3. Velocidad, cambios de dirección y agilidad en jugadores de rugby league. Speed, change of direction speed, and reactive agility of rugby league players

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Tim J. Gabbett, Jason N. Kelly, y Jeremy M. Sheppard.

Journal of strength and conditioning research, 2008

Introducción

Tanto el rugby unión como el rugby league son deportes muy demandantes a nivel físico, ya que exige jugadores que sean capaces de participar en múltiples colisiones físicas y placajes, además de poder repetir sprints a alta intensidad y corta duración durante muchos momentos del partido. Es en estos momentos donde la capacidad de evasión individual de los jugadores es clave para el rendimiento del equipo.

Muchos estudios han investigado la velocidad y los cambios de dirección en jugadores de rugby, sin embargo ninguno lo ha hecho sobre la agilidad reactiva. Muchos estudios han usado test como “L-run”, el test 505, el test 505 modificado o el “Illinois agility run”, el problema de estos test es que son test de cambio de dirección a máxima velocidad sobre líneas de carrera ya prefijadas, por lo que el rugbier no necesita reaccionar ante diversos estímulos, como si ocurriría durante un partido de rugby.

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Sheppard y Young (J Sport Sci, 2006) definen agilidad como “un cambio de dirección o velocidad de todo el cuerpo a alta velocidad en respuesta a un estímulo específico del deporte”. Y es que según ellos, los deportistas deben ser capaces de “leer y actuar” en el mínimo tiempo posible. Es por esto, que hacen falta otros tipos de test para valorar y entrenar a nuestros jugadores.

¿Qué hacen los investigadores?

Cogieron una muestra de 42 jugadores de rugby de Queensland, Australia. Les hicieron pasar 4 test diferentes, L-run, test 505, test 505 modificado y el reactive agility test. Los jugadores pasaron los test 2 veces en días separados para hacer el test, re-test.



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En este test, el entrenador elige a qué dirección se desplaza sin que el ejecutante tenga conocimiento, pudiendo no sólo desplazarse a un lado, si no también amagar a un lado e irse al contrario (más estímulos, existe una mayor necesidad de analizar y tomar una decisión del ejecutante).

¿Qué conclusión sacaron los investigadores?

Los resultados de este estudio muestran que aunque los test anteriores pueden replicar patrones de movimiento generales de un rugbier, ninguno de ellos puede discriminar entre jugadores más o menos habilidosos, tanto en la capacidad de toma de decisiones como de ejecución de las mismas. De hecho, al comparar jugadores de mayor y menor nivel competitivo, los de mayor nivel consiguieron mejores resultados que los de un nivel menor, lo cual evidencia la validez de este protocolo.

Debido a dicha validez y a la capacidad de reproducir dicho test, los autores recomiendan el uso del reactive agility test como un elemento de entrenamiento para producir mejoras en el rendimiento de nuestros jugadores.

Los autores dividen a los jugadores en cuatro secciones:



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Conclusiones personales

En la actualidad las defensas están imponiéndose a los ataques, esto hace que la necesidad de tener jugadores con talento para la toma de decisión y la capacidad para evadir contrarios es imperativa si queremos tener éxito. El desarrollo de estas cualidades no ha sido estudiado con detalle hasta hace pocos años, ya que antes con el simple desarrollo de las cualidades físicas (fuerza, velocidad, resistencia) y de las habilidades propias del deporte era suficiente para batir al contrario. La evolución de los sistemas defensivos y sus organizaciones casi-perfectas hace que los entrenadores tengamos que trabajar cualidades cada vez más complejas con nuestros jugadores, con el fin de aprovechar cualquier fallo cometido por el equipo contrario.

Este artículo nos da una buena herramienta para trabajar con nuestros jugadores, un drill que podemos incluir en nuestras sesiones de preparación física, tanto con los sujetos descansados, al principio de la sesión para mejorar esta cualidad, como en un estado importante de fatiga donde necesitamos que nuestros jugadores sigan manteniendo un rendimiento alto (transferencia a los últimos 20-10 minutos de partido).

Aunque el estudio está realizado sobre jugadores de rugby league, este tipo de test está perfectamente relacionado y adaptado a jugadores de rugby unión que necesitan de estas capacidades para el desempeño de su rol en el equipo (fundamentalmente los backs).