106. Primera jornada VI Naciones 2021

Probablemente nunca se habían distanciado en tan poco tiempo dos ediciones del VI Naciones, a finales del 2020 se jugaron los partidos de la 4ª y 5ª jornada que quedaron sin jugar de la edición de ese año y, como es habitual, en febrero del año siguiente, el actual, se ha iniciado la edición 2021.

Los motivos, por todos conocidos, han sido más que suficientes para que el campeonato del 2020 quedara suspendido antes de su finalización, la pandemia que ha y está afectando al mundo, razón por la que veríamos lógico que si la situación del comienzo del torneo de la edición actual respecto a la afectación vírica empeorase, una nueva suspensión tendría que ser adoptada.

Aún así, las condiciones en las que se juegan los partidos podrían calificarse como «anormales», la ausencia de público, el control continuo mediante test de los intervinientes…, provocan un cierto desasosiego, que esperanzadamente superaremos con la aparición de las vacunas que mitiguen el daño provocado por el Covid 19.

ITALIA – FRANCIA

El primer partido de la presente edición enfrentaba en el estadio Olímpico de Roma a las selecciones de Italia y Francia. Evidentemente ambos equipos llegaban al encuentro con objetivos diferentes.

Italia con la necesidad de conseguir un triunfo que se les ha negado en los últimos 5 torneos, 27 partidos sin conseguir una victoria. La última que lograron fue contra Escocia en el 2015 en Murrayfield, y para ver su última victoria en casa, con el apoyo de su público, hay que trasladarse 7 años, al 2013, en el que ganó a Irlanda en Roma.

De Francia solo indicar que un año más aspira a todo, y más aún cuando el año anterior quedó en segunda posición empatado con el ganador, Inglaterra, ambos con 4 partidos ganados, pero con la desventaja entre puntos a favor y en contra para los azules.

Cada vez está más cerca el próximo mundial a celebrar en Francia en el 2023, por lo que los «blues», sin lugar a dudas, tendrán sus objetivos centrados en el mismo, en cuanto a la renovación de jugadores y sistemas a cargo de su seleccionador, Fabien Galthié, que se hizo cargo del combinado francés en el 2020.

Uno de los datos que puede ser interesante analizar, aunque puede tratarse de un tema puntual es el hecho que en este primer partido han participado 6 jugadores que no estaban presentes en la última jornada de la edición anterior, lo que nos hace pensar en un intento por consolidar un determinado estilo de juego diferente al que ha venido empleando en años anteriores, intrascendente en cuanto a resultados.

Aun más sorprendente han sido las variaciones en los jugadores italianos, tomando la misma referencia anterior, el último partido de la edición del 2020, se han incorporado 11 elementos nuevos, mucho más jóvenes, y que a pesar del resultado tan desfavorable obtenido en el partido que analizamos, se vislumbra un juego mucho más fluido, con largas posesiones y elevado número de fases rápidas, aunque aún y desgraciadamente acompañado por errores de manejo que deberán subsanar y que suponemos lo harán conforme vayan adquiriendo experiencia. Franco Smith su «head coach» desde el 2020, quiere imbuir de nuevos aires al equipo.

Italia sale algo beneficiada en la presente edición por jugar 3 de sus cinco partidos en casa, Francia, Irlanda y Gales. Francia, en cambio, solo jugará dos partidos en casa Escocia y Gales, por lo que si consigue el torneo este año tendrá un mérito añadido.

En cuanto al desarrollo del partido, si nos limitamos a observar el resultado, 10-50, la única conclusión que en principio cabría extraer es la gran superioridad francesa, que logró 7 ensayos, 3 en el primer tiempo conseguidos por Cretin, Fickou y Vincent y 4 en el segundo por Dulin, Dupont y Thomas (2), frente al único ensayo italiano conseguido casi a mediados del segundo tiempo por el ala debutante Sperandio.

Pero si entramos más en el detalle, hay elementos que permiten pensar que los italianos están intentando cambiar su forma de jugar, solo basta fijarnos en los datos de posesión y sorprendentemente observaremos que los italianos obtuvieron un 61% de la posesión frente a un 31% de los franceses, cifras similares obtenemos si nos referimos a la territorialidad, tiempo que cada equipo a estado jugando en campo rival

Otros elementos significativos para analizar la superioridad de uno de los equipos podrían ser los turnovers concedidos, muy parecidos para ambos, 12 concedió Italia, frente a 10 Francia, las melés en las que obtuvo cierta ventaja los italianos, que ganaron todas las suyas frente a los franceses que perdieron una o los laterales en los que los franceses perdieron uno de lanzamiento propio frente a 3 de los italianos, en conclusión hay que buscar otras razones para dar sentido al resultado final del encuentro y en nuestra opinión dos son los factores diferenciadores entre ambos equipos, la superioridad defensiva tanto a nivel de sistema como individual, placaje, de los franceses, y el número de errores de manejo que han cometido los italianos, algunos de los cuales no solo les han hecho perder la posesión sino que, además, han permitido algunos de los ensayos franceses.

Pero queremos ser optimistas respecto al nuevo estilo de juego italiano, juego que le permite obtener estos altos valores de posesión y territorialidad, solo falta y no es poco, adquirir la experiencia necesaria para no sentirse aturdido y precipitarse en sus acciones por una fuerte presión defensiva, experiencia al fin y al cabo, demos tiempo al tiempo y los errores se irán minimizando.

A continuación, proponemos algunos de los momentos destacables del partido.

1. Antoine Dupont

A veces hemos traído a este apartado a algún jugador que no ha tenido porque haber sido considerado por la organización como el «man of the match», no es el caso que nos ocupa, en esta ocasión el medio de melé francés Antoine Dupont, de 24 años de edad, 85Kg de peso y 1.74m de altura, jugador del Stade Toulousain, se ha significado tanto como para obtener el galardón oficial como bajo nuestro criterio.

Es cierto que otros jugadores franceses han brillado como por ejemplo el ala, Teddy Thomas, fundamentalmente por su «arte» en la finalización, ya que gracias a sus brillantes técnicas de evasión y a su velocidad ha conseguido materializar dos excelentes ensayos, pero Dupont ha demostrado una visión de juego, un movimiento de balón y un concepto nítido respecto a los papeles de la posición en apoyo dignos de elogio.

A continuación, podrán observar en la película que mostramos algunas de las acciones que hemos seleccionado de sus intervenciones en el encuentro. Francia, si las lesiones le respetan, tiene medio de melé para el próximo mundial.

2. Movimiento tres cuartos Francia

Sin querer quitar méritos al excelente movimiento de tres cuartos que hemos seleccionado del equipo francés, también es coherente comentar que el éxito del mismo se ve beneficiado por la deficiente defensa italiana. Desde luego los franceses no han tenido que esforzarse al máximo para obtener esta abultada victoria frente a los italianos.

Parece fuera de toda lógica que los tres cuartos franceses pudiesen batir a una línea italiana reforzada con dos delanteros, independientemente de que en la acción atacante los «blues» contasen con el apoyo del ala del cerrado Thomas.

El movimiento es bastante simple, parte de un lateral completo en las proximidades de la línea de 50m, en campo rival, y tiene como «intervenciones extras», la actuación como señuelo del segundo centro francés, Vincent, y la incorporación de Thomas que recibirá el pase de Fickou, el primer centro que a su vez lo ha recibido de su apertura.

No debemos omitir la excelente trayectoria de apoyo por el interior que describe el medio de melé Dupont, quién a la postre será el receptor del balón de ala para ensayar prácticamente debajo de palos. Otras opciones se le presentaban a Thomas ya que por su exterior también le acompañaban en apoyo, su zaguero, Dulin, y el ala del abierto nº 11, Villiere.

INGLATERRA – ESCOCIA

En el segundo partido de la 1ª jornada iniciaban su andadura las selecciones de Inglaterra y Escocia que se enfrentaban en Twickenham y en el que «sorpresivamente» los escoceses lograron derrotar a los ingleses por un 11-6, victoria que no se producía desde 1983 cuando Escocia venció por 22-12 a Inglaterra consiguiendo la Calcutta Cup. Más recientemente, en el 2019, los escoceses también estuvieron a punto de dar la campanada cuando lograron empatar a 38 un partido que en el descanso iban perdiendo por 31 a 0.

Este partido transcurrió dentro de los cauces normales, si lo comparamos con el que inauguró el campeonato entre Italia y Francia, quién tuvo más posesión, quién permaneció más tiempo en campo rival fue quién ganó el partido, teniendo en cuenta que en las primeras fases no existieron diferencias destacables.

Varios fueron los elementos claves que fraguaron la victoria de los escoceses, en primer término la inhabitual indisciplina en el juego inglés, no se pueden cometer 15 puntapiés de castigo frente a 6 de tus rivales.

En segundo término la perfecta estructuración defensiva escocesa que anulaba todos los intentos atacantes de sus rivales, estructura acompañada, obviamente, por unos excelentes y contundentes placajes.

Y en tercer término la excelente lectura del juego por parte de Escocia, jugando al pie, quizás más de lo habitual, pero con una precisión asombrosa, capaz de desmoralizar al equipo mentalmente más preparado.

Stuart Hogg, el capitán escocés lo definió perfectamente al final del partido: «Es increíble. Hemos creído en nosotros desde el principio. Todos los chicos estuvieron hoy fenomenales. Hay que reconocer todo lo que intentó Inglaterra, pero estuvimos sólidos en defensa y supimos aprovechar nuestras ocasiones en ataque».

Quizás podríamos argumentar que en la victoria escocesa también intervino la ausencia de 5 de los jugadores habituales de la delantera inglesa, pero consideramos que no es una excusa contundente, Eddie Jones es un técnico con el suficiente aval como para reconstruir el equipo ante cualquier contingencia.

A continuación, pasamos a comentar algunos momentos destacables del partido:

1. Ejecución, persecución, realineación

En diversas ocasiones hemos comentado que es un error considerar las patadas únicamente como una pérdida de la posesión, argumento que utilizan muchos entrenadores para «convencer» a sus jugadores a no emplearlas hasta que no se encuentren en situaciones límites en defensa.

Pero está demostrado, y este partido debería ser observado con detenimiento por dichos técnicos, que la patada puede ser muy útil si la toma de decisión para ejecutarla es la correcta, la precisión de la ejecución es la pretendida y la persecución de la misma se realiza de tal forma que permite la disputa de la misma o, en el peor de los casos, minimiza las posibilidades de contraataque del rival.

A continuación, podemos observar una secuencia de juego en la que se contemplan todos los factores citados para el éxito de la patada, y si además añadimos que los jugadores perseguidores, que están situados en posiciones alejadas del destino del balón y que en principio llevan mentalidad defensiva ocupando el campo para anular las opciones atacantes, tienen la capacidad de realinearse para atacar en el caso de recuperar la posesión entonces, el éxito está garantizado.

Así consiguieron los escoceses el primer y único ensayo del partido.

2. La patada es una habilidad, no un último recurso

Como hemos comentado en el análisis del partido, los escoceses han utilizado el juego al pie brillantemente y si tuviéramos que elegir a un jugador que haya destacado en esta faceta a la perfección nos tendríamos que referir a su capitán y zaguero, Hogg, que además y coincidimos plenamente con los responsables de la designación, ha sido distinguido como el «man of the match».


No deberíamos circunscribir el juego del nº 15 únicamente en su juego al pie, ya que Hogg además ha defendido, iniciado contraataques, posicionalmente ha estado leyendo el juego de manera excepcional…, pero en su juego al pie ha marcado la diferencia, no me gustaría estar en la piel de los ingleses viendo las patadas del capitán escocés saliendo una y otra vez por las proximidades del banderín de córner, desmoralizante.

En la película que mostramos a continuación se pueden observar alguna de estas exquisiteces.

GALES – IRLANDA

El partido que cerraba la 1ª jornada del VI Naciones 2021, enfrentó a Gales e Irlanda en el estadio Principality de Cardiff. A priori las «apuestas» no estaban claras respecto al equipo que iba a obtener la victoria en el enfrentamiento, y de hecho solo bastó contemplar los primeros minutos de partido para comprobar el dinamismo con el que desarrollaban su juego ambos equipos y que presumiblemente iba a continuar hasta el final y algo empezaba a vislumbrarse, el ganador podría ser cualquiera, pero casi con toda seguridad la diferencia en el marcador final iba a ser escasa.

Los primeros puntos fueron conseguidos por el equipo galés gracias a la transformación de un puntapié de castigo llevada a cabo por su zaguero, Leigh Halfpenny, a los 4 minutos del inicio.

Es de imaginar que la preocupación apareció en los aficionados galeses (no presentes en el campo), además de en el staff técnico de los del dragón, cuando a los 12 minutos tuvo que ser sustituido el excelente tercera línea, Dan Lydiate, por un golpe en la rodilla, pero el punto de inflexión llegó unos minutos más tardes cuando el tercera línea de Irlanda, Peter O´Mahonny, fue expulsado definitivamente, tarjeta roja, por una entrada ilegal y peligrosa en el breakdown, en la que golpeó con el hombro en la cara de pilar derecho galés.

Una nueva transformación de Halfpenny a la que siguieron dos por parte de Irlanda, Sexton, puso el empate a 6 en el marcador, pero aún los irlandeses tuvieron tiempo para conseguir un ensayo gracias al segunda línea, Tag Beirne, transformado por Sexton y que puso el marcador en un 13-6 a favor de Irlanda al final de los primeros 40 minutos.

No parecía que la tónica de igualdad en el juego fuese a sufrir muchas variaciones en el segundo tiempo pero en el minuto 49, el centro exterior galés, George North, consiguió el primero de los ensayos de su equipo, y solo 10 minutos después el ala de los dragones, Louis Rees-Zammit, logró un acrobático ensayo en el mismo banderín de córner, que con la conversión nuevamente de Halfpenny puso el marcador en un 18-13, que se incrementó con 3 puntos más por una nueva transformación de un puntapié de castigo.

La diferencia se acortó gracias a los 3 puntos conseguidos por el sustituto de Sexton, Billy Burns, al transformar una infracción galesa. Una vez cumplidos los 80 minutos reglamentarios, pero con el balón en juego, los irlandeses hicieron un magnífico trabajo en ataque haciendo que sus rivales tuvieran que emplearse a fondo en defensa, estas continuas incursiones en el juego de fases culminó con un puntapié de castigo a favor de Irlanda en campo gales y que optaron por jugar a lateral para, como mínimo, intentar empatar el partido. Solo hacía falta ver la cara de Burns, ejecutor de la patada, para ver que el balón había salido por el lateral de marca. El árbitro decretó el final del partido

A continuación, pasamos a detallar algunos momentos destacables del partido:

1. Defensa de breakdown

Los sistemas defensivos empleados por los equipos pueden variar en función de diversos factores además de las fortalezas y debilidades de los jugadores tanto propios como rivales.

Entre estos factores cabría destacar la posición en el campo, el análisis previo del juego del rival en las distintas zonas del terreno de juego, la primera fase de la que se trate, melé o lateral, o bien si se trata de una defensa en segunda fase, conocida genéricamente como «defensa del breakdown».

Todos los sistemas tienen variaciones, aunque en términos generales siguen unas pautas que todos los jugadores participantes deben conocer para llevar a cabo la función asignada a su posición. Particularmente en la defensa del breakdown, las posiciones de los jugadores a ambos lados de la formación conllevan unas funciones perfectamente definidas, y basta que un jugador no «cumpla» las normas respecto a su posición para que un atacante avispado pueda reconocer y explotar el error defensivo.

En numerosas ocasiones los jugadores que no están situados en el margen del breakdown al que se ha dirigido el juego, rápidamente se desconcentran dejando de lado su función para seguir inmediatamente el movimiento del balón y, lo que es aún peor, siguiendo una trayectoria por campo propio.

Este movimiento, esta descolocación posicional, esta pérdida de responsabilidades primarias puede provocar que el rival realice un cambio de juego aprovechándose de la debilidad defensiva y penetrar por una brecha que puede causar estragos difíciles de subsanar.

En la película que mostramos a continuación podemos observar en la primera secuencia el caso relatado, de descolocación posicional en el margen alejado del breakdown por parte del equipo de Gales que concluye en un ensayo de Irlanda.

En la segunda, el proceso se invierte, ahora los defensores son los irlandeses y ante el cambio de juego de Gales se puede observar como mantienen su orden defensivo abortando las acciones atacantes galesas.

2. Movimiento tres cuartos Irlanda

Muy escasos han sido los movimientos de primera fase que han intentado llevar a cabo tanto Gales como Irlanda. En cambio el juego abierto corto, en penetración y a escaso margen de los puntos de encuentro ha sido la tónica habitual.

Esta determinación sobre la forma de jugar pone una vez más en cuestión si los movimientos a partir de melés y laterales son menos eficaces que el juego de fases. Bajo nuestro punto de vista ambos tienen sus pros y sus contras referidos básicamente a la ordenación defensiva que se establece en las primeras fases frente al posible desorden en el juego de fases, más cuantas más fases sucedan, pero por otro lado conforme se va incrementando el número de fases, los errores provocados por la presión defensiva va en aumento, presión defensiva motivada por numerosos factores, preferentemente por disponer de un mayor número de jugadores sobre sus pies constituyendo el alineamiento defensivo.

En esta ocasión traemos a colación un movimiento de tres cuartos de Irlanda, que aunque no alcanza el objetivo final, la consecución del ensayo, le permite sobrepasar la línea de ventaja y conseguir valiosos metros, además de disponer a la defensa en «back foot».

El movimiento es tan simple, como un doble salto. Si lo simple sale bien, porque complicarlo.

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