4. Sistemas de defensa en el juego abierto II

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Sistema 6 + 1 (II)

El sweeper

- El “sweeper”, barredor, defensor de cobertura, es el jugador responsable de proteger el espacio situado detrás de la barrera defensiva. Se encargará de gestionar las patadas rivales (grubbers, chips o altas), así como de las posibles rupturas.

- Respecto a su colocación detrás de la primera cortina defensiva, indicar que demasiado lejos y dará opciones al rival a recuperar sus patadas y un tiempo excesivo al jugador que hace la ruptura para tomar decisiones más precisas. Demasiado cerca, y no dispondrá del tiempo necesario para detener al atacante rival si la ruptura la ha realizado por un lugar imprevisto, por ejemplo tras un cruce o una trayectoria de corte. En cuanto a su colocación a lo ancho, debería situarse entre las líneas de 15m, trasladándose, subiendo y bajando, siguiendo la trayectoria del balón, y sólo comprometiéndose entre las líneas de 15m y lateral cuando el juego al pie rival haya llevado el balón a esa posición o se haya producido una ruptura por esa zona.

- Debería, en la medida de lo posible y en función de su condición física, intentar “invitar” al jugador que hace la ruptura a que tome una trayectoria, para evitar poder ser batido por ambos lados.

- El sweeper es un especialista de la posición, es el organizador de la defensa y puede convertirse en un atacante determinante mediante su incorporación a la línea tras un turnover.



Pros y contras del sistema defensivo 6+1

Pros

Existen una serie de razones que justifican la adopción del sistema “sweeper”:

- Evita que la oposición explote el amplio campo situado detrás de la barrera defensiva mediante patadas. Aunque, en el mejor de los casos, no den lugar a un ensayo, pueden afectar seriamente al cansancio de la defensa si tienen que estar constantemente retrocediendo para cubrirlas.
- La utilización de un “sweeper” en defensa puede ralentizar o detener una ruptura de la primera línea defensiva.

Contras

Este sistema de defensa también presenta inconvenientes:

- Da por sentado el establecimiento de una superioridad numérica atacante, lo que constituye un alto riesgo si el equipo no defiende adecuadamente y mantiene su disciplina. El constante cambio de marca al que se ven sometido los defensores puede crear confusión respecto a las responsabilidades, por lo que se hace necesaria una constante y eficaz comunicación.
- El espacio al exterior del ala atacante siempre estará “disponible”, lo que debilita la acción defensiva de su rival directo que tiene que evitar que el atacante explote dicho espacio, pero a su vez, no hacerse vulnerable ante un cambio de dirección hacia su interior.