammit, quien logró el primer ensayo para los visitantes. Es noticiable indicar que previamente en una competición por el balón el zaguero galés, Halfpenny, colisionó con Graham que tuvo que abandonar el campo por la misma causa que su compañero. Dan Biggar falló la conversión, lo que puso en el marcador el 17-8 del descanso.

Biggar cometió otro error en la reanudación cuando falló una patada al lateral y su entrenador, Wayne Pivac tomó la decisión de reemplazarlo junto al medio de melé, Gareth Davies.

Viendo el resultado final del partido podemos afirmar que fue una buena apuesta por parte del “head coach” galés. Valió la pena. A partir de los cambios, a mediados de la segunda mitad, el partido tuvo unos minutos de desorden y Escocia tuvo una buena oportunidad de incrementar la diferencia después de unos minutos de ataques intensos y sucesivos a escasos metros de la línea de ensayo galesa. Tras una infracción de los defensores y un saque rápido a la mano del puntapié, Gary Graham consiguió atravesar la línea de ensayo rival, pero el ensayo fue anulado por una clara obstrucción de Scott Cummings. Tres minutos más tarde Gales anotó su segundo ensayo, gracias a un trabajo inteligente de Owen Watkin y Rees-Zammit, que pasaron a Williams que posó el balón. La diferencia en el marcador se quedó en dos puntos.

Luego, Fagerson fue expulsado y en el minuto siguiente el hombre al que golpeó, Wyn Jones, anotó a partir de un giro de maul. Los cambios en el marcador a partir de este momento se iban sucediendo, diez minutos más tarde y tras una serie de melés en ataque, Russell pasó el balón a Hogg que penetró en un intervalo defensivo para ensayar.

Hogg evitó un ensayo por escasos centímetros al llegar sobre el balón y posarlo en la propia zona de ensayo antes que el ala rival, Rees-Zammiten, cuando ambos perseguían una patada grubber. Hogg ganó esa competición, pero segundos después Rees-Zammit insistió, esta vez persiguiendo su propia patada desde la línea de medio campo y en esta ocasión logró un brillante ensayo que ponía a Gales un punto por delante.

Pero incluso entonces Escocia tuvo una última oportunidad cuando después de una serie de fases, Van der Merwe estuvo a punto de ensayar pero Watkin lo placó en el último instante.

A continuación, pasamos a detallar algunos de los momentos destacables del partido:

1. Stuart Hogg

Ni es la primera, ni pensamos que será la última aparición del excelente zaguero de Escocia en este apartado, ya que normalmente es protagonista de numerosas acciones importantes a lo largo de los partidos en los que participa

Stuart Hogg, capitán de la Selección de Escocia, tiene 28 años de edad, mide 1.80m, pesa 93kg y en la actualidad está jugando con Exeter Chiefs. Ha representado a su país en 76 ocasiones y de seguir así no sería nada improbable que batiese todos los récords de apariciones en el seleccionado escocés.

En el partido que los enfrentó a los galeses en Murrayfield, llevó a cabo algunas acciones que demuestran su maestría en las habilidades fundamentales del juego, de las que hemos seleccionado solo algunas en las que se pueden apreciar sus capacidades para actuar, jugando de zaguero, tanto de primer atacante como de último defensor.

En la primera secuencia podemos observar su excelente temporización de la carrera para incorporarse al ataque como jugador extra en la posición correcta, jugar al pie cuando las opciones hacen que sea la toma de decisión adecuada, una brillante persecución de su patada y, finalmente, la consecución del primer ensayo de su equipo.

En la segunda secuencia se puede contemplar una de las habilidades de evasión que posee, el cambio de pie. Lo vemos iniciar un contraataque producto de la captura de un balón procedente de una patada rival, correr y evadir a varios rivales mediante cambios de pie hasta que es capturado después de conseguir unos valiosos metros, esta acción le permite poner en juego a sus compañeros de equipo y gracias a su perfecta colocación del balón en el suelo, tras el placaje, facilitarles la entrada en el ruck, lo que además ayuda a que éste sea movilizado rápidamente impidiendo la recolocación de la defensa galesa.

La tercera la técnica de evasión que emplea es doble, en primer término, el cambio de ritmo para penetrar por un intervalo defensivo, haciendo que su aceleración le permita escapar del radio de acción del defensor y, posteriormente, utilizar la mano para llevar a cabo un perfecto hand off, que resta aún más las posibilidades de placaje de su rival. Excelente visión de juego al observar el intervalo y magnífica utilización de las habilidades adecuadas a la situación.

En la cuarta secuencia queremos hacer referencia a un momento defensivo, actuando como elemento de la tercera cortina defensiva se puede observar desde el inicio de clip como se va trasladando siguiendo el flujo del balón para impedir, en el último instante, que el atacante galés lograra ensayar.

2. Finalizadores

Los alas, los finalizadores, jugadores que en el rugby de élite poseen unas características especiales para definir el trabajo que ha desarrollado previa y colectivamente el equipo. Rápidos, con unas capacidades de evasión notables, perfectos buscadores de soluciones en las situaciones 1 v 1, buen manejo, juego al pie…, y quizás lo que más los distingue respecto a los jugadores de su posición en niveles más bajos es su visión de juego, no se limitan a permanecer agarrado a la línea de lateral y no variar su posición en todo el partido, correr sin salirse entre las vías del tren (línea de lateral y de 5m).

En el alto nivel es posible verlos dirigirse desde el cerrado al abierto para incorporarse entre los tres cuartos en cualquier posición, incluso de primer receptor. En este nivel si no reciben balones, probablemente por la adecuada defensa rival, lo buscan, en el bajo nivel, permanecen sin mancharse la camiseta ni despeinarse durante todo el partido.

Hemos seleccionado a dos finalizadores, uno de cada equipo, de los que hemos extraído unas secuencias de juego. Podemos ver como Darcy Graham, ala escocés, jugador de Edimburgh, de 23 años, 1.76m y 84kg, es capaz de modificar su posición para dirigirse a una posición más centrada en el campo a la espera de perseguir una patada chip milimetrada de su medio de melé, Ally Price, persecución que le permite la captura del balón y escapar mediante su velocidad de la acción defensiva del zaguero rival, Halfpenny, para conseguir un magnífico y estudiado ensayo.

Por parte de Gales, hemos elegido a Louis Rees-Ammit, galardonado como mejor jugador del partido, de 20 años, 1.91m, 87kg y jugador del Gloucester, tiene en su poder 6 caps. En la secuencia que hemos elegido vemos que tras recibir el balón en su posición habitual y a la altura de la línea de 50m, da una patada que supera a la defensa contraria para llegar a la zona de ensayo contraria donde logra posar el balón ante la amenaza defensiva de Halfpenny, al que gana en la competición por el balón, al contrario de lo que había sucedido minutos anteriores, donde los papeles se invirtieron.

Este ensayo tiene una doble importancia, la bella ejecución del mismo y haber supuesto la victoria en el último instante del XV del Dragón.

3. Variación de lateral

Uno de los apartados, aún por confeccionar en la web, que en cierto modo nos da cierto pánico emprender es, sin lugar a dudas, las variaciones de lateral. Cada maestrillo tiene su librillo y diseña sus laterales en función de los jugadores de que dispone, de la posición en el campo, de los objetivos que intenta conseguir implementando determinadas estrategias, de las fortalezas y debilidades del rival analizadas previamente…, al fin y al cabo, infinitas variaciones.

Pero en este partido hemos podido observar una variación que, en honor a la verdad, es la primera vez que hemos visto implementar en algún equipo. No es raro ver la variación en la que el saltador desde el top, desde lo alto del salto, pasa el balón a otro delantero dentro del alineamiento sobre el que se organiza un maul, el objetivo es claro, cambiar el origen del empuje confundiendo al rival que se debería concentrar sobre el saltador original de tal forma que cuando se trasladasen al segundo receptor, el equipo atacante ya habría conseguido el “momentum” para lograr el avance del maul.

En principio, en la variación que presentamos, el fundamento es el mismo, pero en este caso el segundo receptor pasa inmediatamente al medio de melé que abre el balón rápidamente, han logrado crear la confusión en el rival y, posiblemente hayan podido evitar la acción defensiva de los últimos hombres del lateral rival.

No todo está inventado en rugby, por eso es un juego tan divertido.

IRLANDA – FRANCIA

En el último partido de la 2ª jornada del Seis Naciones se enfrentaban en el Aviva Stadium de Dublin, las selecciones de Irlanda y Francia, y aunque en la edición de este año parece no tener “excesivo mérito” ganar como visitante, debido a la ausencia de público que hace que el equipo de casa pierda parte del beneficio que supone el apoyo de su afición, en este caso tenía cierto morbo ya que Francia no ganaba en Dublín desde la edición del 2011.

El equipo visitante no comenzó particularmente bien, pero terminaron con autoridad y en general mostraron suficientes destellos de buen juego como para superar a un rival que sorprendentemente eran mucho más jóvenes de lo que estábamos acostumbrados a ver últimamente.

Lo cierto es que equipo local, a pesar de todos sus largos períodos de dominio, nunca amenazó realmente con alterar la compostura de Francia. Fueron los propios franceses los que se metieron por ellos mismos en algunos apuros, pero la forma en la que manejaron sus problemas fue impresionante.

Los franceses terminan la segunda ronda en la parte superior de la tabla imbatidos y compartiendo los partidos ganados con Gales, pero con la teórica ventaja de que aún no han jugado ningún partido en casa, que como hemos comentado anteriormente es una ventaja en cierto modo relativa.
Para los irlandeses, sin embargo, las perspectivas no son tan halagüeñas. Podemos contemplar circunstancias atenuantes, pero la realidad es que llevan dos derrotas de dos partidos jugados en este campeonato y lo que es peor sin muchas perspectivas para el futuro.
Cuando hablamos de las circunstancias atenuantes nos referíamos al elevado número de jugadores experimentados, con los que no pudo contar su “head coach”, Andy Farrell. Entre ellos cabe destacar al bravo flanker, Peter O’Mahony, al que se le mostró la jornada anterior la tarjeta roja por entrada ilegal en un ruck y por lo tanto suspendido para esta jornada. No menos importante ha sido la ausencia de su director de orquesta y apertura Johnny Sexton, por lesión, además y por el mismo motivo tampoco saltaron al campo, Conor Murray y James Ryan.
Con demasiada frecuencia pudimos observar duelos prolongados de patadas que aunque tengan objetivos estratégicos definidos no aportan demasiado a un deporte que cada vez demanda más entretenimiento.
Respecto a las primeras fases, indicar que en la melé durante el primer cuarto de partido los visitantes no estuvieron muy acertados ya que Andrew Porter, el pilar derecho irlandés, parecía haberle tomado la medida al pilar izquierdo francés, Cyril,Baille, al margen que ambos equipos ganaron sus melés propias, pero con calidades de balón diferentes.
Respecto al lateral es importante destacar que hasta el segundo cuarto de partido Francia no ganó ninguno de los tres laterales que había tenido a su disposición.

Para incrementar los errores no forzados franceses, al comienzo del segundo cuarto Bernard Le Roux fue enviado al sin bin por una sutil zancadilla sobre el ala Keith Earls, cuando este iba en persecución de una patada. Curiosamente, y en contra a lo que cabría esperar, a partir de este momento Francia comenzó a desarrollar el juego que se esperaba de ellos.

Sustituir a Sexton no es una tarea fácil, y esto lo sufrió Billy Burns que en cierto modo jugaba atenazado por los nervios, lo cual se reflejó cuando falló un puntapié a palos de no complicada transformación, aunque después lo remedió logrando los primeros 3 puntos del partido al transformar uno aún más centrado. Posteriormente, el TMO después de muchas visualizaciones desde diversos ángulos no dio por válido un ensayo que a priori había conseguido el ala irlandés James Lowe, ya que antes de posar había rozado milimétricamente la línea de lateral.

A partir del segundo lateral ganado por Francia, y después de dos fases caracterizadas por una excelente continuidad conseguida por sucesivos offloads, hicieron que el balón fluyese de un lateral al otro del campo, con breves paradas en los breakdowns, para llegar a las manos de Fickou, que tras penetrar por un intervalo defensivo dio un “lob pass” al flanker Charles Ollivon, que libre de marca consiguió un brillante primer ensayo para Francia, aún con 14 jugadores en juego.

Jalibert conectó la conversión y un puntapié de castigo un minuto antes del descanso para darle a Francia una ventaja de siete puntos al final de los primeros 40 minutos, en los cuales había disfrutado de muy poca posesión.

La impresión en los primeros compases del segundo tiempo es que Francia parecía jugar más tranquila, lo cual se vio reflejado en una nueva excelente actuación de su medio de melé Dupont, que realizó un cruce con su apertura, Jalibert, que pasó a su zaguero, Brice Dulin, y este a Penaud, que ensayó en la esquina. Francia parecía empezar a ver las cosas con claridad.

Pero en el saque de reinicio subsiguiente Ollivon fue sancionado con tarjeta amarilla por placar en el aire al ala irlandés Earls. Los irlandeses optaron por jugar a lateral, que fue competido desafortunadamente por los franceses, de tal forma que el balón quedó sin control para que el talonador sustituto irlandés, Rónan Kelleher, capturase el balón, corriese por el pasillo de 5m y lograse el segundo ensayo para Irlanda. La conversión de Ross Byrne, seguida de una transformación con un cuarto de hora por jugar, llevó a Irlanda a ponerse dos puntos por debajo de Francia.

Jalibert tuvo la oportunidad de volver a poner la ventaja de Francia a cinco, pero el balón golpeó el poste en su intento de transformación. En cualquier caso, en los minutos que faltaban por jugar Francia, a pesar de su juventud, no perdió la calma y supo mantener el resultado.

Realmente impresionante por parte de este joven equipo de Francia. Ahora regresan a casa para enfrentarse a los peligrosos escoceses y teniendo en mente la “desgraciada” derrota por un punto frente a Gales.

A continuación, pasamos a detallar algunos de los momentos destacables del partido:

1. Continuidad

El partido que ha enfrentado a Irlanda y Francia no va a quedar en los anales como uno que haya que conservar como referente para mostrar algunas excelencias de nuestro juego. Ha sido un partido que nos ha mantenido en tensión por la incertidumbre del resultado más que por el buen juego, aunque como en cualquier partido siempre hay cosas que sobresalen y que deben valorarse en su justa medida.

En este apartado hemos seleccionado en primer término la secuencia que llevó a Francia a conseguir el primer ensayo alrededor del minuto 29, cuyo origen fue un lateral y que tras ser ganado, abierto el balón y “provocado” un primer punto de fijación, gracias a la entrada de su centro exterior Fickou, el balón se mueve pasando por numerosas manos hasta conseguirse el ensayo en el córner del mismo lateral donde se originó la acción.

Hemos comentado en infinidad de ocasiones que para desarbolar a la defensa contraria es fundamental mantener un continuado movimiento del balón, a ser posibles sin interrupciones y si estas se produjesen, productos de placajes, minimizar lo más posible el tiempo de salida del balón de dicha área para evitar la reorganización defensiva.

Esta secuencia es un excelente ejemplo de continuidad, en ella solo se producen dos interrupciones, dos breakdowns, y es fantástico ver la rapidez con la que sale el balón de los mismos, pero sobretodo observar como los jugadores intentan por todos los medios que la interrupción no se produzca, pasando en el contacto, antes de ir al suelo, “offloads”, mientras perpetúan el avance hacia la zona rival.

Incluso el pase final que permite el ensayo, el pase de Fickou a Ollivon, se trata también de un pase que podríamos definir como doblemente no ortodoxo, ya que el centro lo realiza en el contacto y por encima del defensor, un “lob pass”.

Es necesario dejar patente que para tener una buena continuidad, es necesario dominar el manejo de las habilidades básicas por parte de todos los jugadores, todos tienen que saber tomar en cada momento la decisión adecuada. La continuidad es el compendio del buen rugby.

2. Recepción del balón aéreo

Incluso de las cosas que puede aburrirnos o que nos puede hace pensar que sobran dentro de un partido de rugby, como puede ser los interminables intercambios de patadas a los que hemos hecho referencia en el análisis del encuentro, podemos sacar cosas positivas al margen de las técnicas de las mismas, nos estamos refiriendo a las habilidades de recepción, tanto saltando como con los pies en el suelo y más aún si dichas capturas son verdaderas competiciones por el balón.

Una de las posiciones que se encuentra frecuentemente con estas situaciones de recepción de balones aéreos son la de zaguero y, con toda certeza, podemos asegurar que no se trata de una acción baladí y en la que en muchas ocasiones, a pesar que el reglamento contempla que ningún jugador con los pies en el aire puede ser “molestado” por un rival, los impactos ocurren y las caídas al suelo durante la competición en el aire son frecuentes siendo muchas de ellas desafortunadamente lesivas.

Hemos tomado como referencia, como demostración de la habilidad, al zaguero francés, Brice Dulin, toda una garantía para fomentar la seguridad del equipo ante este tipo de balones.

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