1. Las cualidades psicológicas de un buen árbitro I

Share

Original: “Psychology of refereeing” Capítulo 1.
Adaptado: Rugby Sapiens.

El partido terminó hace más de una hora y no hay necesidad de que nos sintamos especialmente bajo presión, ni tenemos que demostrar nada a los jugadores, entrenadores o el público. Estamos agotados, física y emocionalmente, y nos sentamos a disfrutar de una bebida fría, nos ponernos cómodos y tratamos de relajarnos. Pero por alguna razón, no podemos desconectar. Por nuestras mentes, pasan detalladamente todas y cada una de las decisiones que hemos tomado. Nos preguntamos qué pensarán otros miembros del cuerpo de arbitraje respecto a lo que hemos hecho. Nos preocupamos por haber cometido errores, y las objeciones de los espectadores todavía están sonando en nuestros oídos. Seguimos diciéndonos a nosotros mismos: " Olvida el juego”, y tratamos de hacerlo. Nos repetimos: "Yo estaba cualificado para arbitrar este partido"; "Mis colegas y yo estuvimos de acuerdo en todo”; y "En conjunto, hice un buen trabajo". Y sin embargo, todavía tengo exasperantes dudas a pesar de todos nuestros esfuerzos para dejarlas a un lado. Es bastante común tener este tipo de pensamientos contradictorios después del partido, y los árbitros en todos los niveles, ya sean aficionados o profesionales, tienen que aprender a tratar con ellos. No importa si uno forma parte de un grupo más amplio de los árbitros como en fútbol, o baloncesto, o si se trata de un grupo más reducido, como por ejemplo en tenis o lucha libre. Cuanto más recientemente hayamos arbitrado un partido, más comunes pueden ser los pensamientos perturbadores.


La función del árbitro

¿Por qué los árbitros tienen estos confusos pensamientos? Se debe en gran parte a su función específica. Después de los deportistas y entrenadores, es lo que podríamos llamar la tercera dimensión de los eventos deportivos, aunque hay que decir que el árbitro tiene una de las tareas más difíciles. El buen arbitraje acelera el flujo del evento deportivo, teniendo en cuenta que el resultado del partido depende de las tácticas y de la habilidad los jugadores; por el contrario, el arbitraje ineficiente estropea el disfrute del juego de los jugadores, técnicos y aficionados. Las decisiones del árbitro están siempre sujetas a la opinión pública, lo que significa que, a menudo, son criticados y cuestionados en cuanto a los errores cometidos. Ahora bien, si el juego está funcionando sin problemas, muy pocas personas serán conscientes de la presencia del árbitro. Entonces, ¿cómo deberían juzgarse los árbitros a sí mismos o ser juzgados? Su tarea principal es asegurar que el juego se juegue de acuerdo a las normas y reglamentos, e intervenir lo menos posible. Para expresarlo con mayor precisión: los árbitros deben sentirse comprometidos con las cuatro responsabilidades que se indican en el del cuadro siguiente...

Image


Demandas físicas y mentales del árbitro

Existe una estrecha relación entre las habilidades psicológicas y el rendimiento físico de los árbitros. Así que el éxito o el fracaso de un árbitro depende tanto de sus capacidades físicas (por ejemplo, la preparación para las exigencias específicas de un determinado deporte, la técnica y la movilidad y las facultades visuales) y de las mentales (por ejemplo, la confianza, la concentración, el control emocional). Esta relación entre los aspectos físicos de arbitraje y los psicológicos es fascinante. Nosotros, los árbitros solemos hablar de la importancia de las habilidades psicológicas más que de las físicas en descarga de nuestra difícil tarea - cuando uno tiene que tomar una decisión impopular, o asegurarse de que el partido no se salga de la propia comprensión, o mantener la calma sin llegar a preocuparse. En realidad, los árbitros experimentados señalan que el dominio de las habilidades psicológicas representa del 50% a 70% del éxito de un árbitro. Por tanto, es bastante sorprendente que en los cursos de formación o en las convenciones, la atención se centre en las técnicas físicas, la interpretación de las normas, el uso de uniforme adecuado y en los exámenes escritos y prácticos. Si los árbitros y periodistas coinciden en que los aspectos psicológicos son muy importantes para un arbitraje con éxito, ¿por qué se dedica tan poco el tiempo a la enseñanza y a la práctica de las habilidades psicológicas?.

Una razón importante es la idea errónea de que las habilidades psicológicas se consideran innatas: o se las posee o no. Sin embargo, estas habilidades se pueden mejorar, al igual que las físicas. Los árbitros que están mejor preparados no nacieron con un paquete completo de cualidades psicológicas; Más bien es que han practicado repetida y sistemáticamente la capacidad de concentración, la forma de mantener la calma bajo presión, cómo sentirse seguro y mantener buenas relaciones con otros miembros de la organización del arbitraje. Y esto es precisamente porque no son sólo cualidades, sino habilidades que es imperativo practicar ya que si no desaparecerán. En consecuencia, lo que se necesita para hacer a un árbitro especial parece ser una combinación de habilidades físicas y mentales. El mejor tipo de combinación se verá más claramente cuando empezamos a mirar las cualidades más importantes de un buen árbitro.


Cualidades en un buen árbitro

Aunque el arbitraje requiere una cierta cantidad de conocimientos técnicos, es indudable que se trata de todo un arte el convertirse en un árbitro excepcional. Y el arte demostrado por un árbitro durante el partido depende en gran medida de sus cualidades personales. Uno podría pensar que las características de un buen árbitro se han definido y utilizado ampliamente como criterios para la evaluación de los árbitros. Pero si 100 expertos de arbitraje de diferentes deportes elaborasen sus listas de cualidades que hacen a un buen árbitro y los pusieron en orden de preferencia, podríamos terminar con 100 listas y preferencias diferentes. Así que no vamos a dar un orden de preferencia para las cualidades de un buen árbitro, ni a suministrar una lista exhaustiva de las cualidades esenciales. Lo que vamos a hacer, teniendo en cuenta los resultados de las últimas investigaciones, es resumir las cualidades que son comunes a los mejores árbitros.

Image