4. La frustración I

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Resumen:

Este trabajo trata de identificar las fuentes de frustración de los árbitros y de los jugadores durante un partido de Rugby, y examinar el efecto que ésta tiene sobre el rendimiento de ambos. Las investigaciones llevadas a cabo por expertos en psicología deportiva respecto a los niveles de fluctuación en el ámbito de la ansiedad y la excitación, indican que la frustración experimentada provocará una respuesta psicológica (ansiedad) que a su vez será la causa de una respuesta fisiológica (excitación). Los estudios también indican que el rendimiento de un jugador disminuirá si se permite que su/sus niveles de ansiedad y excitación fluctúen innecesariamente durante la competición. Las investigaciones denotan de manera considerable, que los casos de frustración durante la competición inhibirán el "proceso de toma de decisiones", un factor crítico en el arbitraje de un partido de rugby. Este documento ofrece estrategias a adoptar por los árbitros en la preparación del partido sobre cómo deben gestionar sus niveles de ansiedad y la de los jugadores durante la competición. Las estrategias para la resolución de problemas se han desarrollado a partir de un estudio que inició el concepto de "Estrategias de Resolución de Problemas Emocionales".


1. Introducción:

Cualquier documento escrito o presentado que trate de rugby, servirá de poco o nada si no tiene como uno de sus objetivos el fomentar la percepción y estatus del juego en toda la comunidad en general. Este documento no es diferente, la lógica subyacente que impulsa la premisa básica de este trabajo es la de "promover" las áreas del juego que impulsarán su perfil, tales como: (i) garantizar que el juego está mostrando abiertamente las habilidades y destrezas de los atletas, (ii) que haya tantos aspectos, como sea posible, del juego que sean acciones disputables (iii) que los atletas jueguen el partido con un espíritu que ha llegado a ser sinónimo de lo que es el juego de rugby. Así mismo, las áreas que son una plaga en el juego tienen que anularse o gestionarse y ser reducidas a niveles aceptables. Estas situaciones incluyen el juego sucio, las faltas profesionales y, lo más importante, los partidos monótonos y aburridos de ver.

En este sentido, este trabajo analiza los efectos que la "frustración" experimentada por los árbitros y los jugadores tienen en un partido de rugby. El análisis de las investigaciones realizadas en el área de la psicología del deporte en todo el mundo y los hallazgos relevantes de estos estudios, muestran que el rendimiento se ve obstaculizado por los sentimientos de frustración por parte de los árbitros, atletas y entrenadores en un entorno de competición. Es interesante señalar que un estudio realizado en los Estados Unidos indica que las mayores preocupaciones de los árbitros reflejan un consistente sentimiento de "frustración, abuso y falta de agradecimiento" (Weinberg, R. & Richardson, 1990).

Este trabajo se ha dividido en dos partes, la parte A, que examina la frustración que experimenta un "árbitro" en un partido y el impacto que provoca en el el juego, y la parte B, que examina la frustración que experimenta el "atleta" en un partido. Ambas partes A y B ofrecen algunas estrategias que el árbitro debería adoptar en su gestión del partido, con el fin de mejorar el juego como espectáculo y para aumentar el disfrute de los atletas al jugar.

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2. ¿Qué es la "FRUSTRACIÓN"?

Se ha elegido el término frustración porque expresa las emociones que surgen cuando se produce, de cualquier forma, algo inesperado o imprevisto, o cuando se produce una situación que se percibe como incontrolable. Este documento no pretende incluir los casos que se producen en una competición (o precompetición) que forman parte de lo "esperado", ya que es normal que en cualquier competición atletas y árbitros experimenten cierto grado de ansiedad. La razón de no incluir este tipo de casuística dentro de este documento se debe a que existen numerosas técnicas que pueden utilizarse para hacer frente a situaciones normales del desarrollo en el juego. Mientras tanto, sabemos que es mucho más difícil estar preparados y afrontar situaciones "inesperadas".

Sin embargo, los escenarios imprevistos e inesperados que surgen durante la competición pueden dar lugar a circunstancias poco deseables, sobre todo cuando se tiene en cuenta la naturaleza física y emocional de un partido de rugby.

Tanto los factores esperados como los inesperados provocan respuestas emocionales, que son comúnmente identificadas como factores que incrementan el estrés ("factores de estrés") o la ansiedad. Así, la respuesta emocional experimentada es identificada como "ansiedad". Hay numerosas formas de ansiedad que, como tales, escapan al debate de lo que este documento quiere enfatizar.

En este punto, es necesaria una nueva definición del término frustración. Spielberger (1972) define muy acertadamente "el estado de ansiedad" (Ansell, 1994) como la emoción que se siente bajo circunstancias frustrantes. Los psicólogos que siguieron a Spielberger definieron con más detalle el "estado de ansiedad" como sigue:
"sentimientos conscientes de aprensión y tensión que los individuos experimentan cuando perciben que una situación presente o futura puede ser amenazadora".


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La relación entre la "ansiedad" y "la excitación", aunque no en el ámbito de este trabajo (debido a que es un gran asunto en sí mismo), debe ser abordado brevemente con el fin de examinar adecuadamente el efecto que la ansiedad tiene en el arbitraje o en el rendimiento deportivo. Un error común es pensar que la ansiedad y la excitación son una misma cosa, sin embargo, Ansell (1994) afirma que alcanzar y mantener el estado emocional adecuado que permita a los atletas sobrepasar su potencial, tiene por objeto regular dos tipos de emociones diferentes que juegan un papel fundamental en el rendimiento, ansiedad y excitación. Una manera simple de diferenciar ambos tipos de emociones, según Ansell, sería considerar la ansiedad como algo psicológico y la excitación como algo fisiológico.

Además, Landers y Boutcher (1993) afirman que "la ansiedad" es una reacción emocional desagradable que se produce cuando se excita el sistema nervioso autónomo (es decir, las respuestas fisiológicas incontroladas tales como dificultad respiratoria, sudoración y aumento de la frecuencia cardíaca).

En consecuencia, la ansiedad se puede considerar el impacto emocional o dimensión cognitiva de la exitación (Gould & Krane, 1992), es decir, la excitación es esencialmente una respuesta fisiológica y la ansiedad es un proceso cognitivo.

Existe para cada árbitro y deportista un nivel de excitación que le permitirá obtener el máximo rendimiento potencial posible. Sin embargo, la medición y la prescripción de este nivel son casi imposibles debido a la cantidad innumerable de variables involucradas. Hay un nivel de excitación que es el preferido por un atleta, teniendo en cuenta que la excitación y la ansiedad están inexplicablemente vinculadas entre sí (discutido anteriormente). Por ejemplo, cuando un atleta, mientras desarrolla la competición, mantiene un nivel de excitación que le permite un rendimiento satisfactorio, y se ve afectado por circunstancias que aumentan o disminuyen los niveles de ansiedad. En este caso, y dada la relación entre la ansiedad y la excitación, sólo se puede concluir que las circunstancias irán en detrimento de los aspectos psicológicos y fisiológicos y, por lo tanto, el rendimiento deportivo se deteriorará. Baumeister (1984) ha documentado el ejemplo clásico de la relación excitación/ansiedad en el rendimiento en su trabajo sobre el "fenómeno de asfixia". Baumeister define el fenómeno de asfixia como el estado de ansiedad extrema. Los factores que pueden conducir a la asfixia son situaciones altamente estresantes, la pérdida de control de sí mismo, las expectativas de fracaso, la presión de la multitud, miedo a no alcanzar los estándares exigidos por un entrenador y la presión de grupo.

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Los procesos neurológicos o cognitivos que se ven afectados por los altos niveles de excitación que se describen en el párrafo anterior, van mucho más allá del alcance de este artículo, sin embargo, en pocas palabras, uno de los resultados de la asfixia es la pérdida de atención (concentración), ya que el tratamiento de la información en el cerebro y el sistema nervioso se ver y se distrae con facilidad, porque el cerebro y el sistema nervioso se usan para hacer frente a las demandas tanto fisiológicas como psicológicas (Boutcher, 1992). Está claro que un árbitro o atleta que está participando en la competición con un nivel satisfactorio de excitación (eso puede ser, que varíe entre los individuos) puede, en caso de enfrentarse con la frustración (un factor que conducirá a la ansiedad), crear un cambio en los niveles de excitación, por lo que el atleta puede sufrir una disminución en el rendimiento. Como resultado de esto, es importante identificar los factores que conducen a la frustración, tanto para el árbitro como para el atleta, para tratar de minimizar la asociada disminución en el rendimiento, a fin de mantener un juego de alta calidad en los partidos de rugby y, como consecuencia, para que sean atractivos tanto jugarlos como verlos.

BIBLIOGRAFÍA:

- Ansell, M. (1994). SPORT PSYCHOLOGY FROM THEORY TO PRACTISE, 3rd Ed.
- Baumeister, R. (1994). CHOKING UNDER PRESSURE: SELF-CONSCIOUSNESS AND PARADOXICAL EFFECTS OF INCENTIVES ON SKILLFUL PERFORMANCE. Journal of Personality and Social Psychology, Vol 46(3), 610-620.
- Boutcher, S.H. (1992). ATTENTION AN ATHLETIC PERFORMANCE: AN INTEGRATED APPROACH. T. Horn(Ed.), Advances in sport psychology (pp.251-265). Champaigh, IL: Human Kinetics.
- Gould, D., & Krane, V. (1992). THE AROUSAL-PERFORMANCE RELATIONSHIP: CURRENT STATUS AND FUTURE DIRECTIONS. En T. Horn (Ed.), Advances in sport psychology (pp. 119–141).
Champaign, IL: Human Kinetics. - Landers, D. M. & Boutcher, S. H. (1993). AROUSAL PERFORMANCE RELATIONSHIPS. (pp.170-184). Mountain View, CA: Mayfield. - Spielberb, C.D. (1972). ANXIETY IN SPORTS: AN INTERNATIONAL PERSPECTIVE. The series in health psychology and behavioural medicine.
- Weinberg, R. & Richardson, P. (1990). PSYCHOLOGY OF OFFICIATING. Champaign, Ill: Leisure Press.