6. Fluctuación de la distancia, velocidad y desarrollo de acciones de rugby en función del momento del partido

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    Introducción

    Todos los que hemos sido jugadores hemos escuchado alguna vez que los partidos se ganan o se pierden en los últimos 10 minutos de partido y que por este motivo, es cuando más concentrado debemos estar.

    Mucha es la bibliografía que detalla las demandas físicas que impone el rugby 15 sobre los jugadores, por ejemplo la distancia recorrida por jugador, número de impactos, velocidades de carrera, número de pases, rucks, etc. Sin embargo, los modelos de representación de la fatiga del jugador en función de la distancia que recorren no han sido debidamente estudiados hasta ahora. Y es que tanto la distancia que recorre un jugador como la velocidad a la que lo hace, no es la misma en la primera que en la segunda parte, o si dividimos el partido en intervalos de 10 minutos (Cunniffe, Proctor, Baker & Davies, 2009; Duthie, Pyne & Hooper, 2005; Lacome, Piscione, Hager & Bourdin, 2014; Roberts, Trewartha, Higgitt, El- Abd & Stokes, 2008).

    Recientemente, los investigadores Lacome M. y colaboradores (2016) han analizado 18 partidos internacionales de máximo nivel (7 del tour de Otoño y 11 del Seis Naciones) jugados entre 2005 y 2011, y han evaluado no sólo distancias y velocidades, si no también los fallos técnicos de los jugadores (pases y placajes fallados), para saber si por el hecho de tener mayor fatiga acumulada al final de partido, los errores también han sido mayores. En total se analizaron 188 jugadores diferentes.


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    Resultados y conclusiones

    En este estudio observaron que los delanteros recorrían alrededor de un 7,7% menos distancia en la segunda parte que en la primera, mientras que los tres cuartos recorrían un 8,9% menos. Además, ambos grupos recorrían un 15% y 18% menos de distancia a máxima velocidad (>18 km/h) respectivamente, lo cual es clave, porque los espacios en la defensa no se mantienen eternamente y si no podemos alcanzar nuestra máxima velocidad puede ser que no seamos capaces de aprovecharlos.

    Sin embargo, el porcentaje de acierto en las habilidades analizadas, pases y placajes fue del 92-95% en la primera parte y 92-94% en la segunda parte, por lo que podemos concluir que los jugadores de élite no aumentan el número de fallos en su juego cuando se incrementa la fatiga acumulada. Abbiss & Laursen, en 2008, formularon la hipótesis de que los jugadores adoptaban la estrategia de reservar sus fuerzas para mantener las habilidades en la participación en las acciones clave del partido.

    En nuestra opinión, consideramos que la preparación física es fundamental para intentar que nuestros jugadores tengan la mínima pérdida de distancia recorrida y velocidad alcanzada en los últimos instantes de juego, además, será labor del técnico, asegurarse que los jugadores son capaces de desarrollar sus habilidades en estados de fatiga alta. Cuando aprendemos una habilidad nueva, la fatiga debe ser mínima, pero cuando la hemos adquirido, debemos aprender a ejecutarla con garantías aunque la fatiga física sea alta.



    Referencias

    - Abbiss, C. R. & Laursen, P. B. (2008). Describing and under- standing pacingstrategiesduringathleticcompetition. Sports Medicine, 38(3), 239–252.
    - Cunniffe, B.; Proctor, W.; Baker, J. S. & Davies, B. (2009). Anevaluation of thephysiologicaldemands of elite rugby unionusing global positioningsystem tracking software. Journal of Strength and ConditioningResearch, 23(4), 1195–1203.
    - Duthie, G.; Pyne, D. & Hooper, S. (2005). Time motionanalysis of 2001 and 2002 super 12 rugby. Journal of SportsSciences, 23 (5), 523–530.
    - Lacome, M.; Piscione, J.; Hager, J.-P. & Bourdin, M. (2014). A new approach to quantifyingphysicaldemand in rugby union. Journal of SportsSciences, 32(3), 290–300.
    - Lacome, M.; Piscione, J.; Hager, J.-P. & Carling, Chris (2016): Fluctuations in running and skill-related performance in elite rugby union match-play, European Journal of Sport Science.
    - Roberts, S. P., Trewartha, G., Higgitt, R. J., El-Abd, J., & Stokes, K. A. (2008). Thephysicaldemands of elite English rugby union. Journal of SportsSciences, 26(8), 825–833.