9. Cómo atacar con eficacia

Share

Autor: Roy Saunders. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

En el juego moderno, debido y gracias a la aparición de ciertos cambios en las reglas, se ha conseguido incrementar los periodos de tiempo de balón en juego. Para maximizar los beneficios de tener el balón en movimiento más tiempo hay que saber cómo atacar de manera eficaz con el balón en las manos. Uno de los cambios más patentes ha sido el casi abandono del rugby secuenciado, con patrones estándar, por el rugby que se juega en función de "lo que está delante".

La eficacia de tu ataque se verá un poco influenciada por las capacidades de los jugadores que tienes a tu disposición. Digo un poco, porque depende de los entrenadores mejorar las habilidades de los jugadores y no quedarse paralizados por las incapacidades de los mismos. El único componente que el entrenador no puede controlar, en gran medida, es la velocidad. Como se suele decir, no hay sustituto para la velocidad.

La eficacia de tu ataque debe comenzar por el desglose de sus componentes, lo que proporcionará a los jugadores las herramientas para actuar bien en el campo.

Los fundamentos del juego primordiales para un ataque eficaz son:
- Recepción y pase.
- Apoyo.
- Carrera y evasión.
- Toma de decisiones.

Cuanto más puedas mejorar las habilidades de los jugadores en estas áreas clave más darán la talla en ataque.

Recepción y pase

Vemos una y otra vez a jugadores de todos los niveles situarse en buenas posiciones, pero siendo incapaces de recepcionar del pase.

¿Cómo podemos lograr buenos resultados en esta disciplina?

Como entrenadores debemos animar a todos los jugadores a que estén el máximo tiempo posible con el balón en las manos. Para hacer esto en el entrenamiento, utilizamos actividades del estilo de montar cuadrículas con grupos reducidos para maximizar el número de veces que un jugador toca/usa el balón. Esto se puede hacer realizando ejercicios de calentamiento en los que el pase sea la habilidad principal, pero que pueden disponer de otros componentes de entrenamiento donde prevalezcan muchos movimientos de balón. El tiempo debe ser utilizado eficientemente para maximizar los resultados. Desafortunadamente, no podemos predecir quién estará y dónde en el juego general en un campo de rugby, por lo que todos los jugadores deben tener la capacidad de recepcionar y pasar.

Las actividades de recepción y pase deben comenzar sin presión, pero deben progresar limitando a los jugadores el tiempo y el espacio para recepcionar y pasar (cuadrículas más pequeñas), hasta llegar a ejercicios con oposición.

Si no aplicas presión a los jugadores a través del tiempo y el espacio o con oposición, la eficacia durante el partido se minimiza, ya que el jugador no tendrá la capacidad de actuar bajo presión.

Apoyo

Apoyar al portador del balón es de suma importancia para la continuidad y efectividad de cualquier ataque.

Desde muy temprano enseñamos los papeles de apoyo primario y laterales. Los jugadores, de forma natural, llegan a ser bastante competentes en el papel apoyo lateral, y suelen ser bastante eficaces en el de apoyo primario (interior). El papel de apoyo más difícil a ejecutar es el de apoyo secundario o “apoyo jockey” (axial). La importancia del “apoyo jockey” es de suma importancia para jugar en función de lo que hay delante. El factor crítico en el apoyo es proporcionar opciones al portador del balón, ya que este es el jugador más importante en el campo. Los jugadores de apoyo deben reaccionar a las acciones del portador.

El entrenamiento del papel del “apoyo jockey” se puede hacer mediante el uso de un canal en embudo de 2 v 1, con el jugador de apoyo “serpenteando” tras el portador del balón antes de recibir un pase, y atacando el espacio creado por el portador del balón cuando atrae al defensor (como se ve en el diagrama siguiente).

El siguiente nivel es crear triángulos usando portador del balón, apoyo lateral y “apoyo jockey”. Estos ejercicios se pueden hacer sin oposición y progresando hasta con oposición 3 v 1 y 3 v 2.

El papel del “apoyo jockey” ahora se basa en reaccionar en función del apoyo lateral y del portador del balón. Con el portador del balón avanzando, el apoyo lateral puede ir al interior (trayectoria “unders” en el diagrama A) o al exterior (trayectoria “overs” en el diagrama B). El “apoyo jockey” reaccionará frente al cambio de dirección del apoyo lateral.

Esto puede realizarse mediante una llamada previa, y conforme los jugadores se vuelven más eficientes se convierte en una acción reactiva, sin llamadas (esto lleva un poco de tiempo). Sugiero, para empezar, hacer una llamada durante los entrenamientos y progresar a no hacerla para asegurarnos que los jugadores están reaccionando a la acción y no a llamadas o a actuaciones premeditadas.

El objeto de estas acciones por parte del apoyo lateral y del “jockey” es que el portador del balón disponga de opciones para jugar en función de cómo la defensa ha defendido las acciones de los jugadores de apoyo. La cosa más importante a recordar es que el “apoyo jockey” tiene que correr al espacio de la izquierda o al creado por el apoyo lateral. Estos triángulos pueden construirse en todo el campo en el juego general, y todos los jugadores tienen que saber cómo llevar a cabo cada función. Es primordial que los jugadores de apoyo cambien sus trayectorias de carrera mediante un brusco cambio de dirección, para provocar la reacción por parte del defensor. La trayectoria de carrera del portador del balón también es importante para los jugadores de apoyo. El portador del balón debe avanzar recto para atraer a los defensores. Cuanto más recto corra antes de tomar la decisión de pasar, menos tiempo tendrá la defensa para reaccionar/ajustarse a qué jugador corredor/apoyo defender.

La otra cara del apoyo es la mentalidad de conservar la posesión. Mantener la posesión del balón a través de fases es esencial para romper las defensas. La capacidad de todos los jugadores para “limpiar”, hacer “pick and go” y asegurar la posesión, maximiza la facultad de los equipos para mantener la posesión y la continuidad.

Carrera y evasión

La carrera y la evasión pueden hacerse con y sin balón. La cuestión importante respecto a la carrera y a la evasión, es mejorar la capacidad de los jugadores para cambiar de dirección en sus trayectorias sin perder demasiada velocidad. Esto se puede hacer con el uso de picas, conos, escaleras o luces electrónicas. Estás tratando de mejorar el tiempo de reacción del jugador para cambiar de dirección y acelerar, manteniendo, al mismo tiempo, una buena conformación. Enseñar a los jugadores a correr con sus manos levantadas para recibir un pase. Un buen consejo para los jugadores de apoyo es que dirijan sus manos levantadas hacia el portador del balón a medida que cambian el sentido de la marcha, o aplaudiendo conforme cambian de dirección.

Los jugadores pueden comenzar por tomar sus propias decisiones acerca de a qué lado van a dirigirse al aproximarse a una pica/cono, progresar reaccionando a una llamada del entrenador, hasta llegar a jugar un 1 v 1 en una parrilla. Como entrenador debes animar a los jugadores a que acorten su paso conforme se acercan al obstáculo, y así mantener el equilibrio en el cambio de dirección para, a continuación, acelerar hacia fuera. El uso de luces como una reacción visual es extremadamente útil para mejorar el tiempo de reacción y de aceleración de los jugadores.

Toma de decisiones

Ataque en el juego en general

La toma de decisiones es responsabilidad de cada jugador pero, generalmente, sólo la llevan a cabo 3-4 individuos. Cuanto más se anime a los jugadores alternativos a estar en posiciones para tomar decisiones en el campo, mejor equipados estarán para realizar un ataque eficaz en el juego general.

Esto nos remonta al entrenamiento y a las parrillas, donde todos los jugadores son alentados a realizar todas las funciones (portador del balón, apoyo lateral, primario, “jockey”). Por lo tanto, para lograr un resultado positivo, tu ataque ya no dependerá de ciertos jugadores que están en ciertas posiciones. Los triángulos con oposición utilizados, con frecuencia, en los entrenamientos sirven eficazmente para la toma de decisiones del portador del balón, que tendrá que decidir a quién pasar, además de hacer que las trayectorias de carrera de los apoyos sean más adecuadas. Cuantos más ejercicios de recepción y pase impliquen a todos los jugadores, más capacidad adquirirán para llevar a cabo la decisión correcta.

Otra parte de la toma de decisiones se hace en relación a la conformación de la defensa. Se ha demostrado que la gente identifica formas mucho más rápidamente que números. Por lo tanto, al observar una línea defensiva es más fácil identificar su conformación que cuántos la componen.

Esta idea ha sido ensayada y comprobada con equipos de categorías inferiores, sub 12 y sub 13. Identificar si un equipo ha agrupado o desplegado su línea defensiva dicta dónde y cómo se debe atacar. También es importante reconocer a los individuos que componen la línea, para identificar, si se producen, enfrentamientos desiguales.

Desarrollo táctico

Con el fin de desarrollar el juego de ataque, en sentido táctico, hay que poner en su lugar algunos elementos. Empiezar por jugar en el mismo sentido utilizando el ancho del campo, esto no implica, necesariamente, pasar el balón de un lado al otro del campo, significa atacar a la oposición mediante la utilización de la teoría penetración/desplegado, es decir, si la defensa rival se agrupa atacar moviendo el balón a lo ancho, si la defensa se despliega perforar los espacios en la línea defensiva. Cada elemento es dependiente del otro, ya que si juegas en penetración ocasionarás que la defensa se agrupe abriendo la posibilidadde jugar desplegado.

El papel de los jugadores de apoyo es mantener la continuidad del ataque mediante la toma de decisiones (cómo jugar y mantener la posesión). La mentalidad de juego, obviamente, debe ser continuar el movimiento y asegurarse de mantener la posesión si el pase o el offload no son posibles. El buen reciclaje de la posesión puede ser tan bueno como el offload, ya que la defensa tiene la necesidad de competir en el breakdown comprometiendo jugadores de la línea defensiva.

El enfrentamiento desigual aparece, por ejemplo, a partir de un lateral desde el que se mueve el balón, durante una serie de fases, a lo ancho del campo, y después se lleva el balón de vuelta. Un primera o segunda línea en defensa, se queda en el lateral inicial en lugar de correr a lo ancho siguiendo el movimiento, cosa que probablemente hayan hecho los atacantes. El cambio de la conformación atacante puede enfrentar a un tres cuartos contra uno de esos delanteros, en un claro enfrentamiento desigual, donde la capacidad de los tres cuartos para batirlo se incrementa significativamente.

Existen ciertos modelos que, para comenzar, se llevan a cabo jugando en el mismo sentido, en los que cuando la defensa se está trasladando para cubir el ataque, la capacidad de los jugadores para jugar en función de lo que tienen delante se convierte en fundamental para la efectividad del ataque. Ser capaz de identificar la debilidad en la línea de defensa es una responsabilidad que debe ser compartida.

Los métodos de entrenamiento utilizados por Fabrice y Villepreux proporcionan una visión sobre la fluidez del rugby francés. Fabrice comenzaría un juego entre dos equipos de igual número (8-10) con muy poca instrucción, aparte de que es a tocar a dos manos. Si el tocado es por un lado se puede hacer offload, si es frontal hay que pararse y crear un breakdown con un número determinado de jugadores (2-3) de cada equipo, antes de que el juego continúe. A medida que el juego avanza se comentaría y mejoraría el enfoque atacante de los equipos.

Normalmente, esto implicaría la forma de jugar en el mismo sentido, estableciendo una segunda línea de ataque "jockeys", el grupo tardío, constituido por los involucrados en el ruck en la parte más alejada del campo, que está trabajando para trasladarse a través del mismo. Puede ser que no lleguen al primer o segundo breakdown, pero si continúan corriendo a lo ancho fortalecerán el número de atacantes, convirtiéndose en una amenaza para la defensa.

La complejidad del juego se construye a través de la progresión de los siguientes principios:

Conciencia del juego en penetración/desplegado; conciencia de pertenencia al grupo tardío/temprano; conciencia de defensa estática; creación de línea de ataque secundario; perforar inundando de jugadores; estirar la alineación para atacar desplegado.

Villepreux comenzaría con un equipo atacante en superioridad numérica de espalda a una defensa aleatoriamente desplegada. A continuación, manipularía la defensa para que adoptase conformaciones exageradas, muy agrupada, en una sola línea, dividida o ampliamente desplegada. La única regla que se aplicaría sería mover el balón en la misma dirección, seguir el flujo, el sentido del juego.

A la indicación de juego, el balón se lanzaría a cualquier jugador, el equipo atacante se daría la vuelta para enfrentarse y escanear a la defensa, identificar su conformación y hacer la llamada sobre si jugar en penetración o desplegado y, por lo tanto, la responsabilidad de esa decisión puede ser tomada por cualquier jugador, que puede dirigir/inspirar a la persona que recibe el balón.

Una vez que el balón está en juego y como consecuencia de la inferioridad numérica de la defensa, esta se desplegará o agrupará aumentando el número de veces que los jugadores tienen que reaccionar a lo que está delante de ellos. Para aumentar la dificultad del equipo atacante, Villepreux añade jugadores en defensa.

Alternativamente, puedes escalonar la defensa por todo el campo, por lo que el ataque se encontrará con diferentes cantidades defensores en defensa, así como con diferentes situaciones.

Los principios y la complejidad de Villepreux son similares a las de Fabrice.

Resumen

Ninguna defensa va a subir y defender de la forma que quieres. Las defensas deben ser manipuladas, movidas, y así crear situaciones para que el equipo atacante pueda penetrar y conseguir oportunidades de anotar. La forma de atacar debe provocar conflictos en la defensa, porque si la defensa refleja, mimetiza, al ataque, las oportunidades estarán limitadas.

Entrenar al ataque para que sea eficaz implica incrementar las capacidades de los jugadores con buenas habilidades básicas, mejorar la conciencia táctica sobre la manipulación de las defensas, entrenar en situaciones con oposición, es decir, en escenarios parecidos a partidos, y hacer que todos los jugadores tomen decisiones.

No hay límites para el ataque, sólo aquellos que dejas que la defensa te dicte.

No debe subestimarse el crear un ambiente de entrenamiento divertido y competitivo para cultivar las capacidades de los jugadores, especialmente en ataque.