ENSEÑANZA - APRENDIZAJE

"Como otros estudiantes, los atletas desarrollan su comprensión y aprenden más eficazmente cuando están implicados en la resolución de problemas por ellos mismos (Butler, 1997). Si los expertos simplemente presentan conocimientos (algunas veces bastante enérgica/convincentemente) a aquellos que son inexpertos y toman decisiones por ellos, los atletas se vuelven menos capacitados. En otras palabras, si en las necesidades de los atletas no influyen sus experiencias de aprendizaje, el aprendizaje es mínimo. Cuando los entrenadores utilizan un estilo empoderado (empoderar: conceder poder a un colectivo para que mediante su gestión mejore su actuación) de entrenamiento los atletas ganan y toman propiedad de sus conocimientos, desarrollo y toma de decisiones que los ayudaran a maximizar su rendimiento. Este enfoque les proporciona una oportunidad para tomar parte en el proceso de toma de decisiones que está implícito en la organización y actuación de los deportes de equipo". Lynn Kidman.



Desde mis inicios como entrenador de rugby, no ha habido una temporada en la que no haya tenido jugadores o jugadoras nuevos/as a los que había que enseñarles el rugby partiendo desde el mayor desconocimiento. Esta es una característica propia de nuestro deporte en España. En otros deportes los que se inician tienen conocimientos del juego y del reglamento. Esto hace necesario un trabajo específico para desarrollar una metodología de enseñanza que combine el aprendizaje con la diversión.


Tras todos estos años de experiencia, junto con la Psicóloga experta en Psicología del Deporte Dña. Mercedes Vélez hemos diseñado una progresión motivadora, dinámica y educativa para que los/as jugadores/as que se inician en nuestro deporte tenga una experiencia positiva.


Como primer artículo para este apartado, podéis descargaros la Comunicación que presentamos en el XII Congreso Andaluz de Psicología de la Actividad Física y del Deporte, sobre este tema.




Esperamos que este trabajo sea de utilidad y así convirtamos la primera experiencia rugbística en algo excepcional.



Autora: Emily Cohen.

Fuente: Blog.teamsnap.com "Tough Love or Verbal abuse?"

  • Desde que empecé a bloguear hace un año, he estado escribiendo mucho sobre los malos comportamientos de los padres durante las pruebas de selecciones, entrenamientos y partidos. Estos “gritones”, “chillones” y “mosqueones” que piensan que siempre saben más que el entrenador y a los que les encanta hacérselo saber. Y a los sobrados que nunca pierden una oportunidad para decirte que sus chicos son mejores que los tuyos. Incluso los que te dan la puñalada por la espalda, actuando como si fueran tus amigos y emplean horas hablando con el entrenador, para que sus hijos jueguen más tiempo que el resto.

Pero hoy quiero hablar sobre los malos comportamientos de los entrenadores. Se está poniendo tanta atención en “el problema del padre helicóptero” (no me malinterpretéis, eso me parece bien) que el problema incontrolado, e incluso es abusivo, no se reconoce en los entrenadores. Esto implica un grave problema.

  • Me llamó especialmente la atención la historia que ocurrió en Lynn (Massachusetts) hace unas semanas. Un entrenador de un equipo de chicos de hockey gritó a un jugador de 9 años y le lanzó a su hermano gemelo una bolsa llena de discos, porque el chico le pidió al árbitro quedarse en propiedad con el disco del partido al haber encajado su gol número 200. Tras una investigación de la propia federación, que me costaría decir que ha sido imparcial, la liga de hockey decidió apoyar al entrenador y no a la familia, o al chico. Pero, lo que es más, ¡votaron echar a los hermanos de la liga! ¿No es el deporte para jóvenes de los jóvenes? Parece que no.

Las historias difieren respecto al comportamiento previo de la madre de los chicos, pero honestamente, no importa lo difícil o exigente haya sido o sea. No hay nada que disculpe a un entrenador el gritar y lanzar discos (abuso emocional y físico). En ningún deporte. Nunca.

El chico afirmó que estaba “conmocionado y empezó a sentir miedo” y “los entrenadores son ruines”. ¿Desde cuando es eso lo que queremos que sientan los chicos (de no más de 9 años) cuando hacen deporte? Se supone que deben divertirse, y no temblar en sus patines.

He leído incluso las declaraciones del segundo entrenador, justificando el comportamiento de su amigo diciendo: “Somos entrenadores de hockey, ¿Gritamos? Sí, lo hacemos, pero eso no difiere de cualquier otro deporte”. ¿De verdad? El viejo dicho: “Como todo el mundo lo hace es correcto”, ¿no es una excusa? Juro que escuché a mi madre susurrándome al oído “Así que si un niño se tira de un puente, ¿tú también te tiras?”


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Desafortunadamente, no es la primera situación de abuso por parte de un entrenador que he visto u oído. Es triste pero incluso no es el primer caso en el que la liga ha permitido a un entrenador, que ha abusado, continuar entrenando después de una denuncia. Conozco personalmente, a un entrenador de beisbol que golpeó a un chico contra la pared del banquillo. Otro padre informó de los hechos. El incidente fue olvidado por la liga porque era el hijo del propio entrenador.

Incluso recomendé expulsar a un joven entrenador de béisbol de la misma liga que perdió completamente la cabeza en un partido. Solamente se le concedió una suspensión por tres partidos, y lo vi entrenar al año siguiente, después de que yo dejara la federación. Más chicos sometidos a sus gritos y rabietas. Suspiro.

Para añadir más, conozco a un entrenador de fútbol que grita y chilla a sus jugadoras durante todo el partido (no solo instrucciones, sino comentarios despectivos sobre su carencia de habilidades o comprensión del juego), se mofa de los entrenadores y jugadoras contrarias (sí, un hombre maduro mofándose de chicas preadolescentes), y su liga continua protegiéndolo, un año dentro y otro fuera.

¿Qué tienen todas estas situaciones en común? Estos equipos ganaron, y ganaron bien. La cultura deportiva de los jóvenes en nuestro país codicia la victoria sobre cualquier otra cosa, incluido el bienestar físico y emocional de, incluso, los deportistas más jóvenes. La cultura es enseñar a los chicos a estar callados ante los abusos o a la manera de afrontarlos. ¿Donde hemos escuchado eso antes?

Creo que es hora de que las ligas de los jóvenes no solo ofrezcan un servicio, sino que verdaderamente fomenten un código de conducta para los entrenadores, y se aseguren que los chicos que hacen deporte (no solo los entrenadores adultos) estén protegidos. Al final del día, ganar representa el grado de calidad de un equipo de niños. Chicos felices y sonrientes que no pueden esperar para ir al entrenamiento o a un partido, es como se debería juzgar a un entrenador y equipo de éxito.

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¿Tu federación está implicada en la difícil tarea de expulsar a los entrenadores que abusan emocional o verbalmente? ¿Tiene tu federación una guía dura y rápida que determine el tipo de lenguaje de entrenamiento que está permitido y lo que se considera abusivo? ¿Tus chicos han sufrido abuso emocional por algún entrenador?

Emily Cohen es una escritora que vive en Berkeley, California, una ávida jugadora de tenis y nadadora, Emily tiene un hijo que juega al beisbol en el instituto y una hija que juega al fútbol y en el equipo del colegio de voleibol. Ella ha sido mánager en varios de los equipos de sus hijos. Puedes encontrar información sobre cómo ser mánager de un equipo y como tratar a padres de deportistas jóvenes en su blog en blog.teamsnap.com. También puedes seguirla en Twitter en @emilygcohen o en su email Emily@emily-writes.com



Fuente: TEAM USA http://www.teamusa.org/usa-volleyball

Posiblemente este título te haya picado la curiosidad por saber qué demonios puedo estar pensando. Por favor tómate tiempo para leer y digerir lo que me gustaría que considerases. Las expondré en orden, ya que cada elemento tiene sus propios factores a considerar.

No más ejercicios:

  • Recientemente, en los cursos de teaching IMPACT, se ha llegado al capítulo de desarrollo de ejercicios y se pide a los asistentes, que están en proceso de desarrollo y no tienen las ideas claras, que simplemente dejen de usar la palabra “ejercicio” y que empiecen a usar la palabra “juego” para cualquier actividad que hayan decidido aplicar al entrenamiento de sus deportistas. La palabra "juego" proviene de los niños y de la infancia. Llevábamos a cabo juegos, no hacíamos ejercicios. Aprendimos a montar en bicicleta y monopatín simplemente haciéndolo, no hacíamos ejercicios para montar en bicicleta, ni contratábamos a un entrenador, ni nos mandaban a un campamento de ciclismo (aunque montar en bici o monopatín es cien veces más peligroso que jugar al voleibol). Creábamos juegos y puntuaciones para las mil maneras de hacer carreras, persecuciones o conquistas. Hemos jugado a docenas de juegos de mesa, intentando destronar al que ganaba, y juegos de azar para determinar quién limpiaba los platos o la ropa, y nunca hicimos ejercicios. Pondría mi nombre en una hoja de papel del poste de voleibol para esperar mi turno y cuando llegara, jugaría con todas mis habilidades e ingenio. Si perdiera me sentaría a esperar mi turno otra vez e intentaría ser el siguiente en ganar.

    Ese deseo de ser el siguiente ganador, es el mismo que existe en cualquier torneo provincial o nacional, el mismo que si se tratase de una final, sacándose lo máximo que se puede obtener del mejor entrenamiento. Nunca corrí alrededor del campo, ni hice flexiones ni abdominales. Simplemente quería ganar, y mientras esperaba, miraba y aprendía de los reyes de la pista .

Cuando preguntas a un niño ¿Prefieres un ejercicio de pases o un juego de pases? Sabes lo que cualquiera, en su sano juicio, preferiría, que preparases un juego con alguna forma de puntuación con la que sepan quién gana. Buscamos enseñar, durante nuestros preciosos 120min que dura nuestro entrenamiento, a los jugadores que practican y entrenan intencionadamente durante cada uno de esos minutos. La mejor manera de hacerlo es simplemente escuchando a tus chicos, dejando de hacer ejercicios y empezando a hacer juegos. Tendrás que cambiar tu mente cuando estés frente a tus deportistas y decirles “Vale, este es el juego para mejorar la siguiente habilidad y se consigue un punto si…” Ponle un nombre novedoso al juego y añadirás más intensidad. Pero se sensato, No sería “agradable” ser responsabilizado de la lesión de un jugador cuando llevaba a cabo un ejercicio que denominaste “cortar las piernas”, aunque el nombre no tuviese que ver nada con la realidad.

Para asegurarme de que lo habéis comprendido, debemos entender que la práctica es importante, muchos de vosotros debéis continuar haciendo ejercicios y no cambiar, pero aun así debéis hacerlos más jugables, con más formas de conseguir goles/puntos y más competitivos, y seguir los principios del desarrollo motor…, así que seguir diciendo que son ejercicios si queréis, pero hacerlos mejor, de forma que los niños puedan tener éxito cuando llegue la competición.

No más feedback:

He estado intentando ayudar a entrenadores a que paren de reaccionar instintivamente y empiecen a reflexionar para enseñar. Los entrenadores pasan demasiado tiempo hablando de lo que no se puede controlar, la ejecución de una habilidad de pase ya finalizada, y no el suficiente tiempo en lo único que el deportista puede controlar, en el punto que se está disputando en ese momento. El cambio que te estoy proponiendo en tu forma de enseñar es que trabajes en guiar a tus jugadores y jugadoras para que se centren en lo que tienen delante, mental y físicamente. A mirar más allá del vuelo del balón y el contacto con sus manos y ver lo que está ocurriendo antes de ese contacto. Centrarse en lo único que pueden controlar, no el pase que se ha realizado, no en el futuro (ni en la vida, ni en el juego cambiante), sino en ese momento, en lo que llamamos “el aquí y ahora”. Una manera de hacerlo es realizando “Feedforwards”* y proporcionando ideas a los chicos/as.

  • Volviendo a nuestra forma colectiva de aprender a montar en bicicleta… todos luchamos por mantenernos montados, pensando en lo que ocurría en ESE momento en el que estábamos montados, aprendiendo las habilidades más importantes como MIRAR HACIA DELANTE para ver lo que estaba ocurriendo, te ajustabas y … también te caías. Cuando te caías, si tu amigo o familiar te estaba enseñando la mejor manera para mantenerte en la postura correcta, no corrían hacia ti y te gritaban que te bajaras e hicieras veinte flexiones… te aconsejaban, consolaban, te volvían a montar en la bicicleta y te indicaban en lo que te tenías que centrar esta vez… en algunos casos se equivocaban diciéndote “No hagas…”. Y erraban su feedforward ya que no puedes enseñar con un enfoque negativo. Por favor, piensa esto, no puedes enseñar en negativo, puesto que el cerebro NO registra lo que le estás diciendo. Lo que queremos es centrarnos en lo que DEBEMOS hacer, y en lo que HICIMOS BIEN, "nunca mais" en lo que no deberíamos haber hecho. Esta es la clave del “Feedforward” pensar en lo que debería ocurrir.

Permite que me explique un poco más. ¿Porque tú, el entrenador, puedes salir del banquillo y proporcionar una clave para no perder el balón mientras tus jugadores/as que están mucho más cerca del juego lo pierden? Porque tú estás viendo las acciones de los contrarios/as ANTES del contacto, mejor que ellos/as. Tú estás leyendo el CONTEXTO del juego, en parte recordando todas las cosas que los jugadores/as han hecho y, con poco o nada de tiempo para pensar conscientemente sobre lo que está pasando, tu experiencia empieza a gritar “¡VA A PASAR RÁPIDO!” antes de que lo haga. Lo sabes por las repetidas veces que tu equipo bloqueó a ese/a jugador/a, y la manera en la que está corriendo hacia el balón, o quizás porque ¿está corriendo con ambos brazos extendidos? Hasta ahora, los chicos y chicas que se han entrenado con ejercicios de pases rápidos con un entrenador o entrenadora, nunca consiguen la importantísima información preliminar en tiempo real, ellos sólo ven a un contrario pasando balones rápidos uno tras otro… De esta forma, debemos mejorar nuestra enseñanza con juegos con diferentes tipos de pases, mostrándoles por qué tu sabes lo que va a hacer el contrario, y enseñándoles a mirar más allá y ver el flujo del partido. Una vez hecho esto, dales Feedforward cuando sea necesario, así podrán aprender de tu experiencia y hacerla suya. ¡Oh! Una última cosa… aun así, puedes seguir proporcionando feedback… pero asegúrate de que es educacional y no un castigo, ¡NUNCA MAIS!

No más entrenamiento técnico:

Para esto necesito que estéis en frente mía, ya que soy un entrenador de técnica, y la técnica y realizar los movimientos de la manera biomecánicamente más eficiente es una parte IMPORTANTÍSIMA de lo que quiero enseñar a cada uno de los deportistas que entreno. Aun así, creo que conocer la técnica y ser capaz de demostrarla sin el balón, es BASTANTE diferente que estar capacitado para estar en el lugar correcto en el momento adecuado para llevarla a cabo.

Permíteme explicarme. Todos los entrenadores y entrenadoras que veo se centran demasiado en hablar sobre la habilidad que se debe ejecutar. Me sorprendió comprobar la investigación que se ha realizado en otros deportes como en el fútbol, que graban la acción antes del contacto y durante el contacto con el balón, y paran de grabar cuando proporcionan información al portero para mejorar su ejecución. No graban el balón en el aire. En relación a esto, en el Programa de la Federación australiana de voleibol pusieron unas gafas especiales a los jugadores que reciben los saques, donde el entrenador podía cegar al jugador en cualquier momento de la recepción. De esta forma el jugador que saca inicia la carrera y efectúa el saque. En ese instante, el receptor aún puede ver la trayectoria del balón, pero en algún momento se le ciega de tal forma que debe recibir sin ver, basándose únicamente en lo que vio a través de la red.

  • La importancia de la preparación, lectura y anticipación al contacto con el balón puede comprobarse mejor analizando los acontecimientos de las olimpiadas de Beijing 2008. El promedio de contactos con el balón de cada uno de los jugadores de voleibol del equipo americano fue de 17 veces (44 en los de vóley playa). Ambos equipos jugaron 8 partidos para ganar la medalla de oro, jugando 4 sets por partido. La mayoría de los entrenadores desconocían el promedio de tiempo de contacto con el balón empleado por habilidad, fueron estos: 10 s. para saques, 0,5 s.para pases, 0,1 s. para remates y 0,3 s. para bloqueos. Usando el promedio de tiempo de contacto de 0,5 s., el promedio total de tiempo de contacto con el balón de un jugador durante los Juegos Olímpicos fue de 27,4 s. No es tanto el contacto como la preparación para el contacto lo que debemos mejorar.

    En Estados Unidos los padres y los jugadores no han crecido con este deporte tanto como con otros. En los deportes tradicionales como el baloncesto, el fútbol americano o el béisbol, la cantidad de tiempo que un jugador mantiene contacto y controla el balón es muchísimo mayor en comparación con el voleibol. Aun así, estos otros deportistas cometen incontables errores de habilidad, incluso con la ventaja de poder mantener el balón. Las características de un deporte como el voleibol en el que se permite el rebote, en el que no puede botar el balón en el suelo, y que no utiliza implementos como el tenis o el golf, hacen que la habilidad o preparación sea la parte más importante del juego a cualquier nivel.

El impacto que tiene esto, se puede comprobar si se le preguntara a un entrenador/a por el feedforward que le daría a un jugador/a al que se le cae el balón que viene del aire, aparentemente una clara falta de técnica. El entrenador/a podría facilitar los siguientes feedbacks: saca los brazos, extiende las manos, mantén los codos arriba y los entrenadores/as negativos dirían “No bajes los codos”. Lo primero que olvidan es comprobar la comprensión del gesto técnico preguntando al deportista que lo repita sin balón. Si lo hicieron, apuesto a que el deportista mostró buena técnica, puesto que la entendía. El problema podría ser que no estaba en el lugar correcto en el momento adecuado, y, simplemente, no extendió los brazos completamente para recibir el balón entre sus codos mostrando la técnica que esperabas. La respuesta no es más técnica, es conseguir maneras de guiar al jugador/a para que esté en el lugar y momento adecuados, en este caso moverse más rápido haciendo ajustes en su temporización, lo que daría como resultado estar bajo el balón cuando este caiga.

Podría enseñar a un niño de 2 años la técnica de la recepción de balón: estar de pie, lateral a la dirección del campo (lateral al contrario por si cae el balón), elevar los brazos en dirección al balón, ver el balón entre las manos, acomodar el cuerpo para acunar el balón como si fuera un bebe… ¿Podría recoger el balón? No, no está preparado para moverse hacia el lugar y en el momento correcto. A menudo pregunto por la diferencia técnica entre el increíble salto y saque de voleibol de Clay Stanley y el que hace mi hija. La respuesta es posiblemente ninguna. Ambos tienen una mecánica simple y eficiente, vuelo de brazos biomecánicamente correctos, y el resto igual. La diferencia es que Clay es Citius, Altius, Fortius (más rápido, más alto y más fuerte) que mi hija, pero ambos intentan ser mejores individualmente.

Cuando ves esos programas de música y danza con destrezas motrices cerradas, en el que los aspirantes se esfuerzan por la perfección de su ejecución para conseguir la máxima puntuación (con sus propias variaciones de la técnica fundamental), o coreografiando una determinada canción, ocurren algunas cosas maravillosas en ellos, pero los “profesores” simplemente se sientan, miran y toman notas sobre las mejoras que hay que realizar en el próximo entrenamiento. Trabajan deliberadamente hacia la perfección. Sin embargo en baile, la técnica se puede aprender observando y en música escuchando. No hay más que ver esas increíbles versiones y copias que se hacen en el mundo entero como tributo al baile “Thriller” de Michael Jackson, y que se pueden ver en youtube. También se pueden ver en youtube las fantásticas versiones de piezas de música complejas realizadas con diferentes instrumentos por músicos con talento. Todas son, básicamente, técnicas auto-aprendidas.

En deporte, ejecutamos técnicas en un mundo de programas motores abiertos, competimos contra oponentes que nos ganarán. Mientras tanto, necesitamos emplear mucho más tiempo enseñando el juego entre los contactos con balón, no solo durante el contacto, de forma que los jugadores tengan la técnica correcta para el contacto. Simple…, pero al mismo tiempo infinítamente complejo. Como ejemplo, ningún punto anotado en la historia del voleibol se ha marcado de igual manera, ni uno. Así que cuanto más puedas ayudar a tus jugadores/as adquirir la técnica, a comprenderla bien (tanto mejor podrán y deberán enseñarla a los/as compañeros/as más inexpertos de cualquier edad) y a aprender a anticiparse; tanto mejor podrán leer las acciones antes y durante las posesiones, recordarán el flujo y tendencias bajo el estrés de los contrarios y lo harán en el lugar y momento adecuado; repito, cuánto más puedas ayudarlos, … tanto mejor seremos todos…

Ejercicios, feedback y entrenamiento técnico serán importantes siempre. Sólo espero que comprendáis la importancia de las palabras “Juegos” y “Feedforward” para maximizar vuestros impactos como educadores y para enseñar más, sobre el juego entre las posesiones, que antes…

* Nota del traductor: “Feedback” significa retroalimentación, es el conocimiento del resultado de una ejecución que proporciona el entrenador una vez se ha realizado. Cuando el autor se refiere a “Feedforward” hace referencia a la manifestación, previa a la ejecución, de los elementos clave en los que se tiene que fijar el deportista para poder tomar la decisión correcta.


Desde mis inicios como entrenador de rugby, no ha habido una temporada en la que no haya tenido jugadores o jugadoras nuevos/as a los que había que enseñarles el rugby partiendo desde el mayor desconocimiento. Esta es una característica propia de nuestro deporte en España. En otros deportes los que se inician tienen conocimientos del juego y del reglamento. Esto hace necesario un trabajo específico para desarrollar una metodología de enseñanza que combine el aprendizaje con la diversión.


Tras todos estos años de experiencia, junto con la Psicóloga experta en Psicología del Deporte Dña. Mercedes Vélez hemos diseñado una progresión motivadora, dinámica y educativa para que los/as jugadores/as que se inician en nuestro deporte tenga una experiencia positiva.


Como primer artículo para este apartado, podéis descargaros la Comunicación que presentamos en el XII Congreso Andaluz de Psicología de la Actividad Física y del Deporte, sobre este tema.




Esperamos que este trabajo sea de utilidad y así convirtamos la primera experiencia rugbística en algo excepcional.