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29. Sistemas de juego abierto (modelos) 1-3-3-1


Este sistema no es privativo de un país en concreto ya que en la actualidad, en el hemisferio sur desde el Rugby Championship hasta el rugby de escuela, lo están utilizando, igualmente podríamos aplicar al hemisferio norte.

La primera pregunta que deberíamos hacer es cómo lo podremos reconocer de aquí en adelante cuando estemos viendo un partido. Se trata de una formación de ataque en juego abierto, por lo que no se trata de una que se estructura a partir de una primera fase tales como melé, lateral, puntapiés de castigo/franco o saques de inicio o reinicio. Es, por tanto juego abierto, y está diseñado para pasar de un balón lento a uno rápido. En Rugby Union un balón lento es lo peor con lo que se puede trabajar, de tal forma que si tenemos un ruck en un determinado punto lo que no queremos observar es a nuestro número 9 con el pie junto al balón esperando para tomar una decisión, porque esto permite a la defensa organizarse y en el momento que el medio de melé toca el balón suben rápidamente por lo que la defensa adquiere la ventaja.

Formación de ataque 1-3-3-1

- Juego abierto. - Transformar un balón lento en uno rápido. - Manipular a la defensa para encontrar espacios.

En cada una de las secuencias reales que se muestran al final del artículo, cuando el sistema de juego abierto (1-3-3-1) se ha implementado después del desarrollo de una primera fase, hemos considerado interesante iniciar los movimientos desde la misma para poder analizar las estrategias que siguen los equipos para, posteriormente, llevar a cabo el sistema.

Es interesante tener presente que en mucha bibliografía al juego abierto estructurado, se le suele denominar indistintament sistema, modelo o pattern.

En el diagrama que se presenta a continuación se observa una disposición típica 1-3-3-1, ya que la secuencia numérica que se emplea para nombrar un sistema hace referencia únicamente al número de delanteros participantes y a su distribución. Los 3/4, debido a que pueden disponerse en diferentes posiciones, no se reflejan en el mismo.


Aunque en la explicación del modelo 2-4-2 no implicamos a Nueva Zelanda como un habitual utilizador del modelo 1-3-3-1 hay que indicar que los All Blacks lo utilizan, y de manera muy efectiva (en la situación adecuada).

Sin embargo, el 1-3-3-1 es un patrón que se usa con mayor efectividad donde el plan es mantener el juego relativamente comprimido. En primer término tendríamos que considerar que es una estrategia que debe realizarse a partir de medio campo y se usa mejor cuando los equipos no tienen intención de ir desde la línea de lateral hasta la línea de lateral, rápidamente a lo ancho, en pocas fases. En cambio, lo usan los equipos que desean ir a cualquier punto a través del campo en 3-4 fases mientras planean el próximo ataque.

La razón detrás de esto es que el 1-3-3-1 divide el campo en más módulos que los requeridos para un patrón amplio. Esto se debe principalmente a la distancia entre los pods.

Las ventajas de disponer a dos delanteros, uno en cada margen del campo son variadas, pero especialmente destacaremos en primer término que se trata de jugadores que pueden manejar el balón tan bien como cualquier tres cuartos y también ser muy rápidos, con técnicas de evasión y con dominio del 2 vs 1. Para tener una prueba de esto solo tenemos que pensar en Dane Coles, talonador de Nueva Zelanda y utilizado para actuar en dicha posición, y en segundo lugar porque son especialistas en breakdowns, de tal forma que si el balón llega al ala, la presencia de dicho jugador va a permitir el mantenimiento de la posesión tras el placaje, solo tenemos que pensar en Hooper o Pocock de Australia.


El diagrama superior muestra ejemplos de cómo los Sharks, Nueva Zelanda, Escocia y Australia se han alineado en sus estructuras 1-3-3-1 durante la temporada pasada (2017). Como se puede ver, ninguno de los equipos está colocando sus pilares en las posiciones amplias, pero cada vez más utilizan talonadores al margen. Al final, la composición de las dos posiciones "1" está determinada por a quién tienes disponible.

Básicamente el modelo 1-3-3-1 lo que intenta conseguir en cualquier caso es:
- Manipular a la defensa para crear espacios o mismatches. - Conseguir superioridad numérica.


Para conseguir una superioridad numérica la mejor forma de hacerlo es cuando se abre el balón. El portador integrante del primer pod logra involucrar a dos defensores, lo cual puede suponer, posteriormente, una superioridad en otro lugar del campo. Se trata, por tanto, solo de un juego de números. Para hacerlo correctamente es necesario poder tomar buenas decisiones y cuando se entra al contacto son muchas las que se pueden adoptar:


Normalmente, los delanteros cuando van al contacto,tienen estas opciones limitadas como son la de la patada e incluso la del pase. Evidentemente pueden correr y esto a su vez les proporciona buenas alternativas, como aparecen en el diagrama siguiente:


Todas estas decisiones tienen que ser tomadas por los jugadores constantemente cuando se encuentran en un campo de rugby.

Normalmente, los tomadores de decisiones en el equipo son el 9 y el 10, y si eres entrenador de un equipo seguro que no quieres que todos tomen decisiones sobre lo que hacer, por esto el sistema 1-3-3-1 está diseñado para crear un micro juego dentro del juego para minimizar el número de decisiones a tomar.

Al hablar de micro juego, hablamos de un juego reducido donde se limitan la cantidad de toma de decisiones que tienen que rondar por las cabezas de los jugadores, aunque deben ser conscientes que para crear espacios hay que manipular la defensa. Este modelo es fácil de entrenar porque se trata de un pequeño juego en el que se dispone de toda la amplitud del campo.

En el diagrama siguiente podemos afirmar que los jugadores que forman el primer pod (1,2,3), no van a estar preocupados por patear el balón y el jugador que obtiene el balón por lo general es el número 2, que constituye una parte del pod de tres, así que si pretendes conseguir una superioridad numérica, y vas a entrar al contacto para crear un ruck, por lo general deseas, para recuperar el balón, implicar la menor cantidad de jugadores posibles y así disponer a más jugadores sobre sus pies en la parte de atrás. Por este motivo, el mínimo número de jugadores que puedes emplear para garantizar la posesión son dos jugadores.


Se podría colocar solo uno, pero para garantizar la posesión, dos es el número ideal. Concluyendo, dispones de un jugador que entra y dos jugadores van en apoyo, y este trío es realmente todo lo que necesitas para jugar al rugby, incluso si no se entra al contacto, sino que se avanza y fija, en este caso, al número 10 rival y después se pasa el balón al nº3, podría situarlo en un espacio. En cualquier caso, el portador dispone de dos jugadores para pasar el balón y sacar provecho a la situación. Se trata por tanto de un escenario perfecto para un juego en número reducido, donde la toma de decisiones se reducen a entrar o pasar.

Las alternativas suelen ser:

1. Receptor (jugador central del pod) puede actuar:
- Ir al contacto, intentando entrar en un intervalo defensivo.
- Pasar a su apoyo interno, que podrá ir al contacto.
- Pasar a su apoyo externo, normalmente mediante un pase "tip-on" que se trata de un pase corto muy próximo a la línea de ventaja, este jugador podrá ir al contacto.
- Pasar directamente atrás al jugador enlace.

Estas combinaciones aquí expuestas son muy básicas y si observamos a equipos de élite podríamos comprobar las múltiples variaciones que pueden establecer.

En conclusión el objetivo del pod, trío de jugadores, es atraer/fijar al menos a tres defensores en el caso que vayan al contacto, si no lo hacen se creará una superioridad defensiva en otras partes del campo y no se abrirá la posibilidad de atacar, pero sería ideal si son capaces de atraer a 4 o 5 defensores, lo cual es una situación muy compleja de conseguir porque tendrían que tomar sus decisiones muy cerca de la línea de ventaja, y pasar el balón a un jugador en el espacio puede ser muy complejo.


Respecto al segundo pod, tienen que tomar exactamente las mismas decisiones. Para ello el balón le llegará bien a partir del nº10 o del nº12 y repetirán las acciones a la espera que aparezca un espacio en algún lugar, y si se observa que no están tomando las decisiones correctas, lo mejor es volver y repetir y esto se reconoce porque no están creando espacios. Hay equipos como Sudáfrica que empezó a utilizar el modelo muy eficazmente consiguiendo crear mismatches o espacios y eso sucede por un buen tomador de decisiones normalmente porque atrae a dos defensores y luego pasa el balón a un compañero.

Si no lo están consiguiendo deben insistir y repetir en dirección contraria a lo ancho del todo el campo mientras que la defensa se mantiene alineada, puede ocurrir que en un momento dado el ataque se impaciente y juegue al pie, señal que no están tomando las decisiones adecuadas.

Si el pod es capaz de atraer a 4-5 jugadores rivales, alguien más tiene que tomar una decisión en el campo y, éste debe ser el número 10 que todo el tiempo permanece retrasado, mirando alrededor del pod y contando el número de jugadores que están atrayendo sus compañeros situados delante y observando si se produce algún desajuste, por ejemplo si atraen 4 defensores la defensa tiene que comprimirse y podrá quedar espacio libre por el exterior y el 10 gritará, antes de que entren en contacto, para que le den el balón y tomar una decisión.

A veces es posible que pida el balón inmediatamente que le haya llegado al primer receptor del pod, incluso antes de que llegue a entrar en contacto. La única forma que el modelo tenga éxito es que el pod de jugadores solo tengan que tomar decisiones muy básicas y tener los ojos abiertos. Es decir para que haya jugadores que tomen decisiones más complejas, como el 10 o el 12, es necesario que los componentes del pod las tomen simples.

Para que los jugadores pueden llevar a cabo este modelo de juego se necesita una muy buena toma de decisiones en los dos delanteros situados en la parte superior de sus pods, si no dispones de ellos no puedes hacer que puedan liderar las decisiones para su trío y, además, disponer de otros dos buenos delanteros tomadores de buenas decisiones situados en los extremos del campo (dos terceras líneas). También necesitarás de 4 excelentes trabajadores en el ruck, dos en cada pod, que tienen que entrar y mantenerla posesión, porque la oposición sabrá lo que va a acontecer ya que es bastante predecible el patrón que se está configurando, por lo que los jugadores que van a ser ruck tienen que ser muy buenos en este aspecto del juego.

Pero no es oro todo lo que reluce.

El sistema 1-3-3-1 permite la organización defensiva.

Con el sistema de pods 1-3-3-1 los jugadores se establecen en 5 capas (ver diagrama) situadas a diferentes profundidades para llevar el balón a lo ancho.


Debido a la forma en que se divide el campo, los pases entre los pods y detrás de ellos pueden no ser lo suficientemente largos como para rodear a una defensa rush bien temporizada. Esto le permite a la defensa leer la jugada y golpear a través de las barreras que constituyen los "pods" de 3. O permite que la defensa rush utilizada por Irlanda, los All Blacks e Inglaterra, capture al ataque en el interior de su conformación de paraguas (blitz). Esto significa que la defensa puede dejar fuera/cortar, al segundo “pod" y el espacio a lo ancho.

El modelo 1-3-3-1 concentra a muchos jugadores en poco espacio.

Básicamente, la estructura 1-3-3-1 está demasiado abarrotada para un ataque amplio. Está orientado hacia tres o cuatro fases en el campo, en lugar de una para explotar rápidamente el espacio en la línea de lateral lejana. Si hubiese un espacio en el margen externo, junto a la línea de lateral opuesta, colocar el balón allí podría ser una misión imposible empleando tantas fases. Una fase permitiría explotarla mejor. Explotarlo más rápido.

Debido a que el 1-3-3-1 está más orientado hacia 3-4 fases, a través del campo, permite a la defensa disputar rucks, ganar más tiempo para contar los números y anular ese espacio en la línea de banda opuesta. Para ser efectivo en todo el ancho, la cantidad de profundidad que requiere el segundo " pod" y los tres cuartos externos es difícil de mantener. Por un lado la profundidad debe mantenerse para permitir a los jugadores correr efectivamente sobre el balón desde los pases anteriores, pero si incluso el balón llegase a canales anchos, la defensa tendría tiempo suficiente para desplazarse y cerrarlo. Esto impide que el equipo atacante realice enormes avances.

Como hemos comentado anteriormente en esta configuración, básicamente, se disponen 5 capas de profundidad:
- Primer pod de 3 como primer receptor.
- El 10 detrás de ese pod como segundo receptor.
- El segundo pod de 3 al exterior del 10 como tercer receptor.
- Y un tomador de decisiones detrás como cuarto receptor en una posición profunda para correr hacia el balón o recibir este desde detrás del pod.

De tal manera, cada capa de profundidad va a permitir mayor tiempo para que la defensa derive.

Pero existen posibilidades de recorrer el ancho del campo en una sola fase, si quieres explotar un espacio existente en el margen opuesto. Pongamos el ejemplo que has jugado a lo ancho del campo con un movimiento de tres fases, y ahora quieres alcanzar la otra línea de lateral en una fase. Por supuesto, dispondrás de movimientos pre programados para hacerlo. El siguiente es un ejemplo de cómo esto puede funcionar...
- 9 pasa a 10.
- El 10 pasa el primer pod de 3.
- Primer pod de 3 pasa al 15 que está esperando detrás.
- El 15 pasa al segundo pod de 3.
- Primer pod de 3 como primer receptor.
- El segundo pod de 3 pasa al ala.

Todo lo que se ha detallado transcurre en una fase.

Ejemplo de modelo JEMPLO DE MODELO 1-3-3-1

Evento: Gira de primavera 2018.
Partido: Test uno Australia vs Irlanda.
Origen: Australia adquiere la posesión a partir de la recepción de un balón aéreo procedente de una patada a la caja del medio de melé irlandés, y la acción que se desarrolla a partir de la toma de posesión del balón nos lleva, en algún momento, a punto de fijación a partir del cual los jugadores se estructuran según un sistema 1-3-3-1 preestablecido.

En este caso, I. Folau, zaguero australiano, recepciona, avanza, es placado, se origina un ruck y el balón es abierto para llegar a las manos del ala nº 14, D. Haylett-Petty, que es placado recibiendo el apoyo en el ruck subsiguiente por los centros S. Kerevi y K. Beale, 13 y 12, respectivamente. Es a partir de este momento donde se produce una inversión del juego para llevar a cabo el sistema 1-3-3-1, que queda reflejado en los diagramas del diseño básico.

La secuencia que mostramos (sistema 1-3-3-1), tiene su origen entre la zona de 22 y 10m de campo irlandés y se desarrolla con manejo de izquierda a derecha.











Evolución de los sistemas 1-3-3-1

Inicialmente se utilizaba la estructura del 2-4-2 ya que la pretensión de los equipos era jugar rápidamente a lo ancho en un número reducido de fases y a partir de la cual de establecieron alternativas permitiendo a los delanteros centrales jugar en penetración y “around the corner” tras algún punto de fijación, entre otras alternativas.

Luego vino la implementación de la estructura 1-3-3-1. Esta conformación se creó originalmente para permitir a un equipo avanzar físicamente más de una vez, en comparación con la forma anterior 2-4-2. Ahora los equipos tenían la opción de golpear con 3 y luego tener otra oportunidad “around the corner”.

En la actualidad, algunos equipos se han familiarizado con estas dos estructuras y han comenzado a usar diferentes formas en diferentes áreas del campo. Creo que veremos más de esto en el futuro, ya que los equipos usarán la forma 2-4-2 cuanto más cerca estén de su propia línea de ensayo, y luego la transición a 1-3-3-1 a medida que se acerquen a la línea de ensayo de la oposición y las defensas se vuelven más compactas, utilizando una mejor velocidad de línea. Jugar fuera del 9 con delanteros es una táctica simple para sentar a una defensa rush, así el 1-3-3-1 es la forma de ir contra los equipos que se salen de la línea rápidamente.