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63. Apuntes cuarta jornada 6 Naciones 2020

Introducción

La cuarta jornada del 6 Naciones se ha visto condicionada negativa aunque acertadamente por la suspensión del encuentro que enfrentaba a Irlanda e Italia. Dicha suspensión fue anunciada por la IRFU tras de reunirse con el ministro irlandés de salud que les transmitió que el virus Covid-19 había afectado a Italia con gran profusión.

La decisión de suspensión más que justificada se basaba en los múltiples casos de coronavirus que se estaban dando en Italia y que el partido iba a atraer a miles de aficionados italianos a Dublín, lo que consideraron demasiado arriesgado. Se trataba de una exposición demasiado significativa.

Escocia vs Francia

Sin menospreciar a los escoceses, somos de los que pensamos que muy pocos analistas con cierta autoridad hubiera apostado a priori ni un solo euro a favor de la victoria de Escocia en el partido que los enfrentaría a Francia en Murrayfield, más aún cuando estaba en juego algo tan importante como poder llevar a Francia, tras una espera de una década, el Grand Slam, a falta de jugar en casa contra Irlanda. Pero las indisciplinas se pagan caro y nadie mejor que Francia para constatarlo.

La tarjeta amarilla mostrada a principios del partido a François Cros seguida, aún en el primer tiempo, por la roja enseñada con toda justicia a Mohamed Haouas, hicieron que la derrota se hiciese prácticamente inevitable, aunque también se pudo constatar que el caótico juego de Francia distó una eternidad del que venía exhibiendo en sus tres anteriores compromisos.

Tras esta breve introducción podría concluirse que el resultado final del partido fue únicamente la consecuencia de los "errores" franceses, pero es necesario argumentar, para no alejarnos de la realidad, que la ordenada defensa escocesa, que ha sido su característica más importante de esta edición del VI Naciones, y su inventiva atacante comandada por la voluntad de su capitán Stuart Hogg, también contribuyeron en cierto grado al marcador final.

Al margen de las indisciplinas cometidas por Francia es necesario recalcar que la suerte, en esta ocasión, no fue una aliada en la que confiar, la lesión en el calentamiento de Camille Chat y la lesión de su excelente apertura Ntamack en los primeros minutos desmontaron en cierto modo su planificación para salir "sonriendo" del campo escocés.

El escenario tras la cuarta jornada crea varias incógnitas respecto a cuál va a ser la clasificación final del torneo. Por un lado el hecho de que Francia no haya conseguido ni el bonus perdedor contra Escocia los hace situarse con la misma puntuación que Inglaterra (13 puntos), en la parte superior de la tabla de las Seis Naciones. A continuación, los franceses tendrán que verse las caras con los irlandeses en Paris, mientras que Inglaterra tiene que esperar noticias sobre la reorganización de su partido contra Italia en Roma.

Por su parte, Escocia viajará a Gales con la esperanza de al menos mantenerse en el tercer lugar. Su victoria contra Italia hace una quincena no se consideró muy significativa dada la modesta naturaleza de la oposición, pero contra Francia fue diferente. Por improbable que parezca después de sus derrotas contra Irlanda e Inglaterra, una victoria en Cardiff los llevaría a una posición impensable a comienzos del torneo y proporcionaría pruebas convincentes de un progreso real a pesar de la ausencia de su excelente creador de juego Finn Russell.



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Pasamos a describir algunos momentos significativos del encuentro.

1. Hándicap

La RAE define el término hándicap como: "Voz tomada del inglés handicap (desventaja), que se emplea en hípica y en algunos otros deportes, con el sentido de -prueba en que se imponen desventajas a los mejores participantes, para igualar las posibilidades de todos-.

Evidentemente no es el término que deberíamos emplear para comentar las desventajas que han tenido que soportar el equipo francés en su enfrentamiento contra Escocia, ya que dichas desventajas han sido en parte auto impuestas pero en cierto modo igualaron lo que a priori todos considerábamos sería una victoria sin demasiados problemas para Francia.

Las estadísticas muestran que las tarjetas amarillas normalmente no suponen un deterioro ostensible en el marcador a favor del equipo no sancionado durante los 10 minutos de ausencia de jugador mandado al sin bin. Pero independientemente de dicha contrastable afirmación, es importante considerar que catorce jugadores tienen que trabajar durante ese periodo como quince y a más o menos largo plazo, el deterioro físico puede quedar patente. Otra cuestión diferente es si se trata de una tarjeta roja, aunque su efecto también dependerá del momento del partido en el que sea mostrada, solo basta pensar en el esfuerzo extra que tiene que realizar el equipo sancionado para compensar la superioridad numérica rival, tanto si el expulsado es un delantero (pensemos en melé, lateral maul, ruck…) o un tres cuartos, con el incremento del espacio disponible. Independientemente de los recursos estratégicos que emplee el equipo en inferioridad, siempre serán 14 contra 15 y los efectos aparecerán.

Los franceses han tenido que "luchar" contra 3 importantes desventajas:
1. La primera tiene lugar en los primeros minutos de partido (13´), en el que se muestra una tarjeta amarilla a flanker francés nº6, François Cros, por un placaje ilegal. Nada que objetar sobre la decisión del árbitro corroborada por el TMO, pero el que suscribe tiene sus dudas, la tarjeta sin duda existe, pero mis vacilaciones versan en dos detalles, el primero es si se trata de solo amarilla, yo la calificaría de naranja (es una forma de quitarme críticas por dudar de la fiabilidad de los jueces) y el segundo es que considero que el responsable del volteo del portador del balón para caer en mala posición ("tip tackle") es el nº 5 Willemse, que sale impune de la misma.



2. La segunda desventaja, esta no provocada por una infracción de los jugadores franceses, es la pérdida por lesión, en el minuto 18, de su excelente apertura Ntamack, que con solo 20 años ha mostrado una madurez en los partidos precedentes que nos hace pensar que después de una búsqueda infructuosa durante años de un creador de juego consistente, Francia lo tiene al alcance de la mano. Un error en la recepción de un balón aéreo seguido de un placaje que el propio Ntamack realiza lo obliga salir del campo. Lo lamentó su equipo y lo echamos de menos los espectadores y, cómo no, su entrenador, como se puede observar en el clip que se acompaña.



3. La tercera, no tiene justificación, la expulsión con tarjeta roja del pilar francés nº 3, Haouas, por dar un puñetazo en la cara, con el juego parado, al flanker escocés nº6, Ritchie, que a la postre fue considerado mejor jugador del partido. Algunos analistas, sobre todo franceses intentan justificar la acción por un exceso de juventud, pocas caps o su sinónimo poca experiencia en partidos internacionales. Los jugadores, independientemente de su edad y experiencia deben ser capaces de controlar sus estados de ánimo, ya que esto forma parte del espíritu de nuestro deporte y más aún en el top.

Nota del autor: Sin querer quitar méritos al nominado mejor jugador del partido, no quiero pensar que haya tenido algo que ver, a parte de su juego, el hecho de la expulsión del jugador francés. Esta es una observación que no tiene fundamentos, solo está basada en la extrañeza que me supuso no ver al flanker nº7 escocés, Watson, como merecedor de dicho galardón.



2. Contraataque. Back foot

El contraataque está considerado a todos los niveles como una de las armas estratégicas atacantes más eficaces. La base de dicha afirmación es la posibilidad de utilizar un balón recuperado y utilizarlo frente a una teórica desorganizada defensa, pasar de ataque a defensa tras un turnover no es fácil y subir tras una patada con el orden necesario para limitar las opciones atacantes del equipo receptor es realmente difícil ya que se trata de ocupar todos los espacios disponibles sin saber las estrategias de contraataque que va a utilizar el rival.

Los contraataques tienen como primera finalidad superar a la mayor cantidad de defensores posibles, para que si se produce una interrupción del juego, un placaje, el ataque esté trabajando en "front foot", mientras que los defensores lo hacen en "back foot", retrocediendo, ahora solo necesitamos que dichas paradas temporales se minimicen en el tiempo de duración, más tiempo con el balón inmovilizado implica más tiempo para la reorganización defensiva.

A continuación se exponen dos acciones de contraataque, ambas de patadas del rival, con final feliz en ambas y en las que se pueden apreciar la importancia de la comunicación, de los apoyos, de las trayectorias de carrera y, si es posible de la liberación rápida del balón de los breakdowns para coger al contrario "desprotegido". Simplemente rugby de calidad.





3. Movimiento de tres cuartos de Escocia

No han sido "excesivamente" prolíficos ambos equipos a la hora de implementar jugadas de primera fase, parece ser, como por otra parte está siendo cada vez más común, que los equipos prefieren guardar sus estrategias para el juego de fases y, a veces, modelos planificados constituidos por varias fases.

En este caso Escocia nos sorprende con un bello y bien ejecutado movimiento de tres cuartos a partir de una melé entre las líneas de 10 y 50m de campo francés y en una posición más o menos centrada, aunque disponen a todos los tres cuartos en el lado más amplio del campo, dejando en el cerrado únicamente al ala nº 11, Kinghorn.

El balón en jugado por el medio de melé escocés, Price, que avanza en diagonal para pasar a su centro nº 12, Johnson, saltándose a su apertura, Hastings, quién sigue una trayectoria en arco por detrás de su línea de tres cuartos y que recibirá el pase del 12. Previamente a que el apertura reciba el balón, el segundo centro nº 13, Harris, ha pasado como jugador señuelo por las proximidades del 12, con el objetivo de confundir y parar a la defensa en su deriva. El movimiento concluye con un pase al interior del apertura al ala del cerrado, Kinghorn, que ha llegado redoblando desde su posición original.






Inglaterra vs Gales

Partido a priori muy interesante el que tuvo lugar en Twickenham y en el que se enfrentaban Inglaterra y Gales. Las dudas sobre el rendimiento de ambos equipos rondaban en las cabezas de sus respectivos aficionados. Preguntas respecto a cómo iba a ser el juego de Inglaterra, si se iba a parecer más al desarrollado frente a Irlanda o en cambio sería más parecido al desastroso que implementó contra Escocia, y en cuanto a Gales, se está a la espera respecto a que se definan sobre el modelo que pretenden seguir, ya que de momento lo único que se puede afirmar con rotundidad es que están lejos del Gales que ganó el Grand Slam la pasada edición.

Inglaterra ganó gracias a un sólido rendimiento, aunque no espectacular, construido sobre una consistente defensa. Youngs fue el jugador del partido, pero no podemos olvidar nuevamente a sus delanteros de segunda y tercera, Itoje, Curry, Wilson, Kruis y Lawes ya que fueron la base sobre la que se pudo construir la victoria, aunque no debemos olvidar a Anthony Watson que no desmereció en su regreso al juego. A pesar de todas las vicisitudes se consiguió la Triple Corona que sin lugar a dudas constituye una excelente recompensa pues supone la vuelta a casa de tan prestigioso trofeo.

Gales a pesar de su esfuerzo tardío chocó contra la ferocidad de Inglaterra y consideramos que se fue del campo con cierto buen sabor de boca por haber perdido por solo tres puntos, aunque esa escasez en la diferencia fue motivada por una acción de "juego sucio", hombro de Manu Tuilagi en la cara de George North, a cinco minutos para el final, lo que le dio a Gales un alivio tardío. La tarjeta roja de Tuilagi, dos minutos después de la amarilla de Ellis Genge, ofreció a los visitantes el lujo de conseguir dos ensayos con sus transformaciones correspondientes (minutos 78 y 81). En conclusión, esta derrota no estuvo tan cerca como podría sugerir un déficit de tres puntos.

Sin embargo, también suponemos que los galeses regresaron a su país con una mezcla de frustraciones, lideradas por el hecho de que si hubieran podido mantener un poco más la posesión en Twickenham, la indisciplina de sus anfitriones les habría ofrecido muchas más posibilidades de ganar el partido. De cualquier forma, Wayne Pivac no se ha visto ayudado por algunas lesiones, pero tampoco podemos asegurar que esté manejando adecuadamente la difícil fase de transición en la que se encuentra, donde parece haberse dejado a un lado lo fundamental, lo que hizo que Gales tuviera éxito durante tanto tiempo: organización, defensa y buen sentido del juego.

Lo curioso es que Gales tiene el récord de vencer a los equipos de Inglaterra cuando todos los expertos hablan de la inevitabilidad de su derrota y existen diversos datos que los constatan, el último en la Copa del Mundo en 2015. El problema es que rara vez sucede en Twickenham. La conclusión final del partido para Gales podría ser que, la caída de los campeones del Grand Slam marca el final de una etapa a la que tiene que suceder la construcción de otra. Al menos Wayne Pivac tiene el beneficio de trabajar con la alineación más experimentada de la historia de Gales.



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A continuación exponemos algunos momentos que hemos considerado relevantes en el partido.

1. Defensa

Todos los analistas coinciden que gran parte de la victoria de Inglaterra frente a Gales se ha debido a la defensa. Al hablar de defensa podemos dedicarnos a comentar los sistemas que han empleado tanto en primeras fases como en "open play" para construir una muralla prácticamente infranqueable durante los 80 minutos, mejor los 75 minutos, en los que han permanecido en el campo con sus 15 componentes. Pero, en la mente de todos está presente que ningún sistema tiene validez si no se completa con placajes eficaces que detengan el "momentum" del rival y, si es posible, que provoquen un turnover que permita recuperar la posesión del balón.

Inglaterra se ha empleado a fondo en este aspecto y, de alguna forma, ha ido mermando el entusiasmo rival, ya que no solo se trata del balón, la mente también juega un papel importante.

A continuación presentamos una serie de clips en los que se puede apreciar la agresividad/contundencia/entusiasmo que los ingleses han puesto en esta faceta del juego.



2. La importancia del 2 vs 1

Sin lugar a dudas, exceptuando el 1 vs 0, es la situación más buscada en rugby, incluso preferible en la mayoría de los casos al 1 vs 1 donde las destrezas necesarias para batir al oponente va a depender de muchos y más complejos factores que cuando nos encontramos con una situación de superioridad como la que presentamos.

En ningún caso queremos restar importancia a esta situación de superioridad, porque el éxito de la misma va a depender de factores como la calidad técnica del pase, la situación del apoyo, más o menos profundo respecto al portador y su trayectoria en función de la del rival, la comunicación necesaria para advertir de su presencia y posición y, cómo no, la temporización de la carrera del apoyo respecto al portador, no se trata solo de cuando quiero el balón también es importante considerar cuando me lo puede dar en buenas condiciones.

Si unimos todos estos factores el éxito está garantizado, pero no debemos olvidar el mantra que se refiere al número de horas de prácticas que son necesarias para perfeccionar una habilidad. Hemos seleccionado una secuencia del juego de Gales, a partir de la recepción de un saque de centro rival, en la que se pueden apreciar en repetidas ocasiones como los factores citados para el éxito del 2 vs 1 se ven reflejados a la perfección.



3. Los errores se pagan

Por muy interesante, divertido, de alta calidad, tanto en ataque como en defensa…, que sea un partido, los errores ocurren y, a veces, con funestas consecuencias. No es negativo e incluso podríamos afirmar que puede ser positivo traer a estos "highlights" algunos de los momentos menos memorables de un partido. De los errores se aprende, ningún jugador quiere cometerlos, si los comete al tomar una determinada decisión es porque consideraba que era la acertada y, lo que es más importante, si constantemente sancionamos a nuestros jugadores con comentarios negativos cuando estos suceden, nunca estarán preparados para hacer un rugby de calidad, ya que nunca serán capaces de ser lo suficiente osados para tomar decisiones propias.

Con toda seguridad, los errores no se cometen voluntariamente, es más, probablemente, los jugadores que los cometen intentarán por todos los medios no repetirlos en situaciones venideras.

A continuación se exponen una serie de clips que constituyen errores que algunos podrían calificar como imperdonables, porque dan lugar a ensayos del rival o a expulsiones sin necesidad…, pero han sucedido y no nos podemos poner una venda en los ojos para considerar que no los hemos visto, ya que nunca sacaríamos consecuencias positivas y las negativas ya han ocurrido.

En el primer clip observamos una falta de comunicación entre el zaguero y el ala galeses, Halfpenny y North respectivamente, sobre la definición de sus defensores correspondientes, falta comunicación y falta confianza en la capacidad de los jugadores para encargarse del atacante que le correspondía.



El segundo clip refleja dos fallos similares en la defensa del breakdown una por parte de cada equipo. Sin quitar méritos a los excelentes medios de melé, se puede observar la desprotección que existe en los márgenes del mismo y a un 9 "avispado" no se le pueden hacer regalos de tal magnitud.



Y por último el tercero y, sin lugar a dudas, el más grave, ya que privó al equipo inglés de un jugador, Tuilagi, durante los minutos finales del partido, minutos que aprovecharon con brillantez los galeses para hacer que se redujese la diferencia en el marcador en una cuantía que hubiera sido imposible si no se hubiese dado dicha circunstancia.

No hay excusas para la acción cometida por el centro inglés e incluso el mismo, tras la agresión, fue consciente de lo sucedido y acató sin aspavientos y con toda normalidad la tarjeta roja que le mostró el colegiado del encuentro, por el peligroso contacto que hizo con el hombro en la cabeza del ala galés North.



4. Movimiento combinado de Inglaterra

Adelantarse a los acontecimientos no siempre conduce a buenos resultados, es más adecuado ir desarrollando las funciones específicas de las posiciones que se ocupan con un cierto orden prefijado, de lo contrario se pueden crear debilidades que un rival preparado puede utilizar en su beneficio.

Este es el caso que nos ocupa, un movimiento combinado, intervienen delanteros y tres cuartos, que realiza Inglaterra a partir de un lateral entre la línea de 22 y 5m de la zona de ensayo galesa. Podemos observar en el clip de video que acompañamos que el jugador del fondo del lateral galés, nº 3, Lewis, junto con el talonador, Owens, que está desempeñando la función de medio de melé, se precipitan abandonando sus posiciones para seguir al medio de melé inglés, Youngs, que recibe el balón de Currie que actúa como medio de melé. Esta acción de los defensores abre un pasillo al fondo del lateral, espacio que aprovecha Youngs para realizar un pase a su interior a su nº 14, Watson, que llega a ensayar sin ningún impedimento.