12 .Diseño de una programación de entrenamiento físico para el rugby I

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En una serie de artículos voy a desglosar en qué debemos basarnos para diseñar una programación de entrenamiento para nuestro equipo de rugby.

A continuación vamos a ver los puntos clave que iremos analizando en los siguientes artículos.



El preparador físico debe seguir un esquema para aplicar sus conocimientos teóricos de entrenamiento al rugby.

1. Analizar las demandas condicionales del deporte: ¿Cómo son las demandas físicas que provoca un partido de rugby?, ¿Cuántos kilómetros corren los jugadores/as por partido?, ¿Todos corren la misma distancia?, ¿Y a las mismas velocidades?, ¿Cuántos contactos se producen?, estas son algunas preguntas que el preparador debe contestar en función de la bibliografía existente o del análisis de los partidos que juega durante una temporada.

2. Evaluar al atleta y establecer objetivos reales: La primera pregunta que debe responderse un técnico o preparador físico es ¿Cómo están mis jugadores/as? Para responder a esto debemos evaluarlos de manera individual, con el fin de conocer su antropometría (peso, talla, perímetros, porcentaje de grasa corporal, etc.), la movilidad y estabilidad articular y su rendimiento físico en pruebas de fuerza, resistencia, velocidad, salto, agilidad, etc.

3. Seguir los principios de entrenamiento: La preparación física se basa en unos principios que deben ser conocidos y aplicados por parte del entrenador. Son los siguientes:
a) Principio de supercompensación.
b) Principio de individualización.
c) Principio de progresión.
d) Principio de continuidad.
e) Principio de variedad.
f) Principio de relación óptima entre carga y recuperación.
g) Principio de periodización.
h) Principio de especialización progresiva.
i) Principio de estímulo eficaz.

4. Seleccionar los ejercicios que desarrollan los elementos clave del rendimiento deportivo y/o ayudan a prevenir lesiones: La preparación física cuenta con miles de ejercicios para desarrollar diferentes partes del cuerpo, pero aunque desarrollen los mismos músculos, habrá algunos más apropiados para el rugby, por ejemplo, el músculo dorsal ancho actúa en todos los movimientos de tracción (tirar de algo hacia nosotros), por lo que en la acción de robar el balón al contrario cuando está en el suelo tras un placaje será un músculo que participe activamente (puede veniros a la mente alguna imagen de David Pockok o algún tercera especialista en esta técnica). A la hora de entrenar este músculo podríamos hacerlo nadando a mariposa o realizando algún tipo de remo con mancuerna, ambos ejercicios van a desarrollar este músculo, pero parece lógico pensar que cuando usamos las mancuernas tanto la postura que podemos adoptar como la técnica son más similares al rugby que nadar a mariposa.

5. Diseñar el programa de entrenamiento: Ya tenemos las demandas del deporte, conocemos en qué punto se encuentra nuestro jugador/a y cuales son las áreas que debemos mejorar, conocemos los principios de entrenamiento y hemos seleccionado los ejercicios que van a proporcionarle mayores beneficios. Este es el momento de organizar toda esta información y añadir la dosis de entrenamiento, es decir, de planificar cuantos días se entrena, cuantas series y repeticiones, con qué descanso, a qué velocidad, con qué carga, etc.

6. Monitorizar y evaluar el progreso del/la jugador/a: Una vez que hemos entregado su plan de entrenamiento a nuestros/as jugadores/as, debemos ir anotando sus progresos, ya que si en algún momento algún/a jugador/a se estanca en su rendimiento o lo empeora, debemos modificar el entrenamiento inmediatamente. Si por el contrario no llevamos un control de este proceso, no modificaríamos nada y nuestros/as jugadores/as cesarían en su progreso.