25. El espíritu de la defensa

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Autor: Colin Norman, National Coach Development Officer I.R.F.U. Adaptación: Rugby Sapiens.

Fuente: Paper coaching Level 3, ARU.

“Illic semper plus animus in invado quam in vallo.”
(Siempre hay más espíritu en ataque que en defensa)
Titus Livius (59BC-17AD)

Esta cita, aunque de miles de años de antigüedad, podría referenciarse actualmente para comentar algunas cuestiones importantes relativas al entrenamiento de rugby de la defensa en el juego de hoy en día. Para Livius, "ataque" y "defensa" tenían connotaciones mucho más mortíferas que las que aplicamos en nuestro deporte, sin embargo, algunos aspectos pueden ser reproducidos sin darse cuenta por los entrenadores de hoy.

En la antiguedad, la "defensa" usualmente implicaba una fortaleza de algún tipo, sólida e inflexible. El desarrollo de tales estructuras defensivas permaneció esencialmente estática durante miles de años. Una vez que se había construido el muro, no había mucho más que hacer, sino encerrarse en tu interior y ver lo que el enemigo te podía lanzar. Por el contrario, las fuerzas atacantes tenían que desarrollar constantemente métodos nuevos y más ingeniosos para romper las impenetrables fortalezas. Los del exterior se vieron obligados a desarrollar estrategias y dispositivos de diseño para demoler la estructura que se presentaba delante de ellos. Aquí se pueden observar ciertos paralelismos con el entrenamiento de rugby, en el que abiertamente aspiramos a desarrollar atacantes con creatividad y astucia capaces de reaccionar ante las defensas y explotar sus debilidades. El entrenamiento de la defensa, por otro lado, a menudo parece implicar la construcción de alguna forma de estructura que sea rígida, ordenada e inflexible. El mismo lenguaje de la defensa del rugby pone de relieve esta mentalidad: "muro", "pilares", "guardias", "mantenerlos fuera", etc.

La interpretación de los entrenadores de la filosofía del Movimiento General en rugby parece haber dejado atrás el área de Defensa, ya que consideran más relevante desarrollar la capacidad de los jugadores para reaccionar colectivamente ante situaciones y explotar oportunidades, pero desde un punto de vista ofensivo. Aunque los entrenadores esperan que los defensores individuales reaccionen ante una situación particular o atacante, también enfatizan la importancia de aplicar el sistema defensivo en masa como una prioridad. Sin embargo, a medida que los patrones de juego se vuelven más creativos y reactivos, creo que nuestras estrategias defensivas y nuestra mentalidad deben desarrollarse en paralelo.

Una definición aceptable de Movimiento General puede ser la siguiente:

"El movimiento, posicionamiento y reposicionamiento de los jugadores, con o sin balón en juego abierto, para aprovechar el espacio y / o números".

Considerando que la Defensa está "sin el balón", esta definición debe aplicarse igualmente a nuestras estrategias defensivas. Los defensores pueden adoptar una formación y un patrón particular antes de que se juegue el balón, pero a menos que puedan adaptarse inmediatamente a las reacciones de los atacantes estarán avocados al fracaso, la inflexibilidad es la ruina de la defensa.

Una vez que comenzamos a hablar de la capacidad de los jugadores para leer y reaccionar ante la oposición, ya sea en ataque o defensa, estamos tratando con la comprensión conceptual - específicamente los conceptos de tiempo y espacio. Como todos los juegos de "tipo invasión", donde un equipo debe moverse en el territorio de la oposición para anotar, los principios rectores del rugby se relacionan con el tiempo y el espacio disponibles para cada equipo, para lo que están tratando de hacer en cualquier instancia. La esencia particular del rugby, donde el balón debe ser pasado hacia atrás, lo diferencia de otros juegos de invasión en que los atacantes y defensores están regularmente separados por un espacio lineal. En el fútbol, el baloncesto, el hockey, etc., los defensores pueden literalmente situarse junto a sus oponentes, forzándolos así a alejarse para crear tiempo y espacio para sí mismos. Naturalmente, los defensores pueden seguir al oponente y volver a aplicar presión defensiva. La cuestión clave aquí es que las acciones del defensor son motivadas por las del atacante. Incluso aceptando la diversa naturaleza del rugby, esta reacción constante al posicionamiento y al movimiento de los atacantes puede ser algo que debemos considerar más de cerca en nuestro propio deporte.

En el ejemplo siguiente, el defensor se enfrenta a dos atacantes justo antes de que pase el balón. Antes de que se juegue el balón, el defensor ha decidido probablemente una estrategia particular para presionar al primer receptor, es decir, la amenaza inmediata.


Una vez que el primer atacante inicia alguna forma de ataque, el defensor debe reconsiderar su propio movimiento, ya sea continuando para cerrar al primer atacante o moviéndose para desafiar al segundo atacante. Si el defensor decide sobre su estrategia inicial y se mantiene firmemente ligada a ella, independientemente de las acciones del portador del balón, obviamente se queda con una sola opción. Con los conceptos de Tiempo y Espacio indisolublemente vinculados, el defensor debe procesar constantemente la situación y sopesar las opciones disponibles dependiendo de variables tales como la velocidad del portador del balón, el ángulo de carrera del mismo, la trayectoria de carrera del jugador de apoyo, etc. El defensor debe obligar al primer atacante a tomar una decisión bajo presión, lo que puede resultar en una indecisión o una ejecución técnica deficiente.

Esta presión es aplicada mejor por el defensor si cierra apropiadamente el espacio lineal respecto al portador del balón. La "velocidad de cierre" resultante (la velocidad a la que el espacio lineal es cerrado por el movimiento del portador del balón y el defensor) determinará fuertemente la oportunidad del portador del balón de dar el pase y también la oportunidad del defensor de reaccionar a dicha acción. Esto en esencia la lucha entre el ataque y la defensa - el tiempo y el espacio del que dispone cada uno para actuar eficazmente en cualquier momento dado.

Si llevamos la situación a algo más parecido a una línea defensiva, los principios siguen siendo válidos:


En lugar de que los tres defensores decidan una estrategia, por ejemplo, Blitz directo hacia arriba, y se adhieran a ella independientemente, deben ser capaces de reaccionar colectivamente de acuerdo a las acciones del primer atacante/amenaza inmediata. Como se ha mencionado en el ejemplo anterior, la acción del portador del balón depende de su percepción del tiempo y del espacio disponible. Aunque la estrategia Blitz puede ser aceptable inicialmente para la Defensa, la apreciación de las variables implicadas y la capacidad para reaccionar individual y colectivamente a la acción atacante es la base sobre la cual una Defensa flexible puede ser desarrollada. El entrenador puede guiar esta comprensión a través de preguntas: "¿Qué pasa si el primer atacante pasa temprano?", "¿Qué pasaría si no cierra el espacio lineal tan rápido?", etc.

Los defensores deben comprender las implicaciones potenciales de tener más o menos jugadores que los atacantes, estar lejos o cerca de los mismos, etc., y todas estas situaciones deben ser practicadas con énfasis, no tanto en la capacidad de los defensores para mantener una formación rígida o patrón, como en su capacidad de reconocer cómo las acciones de los atacantes pueden hacer que hagan otra cosa.

De acuerdo con el enfoque del "sentido del juego" para desarrollar la comprensión del Movimiento General, estas actividades deben basarse principalmente en algún tipo de juegos con oposición, con libertad para trabajar en los aspectos técnicos defensivos, por ejemplo, placaje, ruck etc.

En situaciones de juego abierto, especialmente en balones lentos, los defensas reconocen fácilmente los desequilibrios en número y por lo general llaman a sus compañeros de equipo a la izquierda o a la derecha del área de breakdown para igualarse. Sin embargo, podemos clasificarlo como el nivel más básico de la evaluación de la amenaza ya que simplemente coincidir con el número de atacantes carece de sentido sin el movimiento y las reacciones apropiadas a partir de entonces.

A medida que se desarrolla una situación de breakdown, los defensores pueden hacerse una pregunta engañosamente simple en relación a la mejor manera de responder al ataque - "¿Estoy en el balón o en el espacio?"*

Si los defensores responden a esta pregunta por sí mismos cuando se enfrentan a cualquier ataque, están inmediatamente preparados para actuar de una manera más informada y pueden facilitar una reacción defensiva colectiva basada en su compromiso individual con un papel particular. En otras palabras, una vez que una línea defensiva reconoce el papel que un defensor individual de entre ellos está cumpliendo, es más capaz de trazar su propia acción siguiente.



Como podemos ver en la tabla anterior, el reconocimiento colectivo de dónde estamos como defensores en relación con la amenaza inmediata nos permitirá priorizar las acciones de acuerdo a la situación actual, así como resaltar otros roles que ahora se nos puede exigir cumplir.

Esta comprensión de los roles defensivos en relación con el posicionamiento dentro de la línea defensiva, junto con las implicaciones previamente discutidas del movimiento de los atacantes, la velocidad de cierre del espacio lineal y el número de atacantes frente al número de defensores, debería elevar la eficacia de la defensa mucho más allá de la mera perseverancia con un sistema.

La perspectiva de entrenar tales defensas reactivas puede parecer desalentadora e incluso arriesgada, pero:

"Los ejércitos deben desechar la idea de resistir el ataque detrás de líneas concretas o obstáculos naturales, y deben darse cuenta de que el dominio sólo puede ser recuperado por el asalto furioso e implacable. Y este espíritu no sólo debe animar al alto mando, sino que debe inspirar a todos los hombres que combaten"
Winston Churchill - Batalla de Inglaterra.


* "En el balón" significa en una posición para defender contra el portador del balón y/o su apoyo cercano inmediato. "En el espacio" significa en una posición para defender contra los jugadores de apoyo lateral no cercanos del portador del balón, pero potencialmente listo para la siguiente fase de ataque.